La cerámica en constante evolución de la civilización minoica de la Creta de la Edad de Bronce (2000-1500 a.C.) demuestra, puede que mejor que ningún otro medio, no solo la pasión minoica por la vida animal, acuática y vegetal, sino también su gusto por las formas y los diseños fluidos y naturalistas.
Estilo de Kamarés
Tras los diseños prepalaciales de Vasilikí (con superficies decoradas en rojo y negro jaspeado) y de barbotina (piezas con excrecencias decorativas añadidas a la superficie), el primer estilo típicamente minoico es el Kamarés policromado (así llamado por el santuario de una cueva de Creta en la que se encontraron muchos ejemplos). Probablemente se originó en Festo y data del periodo palacial antiguo (2000 - 1700 a.C.); su introducción es contemporánea con la llegada del torno de cerámica a Creta. Los elementos característicos de la cerámica de Kamarés son sus diseños rojos y blancos, a menudo dispuestos de manera densa y vibrante, sobre un fondo negro. Lo más frecuente son curvas y espirales, pero también hay otros diseños como borlas, rosetas, palmas, círculos, puntos, cenefas, rayas y ajedrezados. En ocasiones también hay representaciones impresionistas de peces y pólipos que presagian la llegada del estilo marino. La cerámica de Kamarés también presenta figuras humanas esquemáticas, pero tienen tal punto de abstracción que se convierten casi en un elemento de diseño. Las cerámicas en sí son jarras de pitorro, copas, píxides (cajas pequeñas), cálices, pithos (jarrones muy grandes hechos a mano, a veces de más de 1,7m de alto, usados para almacenar aceite, vino y grano, ricamente decorados y a menudo con inscripciones en Lineal A que describen el contenido) y en ocasiones fruteros, cráteras y ritones (recipientes para libaciones). A veces también se añaden conchas o flores en relieve.
Otra adición al repertorio del alfarero de esta época (en torno a 1850 a.C.) era el estilo de cáscara de huevo, un subgrupo del Kamarés. Este subgrupo tiene una decoración similar a la de Kamarés, pero el grosor de los recipientes es mucho más fino, de hasta solo 1 mm. Las copas pequeñas son el ejemplo más común de este estilo.
Estilos marino y floral
Con los avances tecnológicos en los materiales, la cocción a temperaturas más altas y tornos más rápidos, en el periodo palacial nuevo (en torno a 1600 - 1450 a.C.) se vio una evolución tanto en forma como en diseño. Se hicieron más comunes los jarrones más esbeltos, que se estrechaban hacia la base y aparecieron diseños nuevos tales como la jarra de estribo con una boquilla real y otra falsa, con dos asas. En cuanto al diseño, primero se produjo un alejamiento del uso del blanco y, después, se invirtió el uso de colores, pasando a utilizar tonos oscuros (del marrón al rojo oscuro) sobre un fondo más claro (normalmente amarillo). Las espirales y las líneas perdieron popularidad como tema central, pero siguieron apareciendo en áreas más pequeñas como por ejemplo en torno a las asas o el cuello. En ese momento, las plantas y la fauna marina pasaron a ser los motivos principales. Por lo general, el estilo floral representa ramas delgadas con hojas y flores y papiro. Puede que el ejemplo más célebre de este estilo sea la jarra de Festo que está totalmente cubierta con motivos de hierba.
El estilo marino, tal vez, produjo la cerámica minoica más distintiva con sus representaciones detalladas y naturalistas de pulpos, argonautas, estrellas de mar, conchas de caracoles tritón, esponjas, coral, rocas y algas. Además, los minoicos aprovecharon al máximo la fluidez de estas criaturas marinas para rellenar y rodear las superficies curvas de su cerámica con un estilo artístico verdaderamente único que transmite con facilidad el amor de estos isleños por el mar.
Otros temas de la cerámica de la misma época que los estilos marino y floral se pueden agrupar juntos como de formas geométricas o de imágenes religiosas. En este último grupo se incluyen cabezas de toros, hachas dobles y nudos sagrados.
Durante toda la época minoica también se crearon sarcófagos de terracota, puede que a imitación de ataúdes de madera anteriores. Eran relativamente pequeños (el cuerpo se introducía doblado) y normalmente tienen forma de baúl o de bañera. Presentan diseños que se pueden ver en la cerámica contemporánea (pintados tanto en el interior como en el exterior) y, en ocasiones, diseños en fresco de rituales funerarios.
Estilo palacial nuevo
A partir de 1450 a.C. se desarrolló un estilo nuevo, puede que influido por el creciente contacto con la cultura micénica de la Grecia continental y que se encuentra principalmente en Cnosos. Los ejemplos típicos de este estilo son las ánforas de tres asas, recipientes chatos de alabastrón, copas y varias piezas inusuales, incluidos recipientes rituales con asas en forma de ocho y una jarra de libaciones cubierta de protuberancias puntiagudas. Estas están decoradas con representaciones mucho más esquemáticas que los estilos anteriores. Los papiros, los lirios y los pulpos se vuelven mucho menos naturalistas, más estilizados y abstractos. Aunque se siguen viendo motivos religiosos, aparecen por primera vez los pájaros en la cerámica, así como cascos y escudos.
Los estilos minoicos de cerámica seguirían influyendo a través de la exportación, tanto de mercancías como de alfareros y pintores a la Grecia continental, pero también a través de la adopción y adaptación micénica de muchas de las características minoicas distintivas mencionadas anteriormente.
