Jacobo I de Escocia

Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
James I of Scotland (by Unknown Artist, Public Domain)
Jacobo I de Escocia Unknown Artist (Public Domain)

Jacobo I de Escocia reinó de 1406 a 1437. En 1406, el futuro rey fue capturado por piratas y luego encarcelado por Enrique IV de Inglaterra (que reinó de 1399 a 1413), un confinamiento que duraría 18 años. Sucedió a su padre Roberto III de Escocia (que reinó de 1390 a 1406), pero, durante su ausencia, Escocia estuvo gobernada por su tío, el duque de Albany (que vivió entre 1339 y 1420). Jacobo regresó finalmente a Escocia en 1424, pero su duro tratamiento de la nobleza, sus políticas fiscales poco populares y su asedio sin éxito del castillo de Roxburgh culminaron con su asesinato en 1437. No obstante, le sucedió su hijo Jacobo II de Escocia (que reinó de 1437 a 1460), quien continuó la línea real de los Estuardo.

Primeros años

Jacobo nació el 25 de julio de 1394 en el palacio de Dunfermline, en la casa real Estuardo, fundada por Roberto II de Escocia (que reinó de 1371 a 1390) y que continuó con Roberto III de Escocia (que reinó de 1390 a 1406), el padre de Jacobo. Roberto III había quedado incapacitado en un accidente de equitación en 1388 y, así, el gobierno diario del reino recayó en su hermano Roberto, conde de Fife (también conocido como el duque de Albany). En esta época, Escocia estaba dividida debido a rivalidades irreconciliables que Roberto II había creado al redistribuir las tierras y los títulos a gran escala, así como por la gran cantidad de sus descendientes que competían por el trono. En 1399, un consejo real eligió al hijo de Roberto III, David, como teniente del rey. Esta decisión no hizo sino incrementar la crisis, y el duque de Albany tomó medidas radicales en marzo de 1402: encarceló a su sobrino y lo dejó morir de hambre, aunque la razón oficial fue que murió por «divina providencia». Albany se autoproclamó regente y Roberto III, que temía por el futuro de su reino y de su joven hijo Jacobo, envió al príncipe de 11 años a Francia donde estaría seguro. Desgraciadamente, el plan de escape salió muy mal.

Eliminar publicidad
Publicidad
El rey perfeccionó sus habilidades en la música, el tiro con arco, la lucha y las justas durante su cautiverio en Inglaterra.

Encarcelamiento

Unos piratas atacaron el barco hanseático donde el príncipe Jacobo viajaba a Francia y lo hundieron en la costa este de Inglaterra, en Flamborough Head, el 22 de marzo de 1406. El príncipe fue capturado y entregado al rey a cambio de una tarifa apropiada. Enrique IV de Inglaterra encerró a su colega monárquico en residencias como el castillo de Windsor, la Torre de Londres y el castillo de Nottingham. Enrique demandó un enorme rescate por la liberación de Jacobo, pero su padre había muerto poco después de su captura, así que, a pesar de que oficialmente Jacobo se había convertido en el rey, nadie facilitó el dinero, y mucho menos el duque de Albany, que siguió siendo regente hasta su muerte en septiembre de 1420. Por el contrario, en 1416, el duque había logrado conseguir que liberaran a su propio hijo, Murdoch Estuardo (que vivió hacia 1362-1425), que también languidecía en una prisión inglesa. Murdoch sucedió a su padre como regente en 1420.

James I of Scotland & Queen Joan
Jacobo I de Escocia y la reina Juana Unknown Artist (Public Domain)

Al menos el confinamiento del rey era cómodo y, mientras tanto, ambos países mantuvieron una tregua precaria. Las relaciones diplomáticas mejoraron cuando Jacobo se casó con lady Juana Beaufort (hacia 1400-1445), sobrina de Enrique IV e hija del conde de Somerset, en febrero de 1424. La pareja tendría ocho hijos, aunque seis fueron mujeres, y solo un varón, Jacobo (nacido en octubre de 1430), sobrevivió a la infancia. El rey encarcelado se acercaba al fin de su calvario, pero igual tuvo tiempo para escribir un poema de 379 versos en el que alababa la belleza de su esposa, The Kingis Quair («El libro del rey»). Si bien era un poema sobre el amor cortés, contiene algunos pasajes que reflejan los pensamientos del rey sobre su confinamiento, como por ejemplo:

Eliminar publicidad
Publicidad

Los pájaros, los animales, los peces en el mar abundan.

