Vetulonia (en etrusco: Vetluna), ubicada en las colinas cercanas a la costa occidental de la Italia central, fue una importante ciudad etrusca entre los siglos IX y III a.C. El sitio tiene muchas tumbas de túmulo impresionantes, las cuales eran ricas en artefactos que ilustran la naturaleza ecléctica de la industria del metal y las artes en general en Vetulonia, así como también atestiguan las relaciones comerciales con Egipto, Fenicia, el Cercano Oriente y Grecia.
Asentamiento villanovense
El que Vetulonia fuese un asentamiento villanovense queda evidenciado por el descubrimiento de varias tumbas de círculo. Estas se remontan al periodo protovillanovense (1100-900 a.C.) y fueron construidas para entierros de la élite usando zanjas rodeadas por piedras. Miden entre 15 y 30 metros de diámetro y albergaban varios entierros. Por su parte, las tumbas de fosa más sencillas contienen las típicas urnas bicónicas del período villanovense (dos vasijas de cerámica en las que la más pequeña forma una tapa) las cuales contenían los restos cremados o incinerados.
Para el siglo VIII a.C., la cultura villanovense había madurado hasta convertirse en la cultura etrusca propiamente dicha, y Vetulonia tenía dos centros urbanos y un gran cementerio. Su prosperidad estaba basada en su ubicación sobre el lago Prile y el fácil acceso tanto al comercio marítimo como al terrestre. Vetulonia, haciendo un buen uso de los recursos metalíferos por los cuales Etruria se hizo famosa (cobre, hierro, plomo y plata), también era un centro de manufactura por derecho propio; de este periodo subsisten figurillas de bronce. Como consecuencia, la población creció y los dos centros urbanos se unificaron.
VETULONIA APROVECHÓ SUS RECURSOS MINERALES Y SE CONVIRTIÓ EN UN PRÓSPERO CENTRO COMERCIAL Y MANUFACTURERO.
Vetulonia se convirtió en miembro importante de la Liga etrusca, una confederación laxa de 12 (o quizás 15) ciudades etruscas. En ella se incluían Cerveteri (Cisra), Chiusi (Clevsin), Populonia (Puplona), Tarquinia (Tarchuna) y Vulci (Velch). Se sabe muy poco de esta liga, excepto que sus miembros tenían lazos religiosos comunes y que los líderes se reunían anualmente en el santuario Fanum Voltumnae, cerca de Orvieto (la ubicación exacta todavía es desconocida).
Las tumbas de túmulo continuaron construyéndose durante el siglo VII a.C., pero a una escala más grande, algunas con base de piedra elevada de 70 metros de diámetro y con múltiples cámaras. Están revestidas con losas de piedra y rodeadas por un número de tumbas en zanja mas pequeñas. Una de tales tumbas, el túmulo de Pietrera, tiene una cámara sencilla con un techo en voladizo sostenido por una única columna. Contenía ocho figuras femeninas y masculinas, casi de tamaño natural, todas de pie, talladas en piedra caliza.
Entre los hallazgos encontrados dentro de la Tumba del Guerrero se incluye una gran estela funeraria de un guerrero portando un escudo redondo, ataviado con un casco corintio emplumado y llevando un hacha de doble filo, un símbolo de autoridad. La estela de arenisca, de 107 cm de altura, tiene inscrito el nombre del fallecido: Avele Feluske. De la Tombe del Duce provienen los restos de un carro, un escudo, un casco y frenos de caballo. De la misma tumba, un bote de bronce y cuentas de pasta de vidrio sugieren relaciones comerciales con Cerdeña y Fenicia, respectivamente. Una copa de plata atestigua la mezcla cultural de la arcaica Vetulonia, con su diseño griego pero con decoración fenicia. En cambio, en la tumba Círculo de Bes (Circolo di Bes) del siglo VII a.C., un amuleto de fayenza de esa diosa, una figura de Ptah y varios escarabajos y figuras talladas en ámbar, todas ilustran las conexiones con Egipto.
Muchas otras tumbas en Vetulonia eran excepcionalmente ricas en artefactos tales como joyería en ámbar, plata y oro, junto con obras de bronce laminado y fundido. Un fino collar de oro con veinte pendientes, cada uno con dos cabezas humanas, es la evidencia de la continua artesanía de metal en Vetulonia. Los dentistas vetulonienses también le sacaron provecho al oro al crear alambres de soporte y dientes falsos (tanto dentaduras completas como parciales). La orfebrería en bronce, específicamente, toma la forma de cuencos, incensarios, trípodes ornamentados y candelabros. Una tumba, la Tombe del Littore (Tumba de los Lictores), contenía un hacha atada con barras o varillas de hierro, el símbolo fasces que posteriormente adoptarían los magistrados de la República romana, confirmando la aseveración hecha por el escritor romano del siglo I d.C., Silio Itálico, de que las fasces originales, irónicamente un símbolo regio, provenían de la Vetulonia etrusca. Otro hallazgo común lo constituyen los artículos en bucchero, la cerámica etrusca con un distintivo acabado negro brillante. Finalmente, la tumba conocida como el Circolo dei Lebeti, contenía calderos de bronce decorados con cabezas de sirenas y grifos los cuales ilustran, una vez más, las relaciones que gozaba la antigua Etruria con las culturas del Cercano Oriente y Grecia.
Entre los siglos VI y V a.C. Vetulonia construyó murallas para encerrar las ahora 120 hectáreas, quizás un indicio de una creciente amenaza de sus vecinos al incrementarse la competencia por recursos. Roselle (Rusellae) era una vecina particularmente prominente. Aunque parece evidente que entre mediados del siglo VI y mediados del V a.C. se produjo una caída en la fortuna y Vetulonia fue atacada, junto con otros puertos costeros etruscos, por una flota de Siracusa en 454 a.C., a partir de entonces la ciudad continuó prosperando a pesar de estas rivalidades. Esto se corrobora por la construcción continuada de grandes tumbas de túmulo y el establecimiento de comunidades satélite, notablemente en el Lago dell’Acesa con sus importantes minas. El siglo V a.C. se vio empañado por más conflictos, si se considera como evidencia tangible de la rivalidad con otras ciudades etruscas el descubrimiento de 125 cascos de bronce abollados y grabados enterrados en una zanja cercana a las murallas de la ciudad.
Nuevas edificaciones se construyeron en los siglos IV y III a.C., las cuales incluyen tiendas y viviendas, no obstante sin un grado notable de planificación urbana. Una de tales casas, la Casa de la terracota, tenía un impresionante friso de terracota con figuras de 40 centímetros de altura. En este periodo también se repararon las murallas de la ciudad y se acuñaron monedas grabadas con la inscripción vatl. El final de la Vetulonia etrusca llegó con la expansión de Roma y su conquista de Etruria a lo largo de los siglos II y I a.C.
Carlos es ingeniero metalúrgico de Barquisimeto, Venezuela. Desde la infancia se sintió muy atraído por la geografía y la historia antigua. Leer sobre estos temas se convirtió en una afición y fortaleció sus conocimientos sobre historia.
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 07 febrero 2017. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.