La tumba del rey Muryeong es quizás una de las más impresionantes del reino de Baekje de la antigua Corea, tanto por su diseño como por el tesoro escondido en su interior. Muryeong-Wang (también conocido como Munyeong o Muryong) reinó entre los años 501 y 523 d.C. Baekje, o Paekche, fue uno de los Tres Reinos que gobernaron la antigua Corea desde el siglo I a.C. hasta el siglo VII d.C. La tradición dice que Baekje se fundó en el año 18 a.C.; controlaba el territorio suroccidental de la península y mantenía una rivalidad constante con los otros dos reinos de la época: Silla y Goguryeo. Sin embargo, el reinado de Muryeong se benefició de una alianza entre Baekje y el reino de Silla, forjada en el año 433 d.C. y que duraría más de un siglo, hasta el año 553. Durante este siglo relativamente estable, Baekje vivió su mayor período de prosperidad. La tumba del rey es un ejemplo perdurable de la riqueza de Baekje en aquella época, y su diseño y contenido ilustran los estrechos lazos culturales que tenía el reino tanto con China como con Japón.
hay Ocho objetos de la tumba, incluidas las coronas de oro, que figuran en la lista oficial de Tesoros Nacionales de Corea.
Muryeong fue el vigésimo quinto rey de Baekje y logró reforzar el control central de su Gobierno sobre el reino, además de conquistar el estado de Tamna, con sede en la isla de Jeju, y partes del reino de Gaya (Kaya). Otro aspecto de su política exterior consistió en estrechar los lazos con la dinastía Liang del sur de China. Tras reinar durante 22 años, Muryeong falleció en mayo de 523. Su tumba, acorde con un monarca tan ilustre, se encuentra cerca de Ungjin (la actual Gongju/Kongju), la capital de Baekje. En 475 a.C., Ungjin había sustituido a Hansong (la actual Kwangju) como capital, pero más tarde fue sustituida a su vez por Sabi (la actual Buyeo/Puyo), que gozaba de una ubicación más favorable, en el año 538.
La tumba se construyó en el año 525, tal y como indica una placa de piedra con una inscripción que se encuentra en su interior. La inscripción está escrita en caligrafía haeso (cursiva) y menciona también que, para poder utilizar el terreno destinado a la tumba, se firmó un «contrato» con los espíritus de la tierra locales, lo cual era también una costumbre en la antigua China. Para «pagar» el terreno, se dejaron monedas chinas de la dinastía Liang sobre la placa. La reina se reunió con su esposo tras su muerte en el año 529, y su epitafio está grabado en el reverso de la placa de inscripción.
La tumba se descubrió intacta en 1971 y forma un enorme montículo de tierra con una entrada horizontal orientada al sur. La cámara funeraria situada en el interior del montículo es rectangular y, a través del pasadizo de entrada abovedado, se abre a una bóveda semicircular revestida con cientos de ladrillos moldeados, muchos de ellos decorados con motivos budistas de flores de loto y diseños geométricos. En la dinastía Liang de China se observa un diseño de tumba similar. Las paredes presentan grandes nichos construidos en forma de llamas, cada uno de los cuales contenía una lámpara hecha con un cuenco de celadón (cerámica verde) de origen chino. El rey y la reina se depositaron en ataúdes lacados, con el cuerpo apoyado sobre un reposacabezas y un reposapiés, también lacados.
Entre los objetos hallados en la tumba se encuentran coronas de bronce dorado cuya forma probablemente imita a los árboles, un motivo importante en el arte chamánico. Otros grandes adornos florales planos, realizados en oro y descubiertos en la tumba, corroboran las descripciones de textos antiguos (como por ejemplo en el Jiu Tang shu del siglo X d.C., el «Libro del antiguo Tang») en las que se menciona que los reyes y reinas de Baekje lucían tales adornos fijados en la banda de sus coronas de oro. Estos adornos tienen un aspecto similar al de las llamas que se hace eco de los nichos de las paredes de la tumba y recuerdan a los mandalas que a veces se encuentran en las esculturas de figuras budistas.
Además de las coronas, la tumba contenía pendientes y brazaletes decorados de oro, así como dos brazaletes de plata decorados con dragones y en los que figuraban grabados su peso y el nombre del platero de Baekje, Dari, cuyo nombre también aparece en la tríada de Sakyamuni (Buda y dos asistentes) del templo Horyuji en Ikaruga, Japón. Entre los demás objetos se encuentran una horquilla de oro con forma de pájaro en vuelo, una copa de vino de bronce con tapa de plata decorada con dragones y pétalos de loto, colgantes de jade, una figurita de cristal de un niño, zapatos con púas, espejos de mano de bronce y una espada de hierro con empuñadura ornamentada. Las coronas y las piezas de joyería son todas de fabricación local, pero muestran similitudes con los objetos preciosos hallados en tumbas del sur de Japón, con lo que tal vez ilustren la estrecha relación entre Baekje y el Japón Wa (Wae). Hay ocho objetos de la tumba, incluidas las coronas de oro, que figuran en la lista oficial de Tesoros Nacionales de Corea.
Editora de español para WHE. Con una licenciatura en Filología Inglesa y un Máster en Traducción, trabaja traduciendo de inglés y francés a español con especialización en historia, belleza, subtitulación y juegos. Su interés se gira principalmente en torno a la antigua Grecia, Mesopotamia y Egipto.
Mark es el director de publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 23 octubre 2016. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.