Nanshe (también conocida como Nanse o Nazi) es la diosa sumeria de la justicia social y la adivinación, cuya popularidad acabó traspasando sus fronteras originales del sur de Mesopotamia para extenderse por toda la región en el tercer milenio a.C. Se convirtió en una de las deidades más populares delpanteón mesopotámico por su dedicación desinteresada al bien de la humanidad.
Velaba por los huérfanos y las viudas, supervisaba la equidad, el agua dulce, las aves y los peces y la fertilidad y favorecía a los profetas, otorgándoles la capacidad de interpretar los sueños con precisión. También era conocida como la Dama de los Almacenes y, en esta función, se aseguraba de que los pesos y las medidas fueran correctos. Fue precisamente en este papel, vinculado al comercio, donde creció su popularidad.
Era hija de Enki, dios de la sabiduría y el agua dulce, y de Ninhursag, la Diosa Madre (aunque también se la menciona como hija de Enlil). En algunos mitos, es hermana de Nisaba, diosa de la escritura, y del dios-héroe Ninurta, y en otros, hermana de Inanna y Ereshkigal. Su consorte era Haia, dios de los almacenes, y su visir era Hendursag, encargado de juzgar las acciones y transgresiones de la gente.
Originalmente su esposo/consorte era Nindara, el hermano mayor de Hendursag, el dios local de Lagash, conocido como un gran guerrero y el «recaudador de impuestos del mar», aunque el significado de este epíteto no está claro. Sin embargo, se la asocia más comúnmente con Haia. Nanshe se preocupaba especialmente por los refugiados que huían de regiones devastadas por la guerra, y estos encontraban refugio en su templo de Sirara, en la ciudad de Nina, en Lagash.
En un sello cilíndrico aparece representada como una mujer bailando sobre el agua, flanqueada por dos Anuna alados (dioses de la tierra), con el disco solar alado sobre ella (el símbolo asirio de Utu-Shamash, dios de la justicia). Enki le confió la responsabilidad de las aguas del golfo Pérsico y de todas las criaturas que habitaban en él, y se la menciona con frecuencia en relación con el agua. También está representada por el símbolo del pez y el pelícano; el pez la conecta con el agua, pero también simboliza la vida, mientras que el pelícano, que según la leyenda se sacrifica para alimentar a sus crías, simboliza su devoción por la humanidad.
En todas las inscripciones e himnos que la mencionan, Nanshe es aparece representada como una diosa bondadosa, compasiva, acogedora y sabia. Probablemente sea más conocida por los Cilindros de Gudea, dos cilindros de terracota con el texto La construcción del templo de Ningirsu, datados hacia el 2125 a.C., en los que interpreta el sueño de Gudea, gobernador de Lagash (hacia 2144-2124 a.C.), y le anima a construir un templo para su dios.
En el mito de Enki y Ninhursag, las dos deidades se convierten en amantes durante su estancia en la tierra de Dilmun (una región de fertilidad y paz cerca del golfo Pérsico). Ninhursag debe regresar a sus obligaciones en casa, y Enki, al quedarse solo, tiene una aventura con su hija, luego con la hija de esta y, posteriormente, con la hija de esta antes de que él también deba marcharse. La hija menor, Uttu, se queja a Ninhursag del maltrato que sufre, y este le aconseja que limpie la semilla de Enki de su cuerpo y la entierre en la tierra. Así lo hace, y de la tierra brotan hermosas plantas.
