Gaya (también Kaya o Karak) fue una confederación que gobernó en el sur central de Corea durante el período de los Tres Reinos entre los siglos I y VI d.C. La península estaba dominada por los reinos vecinos de Gaya, más poderosos: Goguryeo (Koguryo), Baekje (Paekche) y Silla. Sin embargo, Gaya, a menudo la entidad olvidada en este periodo, era rica en mineral de hierro y sus artesanos se hicieron muy hábiles en la fabricación de objetos de hierro, tales como armaduras y armas. El alto grado de cultura logrado por los Estados de Gaya influiría en Japón, su principal socio comercial. La confederación tocó a su fin cuando la conquistó el reino de Silla en 562.
Fundación
Las fechas tradicionales de la fundación de la confederación de Gaya son 42-532 d.C.; no obstante, los historiadores modernos prefieren enfatizar la existencia más firme de la entidad a partir del siglo II d.C. Constaba de seis tribus, de las cuales las más poderosas eran la Dae Gaya y la Guya, que más tarde se conocería como Bon Gaya («Original»). Estas tribus se habían desarrollado a partir de los 12 Estados originales de Byeonhan. El área total que controlaba Gaya abarcaba del oeste del río Naktong hasta el sur del monte Gaya. La ciudad-Estado principal era Geumgwan Gaya (Bon-Gaya).
Prosperidad
La confederación de Gaya prosperó gracias a sus fértiles tierras de cultivo, el comercio marítimo y, sobre todo, los ricos yacimientos de mineral de hierro. No hay demasiados detalles sobre el funcionamiento de los Estados de Gaya o la vida cotidiana, pero cabe imaginarse que seguían un modelo similar al de los Tres Reinos contemporáneos, donde había una familia real que dominaba una aristocracia jerárquica que, a su vez, gobernaba las provincias dominadas por el campesinado agrícola.
Hay algunas pistas sobre la vida religiosa de Gaya en forma de artefactos recuperados de las tumbas. En estas tumbas, hay muchos recipientes de cerámica que contienen residuos de ofrendas de alimentos, lo que sugiere unas creencias chamánicas. Algunos ejemplos de coronas reales imitan árboles y astas, lo que también sugiere, de nuevo, un vínculo con el chamanismo. Además, un mural en una tumba de Gaya tiene los motivos típicos que se ven en el arte budista, tales como hojas de loto y nubes.
Colapso
A lo largo de su historia, los Estados de Gaya se vieron atosigados constantemente por los reinos vecinos de Silla y Baekje y por tanto nunca tuvieron la oportunidad de formar un Estado más centralizado que a lo mejor podrían haber logado con una mayor estabilidad política. A partir del siglo IV, las ambiciones territoriales de Baekje aumentaron durante el reinado del rey Geunchogo, que atacó las tierras de Gaya. Luego, cuando el reino de Silla se expandió en el siglo VI, la alianza de Gaya con Baekje no le sirvió de nada y Bon-Gaya fue conquistada y destruida (532 d.C.), al igual que Daegaya (562 d.C.) y otras ciudades importantes. Ese fue el fin de la confederación.
Relaciones con Japón y China
Los lazos con los Wa (Wae) de Japón eran especialmente estrechos y los estudiosos continúan debatiendo cuál de las dos culturas influyó más a la otra. La cuestión está tintada por un sesgo nacionalista, de manera que algunos historiadores afirman que Gaya era una colonia japonesa mientras que otros proponen que los jinetes de la estepa euroasiática llegaron a Japón a través de Gaya e introdujeron el túmulo funerario en su cultura. No hay evidencias que inclinen la balanza ni de un lado ni del otro, aunque la mayoría de los estudiosos está de acuerdo en que Gaya era la cultura más avanzada de las dos y hallazgos recientes de armadura equina de hierro, en especial la de una tumba del siglo V, sugiere que Gaya dominó el uso de ese animal. Lo que sí es más seguro es que el hierro era la exportación principal de Gaya a Japón. Las relaciones tempranas con la China de los Han queda demostrada gracias al descubrimiento de monedas chinas del siglo I en Bon-Gaya, así como por la presencia del horno escalonado usado por los alfareros de Gaya.
Arte y arquitectura
Los artistas de Gaya producían gres gris en forma de copas con pie, copas con forma de cuerno, jarras altas con pie perforado y recipientes con boquilla en forma de patos, zapatos, guerreros, barcos e incluso casas. El gres hay que cocerlo a altas temperaturas y sin duda esta tecnología estaba relacionada con los hornos necesarios para producir hierro. Es probable que los alfareros de Gaya transmitieran esta innovación a Japón donde el resultado fue la producción del famoso gres sueki (o sue).
Los artesanos también hacían objetos de plata y oro, incluidas coronas altas e intricadas. Entre los productos de hierro de Gaya había espadas, armadura corporal remachada, cascos y puntas de flecha. Su calidad se apreciaba tanto que se exportaban incluso a la región nororiental de Corea, a China y a Japón. Otra exportación de éxito era el gayageum (kayagum), una cítara de 12 cuerdas de seda que se cree que fue inventada por el rey Gasil en el siglo VI; los músicos japoneses lo adoptarían y sigue siendo un potente símbolo de la cultura coreana hoy en día.
La región de Gaya alberga muchas tumbas: solo en Bon-Gaya se han identificado más de 1.000 hasta la fecha. En el siglo IV, las tumbas de Gaya normalmente se presentaban en forma de fosas rectangulares u ovaladas dispuestas en montículos naturales. Desde mediados del siglo V en adelante, las tumbas se construían en cámaras de piedra; los ejemplos tardíos tienen una entrada horizontal. Como ya se ha dicho, muchas tumbas contienen equipo ecuestre, como por ejemplo armaduras de hierro, partes de las monturas, bocados y estribos, lo que sugiere que el caballo era una parte importante de la cultura y la guerra en Gaya.
This content was made possible with generous support from the British Korean Society.
