Valeria Mesalina

Donald L. Wasson
por , traducido por Rosa Baranda
publicado el
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"Whore Empress" Sculpture of Valeria Messalina (by Caroline Léna Becker (Photographer), CC BY)
Mesalina, escultura de Valeria Mesalina Caroline Léna Becker (Photographer) (CC BY)

Ella tenía unos 15 años y era hermosa, mientras que él tenía más de 50 y era el futuro emperador del Imperio romano. En 38 d.C. (aunque las fechas varían) Tiberio Claudio César Augusto, conocido por la historia como Claudio, se casó con su prima segunda, Valeria Mesalina. Pero este no era un matrimonio ideal: hay incluso quienes afirman que ella solo se casó con él para acercarse a una de las familias más poderosas del imperio. Tuviera la razón que tuviese para casarse, la historia recordaría a Claudio como el emperador al que se le caía la baba y tartamudeaba y a ella como una de las mujeres más controladoras, taimadas y ambiciosas de toda la historia.

Primeros años

Se sabe muy poco sobre Mesalina antes de su matrimonio con Claudio. Nació en torno a 20-22 d.C., la segunda hija de una familia romana de buena reputación. Estaba emparentada con el emperador Augusto (en realidad con su hermana Octavia) tanto por parte de padre como de madre. Su madre era Domicia Lépida la Menor, nieta de Marco Antonio, mientras que su padre (hermano carnal de su madre) era Valerio Mesala Barbetos, un cónsul y miembro de confianza de la casa del emperador Calígula.

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El futuro esposo de Mesalina era alguien que muchos creían que nunca llegaría a nada: su propia madre decía que era un monstruo. Se había casado ya dos veces antes de casarse con Mesalina, primero con Plaucia Urgulanila (de la que se divorció por supuesto adulterio) y luego con Elia Petina (de la que se divorció para casarse con Mesalina). Su nueva esposa le daría dos hijos: Claudia Octavia en 39 d.C. (que más tarde se casaría con el hijo adoptivo y heredero de Claudio, Nerón) y Tiberio Claudio Germánico en 41 d.C., más conocido como Británico, nacido tan solo tres semanas antes de que encontraran a Claudio temblando tras unas cortinas y lo nombraran emperador. Recibió el nombre de Británico tras la victoria de Claudio en Gran Bretaña. Su nacimiento le brindó a Mesalina un control aún mayor sobre Claudio porque le proporcionó un heredero. Por desgracia, Británico moriría envenenado por su hermanastro Nerón en 55 d.C.

Valeria Messalina Cameo
Camafeo de Valeria Mesalina Clio20 (CC BY-SA)

Relación con Claudio

El control de Mesalina sobre Claudio, que a menudo era un crédulo, se hizo evidente poco después de que el emperador ordenara el regreso de sus sobrinas del exilio en Porcia: Agripina (que se convertiría en la esposa número cuatro de Claudio) y Julia Livilla eran hijas del hermano de Claudio, Germánico, y hermanas de Calígula. Calígula las había exiliado a las dos tras años de abusos. Cuando regresaron a Roma, Claudio les devolvió sus propiedades y su dinero. A Mesalina le entraron celos, especialmente de la hermosa Julia que se agració con el emperador; algunos creen que Mesalina temía que las hermanas y sus esposos pudieran reclamar el trono, expulsando a Claudio y su mujer. Así que Mesalina presentó cargos, de adulterio entre otros, contra Julia y convenció a Claudio de exiliarla. Julia acabaría muriendo de hambre en el exilio. Su esposo, Marco Vinicio, también fue ejecutado por un cargo de adulterio. Agripina supo quedarse sabiamente al margen. La utilización de cargos falsos como los que usaron contra Julia no se limitó a ella sola; Mesalina presentaba cargos, por lo general una sospecha de conspiración para derrocar a Claudio, contra cualquiera que se opusiera a ella y el tímido Claudio o no quería o no podía oponerse a ella.

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Entre los rumores que se contaban se incluían sus supuestas noches de trabajo en un burdel local.

Una de las muchas faltas de Mesalina, y la que más se asocia con ella, era la infidelidad hacia su marido. Del mismo modo, pobre de cualquiera con quien se encaprichara. Uno de los mejores ejemplos de esto fue su propio padrastro. Tras la muerte de su esposo, la madre de Mesalina se casó con Apio Silano, gobernador de España oriental. Por desgracia para Silano, Mesalina se había encaprichado de su nuevo padrastro. Él, sin embargo, rechazó sus repetidos avances. En 42 d.C., en represalia por este rechazo, la emperatriz convenció a su amigo Narciso, secretario de Claudio, de que dijera que había tenido una visión en la que Silano apuñalaba al emperador. Para influir aún más sobre el emperador, Mesalina alegó haber tenido un sueño parecido. Claudio, que creía firmemente en tales presagios, mandó ejecutar a Silano. Las obsesiones de Mesalina, ya fueran con Mnéster el bailarín o con su padrastro, han sido tema de rumores y chismes durante generaciones. Entre estos rumores se incluían sus supuestas noches de trabajo en un burdel local.

