San Gregorio el Iluminador (anteriormente conocido como Grigor Lusavorich, en torno a 239 - alrededor de 330 d.C.) fue el primer obispo de la Iglesia armenia y se le atribuye haber convertido al rey Tiridates el Grande al cristianismo, haber fundado oficialmente la Iglesia armenia y haber difundido esa religión por todo el país. San Gregorio es el santo patrón de Armenia.
Primeros años
La vida de san Gregorio se relató por primera vez en una biografía que data de alrededor de 460 d.C. y en Historia de los armenios, deAgatángelo, que es más o menos contemporánea. Su nombre original era Grigor Lusavorich, y nació en Capadocia entre los años 239 y 257 d.C. (fechas controvertidas debido a fuentes contradictorias). Era hijo de Anak Partev el Parto, quien, al estar al servicio del imperio sasánida rival de Persia (224-651 d.C.), se hizo infame al asesinar al rey armenio Cosroes de Kadj. La familia Lusavorich era rica e influyente, pero los parientes vengativos de Cosroes la aniquilaron por completo.Afortunadamente para Gregorio, su niñera se lo llevó rápidamente a la seguridad de Capadocia y así se convirtió en el único superviviente de la purga.
Gregorio fue encarcelado, torturado y arrojado a la terrible prisión de Jor Virap en Artashat, conocida como el «pozo del olvido».
Gregorio recibió una educación cristiana en una escuela cristiana griega. Al regresar a Armenia, Gregorio consiguió un puesto como funcionario del palacio en la corte del rey armenio en Vagharshapat. Allí se opuso a la religión pagana de la época y se negó a participar en sus ritos. El monarca reinante era Tiridates IV (Trdat III o IV), o Tiridates el Grande, como se le conocería más tarde (que reinó de alrededor de 298 a alrededor de 330 d.C.), y mandó encarcelar, torturar y arrojar al problemático Gregorio a la terrible prisión de Jor Virap en Artashat. Conocida como el «pozo del olvido», nadie regresaba jamás de Jor Virap.
Conversión de Tiridates el Grande
Tras un calvario de 13 años en el pozo, Gregorio recibió una milagrosa posibilidad de salvación precisamente de la hermana de Tiridates, Khosrovidukht. Ella había tenido una visión en la que la única persona que podía salvar al rey de su terrible enfermedad (licantropía), cuyos síntomas consistían en comportarse como un jabalí, era Gregorio. Esto resultaba especialmente irónico, ya que la enfermedad solo se había manifestado tras las órdenes del rey de asesinar a un grupo de monjas cristianas que habían huido de la persecución en Roma. En consecuencia, Gregorio fue liberado de Jor Virap y, naturalmente, además de intentar curar al rey, hizo todo lo posible por convertirlo al cristianismo.
La tradición y la Iglesia apostólica armenia dicen que san Gregorio curó a Tiridates y este se convirtió a su nueva fe en 301 d.C. Sin embargo, los historiadores modernos prefieren la fecha más segura de alrededor del año 314 d.C., tras el Edicto de Milán del emperador romanoConstantino I en el año 313 d.C., que legalizó el cristianismo en el Imperio romano. Parece probable que el cristianismo entrara en Armenia por dos vías distintas, aunque más o menos contemporáneas, lo que explicaría los relatos contradictorios de los antiguos registros históricos. San Gregorio representó la transmisión a través de la cultura griega en la capital, mientras que en las provincias la mayor influencia procedía de Siria, especialmente a través de las comunidades armenias de las ciudades de Mtsbin y Edesa, en Mesopotamia. Así, la difusión de la religión fue mucho más lenta, orgánica y aleatoria de lo que presentan las fuentes antiguas.
Independientemente de cómo sucediera exactamente, y de qué parte es leyenda y qué parte realidad, Armenia se convirtió en un Estado cristiano, y fue un momento trascendental en la historia del país, como explica aquí el historiador R. G. Hovannisian:
La conversión de Armenia al cristianismo fue probablemente el paso más crucial de su historia. Alejó a Armenia drásticamente de su pasado iraní y le imprimió durante siglos un carácter intrínseco tan claro para la población nativa como para quienes se encontraban fuera de sus fronteras, quienes identificaron a Armenia casi de inmediato como el primer Estado en adoptar el cristianismo. (81)
La expansión del cristianismo
Gregorio fue nombrado primer obispo (catolicós) de la historia de Armenia en Cesarea de Capadocia, de nuevo hacia el año 314 d.C., y se dispuso a establecer formalmente la Iglesia cristiana tan pronto como regresó al reino de Armenia. Para poner las cosas en marcha, Tiridates le cedió a san Gregorio un territorio equivalente a hasta 15 provincias para establecer la Iglesia armenia. Derribaron los antiguos templos paganos, convirtieron los lugares zoroástricos en cristianos y toda la nación se vio obligada a abrazar la nueva fe. Surgieron iglesias y monasterios por todas partes, incluso en Jor Virap, el hogar de Gregorio durante tanto tiempo, que acabó convirtiéndose en un monasterio. La aristocracia armenia siguió rápidamente el ejemplo de la familia real y muchas familias nobles se convirtieron al cristianismo.
