Mjölnir es uno de los objetos más famosos de la mitología nórdica. Era el arma más poderosa de Thor, el dios de las tormentas y del trueno, en las batallas contra los enemigos de los dioses y los humanos. Pero Mjölnir representaba más que el mal tiempo y la violencia. Tanto en los mitos de los pueblos nórdicos como en los registros arqueológicos, Mjölnir parece haber tenido múltiples significados. Desde su creación por los enanos hasta las tallas rupestres de la Edad de Bronce, a lo largo del proceso de conversión de Escandinavia al cristianismo y del desarrollo de los eventos en que Thor se viste de novia tras el robo de esta por un gigante, e incluso en la época de la mítica secuela de Ragnarök, el simbolismo de Mjölnir resonó a través del tiempo. En el mundo occidental de la actualidad, Mjölnir puede representar, entre otros aspectos, el arma de los dignos, un signo de fe, y un emblema de odio.
mjölnir puede lanzarse para producir el trueno y el relámpago y regresar a modo de bumerán a la mano de thor.
El nombre Mjölnir, también escrito Mjollnir, procede sin duda del nórdico antiguo, lengua en que se escribieron las sagas y las Eddas, pero la etimología de la palabra aún es objeto de debate académico. En su Diccionario de mitología nórdica, Rudolf Simek señala que el nombre podría estar relacionado con el término mlunuji, del eslavo antiguo, o con la palabra rusa molnija, que significa «relámpago». Esto podría conducir a la interpretación de que Mjölnir significa «el que produce relámpagos». Simek ofrece otra explicación según la cual Mjölnir entraña el concepto de «el arma brillante de los relámpagos», y vincula el nombre del martillo con mjoll, palabra del nórdico antiguo que denota «nieve nueva», o con el término islandés mjalli, «color blanco». Por último, Simek menciona que en estudios anteriores, Mjollnir se relacionaba con el gótico malwjan y el nórdico antiguo mala, que implica «moler», así que se interpretó como «el que muele».
Según la Edda prosaica, escrita por el poeta, historiador y político islandés Snorri Sturluson (1179-1244), Mjölnir fue forjado por los hermanos enanos Brokkr y Sindri, este último conocido también como Eitri. Los dos se afanaron en confeccionar el martillo para ganarle una apuesta a Loki, y a pesar de los ingentes esfuerzos del dios embaucador para frustrar su elaboración, los enanos pudieron terminar de fraguar Mjölnir con un único defecto: el mango era muy corto. A pesar de este pequeño inconveniente, Mjölnir proporcionó a los hermanos ganar la apuesta, lo que resultó en un castigo para Loki, posiblemente representado en la Piedra Snaptun. Según la sección de la Edda prosaica titulada Skáldskaparmál, Mjölnir puede lanzarse para producir el trueno y el relámpago, y regresar a la mano de Thor a la manera de un bumerán. Esto significa que el martillo podía empuñarse y utilizarse como proyectil. Resulta irónico que diferencia de lo que cabría esperar, los vikingos no parecen haber empleado los martillos en calidad de armas, sino que preferían emplear cuchillos, hachas, lanzas, arcos y espadas. Desde los tiempos de su creación, Mjölnir parece haber sido un objeto excepcional, capaz de ser utilizado en aplicaciones únicas.
Si bien Snorri relata la creación de Mjölnir en forma de mito, los arqueólogos han descubierto tallas de martillos que atestiguan el significado ritual de figuras que empuñan ese instrumento, datadas en la Edad de Bronce (cerca de 2000-700 a.C.). Simek escribe:
Mjölnir no solo sirve de mítica arma divina… los grabados rupestres de figuras que asemejan dioses que sostienen hachas o martillos demuestran que desde épocas muy tempranas cumplió la función de instrumento consagratorio, probablemente en cultos de fertilidad. (219)
Además, Simek menciona que Mjölnir desempeñó un papel en la bendición y consagración de matrimonios, según muestran los grabados rupestres de este período. Esto constituye un testimonio de que en la mentalidad de los pueblos escandinavos de la Edad de Bronce, el martillo era un objeto simbólico. La Edda poética, escrita alrededor de la década de 1270, aunque basada en una tradición oral anterior, incluye un poema nombrado Thrymskvida, en nórdico antiguo Þrymskviða, en el que se invoca a Mjölnir para bendecir un matrimonio. En este caso se trataba del desposorio de Thor con el gigante Thrym.
Mjölnir en el Thrymskvida
Al inicio del poema, Thor despierta y descubre que Mjölnir ha desaparecido. Angustiado, llama a Loki, quien deduce de inmediato que el gigante Thrym podía haber robado el martillo. Después que Loki conversa con Thrym para saber qué quiere a cambio de Mjölnir, el gigante le confiesa que lo ha escondido y no lo devolverá a menos que Freya vaya a Jötunheim, la tierra de los gigantes, para convertirse en su prometida. Cuando Loki comunica la noticia, Freya se niega por completo y Heimdall, guardián de los dioses, concibe un plan según el cual Thor debe vestirse de Freya y recuperar él mismo a Mjölnir. A pesar de las protestas de Thor, la ausencia de Mjölnir genera una situación desesperada que exige una acción drástica. En una de las escenas más memorables de la Eddapoética, los dioses visten a Thor como la futura novia Freya, y lo atavían con los símbolos que la cultura nórdica asociaba a la diosa, el matrimonio y la feminidad, entre los que se incluyen un velo, joyas y llaves. Loki acompaña a Thor en calidad de sirvienta, y se dirigen a la morada de Thrym, en la tierra de los gigantes. Después que Loki justifique los muy poco femeninos modales de Thor en la mesa y sus ardientes ojos enrojecidos, Thrym envía por Mjölnir: «Traigan el martillo, para santificar a la novia; que Mjölnir descanse en el regazo de la doncella, y que la mano de Vár bendiga nuestra unión» (Orchard, 101). Tan pronto se le devuelve el martillo, Thor procede a masacrar a Thrym y a toda su casa.
