El Imperio maurya (322 a.C. - 185 a.C.) sustituyó al anterior Reino de Magadha y asumió el control de vastas extensiones del este y el norte de la India. En su apogeo, el imperio se extendía por partes del actual Irán y casi todo el subcontinente indio, con la única excepción del extremo sur de la península. El imperio surgió cuando Chandragupta Maurya ocupó el vacío creado por la partida de Alejandro de Macedonia de las fronteras occidentales de la India. Chandragupta sometió a los Estados fronterizos, reclutó un ejército, marchó sobre el reino de Magadha, mató a su tiránico rey, a quien el pueblo despreciaba, y ascendió al trono. Fundó así la dinastía maurya. En su ascenso al poder, contó con la ayuda y el consejo de su primer ministro, Kautilia (también conocido como Chanakia), autor del Arthashastra, un compendio sobre la realeza y el gobierno.
Consolidación del poder
Chandragupta emprendió una política de expansión agresiva.Seleuco I Nicátor, que era el sátrapa de Alejandro para las conquistas macedonias orientales, fue derrotado y tuvo que ceder todo el territorio bajo su mando a Chandragupta, junto con una hija y una considerable suma de dinero. También envió a Megástenes, autor de la Indica, a la corte maurya como embajador griego.
Chandragupta se sirvió de alianzas matrimoniales, diplomacia, engaños y la guerra para extender su reino. Bajo su mandato, el imperio maurya se extendió desde el este de Irán hasta las fronteras occidentales de las colinas birmanas, y desde el reino tribal del Himalaya hasta las mesetas meridionales de la India peninsular. Tras gobernar durante unos 25 años, Chandragupta abdicó en favor de su hijo, Bindusara, y se convirtió en monje jainista.
Bindusara mantuvo con eficiencia los vastos dominios de su padre y extendió las fronteras meridionales hasta abarcar la meseta peninsular de la India. A su muerte, su hijo Asoka se hizo con el trono tras una disputa sucesoria fratricida. El imperio que heredó Asoka era extenso, pero un pequeño reino de la costa oriental, Kalinga, quedaba fuera de sus límites y Asoka decidió conquistarlo. La guerra que siguió fue sangrienta y larga. Kalinga resistió hasta el último hombre, pero al final cayó. Tras Kalinga, Asoka no atacó ningún reino, sino que emprendió una misión de paz. Erigió varios pilares por todo su reino, exhortando al pueblo a renunciar a la violencia y a vivir en armonía entre ellos y con la naturaleza. Patrocinó activamente el budismo, construyó varias estupas y reparó las más antiguas, y envió misiones evangelizadoras al extranjero, dos de las cuales estaban formadas por sus propios hijo e hija.
...se declaró la protección de diversos animales: loros, mainas, arunas, gansos rojizos, patos salvajes, nandimukhas, gelatas, murciélagos, hormigas reinas, tortugas de agua dulce, peces sin espinas, vedareyaka, gangapuputaka, peces sankiya, tortugas terrestres, puercoespines, ardillas, ciervos, toros, okapinda, asnos salvajes, palomas silvestres, palomas domésticas y todas las criaturas de cuatro patas que no fuesen útiles ni comestibles. Las cabras, ovejas y cerdas que estén preñadas o amamantando a sus crías están protegidas, al igual que las crías menores de seis meses. No se debe castrar a los gallos, no se deben quemar las cáscaras que esconden seres vivos y tampoco se deben quemar los bosques sin motivo o para matar criaturas. No se debe alimentar a un animal con otro. Durante los tres Caturmasis, los tres días de Tisa y durante los días catorce y quince del Uposatha, los peces están protegidos y no deben venderse. Durante estos días tampoco se deben matar animales en las reservas de elefantes ni en las de peces. El octavo día de cada quincena, los días catorce y quince, en Tisa, Punarvasu, los tres Caturmasis y otros días auspiciosos, no se deben castrar los toros, ni los cabritos, carneros, jabalíes y otros animales que suelen castrarse. En Tisa, Punarvasu, Caturmasis y la quincena de Caturmasis, no se deben marcar los caballos ni los bueyes.
(Edicto del pilar)
Los sucesores de Asokano fueron lo suficientemente fuertes como para mantener unido el imperio. Este comenzó a desintegrarse poco a poco y, en el año 185 a.C., casi 150 años después de que Chandragupta derrocara al rey de Magadha, el último gobernante maurya fue asesinado por su comandante en jefe mientras inspeccionaba sus tropas.
El comercio y la empresa eran asuntos público-privados: el Estado podía poseer y dedicarse a actividades comerciales al igual que los ciudadanos comunes. Los ingresos reales procedían de los impuestos y del botín de guerra. Además, el rey poseía terrenos madereros, terrenos forestales, cotos de caza y fábricas de manufactura y los excedentes se vendían. El Estado tenía el monopolio de la acuñación de moneda, la minería, la producción de sal, la fabricación de armas y la construcción naval.
El Estado podía poseer y dedicarse a actividades empresariales al igual que los ciudadanos de a pie. Además, tenía el monopolio de la acuñación de moneda, la minería, la producción de sal, la fabricación de armas y la construcción naval.
