Ogodei Kan

Mark Cartwright
por , traducido por Rosa Baranda
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Portrait of Ogedei Khan (by Unknown Artist, Public Domain)
Retrato de Ogodei Kan Unknown Artist (Public Domain)

Ogodei Kan (o también Ogedei) gobernó el Imperio mongol de 1229 a 1241. Era el tercer hijo de Gengis Kan (que reinó de 1206-1227), el fundador del imperio. Entre los logros de Ogodei se cuentan la creación de una nueva capital en Karakórum, el establecimiento de un sistema regional de gobierno y tributaciones y la derrota del enemigo de toda la vida de los mongoles, el Estado Jin del norte de China.

Ogodei Kan disfrutó de muchas otras victorias en Asia occidental, desde Afganistán hasta Georgia, y las grandes ciudades de los búlgaros y los rus fueron saqueadas cuando sus ejércitos se adentraron aún más en Europa y atacaron Polonia y Hungría. Justo cuando parecía que los mongoles estaban a punto de hacerse con toda Europa, los invasores regresaron a casa tras la noticia de que el gran kan había muerto, por un derrame o una insuficiencia orgánica, en diciembre de 1241, probablemente a causa de una de sus infames borracheras.

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Primeros años y sucesión

Ogodei nació en torno a 1186, el tercer hijo de Gengis Kan, fundador del Imperio mongol. Tuvo tres hermanos: Jochi, Chagatai (Chaghadai) y Tolui (Tului). Al igual que los demás, Ogodei ayudó a su padre en varias campañas militares, en especial contra el imperio de Corasmia entre 1219 y 1225. Antes de morir de causas naturales en 1227, Gengis Kan había ordenado que su imperio se dividiera en cuatro kanatos gobernados por sus cuatro hijos (Jochi se murió antes que su padre, también en 1227). Ogodei fue el elegido para gobernar por encima de sus hermanos como gran kan o «gobernante universal», un puesto que le fue concedido oficialmente en 1228 en la conferencia kurultai de los jefes tribales mongoles (algo que Ogodei rechazó en un primer momento pero acabó aceptando en 1229). Mientras tanto, Gengis fue enterrado en secreto cerca de la montaña sagrada Burkan Kuldun y Ogodei sacrificó 40 esclavas y 40 caballos para acompañarlo a la otra vida.

Ogodei era agradable y aceptaba los consejos de sus ministros y comandantes, cualidades esenciales en la complicada red de política de clanes mongola.

Ogodei fue una elección inesperada como kan porque ya se había labrado una reputación de borracho. Su hermano Chagatai lo reprendió, pero como Ogodei era consciente del problema, propuso tener un supervisor que controlara cuánto alcohol bebía y limitar la cantidad de copas que bebía al día. Después, se aseguró de que siempre le sirvieran su bebida favorita en copas enormes. Aparte de eso, tampoco había demostrado una gran promesa como comandante militar. No obstante, Ogodei era agradable y aceptaba los consejos de sus ministros y comandantes, cualidades esenciales en la complicada red de política de clanes mongola. Lo más importante de todo era que había sido la elección de su padre, y para entonces a Gengis Kan ya se lo veía como un espíritu deificado cuya palabra era la ley. Con esto, Tolui, que había estado haciendo las funciones de regente, le entregó las riendas del Gobierno a Ogodei y con él comenzó una nueva era de dominio mongol.

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El aparato del Gobierno

Ogodei tuvo un problema inmediato en los primeros años de su reinado, y es que las arcas del Estado estaban vacías y necesitaba botines para recompensar la lealtad de seguidores y soldados y mantenerlos unidos. Una solución consistió en extraer impuestos de los pueblos que había conquistado su padre. Tradicionalmente, esta idea se le atribuye a Yelu Chucai (1190-1244), un kitán y funcionario de alto rango de Ogodei a quien se le atribuye la siguiente máxima: «puedes conquistar un imperio a caballo, pero no puedes gobernarlo a caballo». Puede que se haya exagerado la intervención de Chucai en el Gobierno en las antiguas fuentes chinas y, en cualquier caso, cobrar impuestos en vez de confiscar directamente las riquezas no era precisamente nada nuevo a la hora de gobernar un territorio.

