Dangun Wanggeom, o también Tangun, fue el fundador legendario de Gojoseon (Gochoson o el Viejo Choson), el primer Estado coreano que gobernó el norte de Corea en la segunda mitad del primer milenio a.C. Gojoseon contaba con la cultura más avanzada de la península coreana en aquella época y fue un marcador importante en la progresión hacia los Estados más centralizados posteriores. Según la mitología, Dangun nació el tercer día del décimo mes, por lo que hoy en día el 3 de octubre se celebra el Día Nacional de la Fundación en Corea del Sur.
Hwanung y Ungnyo
Según la mitología coreana, tal y como se cuenta en el Samguk yusa del siglo XIII d.C. («Recuerdos de los Tres Reinos»), Hwanung, el hijo de la deidad suprema Hwanin, le pidió a su padre que le permitiera descender a la tierra y vivir allí en vez de en el cielo. Hwanin consintió y, tras darle a Hwanung tres sellos de autoridad, eligió el monte Taebecksan, cerca de Piongyang como el mejor lugar para que su hijo llegara y se estableciese. Con el dios llegaron también 3.000 seguidores, incluido el conde del viento (Pungbaek), el señor de la lluvia (Ubaek) y el señor de las nubes (Unsa). Hwanung construyó una ciudad llamada Asadal en las laderas bajo un árbol de sándalo, de donde proviene su otro nombre, «Señor del árbol Pakdal» o príncipe del sándalo. Desde la montaña el dios dispensó a sus seguidores tales elementos básicos de la vida como la cultura, la agricultura, el bien y el mal, el castigo, la enfermedad y la esperanza de vida.
Un día, una osa y un tigre llegaron a la residencia de Hwanung en oración y pidieron que los transformaran en seres humanos. El dios accedió a darles ese don, pero con la condición de que permanecieran alejados del sol durante 100 días y solo comieran un puñado de artemisa sagrada y 20 dientes de ajo. Los animales aceptaron y siguieron su consejo. El tigre no logró mantener las condiciones, pero la osa, que se llamaba Ungnyo se transformó en mujer en tan solo 21 días. Deseaba tener un hijo así que, poco después de que el dios se casara con ella, nació Dangun.
El mito del nacimiento de Dangun puede que simbolice la llegada de la cultura de la Edad de Bronce a Corea cuando este metal llegó desde Manchuria en el segundo milenio a.C. La inclusión de un oso en el mito puede que sea una referencia a las creencias chamánicas y los tótems de animales de las tribus nómadas que emigraron del interior de Asia en esta época y se asentaron en la península coreana. El tigre, por otro lado, era un tema común del arte popular coreano así que quizás represente al pueblo coreano. De hecho, en ese sentido, se puede considerar a Dangun el primer gran chamán que proporcionó un vínculo entre el mundo espiritual y animal y la humanidad. La divinidad del gobernante también fue, sin duda, una herramienta política útil para que los reyes posteriores afirmaran tener, por descendencia directa, un derecho divino a gobernar.
Dangun y Kija
Tradicionalmente se le atribuye a Dangun la creación de la raza coreana y se dice que gobernó el reino de Gojoseon, el primer Estado real de la antigua Corea, fundado en 2333 a.C. De hecho, el nombre de Dangun significa «gobernante del abedul de montaña» o «gobernante del altar» y en ocasiones se habla de Choson como Dangun Gojoseon/Tangun Choson. Huelga decir que no hay ninguna evidencia arqueológica de un Estado unificado en esta época y que los historiadores coinciden en que el Gojoseon histórico solo existió del siglo VII a.C. en adelante como mucho y puede que nunca lograra un control totalmente centralizado de la región.
Volviendo al mito, después de gobernar durante 1.000 años, Dangun decidió convertirse en un espíritu y vivir en contemplación en el lago celestial del monte Paektu. El papel de Dangun como rey de Gojoseon recayó en el sabio Gija (Jizi en chino), que había abandonado la dinastía Chou de China con 5.000 seguidores para asentarse en el reino de Dangun. Esto ocurrió en 1122 a.C., y puede que esa leyenda represente la llegada de la cultura de la Edad del Hierro a Corea y que simbolice las relaciones tempranas entre China y Corea, especialmente la transmisión de los métodos de administración y gobierno que se le atribuyen a Dangun en Gojoseon. Quizás sea significativo que el mito del nacimiento de Dangun ocurra durante el reinado del también mítico emperador chino Yao.
Legado posterior
La leyenda de Dangun ha resurgido varias veces a lo largo de los siglos y sigue siendo un mito importante en la actualidad. Durante la dinastía Goryeo (o Koryo, 918-1392 d.C.), Piongyang se eligió como capital y uno de los motivos fue que había sido la primera capital según la tradición de Dangun y del pueblo coreano. En el arte de la dinastía Joseon (1392-1910 d.C.) el dios chamánico de la montaña, Sanshin (y posteriormente un bodhisattva budista) se representa a menudo como Dangun con una corona. Durante la ocupación japonesa de Corea, la secta Taejong-gyo veneraba a Dangun como un posible salvador que regresaría a liberar la nación. Durante el periodo imperial (1895-1910 d.C.), y de nuevo durante la República de Corea de 1948 a 1961, el calendario se contaba a partir de la fecha de fundación de Dangun en 2333 a.C. Hoy en día Corea del Sur celebra el 3 de octubre, que es el cumpleaños de Dangun, el Día Nacional de la Fundación (Kaechonjol). Por último, algo que demuestra que el mito sigue teniendo una resonancia política es la afirmación que hizo Corea del Norte en 1993 de haber encontrado la tumba de esta figura legendaria cerca de Piongyang, una afirmación que los eruditos del resto del mundo no respaldan pero que a la nación le sirve para considerarse el verdadero hogar y la heredera del primer héroe cultural coreano.
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