La cerámica bucchero es una cerámica entre gris oscuro y negro brillante que producían los etruscos de Italia central entre los siglos VII y IV a.C. Se usaba en la vida cotidiana y para objetos votivos y funerarios; incorpora muchas formas, desde jarras sencillas hasta piezas de escultura muy decoradas.
Evolución
En el siglo VIII a.C. los etruscos ya producían una cerámica algo basta conocida como impasto que se hacía con arcilla con impurezas de mica o piedra. Aunque los alfareros lograron mejorar la calidad del impasto con mucha práctica, se acabó sustituyendo en su función de cerámica cotidiana con un tipo intermedio conocido como impasto buccheroide y luego bucchero real en algún momento a principios del siglo VII a.C. Se le daba forma en un torno y tenía un cocido más equilibrado y, gracias al empleo de un proceso de reducción de oxígeno en el horno, tenía un acabado entre negro y gris oscuro brillante característico (el óxido férrico rojo de la arcilla se convertía en óxido ferroso negro).
Los primeros ejemplos que se conocen provienen de Cerveteri (también conocido como Cisra o Caera) y datan de alrededor de 675 a.C. El bucchero se producía en muchos centros etruscos, de entre los que destacan Cerveteri, Tarquinia, Veyes y Vulci, y se ha convertido en el distintivo de la presencia etrusca en los yacimientos arqueológicos en el centro y el norte de Italia. Además, los etruscos comerciaban con todo el Mediterráneo, así que el bucchero se exportó fuera de Italia a lugares tan lejanos como Iberia o el Levante.
Curiosamente, las piezas de bucchero muestran la tendencia inversa en el refinamiento que se ve en la evolución de muchos otros tipos de cerámica. Las piezas del periodo temprano tienen paredes mucho más finas y están trabajadas con más cuidado; estas piezas se conocen como sottile (fina). Luego hay una etapa intermedia conocida como transizionale (de transición) antes de llegar a la fase final, cuando las piezas se describen como pesante (pesada). Las piezas más finas se asocian por lo general con las ciudades etruscas sureñas y la variante más pesada con las del norte. Chiusi se hizo especialmente conocido por sus piezas pesante, la mayoría de las cuales se utilizaba como objetos funerarios. Las fechas para cada estilo se suelen citar de esta manera:
- Bucchero fino: 675-626 a.C.
- Bucchero de transición: 625-575 a.C.
- Bucchero pesado: 575-480 a.C.
Al final, para el siglo V a.C. el bucchero se sustituyó por cerámica etrusca más fina, como la que tenía engobe negro y rojo, y por recipientes importados de Grecia que se fabricaban en Grecia específicamente para los gustos etruscos o los hacían los alfareros inmigrantes a imitación de los estilos griegos populares.
Formas
Los alfareros etruscos no estaban exentos de ambición y, además de fabricar recipientes para uso cotidiano como cuencos, copas de una y dos asas, cálices y jarras, también hacían piezas más elaboradas con la adición de figuras tridimensionales tanto de humanos (especialmente cabezas femeninas) como de animales. La influencia griega se puede apreciar en tales opciones como las ubicuas ánforas, las copas de dos asas o los cántaros. También había otras formas, como las ofrendas votivas u objetos que se ponían en las tumbas para acompañas a los muertos a la otra vida. Un ejemplo común de estos últimos son las bandejas de servicio, focolare, con un juego completo de cuencos, platos, vasos y utensilios. Otra forma de ofrenda votiva eran las figuritas. Se acercan más a la escultura que la alfarería pura, igual que los recipientes antropomórficos, tales como el gallo de Viterbo que tiene una tapa pequeña y, basándonos en la inscripción del alfabeto etrusco, servía como tintero.
Las formas de bucchero también estuvieron influidas por la metalurgia de la época, especialmente los artículos de bronce, y es probable que apreciasen este tipo de cerámica por su acabado brillante, tan parecido al metal bruñido. De hecho, esta imitación llegaba a veces a manifestarse en vasijas de bucchero cubiertas de hojas de oro o plata y a veces una fina capa de estaño. Para completar la ilusión de un trabajo de metal en relieve se aplicaban decoraciones en los bordes y piezas esculpidas.
Decoración
Muchas vasijas de bucchero se dejaban lisas, pero, cuando están decoradas, puede ser con simples líneas, espirales y abanicos punteados grabados en la superficie. A veces se utilizaba ocre o rojo para pintar las incisiones, pero quedan muy pocos ejemplos en los que se haya conservado la pintura intacta. Otro tipo de decoración consistía en formas geométricas dispuestas simétricamente en torno al recipiente, lo que creaba la ilusión de que la vasija se había presionado desde el interior. Muchos de los motivos decorativos y las escenas estaban influidos, al igual que otras ramas del arte etrusco, por el arte jónico y de Oriente Próximo. La cerámica griega decorada del Ática y Corinto era especialmente popular en Etruria, y las escenas grabadas de la mitología griega eran una elección popular entre los artistas de bucchero. Los patrones y las escenas se podían aplicar a la vasija, antes de la cocción, con un tampón fijo o en un rodillo.
