Skara Brae es un asentamiento neolítico que consiste en 10 estructuras de piedras ubicadas cerca de la bahía de Skaill en las Orcadas, Escocia. Hoy en día, el pueblo se encuentra en la costa, pero durante el periodo en que estuvo habitado (en torno a 3100 - 2500 a.C.) se encontraba tierra adentro. La erosión constante de la tierra durante siglos ha alterado considerablemente el paisaje e interpretaciones del sitio, basadas en su ubicación actual, han tenido que ser reevaluadas debido a esto. El nombre «Skara Brae» es una corrupción del antiguo nombre de este sitio, «Skerrabra» o «Styerrabrae», el cual designaba el montículo que enterró (y por ende preservó) los edificios del pueblo. El nombre por el cual los habitantes nativos conocían este sitio es desconocido. Skara Brae está catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Tradicionalmente, se dice que Skara Brae fue descubierto en 1850 d.C., cuando una gran tormenta golpeó las Orcadas y dispersó la arena y tierra que había enterrado el sitio. El dueño, un tal William Watt, notó las paredes de piedras expuestas y comenzó las excavaciones, con lo que descubrió cuatro casas de piedra. Reconociendo la importancia de este encuentro, contactó al anticuario orcadiano, George Petrie. Petrie comenzó a trabajar en el sitio y, para 1868, había documentado importantes descubrimientos y excavado más profundo (presentó su progreso en abril de 1867 en una reunión con la Sociedad de Anticuarios de Escocia). El escritor e historiador orcadiano, el Dr. Ernest Marwick, (1915 - 1977) declaró que esta historia del «descubrimiento» de Skara Brae era una «completa ficción» (Orkeyjar, 1) y que se había establecido hace tiempo que existía un sitio antiguo en el lugar. En un artículo de 1967, Marwick citó a James Robertson, quien en 1769, registró el sitio en un diario de su viaje a las Orcadas y mencionó haber encontrado un esqueleto «con una espada en una mano y una hacha danesa en la otra» (Orkeyjar, 2). Se desconoce si William Watt o George Petrie realizaron hallazgos similares en sus excavaciones. Petrie catalogó exhaustivamente todas las cuentas, herramientas de piedra y adornos encontrados en el yacimiento, pero no incluyó espadas ni hachas danesas. De hecho, no se han encontrado armas de ningún tipo en el yacimiento, salvo cuchillos neolíticos, y se cree que estos se utilizaban como herramientas de la vida cotidiana, más que para la guerra. Petrie abandonó los trabajos poco después de 1868, pero otros interesados continuaron investigando.
las excavasiones realizadas en el yacimiento desde 1927 han descubierto y estabilizado la aldea neolítica mejor conservada de Europa.
Siguiendo los pasos de otros anticuarios en Skara Brae, W. Balfour Stewart excavó aún más el lugar en 1913 y, en ese momento, visitaron el lugar personas desconocidas que, al parecer, en un fin de semana, excavaron frenéticamente y se cree que se llevaron muchos artefactos importantes. Sin embargo, no hay registro de los objetos sustraídos y se desconoce si los presuntos ladrones tenían relación con el grupo de Stewart. En 1924, los fideicomisarios de la finca Watt pusieron el yacimiento bajo tutela de los Comisionados de Obras de Su Majestad, quienes se comprometieron a proteger los edificios contra los daños causados por la exposición al mar. Ese mismo año, otra tormenta huracanada dañó los edificios ya excavados y destruyó una de las casas de piedra. Con el fin de preservar el yacimiento y excavarlo de forma profesional, se recurrió al arqueólogo y profesor de Edimburgo Vere Gordon Childe, que llegó a Skaill acompañado de su socio J. Wilson Paterson. Para preservar el yacimiento, se construyó un gran dique durante los veranos de 1925 y 1926, pero no fue hasta 1927 cuando Childe y Paterson pudieron comenzar a trabajar en serio. En su informe del 11 de febrero de 1929 a la Sociedad de Anticuarios de Escocia en relación a los procedimientos en Skara Brae, J. Wilson Paterson menciona la versión original sobre el yacimiento, que dice que se descubrió tras una tormenta en 1850, y también menciona al Sr. Watt como propietario del terreno. No hace ninguna mención al conocimiento público de la antigua aldea antes de 1850, y tampoco lo hace Stewart. Las excavaciones realizadas en el yacimiento desde 1927 han descubierto y estabilizado la aldea neolítica mejor conservada de Europa, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. En la actualidad, la aldea está administrada por Historic Scotland.
