Hay muchas primeras veces en la historia colonial de Estados Unidos: la Universidad de Harvard, primera institución de educación superior (1636); la rebelión de Bacon, primera insurrección armada a gran escala (1676); la rebelión de Stono, primera gran revuelta de esclavos (1739); el hospital de Pensilvania, primer hospital (1751); y, entre muchas otras, los hermanos Harpe, los primeros asesinos en serie de Norteamérica.
Entre 1797 y 1799, se conoce que los hermanos Harpe mataron al menos a 39 personas (aunque la cifra no está clara, y se cree que mataron al menos a 50). No asesinaron a estas personas por dinero o venganza o por ninguna razón en específico. Mataban porque lo disfrutaban y se hicieron tan famosos que incluso otros criminales los temían y evitaban.
Hace poco recordé a los hermanos Harpe mientras investigaba para un artículo sobre David Crockett y decidí ver la película de Disney de 1956, Los piratas del río. En la última parte de la película, Davy Crockett y su amigo George Rusell (interpretados por Fess Parker y Buddy Ebsen) vencen a la infame banda criminal de Mason, una banda de piratas de río históricamente documentada.
Crockett en realidad solo tenía unos doce años cuando la banda de Mason, junto con los hermanos Harpe, estaba actuando a lo largo del río Ohio en 1799, pero los creadores de la película hicieron bien en enfrentar a Davy Crockett, «el León del Oeste», contra Samuel Mason y los hermanos Harpe, dos de las figuras más amorales y escalofriantes de la historia estadounidense; así la línea entre el orden y el caos, el bien y el mal, no podía estar más clara.
Primeros años y la guerra de Independencia de Estados Unidos
Los primeros años de la vida de los hermanos Harpe están entrelazados con leyendas y es complicado separar la realidad de la ficción. No eran hermanos, sino primos hermanos, hijos de John y William Harper, y nacieron en la región que se convertiría en Carolina del Norte. El mayor, Micajah Harpe (más tarde conocido como el Gran Harpe), nació alrededor de 1768, y el menor, Wiley Harpe (conocido como el Pequeño Harpe), alrededor de 1770. Sus nombres reales eran Joshua Harper y William Harper, respectivamente.
Cuando cornwallis se rindió en Yorktown, los hermanos Harpe continuaron la guerra por su cuenta, atacando asentamientos patriotas.
Los Harper eran inmigrantes irlandeses que habían elegido el lado de los tories al comienzo de la revolución de las Trece Colonias, sirviendo en la milicia y participando en asaltos a las granjas y asentamientos de aquellos a favor de la independencia de Gran Bretaña. Puede que John y William luchasen en la guerra de la Regulación (1765-1771), pero cuando la guerra de Independencia de los Estados Unidos estalló en 1775, parece que entendieron que les iría mejor si apoyaban al Ejército Continental y se alistaban. Sin embargo, fueron rechazados por sus conocidas simpatías con los tories y previas incursiones.
Poco después, supuestamente, un grupo de patriotas atacaron el hogar de los Harper, matando a golpes a John, William y sus esposas. Los niños escaparon al bosque donde fueron acogidos por los cheroquis chickamaugas, quienes, según se cuenta, les enseñaron a vivir de la tierra, cazar, robar y matar. Algunas fuentes sugieren que la muerte de sus padres fue el detonante que convirtió a los muchachos en asesinos, otras que los cheroquis chickamaugas los animaron a olvidar las normas del «hombre blanco»; sin embargo, esto no justifica las atrocidades que cometieron después.
La banda de cheroquis chickamaugas que los había rescatado eran aliados de la causa británica y asaltaban casas de los patriotas, acto al que probablemente se unieron los hermanos Harpe. Abandonaron a los cheroquis para unirse a la milicia Lealista bajo el control del oficial Patrick Ferguson y lucharon en la batalla de Kings Mountain en 1780. Es posible que participaran también en la batalla de Cowpens (1781) y en otros conflictos.
Cuando el general británico Charles Cornwallis se rindió después del asedio de Yorktown en 1781, los hermanos Harpe regresaron con los cheroquis chickamaugas y continuaron la guerra por su cuenta, atacando asentamientos patriotas. Incluso al finalizar la guerra con el Tratado de París de 1783, los hermanos Harpe y sus aliados nativos americanos continuaron con los ataques hasta al menos 1793 y posiblemente 1795.
Durante este periodo, secuestraron a dos mujeres, María Davidson y Susan Wood, que se convertirían en sus esposas compartidas y engendrarían sus hijos. A estas alturas, ya habían cambiado su apellido de Harper a Harpe, ya que Harper se asociaba con la causa de los tories. Ya eran hombres buscados en 1797 cuando, haciéndose pasar por pastores metodistas o por justicieros buscando a los notorios hermanos Harpe, se ganaban la confianza de la gente, reunían información sobre quién y dónde los estaba buscando y conseguían evadir a los grupos de búsqueda.
