En una ubicación ideal en un golfo protegido por montañas, Zakros (o Kato Zakros) en el sureste de Creta era el cuarto asentamiento minoico más grande después de Cnosos, Festo y Malia. El nombre de la Antigüedad se ha perdido en la historia y el actual deriva de la ciudad local más cercana. Habitado desde el Neolítico, este asentamiento alcanzó su máxima influencia durante el periodo palacial en torno a 2000-1450 a.C. La tierra fértil le brindó prosperidad, indicada por grandes edificios de estilo palaciego, cientos de recipientes para almacenar comida y tablillas de Lineal A para la administración. El palacio de Kato Zakros se destruyó posiblemente durante la erupción del volcán de Thera, aunque la fecha exacta es muy discutida, y se abandonó en torno a 1450 a.C.; los asentamientos circundantes también se abandonaron en torno a 1330 a.C.
El yacimiento se excavó por primera vez en 1901 d.C. a las órdenes de D. Hogarth de la Escuela Británica de Atenas, y de nuevo en 1961 d.C. bajo la supervisión de N. Platon, éforo de Antigüedades de Creta. Las excavaciones descubrieron un gran complejo palaciego y un asentamiento circundante que mostraba muchas de las características arquitectónicas típicas de la civilización minoica. Entre estas había un gran patio central (30×12m), patios secundarios, columnatas, pozos de luz, una entrada escalonada monumental, cuencas lustrales (habitaciones hundidas), almacenes, salas de archivos, escaleras a un segundo piso y suelos pavimentados con grandes losas e intersticios de yeso rojo. Algunas de las habitaciones también estaban cubiertas con frescos similares a los de Cnosos, aunque en menor cantidad, con espirales, hachas dobles y cuernos de toro de consagración. Algo singular del yacimiento de Zakros es una cisterna circular grande (5m de diámetro) con siete escalones descendientes y que originalmente estaba rodeada de columnas. Un descubrimiento interesante y único en los extensos asentamientos circundantes al complejo palaciego es un gran horno con cuatro conductos que puede que se usara para la metalurgia.
La presencia de más de 500 jarras de almacenaje grandes (pithos), más de 50 jarrones finos de piedra, sellos y tablillas de Lineal A, cantidades de marfil y lingotes de oro, jarras finas para libaciones y ritones sugiere que el palacio, al igual que en otras ciudades de la Creta minoica, era un centro administrativo y comercial próspero, no solo a nivel local, sino que también contaba con vínculos comerciales con las Cícladas, Egipto y el Peloponeso en la Grecia continental. Otros descubrimientos arqueológicos destacables son joyas finas de oro, alfarería de estilo marino y objetos de oro tales como una cabeza de toro y un cuenco grabado.