Cada especie vive libre.

Y yo, un hombre, estoy privado de mi libertad.

¿Qué diré? ¿Qué razón encontraré

para que la fortuna me favorezca? Así, en mi mente,

mi caso argumentaría pero en vano:

no había nadie que pensara en mi infortunio.

(Jones, N. 86)

El rey también había perfeccionado sus habilidades en la música, el tiro con arco, la lucha y las justas. De hecho, Enrique V de Inglaterra (que reinó de 1413 a 1422) aprovechó las habilidades marciales de Jacobo en sus campañas en Francia en 1420, durante la guerra de los Cien Años (1337-1453). Ambos deben haberse llevado bien, ya que Enrique nombró a Jacobo caballero y lo invitó a unirse a la prestigiosa y muy selecta Orden de la Jarretera en abril de 1421.

Regreso a Escocia

Jacobo regresó finalmente a Escocia en abril de 1424 después de que se acordara el pago de su rescate de 40.000 libras (en cuotas), equivalente a más de 25 millones de libras en la actualidad. Como parte del acuerdo, se entregaron a 27 nobles escoceses a los ingleses como rehenes hasta que el rescate se hubiera pagado por completo. El rey fue coronado en mayo, después de lo cual no tardó en vengar la falta de entusiasmo de sus nobles para pagar su rescate y liberarlo mucho antes. El duque de Albany había escapado de la ira de Jacobo pero su familia no, y muchos fueron ejecutados, incluido Murdoch Estuardo, en mayo de 1425. A esto le siguió una purga general de funcionarios desleales y líderes de clanes seleccionados. Los clanes de las tierras altas fueron llevados bajo el control monárquico, en especial los MacDonald. Luego, Jacobo se ocupó de desposeer sistemáticamente a los condes de sus condados, de modo que, con el tiempo, se apoderó de muchos de ellos (Fife, Strathearn, Mar, March, Garioch, Lennox y Annandale, por nombrar algunos). El rey tampoco perdonó a la población general fácilmente; elevó los impuestos, prohibió la pesca fuera de temporada, creó normas acerca del tipo de ropa que ciertas clases podían usar y, curiosamente, prohibió el fútbol.

Eliminar publicidad
Publicidad

Linlithgow Palace
Palacio de Linlithgow Alex Sanz (CC BY)

Por otro lado, mejoró la justicia local y amplió la cantidad de miembros del Parlamento para incluir a nobles de menos estatus. El Parlamento también se convirtió en un organismo legislativo parecido a la versión inglesa y aprobaba derechos estatutarios regularmente. Muchas de estas leyes nuevas, como se observó, imponían restricciones mínimas en la vida cotidiana y, además, muchas de ellas no se podían aplicar en absoluto, como un fallo para quitar todos los nidos de los cuervos de los árboles. Además, estas legislaciones no impresionaron a los nobles anárquicos que habían estado disfrutando de total independencia durante el confinamiento del rey. A pesar de todo, Jacobo continuó y atrincheró a los Estuardo, la gran familia gobernante, con una ronda espléndida de gastos en proyectos públicos y palacios, como el de Linlithgow, con su nuevo Gran Salón.

acusaron a Jacobo de disfrutar de un estilo de vida demasiado copioso en la corte, cuya buena vida era evidente en su físico creciente.

En cuanto a la política exterior, Jacobo meramente hablaba de la boca para afuera sobre sus tratados con Francia, y en cambio prefirió dejar que Inglaterra y ese reino se pelearan entre ellos en el continente. Los lazos diplomáticos con Francia se reforzaron cuando Jacobo arregló el matrimonio de su hija Margarita con Luis, heredero al trono francés, en 1436. Tuvo una participación militar en agosto de 1436, en un asedio al castillo de Roxburgh, todavía en manos de los ingleses. Lo único que logró Jacobo fue que capturaran sus cañones nuevos, una pérdida costosa y humillante.

