El rey Sejong el Grande (15 de mayo de 1397 a 8 de abril de 1450 d.C.) gobernó Corea de 1418 a 1450 d.C. como cuarto rey de la dinastía Joseon (también escrito Choson). Uno de los dos únicos reyes coreanos que hoy en día se conocen como «el Grande», Sejong tuvo un gran impacto tanto en el país como en sus habitantes. Su mayor logro fue la creación del hangul, el alfabeto coreano, pero su mecenazgo de la ciencia, la tecnología, la literatura y la medicina también tuvo un gran impacto en Corea y los coreanos.
Ascenso al trono
Sejong, nacido como I Do, siguió un camino inusual hacia el trono de Joseon. Era el tercer hijo del rey Taejong, lo que lo colocaba en el tercer puesto en la sucesión. Sin embargo, su padre lo favorecía a él y se opuso a sus dos hermanos mayores, Yangnyeong y Hyoryeong. Yangnyeong se eliminó de la sucesión, ya fuera de manera voluntaria, abdicando del título de príncipe, o por orden de su padre; los historiadores no están seguros de cuál fue la situación real.
El segundo hijo de Taejong, Hyoryeong, se marchó a un monasterio tras la eliminación de Yangnyeong como príncipe, lo que dejó a Sejong como heredero. Esto se solidificó aún más cuando un grupo de 15 súbditos le llevaron una petición (gongnon en coreano) al rey Taejong. En esta petición proponían que el miembro más virtuoso de la familia real debía recibir la corona de príncipe en vez de la siguiente persona en la línea de sucesión, que habría sido el primogénito de Yangyeong.
El rey Taejong aceptó esta propuesta y le otorgó a Sejong el título de príncipe heredero al trono. El ascenso de Sejong a rey se completó cuando Taejong se retiró para permitirle gobernar a su hijo en 1418. No obstante, Taejong siguió teniendo influencia tanto en la corte como sobre el nuevo rey hasta su muerte en 1422. Tras la muerte del padre, Sejong dejó un legado en todo, desde campañas militares, avances científicos y literatura hasta medicina, la medición del tiempo y la cartografía. Como gobernante, Sejong basó sus decisiones y políticas en el pensamiento confuciano, suprimiendo en el proceso el budismo e islamismo coreanos.
Campañas militares
El padre de Sejong, Taejong, y su abuelo Taejo expandieron las fronteras de la joven dinastía Joseon expulsando a los últimos mongoles de la península coreana y luchando contra los piratas wako japoneses de la isla de Tsushima. Sejong se esforzó por afianzar estas fronteras recién expandidas y supervisó la Expansión Oriental de Gihae (que en las fuentes japonesas se conoce como invasión Oei) para acabar con los piratas de Tsushima de una vez por todas.
La Expansión Gihae tuvo éxito y los gobernantes So de Tsushima se rindieron ante Sejong en 1419. Tsushima, conocida como Daemado en coreano, se convirtió en territorio de la dinastía Joseon, una reclamación que Corea mantuvo hasta 1951. Aunque los ataques piratas no desaparecieron por completo, los asaltos a los barcos coreanos y sus tierras cesaron en gran medida. Una vez aplacadas las principales amenazas militares a Corea, Sejong se entregó a emprendimientos más humanistas.
Avances científicos y tecnológicos
No tardó en percibir la necesidad de científicos residentes en la corte, y dos años después de tomar la corona, en 1420, creó el Salón de Notables (Jiphyeonjeon). Los miembros del Salón de Notables actuaban como consejeros del rey y como una herramienta de investigación académica. Muchos de los inventos y los escritos científicos del reinado de Sejong provienen de los científicos miembros del Salón de Notables.
El rey Sejong heredó de su padre los avances en la impresión de tipo móvil y expandió su capacidad para convertirse en la nación líder de Asia Oriental en la imprenta de la época. Mientras que los chinos ignoraron esta tecnología nueva, los coreanos de Joseon la adoptaron y aumentaron la velocidad de imprenta 20 veces tras finalizar el diseño en 1434. Esta mayor capacidad de impresión ayudaría a Sejong a publicar y hacer circular sus otros avances científicos y médicos a lo largo de su reinado.