Asesinatos en serie de 1797 a 1799
En 1797, probablemente fingiendo ser un pastor metodista, el Pequeño Harpe se casó con Sarah Rice, hija de un pastor real, y junto con las otras mujeres y sus hijos, se mudaron a una zona rural cerca de Knoxville, Tennessee. Allí, montaron una granja pero al parecer pasaron la mayor parte de su tiempo robando caballos, cerdos y cualquier objeto de valor a sus vecinos, quienes finalmente los expulsaron.
Los hermanos Harpe se dedicaron a matar a cualquiera que se cruzara en su camino sin motivo alguno.
Después de esto, los hermanos Harpe se dedicaron a matar a cualquiera que se cruzara en su camino sin motivo alguno. La primera víctima conocida fue un hombre llamado Johnson en 1797 y fue encontrado en un riachuelo con el torso abierto y relleno de piedras. Este se convertiría en su método característico para deshacerse de sus víctimas: abrirlos, llenarlos de piedras y hundirlos en algún cuerpo de agua.
La banda viajó por la región del actual Kentucky, asesinando a más gente. Aunque robaban objetos de valor, suministros y caballos a sus víctimas, esa no era su motivación: mataban por matar.
Conocieron a otro viajero llamado John Langford en una posada, le ofrecieron su protección y después lo mataron. Cuando el cuerpo de Langford se encontró abierto y lleno de rocas, el posadero identificó a los hermanos Harpe y se formó una patrulla. Los Harpe fueron capturados y llevados a prisión en Danville, Kentucky, pero lograron escapar.
En 1799, se ofreció una recompensa de 300 dólares (más de 5.000 dólares actuales) por cada uno de los Harpe. Continuaron su matanza, siempre eludiendo la captura, hasta que decidieron refugiarse con el conocido criminal Samuel Mason y su banda de Cave-In-Rock en Illinois, cerca del río Ohio.
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Mason y sus hombres atacaban barcas, robaban objetos de valor, mataban a la tripulación y huían a su escondrijo en una cueva. La banda de Mason era conocida por su crueldad pero los hermanos Harpe eran demasiado incluso para estos asesinos, como explica el historiador Wallace Edwards:
En la primavera de 1799, una balsa llegó a la orilla desde Cave-In-Rock. Una pareja desembarcó, subió una colina y se sentaron en una roca a contemplar las vistas. Los novios, agarrados de la mano, comentaban sus opiniones del magnífico entorno.
Tuvieron la mala suerte de ser observados por los hermanos Harpe que merodeaban por el bosque. Los dos hombres se acercaron con cautela por detrás y, con una carcajada, los empujaron por el saliente y observaron cómo sus cuerpos se hacían añicos contra las rocas de abajo. Cuando contaron lo ocurrido a sus compañeros piratas, los bromistas homicidas solo recibieron elogios moderados por su hazaña (...).
Poco después de este fallido intento de ganar reconocimiento en el grupo, el Gran y el Pequeño Harpe lo intentaron de nuevo. Tres hombres fueron capturados en una pelea en una barcaza junto con su cargamento. Fueron llevados a la guarida de los piratas para, presuntamente, aguardar su destino.
Uno de los prisioneros fue raptado por los hermanos Harpe quienes lo desnudaron y lo ataron a lomos de un caballo. Llevaron al caballo a la cima del peñasco situado encima de la cueva y le taparon los ojos. Golpearon su grupa con palos, forzando al caballo hacia el borde del precipicio donde sus pezuñas levantaron algunas piedras.
La banda, escuchando las rocas caer hacia la boca de la cueva, se asomó a ver qué ocurría. Salieron al exterior en el momento justo para ver como el caballo, con su pasajero desnudo, caía por el aire y golpeaba los peñascos de caliza en la orilla del río. En la cima, el Gran y el Pequeño Harpe animaban y se doblaban de la risa.
Esta fue la gota que colmó el vaso para sus compañeros. En lugar de estar impresionados por el asesinato, los piratas estaban estupefactos por la crueldad que era demasiado incluso para sus estándares. Podemos asumir que fue el miedo de tener entre ellos lo que hoy llamamos psicópatas lo que causó que expulsaran a los hermanos Harpe de Cave-In-Rock. (16-19)
Los Harpe volvieron a Tennessee, donde aumentó el número de víctimas, antes de viajar hasta Kentucky. Allí, una noche de agosto de 1799, el Gran Harpe mató a su hija pequeña porque no dejaba de llorar golpeándole la cabeza contra un árbol. Más tarde, un tal Sr. Trowbridge fue encontrado muerto con el conocido método de los Harpe de colocar piedras en el pecho y los Harpe volvieron a huir.