Cuando Enki regresa a Dilmun con su visir Isimud, ve las plantas y quiere probarlas, acabándoselas todas. Ninhursag se entera y maldice a Enki con el ojo de la muerte, y luego abandona el reino de los dioses para refugiarse en un santuario lejano. Enki enferma y está al borde de la muerte cuando Ninhursag regresa. Ella lo atrae hacia sí y le pregunta dónde le duele. Cada vez que él responde, ella absorbe el dolor en su propio cuerpo, lo transforma en algo bueno y da a luz, una a una, a ocho deidades que beneficiarán a la humanidad:
Abu (dios de las plantas y el crecimiento),
Nintulla (Señor de Magan, una región asociada al cobre y la diorita),
Ninsitu (diosa de la curación, consorte de Ninazu, el dios de la curación),
Su nombre se difundió a través del comercio, debido a su preocupación por la justicia y el juego limpio. Se aseguraba de que los pesos y las medidas fueran correctos y de que a nadie lo engañaran en el mercado. En la antigua Mesopotamia, si alguien quería una cierta cantidad de grano, este se colocaba en una balanza contrapesada con una cierta cantidad de peso para determinar el precio. Sin embargo, estos pesos se podían manipular para que reflejaran una medida diferente a la real y así engañar al cliente para que pagara más por menos.
Se invocaba a Nanshe como protección contra tales prácticas y también al jurar que se comerciaba de forma justa. Una vez que se había jurado, lo mejor era mantener ese juramento porque, aunque Nanshe era una diosa bondadosa, no dudaría en descargar su ira sobre aquellos que la disgustaran con sus transgresiones. Una parte de uno de sus himnos enumera a la gente que sufrirá su castigo:
Las personas que, caminando en la transgresión, extendieron la mano con arrogancia Que transgreden las normas establecidas, violan los contratos Que miraron con agrado los lugares del mal Quienes sustituyeron un peso pequeño por uno grande Quienes sustituyeron una medida pequeña por una grande Quienes, habiendo comido algo que no les pertenecía, no dijeron: «Lo he comido» Quien, habiendo bebido, no dijo: «Lo he bebido» Quien dijo: «Comería lo que está prohibido» Quién dijo: «Bebería lo que está prohibido».
(Kramer, 125)
El mismo himno también describe a aquellos de quienes cuidará Nanshe. Es la diosa que cuida de los olvidados, los pobres, los solitarios y los marginados.
[Nanshe es ella] que conoce al huérfano, que conoce a la viuda Conoce la opresión del hombre sobre el hombre, es la madre del huérfano Nanshe, que cuida de la viuda Que busca justicia para los más pobres La reina acoge al refugiado en su regazo Encuentra refugio para los débiles.
(Kramer, 124)
En esta función, se la relacionaba con Utu-Shamash, el dios sumerio/acadio de la justicia representado por el sol. Al igual que lo veía todo en la tierra mientras cruzaba el cielo, también así lo hacía Utu-Shamash. Sin embargo, Nanshe era mucho más accesible.
El culto a la diosa
Nanshe fue venerada desde el tercer milenio a.C. a lo largo de toda la historia de Mesopotamia y hasta la era cristiana. De hecho los primeros cristianos adoptaron sus símbolos, el pez y el pelícano, para representar a su dios. El templo de Nanshe en Lagash era más que un simple lugar de culto. Los himnos de la época de Gudea describen a sus sacerdotisas y sacerdotes alimentando a los pobres, cuidando de los enfermos, velando por los huérfanos y las viudas, y participando en la justicia social en otros ámbitos.
los primeros cristianos adoptaron Los símbolos de Nanshe, el pez y el pelícano, para su dios.
El primer día del año nuevo se celebraba una gran fiesta en su templo a la que acudía gente de todo el país. Primero se purificaban ritualmente y luego se sometían a la Ordalía. La Ordalía era una práctica común en la antigua Mesopotamia mediante la cual los dioses establecían la culpabilidad o la inocencia por el medio más sencillo: arrojaban al acusado a un río y, si sobrevivía, entonces era inocente.
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Los visitantes que deseaban una audiencia con Nanshe para resolver alguna disputa legal u obtener una visión del futuro tenían que someterse a la Ordalía antes de entrar en el complejo del templo. No está claro si todos los visitantes que acudían a la fiesta tenían que hacer lo mismo, pero lo más probable es que no. Sin embargo, aquellos que venían a pedir una visión del futuro o la interpretación de un sueño tenían que tener el corazón puro para que Nanshe los recibiera y, sin duda, habrían tenido que demostrar que estaban libres de pecado. El destinatario más famoso de la benevolencia de Nanshe fue el gobernador de Lagash, Gudea, quien no tuvo que someterse a la Ordalía para consultarla debido a su gran devoción por los dioses y su voluntad.