No es de sorprender que, con toda esta reestructuración y reafirmación del poder monárquico, muchos en el reino desearan que su rey siguiera en la Torre de Londres. Pocos deseaban una guerra con Inglaterra, y el Parlamento rechazó los intentos del rey de elevar los impuestos. Acusaron a Jacobo de disfrutar de un estilo de vida demasiado copioso en la corte, cuya buena vida era evidente en su físico creciente, que un cronista describió como «regordete y oprimido por demasiada grasa» (Cannon, 152). Jacobo intentaba imitar a las cortes de Inglaterra y Francia y gastaba sumas prodigiosas en ropa fina, joyas y muebles. Solo se pagaron las primeras dos cuotas del rescate que se debían a la Corona inglesa, de modo que no había una justificación para los altos impuestos. Incluso cuando Jacobo logró finalmente persuadir al Parlamento de imponer un nuevo impuesto en 1431, esto se hizo con la condición de que los ingresos se mantuvieran en una caja fuerte a la que el rey no tuviera acceso para sus compras compulsivas. La paciencia de los escoceses hacia su rey extravagante y autoritario se acababa rápidamente.

Eliminar publicidad
Publicidad

Statue of James I of Scotland
Estatua de Jacobo I de Escocia Stephencdickson (CC BY-SA)

La última gota tal vez fuera la decisión formal de Jacobo de dejar de pagar el rescate, incluso si todavía había varios nobles escoceses retenidos como rehenes. Un pequeño grupo de barones radicales, algunos cuyos herederos eran rehenes, estaban decididos a hacer algo y, liderados por Walter, conde de Athol, el tío del rey, conspiraron para arrestar al rey en el Parlamento. Cuando esta estrategia fracasó, tomaron medidas más drásticas. El rey fue asesinado en el monasterio de los frailes predicadores en Perth el 21 de febrero 1437. En una versión de los sucesos confusos, una señora intentó bloquear la puerta al aposento del rey solo con el brazo, que procedieron a romperle. El rey escapó por las alcantarillas, pero sus asesinos lo descubrieron y mataron a puñaladas. La reina Juana estaba ahí y apenas logró escapar, aunque salió herida durante el episodio. Algo que los asesinos del rey no previeron fue que la nobleza se solidarizara con la reina Juana y su joven hijo Jacobo. El regicidio, aparentemente, era un crimen imperdonable sin importar cuánto se odiara al monarca. Se juntó a los asesinos de Jacobo I, se los torturó y ejecutó; se decía que a uno de ellos le pusieron una corona de hierro ardiente en la cabeza.

Muerte y sucesor

Jacobo I había muerto a los 43 años, y fue enterrado en el monasterio cartujo de Perth. Lo sucedió su hijo Jacobo, que se convirtió en Jacobo II de Escocia. El nuevo rey era menor de edad, así que le siguió el patrón demasiado conocido de los nobles que luchaban por el control del rey y de su reino. Las intrigas, los homicidios y las ejecuciones estuvieron seguidos por una guerra civil entre los Douglas y aquellas familias leales a la Corona. Jacobo II ganó esa guerra, pero murió en 1460 cuando explotó un cañón junto al cual estaba parado durante un asedio del castillo de Roxburgh. Parece que los reyes Estuardo eran propensos a sufrir accidentes o tenían muy mala suerte, pero la línea continuó durante el resto del período medieval y más allá cuando Jacobo IV de Escocia (quien reinó de 1567 a 1625), se convirtió en Jacobo I de Inglaterra (quien reinó de 1603 a 1625) y unificó los dos reinos bajo un solo monarca.

Eliminar publicidad
Publicidad

Sobre el traductor

Eliana Rua Boiero
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2026, febrero 26). Jacobo I de Escocia. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18638/jacobo-i-de-escocia/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Jacobo I de Escocia." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, febrero 26, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18638/jacobo-i-de-escocia/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Jacobo I de Escocia." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 26 feb 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18638/jacobo-i-de-escocia/.

Apóyanos Eliminar publicidad