Entre los demás avances tecnológicos patrocinados por Sejong se cuentan instrumentos para medir los acontecimientos meteorológicos. Sejong supervisó la invención de manómetros de lluvia y de las marcas de agua como manera de medir objetivamente la lluvia y llevar un registro de las precipitaciones en diferentes partes del reino. La invención de un instrumento para medir la velocidad del viento y su dirección con un paño cilíndrico añadió una capa más de información para los científicos de la era de Sejong.
Para promover aún más el conocimiento astronómico, Sejong ordenó la construcción de una plataforma de observatorio en el palacio real de Gyeongbok, donde había instrumentos de última tecnología a disposición de los científicos. En esta época también hubo otras invenciones, tales como un reloj de sol portátil con una brújula incorporada y una clepsidra. La clepsidra o reloj de agua fue un invento de Jang Yeong-Sil, que nació campesino, pero Sejong se percató de su habilidad para la ciencia y su creatividad y le ofreció llevarlo a la corte y pagarle para que trabajara en sus inventos.
La cartografía era otra ciencia respaldada por Sejong. Con la adición de tierras arrebatadas a japoneses y mongoles por su abuelo, su padre y la expansión de Gihae, había que poner los mapas coreanos al día. Los cartógrafos de Sejong utilizaron las observaciones astronómicas medidas con inventos nuevos para crear mapas que, incluso en la actualidad, son increíblemente precisos. Los científicos también trasladaron el meridiano principal en los mapas a Seúl, la capital, en vez de dejarlo en Beijing o Nanjing, las capitales chinas de la época. Esto permitió que los mapas de Corea fuesen mucho más precisos que antes.
Una última área importante de avance durante el reinado de Sejong fue la agricultura. El rey instruyó a sus científicos que recopilaran un libro agrícola, el Nongsa Jikseol. Este libro incluía descripciones de materiales y las mejores prácticas de todas las regiones de Corea. Sejong quería ayudar a los agricultores coreanos a aprender las maneras de mejorar el rendimiento de los cultivos. Además, también renovó los impuestos para los agricultores, de manera que en los años en los que había malas cosechas, pagarían menos. Esto les permitió centrarse en cultivar comida para el reino.
Avances sociales
Además de reformar los impuestos para los agricultores (Gongbeop), Sejong envió asesores y ministros por toda Corea para medir las opiniones del pueblo sobre el sistema nuevo antes de implementarlo, un proceso de 17 años de encuestas al público y debates con altos ministros. Una vez que la población y los ministros estuvieron de acuerdo en que el sistema nuevo de impuestos progresivos era mejor que el sistema original de Jo-Yong-Jo implementado hacía 400 años por la dinastía Goryeo, Sejong puso por fin en práctica su reforma tributaria. Este diálogo de encuentros y debates antes de implementar un nuevo sistema tributario muestra la benevolencia de Sejong para con sus súbditos y su deseo de mejorar Corea.
Tal y como ilustra esta reforma tributaria, Sejong gobernó y escribió leyes de acuerdo con los ideales confucianos. Creía que las leyes tenían que ajustarse a la voluntad y la creencia del pueblo, que el rey tenía que respetarlas igual que el pueblo y que no se podían modificar o abolir sin el debido debate.
Avances médicos
Inicialmente utilizó la lista de problemas del sistema médico de Corea compuesta por su padre e hizo avanzar tanto el estudio de la medicina como la distribución de los servicios sanitarios a la población. El primer cambio que llevó a cabo fue la reorganización del sistema de salud. Introdujo diferentes oficinas centradas en una única clase, a diferencia del sistema anterior que se encargaba del cuidado de todas las clases. Una oficina le proporcionaba atención médica a la familia real; otra servía a los funcionarios de alto rango y otra se encargaba del resto de funcionarios. La población general recibía atención de oficinas locales.
Este sistema de salud renovado representaba el sistema burocrático del periodo Joseon, con el rey y la familia real en la cima, seguidos por los consejeros y ministros y después los funcionarios. Sejong también hizo hincapié en proporcionarle medicamentos a la población general más que los reyes anteriores e hizo que la atención médica fuera más asequible al instruir a los programas médicos estatales que obtuvieran ingredientes locales y redujeran los costos de los medicamentos.