La visión onírica de Gudea
Gudea es el gobernante mesopotámico más conocido, aunque la mayoría de la gente no conoce su nombre. Su piedad y su labor en la preservación de las tradiciones literarias y religiosas de Sumeria, además de sus esfuerzos en la construcción de templos, lo elevaron a un estatus tan alto en vida que fue venerado como un dios durante el posterior periodo III de Ur (2047-1700 a.C.). Aunque alguien no haya oído nunca su nombre, si tiene un mínimo conocimiento del arte mesopotámico, habrá visto la estatua del hombre con túnica, con las manos juntas, rezando; ese es Gudea. Si bien hay muchas estatuas de este tipo que representan a diferentes hombres y mujeres sumerios en actitud de oración, la de Gudea es la que aparece con mayor frecuencia en las publicaciones actuales.
En uno de los textos sumerios más completos y fascinantes que se conservan, Gudea relató un sueño en el que el dios de la ciudad de Lagash, Ningirsu (más tarde conocido como Ninurta), acudió a honrarlo pidiéndole un templo. La visión onírica se presenta como si los acontecimientos tuvieran lugar en su vida real y se ofrece aquí traducida con comentarios del orientalista Samuel Noah Kramer:
En el sueño, Gudea vio a un hombre de estatura formidable con una corona divina en la cabeza, alas de un pájaro con cabeza de león y una «ola de diluvio» como parte inferior de su cuerpo; a su derecha y a su izquierda había leones agazapados. Este hombre gigantesco ordenó le a Gudea que construyera su templo, pero no podía comprender el significado de sus palabras. Amanecía, en el sueño, y apareció una mujer que sostenía un estilete de oro y estudiaba una tablilla de arcilla en la que se representaba el cielo estrellado. Entonces apareció un «héroe» sosteniendo una tablilla de lapislázuli en la que dibujó el plano de una casa; también colocó ladrillos en un molde que se encontraba ante Gudea junto con una cesta de transporte. Al mismo tiempo, un asno criado especialmente pateaba impaciente el suelo.
Como el significado del sueño no le resultaba claro, Gudea decidió consultar a la diosa Nanshe, que interpretaba los sueños para los dioses. Pero Nanshe vivía en un distrito de Lagash llamado Nina, al que se llegaba mejor por el canal. Gudea, por lo tanto, viajó hasta ella en barco, asegurándose de detenerse en varios santuarios importantes a lo largo del camino para ofrecer sacrificios y oraciones a sus deidades con el fin de obtener su apoyo. Finalmente, la barca llegó al muelle de Nina, y Gudea se dirigió con la cabeza erguida al patio del templo, donde realizó sacrificios, derramó libaciones y ofreció oraciones. A continuación, le contó su sueño y ella se lo interpretó punto por punto, así:
El hombre de estatura formidable con una corona divina en la cabeza, las alas de un pájaro con cabeza de león, una ola de diluvio como parte inferior de su cuerpo y leones agazapados a su derecha e izquierda: ese es [mi] hermano Ningirsu, quien te ordenó construir el templo eninnu. El amanecer sobre el horizonte: ese es Ningishzida, el dios personal de Gudea, que se eleva como el sol. La mujer que sostiene un estilete de oro y estudia una tablilla de arcilla en la que se representa el cielo estrellado: esa es Nisaba (la diosa de la escritura y la deidad protectora del edubba), quien te indica que construyas la casa de acuerdo con las «estrellas sagradas». El héroe que sostiene una tablilla de lapislázuli: ese es el dios arquitecto Nindub dibujando el plano del templo. La cesta de transporte y el molde de ladrillos en el que se colocó «el ladrillo del destino»: estos simbolizan los ladrillos para el templo de Eninnu. El burro que pateaba el suelo con impaciencia: ese, por supuesto, es el propio Gudea, impaciente por llevar a cabo su tarea. (138-139)
Gudea se despertó de su sueño y, tras rezar y ofrecer un sacrificio en agradecimiento a Nanshe, le contó la visión que había tenido a su pueblo y le pidió su apoyo. Sus súbditos respondieron con gran entusiasmo y el poema que detalla la visión termina con la finalización del Templo de Ningirsu en Larsa.
