El libro de Domesday fue un estudio y registro exhaustivo de todos los terratenientes, propiedades, arrendatarios y siervos de la Inglaterra normanda medieval. Se compiló entre 1086 y 1087 por órdenes de Guillermo el Conquistador (que reinó de 1066-1087). El registro es único en la historia europea y está repleto de estadísticas y fragmentos que revelan detalles de la vida en la Inglaterra medieval.
Se desconoce el verdadero propósito del Domesday, aunque lo más probable es que sirviera para determinar quién poseía legalmente qué tierra, resolver disputas de propiedad y medir los ingresos, particularmente agrícolas, para aplicar futuros impuestos. El registro sigue siendo invaluable para los historiadores modernos de la Inglaterra medieval. Los dos volúmenes del libro de Domesday se encuentran en los Archivos Nacionales del Reino Unido, en Londres.
El libro de Domesday (el nombre suele aparecer sin artículo en inglés) revela exactamente lo que le ocurrió a la nobleza anglosajona de Inglaterra en las dos décadas después de la batalla de Hastings en 1066 y la posterior conquista normanda. Guillermo el Conquistador, vencedor de aquella batalla y coronado rey de Inglaterra ese mismo año el 25 de diciembre, se apoderó del 20% de su nuevo territorio. El otro 80% fue para los arrendatarios principales (tenentes in capite), 1.100 nuevos terratenientes, ya que la antigua aristocracia terrateniente anglosajona (que no hubiese muerto en Hastings) fue apartada y los normandos tomaron el poder. La tierra, y por ende la riqueza, también estaba ahora en manos de un número significativamente menor de personas que antes de la conquista. De los afortunados 1.100, 200 eran grandes barones y 300 altos cargos de la jerarquía eclesiástica. Cada uno recibió una parcela de tierra, o más bien una finca, también conocida como «señorío», en la que trabajaban campesinos siervos (también llamados «villanos»). A menudo, a un gran barón se le concedían varios señoríos, que luego podían distribuirse individualmente a un subarrendatario, aristócrata de menor rango, la mayoría de los cuales eran normandos. Otra creación normanda fueron los condados (shire en inglés), que contaban con un sheriff o comisario (otro monopolio normando, aunque el cargo no era hereditario) nombrado en cada uno de ellos para supervisar los asuntos judiciales, financieros y militares de su jurisdicción.
Nombre y propósito
El nombre libro de Domesday, comúnmente aplicado desde el siglo XII, puede derivar de «doom», término que designaba el derecho consuetudinario en la Inglaterra anglosajona, o ser una referencia al Día del Juicio Final mencionado en el libro del Apocalipsis de la Biblia, recordando que los registros del libro eran definitivos y no podían ser objeto de controversia. El nombre original del siglo XI parece haber sido más mundano: el libro del «Tesoro Público» o «el gran libro de Winchester».
los inspectores registraron todos los propietarios, arrendatarios, campesinos, bienes muebles y los ingresos anuales de cada señorío.
El Domesday se compiló como una «descripción de toda Inglaterra» (o de toda la Inglaterra controlada por los normandos), pero los eruditos aún no se han puesto de acuerdo sobre un motivo más preciso que ese. Una de las sugerencias más populares sobre su propósito es que se diseñó para crear un registro con el que se pudieran recaudar impuestos para la defensa del país, ya que una invasión de Dinamarca parecía inminente. Otra posible razón fue determinar si las tierras pertenecían a su legítimo propietario tras el caos de la conquista normanda, que provocó la muerte de los señores sajones en la batalla, la confiscación de tierras, la concesión de propiedades por parte del rey a los normandos leales y la apropiación de propiedades por parte de cualquier normando lo suficientemente audaz como para tomarlas. Quizás sea significativo que los registros del libro estén organizados según los propietarios de las tierras y no según las parcelas que producen ingresos, lo que hace que calcular la deuda tributaria de una persona concreta lleve mucho tiempo, si es que ese era el único propósito del registro. Finalmente, puede que el libro de Domesday se compilara sencillamente para que Guillermo supiera exactamente quién poseía qué en su reino. Como lo expresa el historiador M. Morris, el rey ahora contaba con un arma política con la que podía someter a cualquier barón rebelde, pues Guillermo podía ordenar el decomiso de todas las tierras que ese barón poseía según el libro.