Los constructores de Skara Brae construyeron sus casas con losas de piedra y las colocaron en capas sobre la tierra para mayor soporte, rellenando el espacio entre las paredes y la tierra con montículos de desechos para obtener un aislamiento natural. Todos los muebles de las casas, desde las cómodas hasta los armarios, incluidas las sillas y las camas, estaban hechas de piedra. La presencia de hogares indica que las casas se calentaban con fuego, y se presume que cada casa tenía un techo, tal vez de turba, que se supone que tenía algún tipo de abertura que servía de chimenea. Aún así, se cree que las casas, que no tenían ventanas, debían de estar bastante llenas de humo y sin duda sin luz natural. Debido a la escasez de madera de la zona, se desconoce qué utilizaban como combustible para el hogar. La teoría de que los habitantes de Skara Brae esperaban en la costa la llegada de madera flotante procedente de América del Norte parece insostenible, ya que, en primer lugar, la aldea no estaba situada originalmente junto al mar y, segundo, dado que la madera era tan preciada, parece poco probable que se quemara. Un mango de madera descubierto en el yacimiento proporciona pruebas de que la madera se utilizaba para fabricar herramientas y no combustible. Todas las casas se construyeron siguiendo el mismo diseño y muchas tienen el mismo tipo de mobiliario y la misma disrtibución de habitaciones. La aldea contaba con un sistema de alcantarillado e incluso con aseos interiores.
Los artefactos descubiertos en el yacimiento demuestran que los habitantes fabricaban cerámica acanalada, un estilo de alfarería que producía vasijas con fondo plano y lados rectos, decoradas con acanaladuras, y que era autóctono de las Orcadas. Este tipo de cerámica ha llevado a que se denomine a los habitantes de Skara Brae «el pueblo de la cerámica acanalada», y se han encontrado restos de cerámica similar en otros yacimientos de las Orcadas, como Maeshowe. El pueblo de la cerámica acanalada criaba ganado vacuno y ovino, cultivaba la tierra y cazaba y pescaba para alimentarse. También fabricaba herramientas, dados para juegos, joyas y otros adornos de hueso, rocas preciosas y piedra. Según Stewart, las excavaciones realizadas en 1867 por Samuel Laing descubrieron tantos cuchillos y raspadores que Laing pensó que había descubierto «una fábrica de tales artículos» (Stewart, 349). El arqueoastrónomo Euan MacKie ha afirmado que Skara Brae era una comunidad de astrónomos y sabios que trazaban mapas del cielo, y basa esta afirmación en parte en las bolas de piedra encontradas en el yacimiento con grabados de patrones rectilíneos. Stewart menciona artefactos de piedra y hueso, que interpretó como que se utilizaban en juegos, y tal vez estas bolas se utilizaban para el mismo fin. Nadie sabe cuál era el propósito de las bolas, y cualquier afirmación no puede ser más que una especulación. Sin embargo, no hay pruebas en el yacimiento que respalden la afirmación de que Skara Brae fuera una comunidad de astrónomos, mientras que la mayoría de las pruebas sugieren que se trataba de una aldea pastoral y agrícola.
En consonancia con la historia del dramático descubrimiento de Skara Brae durante la tormenta de 1850 d.C., se ha afirmado que el clima también fue responsable del abandono de la aldea. Una teoría popular durante décadas sostiene que el yacimiento quedó sepultado bajo la arena por una gran tormenta, lo que obligó a la población a abandonar sus hogares y huir rápidamente. Esta teoría afirma además que así es como Skara Brae se conservó tan perfectamente, ya que, al igual que Pompeya, quedó enterrada de forma rápida y completa. J. Wilson Paterson, en su informe de 1929, menciona cuentas entre los artefactos descubiertos. Escribe que las cuentas estaban «esparcidas por la superficie del suelo. Se encontró un grupo de cuentas y adornos agrupados en el umbral interior de la puerta, muy estrecha. Estas han sido ensartadas y forman un collar. Parece que el collar se le cayó a quien lo llevaba al pasar por la puerta baja» (Paterson, 228). Aunque nada en este informe, ni las pruebas encontradas en el yacimiento, parecen indicar que una tormenta catastrófica expulsara a los habitantes, Evan Hadingham, en su popular obra Circles and Standing Stones, sugiere precisamente eso, al escribir: «Fue una tormenta de este tipo y una duna móvil lo que arrasó la aldea tras un período de ocupación desconocido. Al igual que en Pompeya, parece que la tormenta tomó por sorpresa a los habitantes, que huyeron apresuradamente dejando atrás muchas de sus preciadas posesiones... Una mujer tenía tanta prisa que se le rompió el collar al pasar por la estrecha puerta de su casa, esparciendo un rastro de cuentas por el pasillo exterior mientras huía de la arena que lo invadía» (p. 66). Las cuentas mencionadas por Paterson no respaldan en absoluto esta hipótesis, y la ausencia de restos humanos, o cualquier otra prueba de un cataclismo, sugiere una razón diferente para el abandono de la aldea. Las pruebas encontradas en el yacimiento durante las excavaciones arqueológicas de Graham y Anna Ritchie en la década de 1970 han refutado la teoría del cataclismo, que se basa en gran medida en la suposición de que Skara Brae se encontraba en la costa en la Antigüedad, al igual que hoy en día. La teoría de los Ritchie, compartida por la mayoría de los estudiosos y arqueólogos, es que la aldea fue abandonada por razones desconocidas y quedó gradualmente sepultada por la arena y la tierra a lo largo del paso natural del tiempo.
Licenciada en Lengua Inglesa y egresada de Traducción e Interpretación bilingüe. Mis intereses principales son los idiomas, la evolución de la traducción, el arte, el cine y la subtitulación.
Joshua J. Mark no solo es cofundador de World History Encyclopedia, sino también es el director de Contenidos. Anteriormente fue profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 18 octubre 2012. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.