Durante la guerra china, en el periodo de los Reinos Combatientes (481 - 221 a.C.), se introdujo una nueva arma: la ballesta. Con el paso de los siglos, esta se convirtió en un arma más potente y precisa, con versiones más ligeras, lo que permitía dispararlas con una sola mano. Algunas podían disparar varias flechas. Se desarrolló un modelo de artillería más pesado que podía montarse sobre una base giratoria y móvil. La ballesta fue un factor importante en el éxito de los Estados chinos contra los ejércitos extranjeros y, en particular, en el establecimiento del dominio de los imperios Han y Sung.
Diseño y uso
La ballesta china (nu) con su arco horizontal y corta culata de madera disparaba una o múltiples flechas con punta de bronce. Las flechas tenían astiles de madera y paletas emplumadas, de madera o papel, para dar mayor trayectoria. Las primeras puntas de flechas tenían dos filos, pero, con el tiempo, evolucionaron a tres filos, que se convirtieron en la norma, igualando el número de plumas y aumentando la precisión del vuelo. Por lo general, el gatillo y el mecanismo de disparo eran de metal de bronce.
Para armar la ballesta el tirador tenía que colocar el arma de forma vertical y sujetarla bajo los pies mientras tiraba de la cuerda. Con el tiempo, se inventó un gancho para el cinturón que le permitía al tirador tensar la cuerda mientras seguía montado en su caballo. Existían modelos más pequeños que podían dispararse con una sola mano, capaces de disparar dos flechas a la vez, y versiones mucho más pesadas que se utilizaban como armas de artillería. Las primeras ballestas solo podían disparar una flecha a unos 600 pasos y su recarga era lenta, algo que limitaba su uso efectivo en la defensa y la guerra de asedio. Gracias a los ajustes en su diseño, perfeccionaron su desempeño y podían disparar mucho más lejos que un arquero montado.
Desarrollo histórico
Tradicionalmente se cree quedurante el siglo VI a.C., la ballesta china fue inventada por Ch'in Shih, del estado de Chu. Los primeros ejemplares elaborados de madera, habrían desaparecido hace mucho tiempo del registro arqueológico. Sin embargo, el primer uso registrado de ballestas en la guerra china se remonta a la batalla de Ma Ling en el año 341 a.C., entre los estados Qi y Wei. El líder Qi, Sun Pin, las aprovechó al máximo y derrotó al enemigo. Los ejércitos de la dinastía Zhou Oriental (771-256 a.C.) eran particularmente famosos por sus unidades de élite armadas con ballestas. Después de siete años de entrenamiento y portando armadura, se decía que podían marchar 160 km (100 millas) sin descanso. Se creía en los tratados militares de la época que un buen ballestero valía por 100 soldados de infantería. El tratado militar de T'ai Kung, Las seis enseñanzas secretas para vencer sin luchar de los siglos V-III a.C., señala que las proporciones ideales de un ejército deberían ser 10.000 infantes, 6.000 ballesteros, 2.000 hombres con alabardas y escudos y otros 2.000 con lanzas y escudos.
Un cuerpo de ballesteros bien entrenado era más que capaz de repeler una carga de caballería.
La dinastía Han (206 a.C. - 220 d.C.) dominó la ballesta con tal eficacia que se le atribuyó gran parte del mérito en el gobierno. Un cuerpo de ballesteros bien entrenado era capaz de defenderse de una carga de caballería o de provocar numerosas bajas si disparaba en conjunto contra el flanco de la infantería enemiga durante una emboscada. Otra táctica muy eficaz era atrapar a las tropas enemigas en un fuego cruzado, al dividir a los ballesteros en dos grupos. Los Han usaban ballestas ligeras y pesadas. Los ballesteros podían ser tropas montadas que también podían armarse con una alabarda. Existen pruebas de la existencia de una versión pequeña del arma, que podía dispararse con una sola mano. Existe una historia que dice que, en 203 a.C., Hsiang Yu ocultó una ballesta y la disparó contra el futuro emperador Kao-ti, hiriéndolo, lo que indica que estas armas pequeñas no eran infrecuentes.
Algunas piezas de metal que se conservan indican que fueron utilizadas en su mayoría por los sectores más adinerados de la sociedad china. A menudo eran elaboradas con gran detalle, a veces con incrustaciones de oro o plata. Sin embargo, para la dinastía Han, la escala de producción había aumentado considerablemente. En el año 13 a.C., un inventario del arsenal de la ciudad Han de Luoyang reveló que allí había 11.181 ballestas y 34.625 flechas.
Durante la dinastía Tang (618-907 d.C.), la ballesta, aunque todavía era utilizada por pequeñas unidades que protegían los flancos de la infantería, se volvió menos popular y el arco compuesto parece haber sido el arma preferida, como comenta aquí el historiador C.J. Peers:
Un escritor del siglo XI señala que los T'ang no confiaban mucho en la eficacia de la ballesta, por lo que proveían a sus guerreros con alabardas para defenderse. Luego, solían sucumbir la tentación de arrojar sus ballestas y recarga, por lo que debían enviar a hombres a seguirlos para que recogieran las armas desechadas. La proporción ideal de arcos y ballestas en el ejército era de cinco a uno.