Según los deseos de Guillermo, se enviaron inspectores, probablemente bajo la supervisión de Guillermo de St. Calais, obispo de Durham, para cubrir grupos de condados conocidos como circuitos. Allí, los inspectores registraron todos los propietarios, arrendatarios, campesinos, bienes muebles y los ingresos anuales de cada señorío. En el documento final hay unas 30.000 fincas registradas y cada una de ellas fue sometida a una lista de preguntas formuladas personalmente por los inspectores o bien se realizó una autoevaluación por escrito. Se citó a testigos a sesiones públicas para verificar todas las afirmaciones y se consultaron los documentos existentes dos o tres veces de ser necesario. En toda esta actividad, los inspectores contaron con la ayuda de alguaciles y jurados locales, que estaban compuestos de hombres ingleses y normandos a partes iguales para asegurar la imparcialidad en las reclamaciones disputadas o dudosas, de las que había miles. Incluso hubo una segunda ronda de inspecciones para asegurarse de que el primer grupo de inspectores no se hubiese corrompido de ninguna manera. Tales medidas sugerían que el Domesday no era meramente un censo para fines fiscales, sino que también estaba diseñado para resolver la complicada cuestión de quién era legítimamente propietario de qué tierra.
Las 832 páginas o folios manuscritos del documento están escritos por ambas caras con una letra apretada y sencilla, con tinta negra.
Al final, los oficiales regresaron a Winchester y pusieron sus hallazgos por escrito en la oficina de escritura (scriptorium). Como resultado de todos estos esfuerzos, en un año el rey tenía un registro preciso y actualizado de todos los activos del país: esencialmente una lista exacta de quién poseía qué y dónde en su reino recién redistribuido, el cual estaba compuesto por hasta dos millones de personas. Por ende, el Domesday es el censo más antiguo que se conserva en Europa, incluso si las clases más bajas no estaban representadas por nombre.
Contenido del Domesday
El libro de Domesday se componía de dos volúmenes. El primero y más grande, conocido como Gran Domesday, abarca los condados de Inglaterra al sur del río Tees y las colinas de Westmorland. Los condados de Norfolk, Suffolk y Essex, ausentes en el primer libro, aparecen en el segundo volumen de forma más detallada. Este segundo volumen probablemente se concibió como una adenda del primero, más extenso, pero la obra no se completó porque Guillermo falleció de manera repentina en septiembre de 1087. Las 832 páginas o folios manuscritos del documento están escritos por ambas caras con una letra apretada y sencilla, con tinta negra, y solo se ha utilizado tinta roja para marcar grupos de posesiones o resaltar puntos clave.
Catalogado según los condados y sus subdivisiones (conocidas como los cientos), el Domesday describe de forma exhaustiva las propiedades reales que contenía cada uno, enumera a todos los propietarios y subarrendatarios, y señala quiénes tenían un papel en los consejos municipales y de distritos locales. El condado de Suffolk, por ejemplo tiene los terrenos divididos entre 76 terratenientes, y se nombra a todos ellos, desde el rey Guillermo hasta los hombres libres, e incluye condes, una condesa, obispos, abades, sacerdotes, muchos aristócratas olvidados e incluso ballesteros (quizás receptores de la gratitud del rey después de batallas). Los castillos y las iglesias solo se mencionan por encima, ya que el enfoque de la encuesta estaba claramente en los activos agrícolas, los medios para producir ingresos a partir de ellos y quién poseía tal riqueza. Los castillos, con pocas excepciones, se consideraban un gasto, no una fuente de ingresos, mientras que las tierras eclesiásticas habrían estado en gran medida exentas de impuestos estatales. Cada feudo se trata por separado, con un registro de sus medios de producción, el número de campesinos (tanto libres como siervos), el ganado y los equipos, como arados y molinos. También se incluye, para cada feudo, una estimación de los ingresos anuales.