Los Cilindros de Gudea presentan a Nanshe como la diosa sabia y servicial a la que respondían tantas personas de Mesopotamia, y los himnos y otras inscripciones coinciden en esta descripción. En el mito Enki y el orden del mundo, por citar solo uno, Nanshe contrasta muy favorablemente con su hermana Inanna. Aunque Inanna era la diosa más popular de Mesopotamia, se la representa con frecuencia como una niña mimada que monta una rabieta hasta conseguir lo que quiere, y en Enki y el orden del mundo se la ve exactamente así.
Después de que Enki haya creado el mundo y les haya asignado un lugar y una función a todos los seres vivos, incluidos los dioses, Inanna se enfrenta a él quejándose de que todos los demás tienen dones mayores que ella. Menciona a Nanshe hacia el final de su diatriba, señalando los maravillosos aspectos que se le han concedido a ella pero que se le han negado a Inanna. La respuesta de Enki es: «¿Qué te he negado? ¿Qué más podríamos añadirte?», antes de enumerar todos los impresionantes atributos que ya le han sido otorgados. A lo largo de la diatriba de Inanna, Nanshe destaca por su silencio, al igual que el resto de los dioses. Inanna no necesita que ellos la juzguen porque sus propias palabras airadas de ingratitud, y la suave respuesta de Enki, ya lo han hecho.
Nanshe como consoladora y compañera
A diferencia de Inanna o incluso de Enki, Nanshe no tiene mitos en los que se la represente como mezquina, egoísta o desconsiderada. Es siempre una defensora de los desfavorecidos, compañera de los marginados, los pobres, los enfermos, las viudas, los huérfanos y los extranjeros que buscan refugio en una tierra extraña. Es compañera del viajero y del forastero, y amiga de todos en su comunidad. Uno de sus himnos deja claro que su papel central era:
Consolar al huérfano, hacer desaparecer a la viuda Crear un lugar de destrucción para los poderosos entregar a los poderosos a los débiles Nanshe escudriña el corazón de las personas.
(Kramer, 125)
Si esto fuera así, uno podría preguntarse: ¿por qué era tan popular la diosa cuando en la antigua Mesopotamia era tan obvio como lo es hoy que los huérfanos, las viudas y los refugiados no siempre recibían cuidados, de hecho muy a menudo no los recibían, y que los poderosos, que no se preocupaban por nadie más que por sí mismos y sus propios intereses personales, no se entregaban a los débiles ni parecían temer ninguna destrucción inminente?
La respuesta para el pueblo de Mesopotamia era que, aunque Nanshe solo les deseaba lo mejor, algún otro dios, demonio o espíritu podría tener otros planes en mente. Lo mejor que se podía hacer era depositar la confianza en la diosa, recurrir a ella en momentos de necesidad, dar gracias y regocijarse con ella en tiempos de abundancia, y sencillamente esperar que el poder de Nanshe prevaleciera sobre las fuerzas de la oscuridad y la desesperación. Por supuesto, la forma más eficaz de garantizar este resultado era trabajar por los valores que encarnaba Nanshe, invocándola para obtener protección y guía, y tratando de difundir su luz en la vida cotidiana.
Nanshe es la diosa sumeria de la justicia social y la adivinación.
¿Cuándo se adoró a Nanshe?
Nanshe tuvo su culto desde alrededor del tercer milenio a.C. hasta la llegada de la era cristiana.
¿Cuáles eran los atributos de Nanshe?
Por lo general, a Nanshe se la describe como compasiva y preocupada por los pobres, los huérfanos, las viudas y los marginados, a la vez que furiosa con los ricos, los avariciosos, los crueles y los que se aprovechan de los demás.
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.
Joshua J. Mark no solo es cofundador de World History Encyclopedia, sino también es el director de Contenidos. Anteriormente fue profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 13 febrero 2017. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.