Durante la dinastía Sung (960-1279 d.C.), con la creación de una Dirección de armas en 1073 d.C. encargada de supervisar su producción, hubo un progreso en el diseño de armas. En este periodo surgió la ballesta de repetición, que podía disparar una flecha cada dos segundos, aunque con menor precisión. Entre otras mejoras, un nuevo diseño incluyó una mayor potencia de disparo, la incorporación de miras para aumentar la precisión y estribos para facilitar el amartillado del arma. La trascendencia de la ballesta en la guerra queda ilustrada en la siguiente cita sacada del Wu Ching Tsung Yao (Compendio militar chino, 1044 d.C.), donde se afirma que la ballesta es «el arma más poderosa de China y la que más temen las cuatro clases de bárbaros» (Peers, 130). Luego, le sigue una descripción de su uso que indica que los guerreros disparabandesde detrás de sus escudos y se desplazaban tras las líneas de infantería para protegerse mientras recargaban sus armas. Una unidad de ballesteros podía avanzar en círculo, lo que les permitía rotar el fuego y proteger a sus compañeros mientras recargaban.
Ballestas de artillería
Se desarrolló un tipo de ballesta más pesada y grande, que podía usarse como arma de artillería. Estas ballestas, además de disparar una o varias flechas desde un punto fijo, podían montarse en carros y carretas para desplazarlas rápidamente según se necesitasen en el campo de batalla. Durante el período de los Reinos Combatientes, los asedios eran frecuentes, con ciudades protegidas por altas murallas y torres. Las ballestas montadas, con poleas y tornos para tensar la cuerda, se convirtieron así en un arma defensiva útil.
Las ballestas montadas, con poleas y tornos para tensar la cuerda, se convirtieron en un arma defensiva útil.
El ejército Han empleaba una ballesta pesada, que requería 159 kg (350 lb) para amartillarla. Estaban montadas sobre una base giratoria, y los hombres más fuertes para manejarlas eran conocidos como chueh chang. Los Sung también usaban ballestas de artillería con monturas fijas y cabrestantes, pero estas no eran tan comunes como las hondas de piedra de una sola mano que se utilizaban por centenas en batallas individuales y asedios.
Impacto en la guerra
La ballesta era un arma que requería conocimientos técnicos tanto para su construcción, como para su uso, y estos eran dos factores que les otorgaron ventaja a los Estados chinos sobre sus Estados vecinos menos desarrollados. Cuando los estados luchaban entre sí, la ballesta era muy eficaz contra los carros enemigos, que se movían lentamente en terreno desfavorable y solo estaban protegidos por cubiertas de cuero. En una carta oficial que describe una victoria se señala que «dondequiera que alcanzaban las flechas de la ballesta, las huellas de los carros eran caóticas y los estandartes se dispersaban» (en Di Cosmo, 163). Este puede que fuera uno de los factores de la desaparición del carro en la guerra china a partir de mediados del período Han (otros fueron la caballería y fuerzas de infantería más ligeras y móviles).
Debido a la mayor capacidad de penetración de la ballesta en comparación con el arco, los ejércitos comenzaron a equiparse con mejores armaduras y cascos. Se unieron tiras de metal (bronce y, más tarde, hierro) o cuero con cuerdas. Los cascos eran de metal para ofrecer mayor protección, aunque a corta distancia, no había material que pudiera detener una flecha de ballesta bien disparada.
La ballesta también hizo que matar fuera un poco menos personal. El período Sung, por ejemplo, presenció la especialización de los ballesteros con el uso de francotiradores que apuntaban a objetivos específicos a larga distancia. Se registra un éxito en la batalla de Shan-chou del año 1004 d.C., donde el general Hsiao T'a-lin fue abatido por una flecha de ballesta disparada desde lejos. El mayor alcance de tiro de la ballesta permitía a un ejército atacar al enemigo a pesar de los obstáculos naturales que hasta entonces habrían impedido un combate, lo que permitía librar la guerra a una distancia más segura. Como señala el estratega militar T'ai Kung en Las seis enseñanzas secretas para vencer sin luchar: «Las ballestas fuertes y las armas largas son la clave para luchar sobre el agua» (Sawyer, 1993, 70). A pesar de nuevos avances como las honderas de piedra y los cañones de pólvora, la ballesta continuaría siendo un elemento esencial de la guerra china hasta el siglo XIX d.C.
Licenciada en Lengua Inglesa y egresada de Traducción e Interpretación bilingüe. Mis intereses principales son los idiomas, la evolución de la traducción, el arte, el cine y la subtitulación.
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 17 julio 2017. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.