Los agricultores constituían la mayor parte de la población, y la agricultura estaba sujeta a impuestos. Los comerciantes se organizaban en gremios que ostentaban autoridad tanto ejecutiva como judicial y que también funcionaban como bancos. Los artesanos dedicados a una industria concreta solían vivir juntos. Los productos no podían venderse en el lugar donde se producían; debían llevarse a mercados específicos. Se cobraban peajes por el uso de los caminos y los cruces fluviales; y los productos vendidos dentro del reino estaban sujetos a impuestos, al igual que las importaciones y las exportaciones. El Estado fijaba el precio al por mayor de los productos e inspeccionaba los pesos y medidas. El trueque era habitual, al igual que las monedas de oro, bronce y cobre. El dinero se prestaba a interés a cambio de pagarés.
La vía principal que atravesaba todo el reino y lo conectaba con el mundo griego occidental estaba bien mantenida y vigilada, con pilares y señales que marcaban las distancias y los caminos secundarios. Los barcos navegaban por el Ganges y sus afluentes, y llegaban a costas extranjeras como Sri Lanka, China y los puertos africanos y árabes, y el Estado se encargaba de acabar con los piratas.
Administración
El rey era el jefe del Estado y controlaba el poder militar, ejecutivo, judicial y legislativo. Recibía el asesoramiento de un consejo compuesto por el primer ministro, el tesorero, el general y otros ministros. El reino se dividía en provincias gobernadas por gobernadores, que a menudo eran príncipes de la casa real. Las provincias se componían a su vez de ciudades y aldeas bajo sus propios administradores de distrito y de aldea. El rey contaba con una gran burocracia. Al igual que hoy en día, los escalones de la función pública estaban claramente definidos, y quienes ocupaban los puestos más altos se encontraban muy alejados de los grados inferiores. Por ejemplo, se ha estimado que la relación entre el salario de un empleado y el del primer ministro era de 1:96. Con unos salarios tan elevados, cabe suponer que se esperaba que los altos funcionarios supervisaran cuidadosamente el funcionamiento de sus departamentos.
Había departamentos para gobernar, cuidar y controlar casi todos los aspectos de la vida social: artes industriales, instalaciones manufactureras, comercio en general, extranjeros, nacimientos y defunciones, impuestos comerciales, tierras y regadío, agricultura, bosques, fundiciones de metales, minas, carreteras y edificios públicos. Se esperaba que los funcionarios de alto rango realizaran giras de inspección para asegurarse de que la burocracia cumplía bien con sus funciones.
Quien causa una pérdida de ingresos devora la riqueza del rey; quien produce el doble de los ingresos [previstos] devora el país; y quien gasta todos los ingresos [sin aportar ningún beneficio] devora el trabajo de los obreros.
(Arthashastra, 2.9.13, 15, 17)
El imperio también contaba con una amplia red de espías y mantenía un gran ejército permanente. El ejército del rey no se disolvió realmente ni siquiera después de que el tercer rey maurya, Asoka, renunciara a la guerra. Junto a los agricultores, eran los soldados quienes constituían la mayor parte de la población. Se esperaba que los soldados solo lucharan y no se les exigía prestar ningún otro servicio al rey; cuando no había guerra, podían entretenerse de cualquier manera que les apeteciera. Había departamentos separados para la infantería, la caballería, la marina, los carros, los elefantes y la logística. Los soldados no solo cobraban su salario del erario público, sino que también se les proporcionaban armas y equipo a cargo del Estado. Tenemos descripciones de algunas de las armas que portaban estos soldados: los soldados de a pie llevaban arcos de la altura de un hombre (y flechas), escudos de piel de buey, jabalinas y espadas anchas. La caballería montaba a pelo y utilizaba lanzas y escudos.
... ni los frenan con bocados como los que usan los griegos o los celtas, sino que colocan en la extremidad de la boca del caballo una pieza circular de piel de buey cruda cosida, tachonada con púas de hierro o latón que apuntan hacia dentro, aunque no son muy afiladas. Si un hombre es muy rico, utiliza púas de marfil. Dentro de la boca del caballo se coloca una punta de hierro similar a un pincho a la que se sujetan las riendas. Cuando el jinete tira de las riendas, la punta controla al caballo y las púas, que están unidas a esta punta, le pinchan la boca...
(Indica)
Chandragupta, fundador de la dinastía maurya, era hindú. En su madurez, se convirtió al jainismo. Su nieto Asoka dedicó todos los recursos del Estado a promover el budismo, pero no está claro si se convirtió formalmente a esta fe. La población, en general, pertenecía a una de estas tres religiones, mientras que otros grupos destacados eran ateos, agnósticos o seguidores de creencias primitivas.
Unos 50 años después de la muerte de Asoka, el rey maurya fue asesinado por su general en jefe, Pushyamitra, quien fundó la dinastía Shunga. Los estudiosos aducen varias razones para la caída del imperio, de las cuales las principales son su extensión y la debilidad de los gobernantes que sucedieron a Asoka. Los estados fronterizos habían comenzado a reivindicar su independencia inmediatamente después de la muerte de Asoka. El imperio comenzó a reducirse bajo los sucesores de Asoka. Para cuando Pushyamitra se hizo con el trono, el poderoso Imperio maurya no era más que una fracción de su tamaño, reducido a solo las tres ciudades-Estado de Pataliputra, Ayodhya y Vidisha, además de algunas partes del Punyab.
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.
Escrito por Anindita Basu, publicado el 06 octubre 2016. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.