Fueron acogidos por Moses Stegall, quien se cree que fue un antiguo asociado. Esa noche, Stegall, su mujer y su hijo de 4 meses recibieron a los Harpe junto con otro invitado, el comandante William Love. Cuando se fueron a dormir, los ronquidos de Love molestaron a los Harpe, así que lo mataron. A la mañana siguiente, cuando el bebé no dejaba de llorar, el Gran Harpe le cortó la garganta y cuando la señora Stegall gritó y los atacó, la mataron también.
Los Harpe huyeron de inmediato pero fueron perseguidos por un grupo liderado por John Leiper y Moses Stegall. El 24 de agosto de 1799, atraparon a los Harpe. Leiper le disparó en la espalda y en la pierna al Gran Harpe pero el Pequeño Harpe consiguió huir. Mientras el Gran Harpe se desangraba, Stegall le cortó lentamente la cabeza (algunas versiones afirman que ordenó que se la cortaran mientras él miraba) y la colocó después en un árbol (o en un poste) en una intersección del Condado de Webster, Kentucky, que pasó a conocerse como Harper's Head Road (hoy en día es un lugar histórico).
El Pequeño Harpe huyó con la banda de Cave-In-Rock y trabajó junto a ellos durante los siguientes 4 años, por lo visto, sin participar en sus horribles travesuras anteriores, hasta que fueron capturados. Durante la captura, Samuel Mason, el Pequeño Harpe y otro miembro de la banda, Peter Alston, escaparon, pero Mason había sido herido. Puede que muriera por sus heridas o que el Pequeño Harpe lo matara, en cualquier caso, el Pequeño Harpe y Alston le cortaron la cabeza a Mason y se la entregaron a las autoridades para cobrar la recompensa, identificándose como John Sutton y James May.
Sin embargo, los reconocieron y arrestaron, pero volvieron a escapar y huir hasta el Paso de Natchez, que se había convertido en un refugio para los criminales. Fueron capturados y colgados en febrero de 1804 y sus cabezas cortadas y colocadas en estacas en el Paso de Natchez.
Conclusión
Las tres «esposas» de los Harpe fueron arrestadas después de la muerte del Gran Harpe. Moses Stegall quería verlas ejecutadas por las muertes de su esposa e hijo, pero el juez de Russellville, Kentucky, habló a su favor exponiendo que ellas también eran víctimas, no cómplices. Las soltaron y siguieron con sus vidas.
Los hermanos Harpe y sus crímenes se convirtieron en leyenda, al igual que la manera en la que murieron. La cabeza del Gran Harpe en la intersección y la del Pequeño Harpe en el Paso de Natchez servían no solo como aviso a otros criminales sino como lugares históricos, recordando a la gente qué había pasado y cómo esas cabezas habían acabado ahí. El académico Bill Johns comenta:
Los primeros años de la república estuvieron llenos de espectáculos de este tipo, cada uno de ellos un sermón improvisado sobre el precio de pertenecer a algo. El castigo no solo era la corrección de un crimen, era el lenguaje por el que la joven nación expresaba su inseguridad. En pueblos donde no había periódicos, relojes o policías, el castigo en sí era la noticia. Un ahorcamiento o decapitación atraían a gente desde kilómetros de distancia, madres con niños, hombres cargando mosquetes, todos esperando la prueba de que el orden seguía existiendo. No solo asistían a la muerte de un hombre, sino que buscaban sentir que ellos también formaban parte de algo más grande que la supervivencia. La violencia era colectiva y, por lo tanto, sagrada. (25-26)
La violencia de los Harpe no era ninguna de estas cosas, y sus cabezas eran el recordatorio para todos de que el orden establecido debía ser mantenido por todos aquellos que acataran sus reglas; y aquellos que intentaran sembrar el caos lo pagarían muy caro.
Los hermanos Harpe no eran en realidad hermanos, sino primos, que cometieron una serie de asesinatos entre 1797 y 1799 en Tennessee, Kentucky, Illinois y otros lugares. Se los conoce como los primeros asesinos en serie de Norteamérica.
¿Por qué mataron los hermanos Harpe a tanta gente?
No existe una razón. Mataban porque les gustaba matar.
¿De verdad capturó Davy Crockett a los hermanos Harpe?
No. La película de Disney de 1956 «Los piratas del río» muestra como salió victorioso contra el pirata Samuel Mason y lo hermanos Harpe. En realidad, Crockett tenía alrededor de doce años en 1797 y no tenía nada que ver con la banda de Cave-In-Rock.
¿Cómo murieron los hermanos Harpe?
El mayor, el Gran Harpe, fue capturado por una patrulla y decapitado en 1799. El más joven, el Pequeño Harpe, fue atrapado y colgado en 1804. Sus cabezas fueron colocadas en postes como advertencia para otros criminales.
Samantha Duque es una traductora editorial especializada en la traducción del inglés y el francés al español. Se graduó de Filología Inglesa y tiene un máster en Traducción Editorial por la Universidad de Murcia.
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 16 diciembre 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.