Armenia había sido durante mucho tiempo objeto de disputas entre Roma y Persia, ya que se encontraba entre esos dos grandes imperios de la época. Aunque la adopción del cristianismo acercó a Armenia a la cultura religiosa romana, esta cambio tuvo una consecuencia, que la persecución de la religión por parte de Persia contribuyó a crear un Estado más decididamente independiente.El Imperio sasánida había estado tratando de imponerles el zoroastrismo a sus vecinos y el cristianismo era un medio para resistir el imperialismo político y cultural persa. Roma, por su parte, vio el valor de permitir la difusión del cristianismo como un medio para mantener la independencia de Armenia frente a Persia.
San Gregorio utilizó dos métodos principales para difundir el cristianismo en Armenia: la educación y el poder militar.
Puede que Tiridates el Grante también adoptara el cristianismo por razones políticas internas: el fin de la religión pagana (con su embriagadora mezcla de dioses griegos, persas, semíticos y locales) era una buena excusa para confiscar los antiguos tesoros de los templos, que estaban custodiados celosamente por una clase hereditaria de sacerdotes. Además, una religión monoteísta con el monarca como representante de Dios en la tierra bien podría infundir una mayor lealtad por parte de sus nobles y del pueblo en general. Al final, la Iglesia armenia se convirtió en una institución independiente en la que las figuras clave provenían de las familias nobles y que tenía monasterios capaces de alcanzar la autosuficiencia gracias a que tenía tierras propias.
San Gregorio utilizó dos métodos principales para difundir el cristianismo en Armenia: la educación y el poder militar. Se crearon escuelas en las que se preparaba a los hijos de la clase sacerdotal pagana existente para el sacerdocio cristiano. Por otra parte, también se enviaban unidades militares a destruir los templos paganos y confiscar sus vastas riquezas, y luego todo esto se utilizaba para financiar proyectos de construcción cristianos. Naturalmente, muchos templos, junto con varios principados feudales ricos y semindependientes, se resistieron a la nueva política y fueron masacrados. Gregorio supervisó bautismos masivos en el río Éufrates; a continuación, se nombraron obispos procedentes de los clanes nobles (najarars) y sacerdotes de rango inferior de la clase de los caballeros (azats) para guiar al creciente rebaño de devotos.
Gregorio estableció su nueva sede en Ashtishat. Ashtishat, el yacimiento de templos antiguos más importante de Armenia, era un símbolo del nuevo orden y fue elegido por Gregorio tras tener una visión en la que se dio cuenta de que Jesucristo había descendido a la tierra en ese mismo lugar. Allí se construyó un monasterio, el Surb Karapet, con su santuario dedicado a san Juan Bautista. El monasterio seguiría siendo un importante lugar de peregrinación cristiana durante 16 siglos, hasta su destrucción en 1915.
Retiro y sucesores
Más adelante, Gregorio se retiró a la reclusión de la cueva de Mane, en el noroeste de Armenia, donde vivió como asceta. Murió allí de vejez en algún momento entre los años 325 y 330 d.C. Los restos del antiguo obispo fueron enterrados en Tordan, a orillas del río Éufrates en la provincia occidental de Daranaghik, aunque más tarde sus huesos se convertirían en preciadas reliquias en diversas iglesias de todo el país.
Los descendientes de Gregorio continuaron su obra, en particular su hijo menor, Aristakes, quien, conocido por su ascetismo, fue el siguiente obispo (el cargo era hereditario) y asistió al Primer Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325 d.C. Cuando Aristakes murió en el año 333 d.C., el otro hijo de Gregorio, Vrtanes, se convirtió en obispo, cargo que pasó a su hijo Husik I hacia el año 341 d.C. Hubo varios descendientes más después de él, muchos de los cuales fueron canonizados, al igual que su padre fundador, Gregorio. En honor a San Gregorio se construyeron muchos monumentos, pero quizás el más célebre fue la catedral de Ani, construida por el gran arquitecto Trdat para el rey Gagik (que reinó en 1001-1010).
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.
Mark es el director de publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 28 febrero 2018. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.