Map of the Campaigns of Genghis Khan
Mapa de las campañas de Gengis Kan Bkkbrad (CC BY-SA)

En consecuencia, se les encargó a los miembros de la guardia imperial (kesikten) y los ministros que actuaran como gobernadores regionales (daruqachi) y supervisaran a los inspectores locales (que a menudo eran agentes musulmanes), que eran los que recaudaban los impuestos en sí. Para ayudar con este plan se crearon ramas locales del Gobierno compuestas de una mezcla de funcionarios y líderes de clanes imperiales. El sistema funcionó muy bien, aunque más adelante llevara a abusos. En 1234-6 los impuestos y el gobierno se volvieron más eficientes al realizar un censo en todo el norte de China; también estaba el aparato paralelo de los jarquci, funcionarios que se aseguraban de que los clanes recibiesen los botines que les correspondían y que, con el tiempo, se convirtieron en coordinadores y administradores de otros asuntos del Gobierno. Una vez ordenada la burocracia y estabilizados los ingresos, Ogodei estaba listo para lanzarse a la expansión del territorio. Sin embargo, todavía faltaba un ingrediente esencial en su imperio: seguía sin tener una capital.

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Karakórum sería la primera de las capitales mongolas, a la que más adelante se sumaría Daidu (Beijing) y Xanadú.

Karakórum

El Imperio mongol necesitaba urgentemente una capital donde se pudieran acumular los ingresos y se pudiera probar un Gobierno centralizado. Es decir, que los mongoles nómadas tuvieron que volverse mucho más sedentarios y echar raíces en algún sitio. Ogodei empezó el proceso con la orden de construir una capital amurallada en 1235. El lugar elegido sería Karakórum (hoy en día, Jarjorin) en el valle del Orjón, 400 km al suroeste de la capital actual de Mongolia, Ulán Bator. La ciudad no era grande; en su apogeo no tenía más que 10.000 habitantes. Sin embargo, era cosmopolita y sería la primera de las capitales mongolas, una lista a la que más adelante se unirían Daidu (Beijing) y Xanadú. El propio Ogodei nunca vivió en Karakórum, ya que prefería recorrer su imperio y quedarse en los campamentos tradicionales de yurtas (ger en mongol). Sí que la visitaba de vez en cuando e incluso hizo instalar una gran fuente de plata en su palacio, que servía todo tipo de bebidas alcohólicas de bocas con forma de serpientes y leones.

A pesar de tener que importar cientos de carretas de comida para alimentar a la población, Karakórum se volvió un importante centro logístico y depósito de los recursos del imperio. Además, muchos mercaderes viajaban hasta allí animados por su ubicación en las rutas de la seda y los generosos precios ofrecidos por el kan por los productos. En consecuencia, la ciudad no tardó en presumir de mercados grandes y regulares. Con el tiempo los seguidores del taoísmo, el budismo, el islam y el cristianismo erigirían elegantes edificios de piedra.

Stone Turtle, Karakorum
Tortuga de piedra, Karakórum Jody McIntyre (CC BY-SA)

Karakórum no solo estaba conectada con otras partes del imperio por caminos patrullados para que fueran seguros, sino que Ogodei también extendió en gran medida el sistema de mensajeros (el Yam) que se extendía por toda Mongolia e incluso desarrolló un sistema de pasaportes para que los mensajeros pudieran recibir varios beneficios en las múltiples estaciones de descanso. El kan también fue responsable de mejorar la protección de cientos de pozos con muros altos de manera que el suministro regular de agua pudiera ayudar al movimiento de los ejércitos y los mercaderes por Asia.

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Expansión del imperio

Los ejércitos mongoles de Gengis Kan habían tenido un éxito tremendo, pero la mayoría de los territorios conquistados no se habían ocupado. Por este motivo, Ogodei tenía que mandar tropas de vuelta a recolectar tributos en lugares como Persia, Afganistán o Siberia. No obstante, la prioridad seguía siendo su eterno enemigo, el Estado Jin en el noreste de China gobernado por la dinastía Yurchen (por lo que también se conoce como Estado Yurchen). Ogodei y su hermano Tolui participaron, pero en el campo de batalla el ejército estuvo liderado por el hábil general Subutai (1176-1248), conocido como uno de los «cuatro perros feroces» del kan. Los mongoles atacaron Jin en 1230-1231. Aunque obtuvieron la victoria, Tolui murió en el enfrentamiento, aunque no se sabe a ciencia cierta cómo. La capital Jin de Kaifeng cayó tras un largo asedio en 1233 y una última campaña en febrero de 1234 provocó el suicidio del emperador Jin, Aizong (que reinó de 1224-1234), y con ello se produjo el colapso total y definitivo del Estado Jin.