En el siguiente extracto del segundo volumen del estudio, se presenta una descripción típica de una propiedad y sus activos; en este caso, los terrenos de Robert Malet en Suffolk. Los activos actuales de Robert se comparan continuamente con los del anterior propietario, Edric de Laxfield.
En el pueblo de Eye, Edric poseía doce carucates [aproximadamente 120 acres] durante el reinado del rey Eduardo [el Confesor, que reinó de 1042-1066 d.C.], por lo que Robert ahora los tenía en heredad. Su madre tiene 100 acres, un villano, tres bordarios [rango superior al de siervo, pero inferior al de un hombre libre], nueve sokemen [una categoría de hombre libre] con 16 acres, dos arados, ahora uno, valorado en 20 chelines; antes contaba con 39 villanos, ahora, solo 20; antes, nueve bordarios, ahora 16; antes, 12 siervos, ahora ninguno; antes, ocho arados en el dominio, ahora cinco; antes, 15 arados que pertenecían a los hombres, ahora solo seis; los otros arados podrían volver a fabricarse; también, 50 acres de pradera, bosque [terreno] para 120 cerdos, ahora solo para 60; un molino y una pesquería; siete rounceys [tipo de caballo], ahora solo uno; 24 bestias, ahora ninguna; 50 cerdos, ahora 17; 80 ovejas, ahora 90. Un mercado y un parque.
(citado en Allen Brown, 162)
Aparte de estas listas áridas de propiedades, el libro a menudo contiene detalles más interesantes, como descripciones de costumbres locales o, como en este extracto, el sistema feudal, que requería que los terratenientes locales se presentaran para el servicio militar o proporcionaran guerreros para el ejército del rey:
Si alguien convocado a una expedición no acudía, le cedía todas sus tierras al rey. Y si alguien tenía motivos para quedarse y prometía enviar a otro en su lugar, y este no acudía, su señor quedaba libre mediante el pago de 50 chelines.
(Vol. I, folio 56)
Legado
Como lo expresa el historiador Maurice Keen, «la dirección normanda, trabajando dentro de las tradiciones anglosajonas de administración local, había producido en el libro el estudio más complejo jamás realizado de los recursos humanos y la riqueza de un reino medieval» (107). O, como lo afirma más claramente la Crónica anglosajona: «Ni una yarda de tierra, ni un solo buey, ni una sola vaca, ni un solo cerdo se omitió, ni se anotó en su registro [de Guillermo]» (1085, citado de Keen, 110). Inglaterra no vería otro estudio tan detallado hasta el siglo XIX. El Libro se conservó en el Tesoro Real de Winchester hasta el siglo XIII, cuando se trasladó a Londres. Los registros que contenía fueron consultados y citados en casos legales a lo largo de la Edad Media e incluso después, tanto así que el propio nombre libro de Domesday adquirió un poder propio al llegar a representar la máxima autoridad en materia de registro.
El Domesday es un asombroso tesoro de información para historiadores y revela mucho sobre el siglo XI de Inglaterra. Los estudios de sus cifras revelan, entre muchas otras cosas, información como la siguiente:
Los nombres de 13.000 pueblos.
El 90% de la población vivía en el campo.
El 75% de la población eran siervos.
La ubicación de 50 castillos, el número de propiedades destruidas para construirlos, y su relación con los mercados.
Muchos señores ingleses tuvieron que comprarle a Guillermo sus tierras de nuevo.
De ser necesario, Guillermo podría haber juntado un ejército armado de casi 16.000 guerreros si era necesario.
Algunos términos técnicos de los documentos siguen siendo desconocidos, pero como muestra de una población medieval, los documentos son inigualables en detalle. Desde su primera encuadernación en el siglo XVII, los folios manuscritos se han reencuadernado varias veces. En 1859, el libro de Domesday se trasladó de nuevo a su sede actual, el Archivo Nacional del Reino Unido en Kew, Londres, que ofrece una versión en línea para consulta.
Licenciada en Lengua Inglesa y egresada de Traducción e Interpretación bilingüe. Mis intereses principales son los idiomas, la evolución de la traducción, el arte, el cine y la subtitulación.
Mark es el director de publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 19 noviembre 2018. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.