Tras la ejecución de Silano, se produjo una «represión» de las conspiraciones reales o imaginadas que se cobró muchas vidas y, por supuesto, también llevó a la confiscación de tierras. La pasión insaciable de Mesalina no se limitaba tampoco a la venganza. También disfrutaba de la adquisición de objetos. Un ejemplo de esto ocurrió cuando se fijó en los hermosos jardines de Lúculo, propiedad de Valerio Asiático. Por supuesto, como siempre, los quería y sabía cómo conseguirlos. Al igual que los demás, Valerio fue acusado de conspirar contra el emperador y se programó su ejecución, pero en vez de ejecutarlo le permitieron cometer suicidio. Con esto, los jardines fueron suyos. Muchos de los senadores más astutos buscaron el favor de la codiciosa Mesalina y utilizaron su influencia sobre Claudio para su propio beneficio.

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Caída

Para 48 d.C. el estilo de vida de Mesalina y su completa falta de respeto por la reputación de su marido o de los valores romanos no podían continuar indefinidamente. Su caída se produjo cuando conoció a un senador romano llamado Cayo Silio que, a pesar de su rechazo inicial, cayó bajo el hechizo de Mesalina. Para entonces, Claudio se estaba convirtiendo en el hazmerreír de muchos que sabían de las aventuras de Mesalina pero temían acercarse al emperador. Los historiadores discuten sobre si Claudio estaba al corriente de las indiscreciones de su esposa o si sencillamente prefería ignorarlas. El amor de Mesalina por Cayo la llevó a formular un plan con el que derrocarían juntos a Claudio (Cayo adoptaría a Británico) y gobernarían juntos el imperio. Mientras Claudio estaba fuera de la ciudad, obligó a Cayo a divorciarse de su mujer, Junia Silio, y casarse con ella en una ceremonia simple. Mesalina incluso trasladó muebles del palacio a la casa de él.

Messalina Holding Britannicus
Mesalina con Británico en brazos Ricardo André Frantz (Photographer) (CC BY-SA)

Narciso, que había sido testigo de la boda, se dio cuenta de las posibles consecuencias de las acciones de Mesalina e informó a Claudio, pidiendo perdón por su propia participación. No tardó en circular la noticia de que Claudio iba «en busca de venganza». Al darse cuenta de que Claudio podía vacilar y perdonar a Mesalina, se tomaron medidas para evitar que se encontraran. Al final, Mesalina entendió que había ido demasiado lejos e intentó influir en el emperador enviando a Octavia y a Británico para convencer a Claudio de que perdonara a su madre. Mesalina recibió la orden de ir a su «jardín»; Claudio la vería a la mañana siguiente. El historiador Tácito escribió:

Mesalina, aunque su peligro le arrebató todo el poder de pensamiento, decidió al momento encontrarse con su marido y enfrentarse a él, una acción que a menudo le había brindado seguridad, mientras les ordenaba a Británico y a Octavia que se apresuraran a abrazar a su padre. [...] Mientras tanto, Mesalina, en los jardines de Lúculo estaba luchando por vivir y escribiendo cartas de súplica a la vez que pasaba de la esperanza a la furia.

Cayo y muchos de los demás invitados de la boda fueron ejecutados inmediatamente. Tácito escribió: «Los demás invitados estaban huyendo en todas direcciones cuando aparecieron los centuriones y los esposaron a todos donde los encontraron, ya fuera en las calles públicas o escondidos». Enviaron un mensaje a Mesalina con órdenes de que se suicidara; sin embargo, cuando esto no funcionó, el propio mensajero la apuñaló. Tácito comenta sobre el suicidio: «... entendió su destino y puso la mano en la daga. Aterrorizada, se la llevaba a la garganta y al pecho sin hacer nada, y entonces un golpe del tribuno se la clavó en el pecho». Tras enterarse de la muerte de su esposa, Claudio no dio muestra alguna de emoción, «ninguna señal de odio, o alegría, o ira, o tristeza». En Vidas de los doce césares, Suetonio menciona muy poco sobre Mesalina y dice sencillamente:

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Resultó que no solo era culpable de otros crímenes vergonzosos, sino que había llegado a cometer bigamia con Cayo Silio y a firmar un contrato formal de matrimonio con testigos, así que Claudio la ejecutó...

Después de Mesalina Claudio dijo que permanecería célibe. Por desgracia, llegó Agripina, la esposa número cuatro, y, al igual que sus otras mujeres, esta no sería mejor porque su única ambición en la vida sería instalar a su hijo Nerón en el trono.

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Bibliografía

  • Freisenbruch, A. Caesar's Wives. Free Press, 2010
  • Kerrigan, M. A Daark History: The Roman Emperors. Metro Books, 2008
  • Klein, S. The Most Evil Women in History. Barnes and Noble, 2003
  • Scarre, C. Chronicles of the Roman Emperors. Thames and Hudson, 1995
  • Suetonius. The Twelve Caesars.
  • Tacitus. Annals.

Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Donald L. Wasson
Donald ha enseñado Historia de la Antigüedad, de la Edad Media y de los Estados Unidos en el Lincoln College (Normal, Illinois) y, desde que estudió a Alejandro Magno, siempre ha sido y será un estudiante de historia. Le encanta transmitir conocimientos a sus alumnos.

Cita este trabajo

Estilo APA

Wasson, D. L. (2025, noviembre 05). Valeria Mesalina. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12062/valeria-mesalina/

Estilo Chicago

Wasson, Donald L.. "Valeria Mesalina." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, noviembre 05, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12062/valeria-mesalina/.

Estilo MLA

Wasson, Donald L.. "Valeria Mesalina." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 05 nov 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12062/valeria-mesalina/.

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