Mientras tanto, y no por primera vez, Corea también se enfrentó a los ejércitos mongoles en sus territorios a partir de 1231. En consecuencia, el Estado coreano de Goryeo se vio obligado a trasladar la capital a la isla de Ganghwa en 1232. Aunque la élite gobernante estaba segura atrincherada en la isla, el resto de la población de Goryeo tuvo que enfrentarse a seis invasiones mongolas durante las siguientes tres décadas hasta que lograron por fin la paz en 1258. Una vez subyugado el norte de Asia oriental, los mongoles se encontraron en posición de asaltar el sur de China, que entonces estaba bajo el control de la dinastía Song (960-1279). Sin embargo, los mongoles tendrían que esperar hasta el reinado de Kublai Kan (que reinó de 1260-1294) para conseguir este premio en particular, ya que Ogodei se centró en otras partes.

En la parte occidental del Imperio mongol se lanzaron campañas en Afganistán y el norte de Irán a lo largo de la década de 1230; atacaron Corasmia tras el regreso del exilio de su problemático líder Jalal al-Din. En 1235, invadieron el norte de Irak. Una victoria tras otra, los ejércitos mongoles fueron avanzando por Azerbaiyán, Georgia y Armenia en 1238, venciendo poco a poco a las ciudades fortificadas de la región, saqueando ciudades como Tiflis y exigiendo tributos de los príncipes locales.

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Luego hubo una campaña, de nuevo liderada por Subutai, que se adentró en Kazajistán/Uzbekistán para atacar Europa oriental rodeando el Volga de 1236 a 1242. El ejército contaba con unos 150.000 hombres y se dirigió al norte en cinco divisiones diferentes que acabarían llegando hasta el este de Hungría y el sur de Polonia, derrotando a búlgaros y rus por el camino. Grandes ciudades como Kiev (1240), Cracovia (1241), Buda y Pest (1241) fueron saqueadas. Después enviaron exploradores por delante del ejército hasta Bohemia y Viena. Por primera vez, al mundo occidental se le presentó la aterradora visión de la máquina de guerra aparentemente imparable que eran las hordas mongolas. Por suerte para Europa, a principios de 1242 los ejércitos mongoles regresaron a casa; les había llegado la noticia de la muerte de Ogodei Kan y había que elegir un sucesor.

Muerte y legado

El 11 de diciembre de 1241, tras sentar las bases de un imperio gobernable que se extendía de un confín al otro de Asia, Ogodei murió a los 56 años, puede que de un derrame o de insuficiencia orgánica, aunque también hubo rumores de envenenamiento. El trono pasó a manos de su hijo Guyuk en 1246 tras un breve reinado de la viuda de Ogodei, Toregene. La elección del propio Ogodei como sucesor había sido su hijo Kochu, pero, cuando este se murió prematuramente, eligió al hijo de Kochu, Shiremun. Los líderes tribales ignoraron esta elección, puede que porque en sus últimos años Ogodei había ido sucumbiendo más y más al alcohol y ya no contaba con el prestigio de semidiós del que había disfrutado su padre. Al final, el reinado de Guyuk como tercer kan del Imperio mongol no duraría más que dos años. Guyuk nunca había sido una opción popular y muchos nobles, cuyas lealtades estaban divididas entre los descendientes de Gengis Kan, cuestionaron la decisión, lo que explica que tardaran en nominarlo tras la muerte de Ogodei. Es probable que Guyuk muriese envenenado por uno de sus rivales.

Dos kanes y dos regentes después, el siguiente paso adelante del imperio llegó con el reinado de Kublai Kan, el nieto de Gengis Kan que a partir de 1275 se dedicó a conquistar gran parte de lo que quedaba de China y así acabó con la dinastía Song en 1279. Después, Kublai se autoproclamó emperador de la nueva dinastía Yuan de China. Durante las siguientes dos décadas China estaría totalmente dominada por los mongoles. El Imperio mongol luego se lanzaría a otras campañas, incluido Oriente Medio, Corea y Japón con más o menos éxito y al final crearía uno de los imperios más grandes nunca vistos.

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Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2026, enero 20). Ogodei Kan. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18483/ogodei-kan/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Ogodei Kan." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, enero 20, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18483/ogodei-kan/.

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Cartwright, Mark. "Ogodei Kan." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 20 ene 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18483/ogodei-kan/.

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