Simek destaca que la costumbre de colocar a Mjölnir en el regazo de la novia no está documentada en ningún otro lugar. Dicho esto, el episodio parece haber sido una parte previsible del relato, puesto que Thor solo requería vestirse de Freya para recuperar su martillo, sin necesidad de casarse con el gigante para recuperar su arma. En Mitos del norte pagano: los dioses de los nórdicos, Christopher Abram subraya, como se ha mencionado arriba, que el martillo de Thor podía asociarse a la protección y la fertilidad. Es posible que acomodar a Mjölnir en el regazo de la novia recuerde el uso del martillo en ritos relacionados con un culto a la fertilidad, aunque también podía haber sido una invención diseñada para el relato de Thrymskvida. Con esta connotación y los hechos de Thrymskvida en mente, se puede recurrir a los registros arqueológicos para lograr una mejor comprensión de cómo esta arma y herramienta de consagración se convirtió en un símbolo de las creencias nórdicas.
El martillo como joya simbólica
Los arqueólogos han descubierto alrededor de 50 colgantesde plata en forma de martillo en el sur y centro de Escandinavia, si bien algunos se han encontrado en el norte de Noruega, Polonia, Inglaterra e Islandia. Los académicos consideran que estos pendientes son representativos de una moda posterior que comenzó alrededor del siglo X, y que pudo ser una reacción a la práctica cristiana de llevar colgantes en forma de crucifijo. Sin embargo, también se han descubierto amuletos que representan el martillo de Thor, hechos de hierro, bronce y ámbar, que preceden a los forjados en plata. Abram señala que es probable que estos ejemplares más antiguos se llevaran como amuletos protectores, símbolos de un extendido culto asociado al dios portador del martillo, anterior a la conversión cristiana de Escandinavia.
Un molde específico de esteatita de finales del siglo X encontrado en Trendgården, Dinamarca, presenta dos troqueles de crucifijo a los lados del del icónico martillo, lo que indica que al menos durante un tiempo existió una demanda simultánea de ambos símbolos. En Hijos de fresno y olmo: una historia de los vikingos, Neil Price menciona varios artefactos que ejemplifican la existencia de creencias ambiguas o sincréticas durante la etapa final de la Edad vikinga en Suecia y Dinamarca. En particular, estos artefactos incluían piezas únicas a las que Price se refiere como «cruces de martillos de Thor», que parecen haber sido confeccionadas con la intención de hacer difícil distinguir si se trataba de un martillo o de un crucifijo. Price escribe que «estos artículos pueden haberse llevado para indicar adherencia a múltiples sistemas de creencias, lo cual podría haber resultado ventajoso según el contexto» (460). En este caso, la condición de Mjölnir como símbolo parece mutable: el martillo podía simular un crucifijo o representar su opuesto pagano, en dependencia de la situación.
Mjölnir después de Ragnarök e interpretaciones modernas
En un pasaje críptico de Vafþruðnismál que aparece en la Eddapoética, el gigante Vafthrudnir (Vafþrúðnir) aclara que tras la muerte de Thor en la batalla de Ragnarök, Mjölnir será heredado por sus hijos, Magni y Módi. Si bien queda en la oscuridad la causa por la que Mjölnir, de entre todos los maravillosos objetos poseídos por los Aesir, es el único tesoro que se menciona tras la extinción de las llamas de Ragnarök, el pasaje resalta la importancia del martillo al dar razón de su existencia incluso después de la muerte de todos los dioses.
Con el transcurso del tiempo han cambiado las situaciones en que Mjölnir resulta relevante, y su significado se ha adaptado a las necesidades de generar nuevas interpretaciones y usos en la imaginación moderna. En la representación de Thor hecha por Marvel, el martillo del dios del trueno solo puede ser levantado por aquellos a quienes esa entidad considera dignos, lo que le infunde al objeto una capacidad de acción y moralidad propias. En la moderna religión de Asatru, el martillo de Thor puede llevarse para indicar el sistema de creencia de un individuo. Otros pueden portarlo como signo de conexión con la herencia cultural de los vikingos. Por desgracia, según la Liga Antidifamación, los neonazis y otros grupos supremacistas blancos se han apropiado del martillo como símbolo de odio, y en ocasiones lo acompañan de esvásticas, otra señal de la que se han apoderado, o de diversas iconografías relacionadas con su diseño.
Después de haber considerado a Mjölnir en sus contextos literario, arqueológico, simbólico y moderno, resulta evidente que el martillo de Thor reunió y reúne múltiples valores. Puede emplearse como arma devastadora, para representar la fertilidad y fenómenos naturales, como herramienta de consagración, o como medio de afirmar, asignar, o asimilar un sistema de creencias. Siglos después de que el martillo se tallara por primera vez en la piedra, la atribución de significados a Mjölnir continúa siendo relevante en la vida y la imaginación de las personas.
Interesado en el estudio de las migraciones, costumbres, las artes y religiones de distintas culturas; descubrimientos geográficos y científicos. Vive en La Habana. En la actualidad traduce y edita libros y artículos para la web.
Jordy es bibliotecaria, apasionada de la historia y una persona de curiosidad incansable. Le fascinan los mitos y el estudio de los sistemas de creencias, disfruta de las novelas gráficas, la cocina, contemplar el cielo entre nubes y aprender de otras personas curiosas, especialmente de los niños.
Escrito por Jordy Samuels, publicado el 11 septiembre 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.