Aparte de eso, también reformó la investigación y formación médica. Creó un grupo de eruditos dedicados a estudiar los textos médicos de China, seleccionados de entre la gente que superaba el examen de ingreso de la administración pública (el gwageo). En 1433 Sejong y su Salón de los valerosos publicaron el Hyangyak Jipseongbang, un texto que recogía todo el conocimiento médico de Corea con énfasis en ingredientes locales y el conocimiento de las limitaciones de esos ingredientes. Esto supuso un movimiento hacia la medicina coreana nativa en contraposición a la importación de medicina china tradicional, como se había hecho hasta entonces. En 1445 se publicó otra enciclopedia de conocimiento y recetas médicas, el Uibang Yuchwi.
Hangul: el alfabeto coreano
A pesar de sus muchos otros avances, el mayor legado de Sejong es la creación e introducción del alfabeto nativo del idioma coreano, el hangul, que en Corea del Norte se llama chosongul, literalmente «escritura de Joseon». Los historiadores no están seguros de cuándo empezó a desarrollar Sejong el alfabeto, pero lo terminó en 1443 y lo publicó en 1446 como el Hunmin Jeongeum.
Antes de la introducción del hangul el coreano se escribía con caracteres chinos clásicos acompañados de notas que explicaban las diferencias entre ambos idiomas. (Aunque el coreano y el chino son ambos idiomas de Asia Oriental, no están relacionados). Esto suponía que solo aquellos que podían permitirse una educación, es decir, la clase alta y los gobernantes, podían leer y escribir. Sejong quería cambiar esa situación de manera que hasta los campesinos pudieran leer y escribir en cuestión de días, algo a lo que las élites se opusieron vehementemente.
El hangul es un alfabeto en el que cada una de las 28 (hoy en día, 24) letras representa una consonante o una vocal. Sejong diseñó las consonantes de manera que imitaran a grandes rasgos la posición de la boca y de la lengua al pronunciar cada letra, facilitando así el aprendizaje del hangul. Para formar palabras, las letras se disponen en bloques de sílabas, de manera que cada sílaba de una palabra es un bloque de dos, tres o cuatro letras.
Por ejemplo, el nombre de Sejong se compone de dos sílabas, «Se» y «jong». En orden, las letras de su nombre son: ㅅ (s), ㅔ (e), ㅈ (j), ㅗ (o), ㅇ (ng, que en coreano es una sola letra). Por tanto, la primera sílaba de su nombre es 세 y la segunda es 종. Todo junto, forma su nombre en hangul, 세종 (Se-jong).
La facilidad con la que cualquiera podía aprender el hangul asustó a los consejeros y altos ministros de Sejong. La capacidad de los campesinos de leer y escribir amenazaba la posición de sus familias en la corte, porque aumentaba el número de potenciales funcionarios públicos. Tras la muerte de Sejong, las élites restringieron su uso. Sin embargo, se mantuvo vivo en la ficción y el uso que le daban las mujeres para comunicarse con sus familias en casa mientras estaban en la corte.
Tras la prohibición bajo la ocupación japonesa a principios de 1900, gran parte de la población coreana adoptó el alfabeto como símbolo de independencia y nacionalismo. Una vez conseguida la independencia de Japón en 1946, el país adoptó el hangul como la escritura oficial del idioma coreano, 500 años después de su publicación inicial.
Legado
Sejong murió en 1450 tras gobernar durante 32 años. Su reinado vio avances científicos y tecnológicos sin precedentes en Corea y trajo consigo un periodo de estabilidad política. Aunque la dinastía Joseon gobernó Corea de 1392 a 1897, a Sejong se lo recuerda como uno de los gobernantes más importantes del periodo. Su mayor logro fue la creación del hangul, el alfabeto coreano, pero su mecenazgo de la ciencia, la tecnología, la literatura y la medicina también tuvo un gran impacto en Corea y los coreanos. Hasta tal punto que el nuevo centro administrativo de Corea del Sur, Ciudad Sejong, lleva su nombre.

