El poema titulado El poema de Barbagrís (nórdico antiguo: Hárbarðsljóð) es una historia de la mitología nórdica que relata una intrigante lucha verbal entre dos de sus dioses esenciales, Thor y Odin. El poema consta de 60 estrofas y su versión completa se encuentra en el manuscrito del siglo XIII de la era cristiana conocido como Codex Regius, que contiene la Edda Poética, la fuente más importante de mitos vikingos. Se diferencia de los demás poemas porque las formas métricas no son tan rígidas, y algunas partes de los discursos incluso están en prosa simple. Trata sobre Thor, que regresa de una de sus aventuras y quiere cruzar un fiordo. Se acerca a un barquero llamado Harbard, que en realidad es Odín disfrazado, quien se niega a llevarlo al otro lado. Entonces comienzan a hacerse preguntas el uno al otro e intercambiar información sobre sus grandes hazañas, mientras se insultan mutuamente. El poema podría incluso haber sido adaptado como obra de teatro, ya que los nombres de los personajes aparecen escritos junto a los versos en el manuscrito.
Se enfrentan verbalmente en un mannjafnaðr, una comparación entre hombres, en la que ambos intentan demostrar su superioridad. El poema difiere en tono de los demás de la Eddapoética; con su carácter coloquial, parece más una farsa que algo que deba tomarse en serio. Quizás no sea necesario buscar significados más profundos en este poema, ya que su simple y divertida vulgaridad seguramente entretuvo al público de la literatura medieval.
En la historia, Thor regresa de lo que podría haber sido un viaje importante, probablemente un encuentro con un gigante, y pide que le den transporte a cambio de comida, pero el barquero no solo se niega, sino que también le dice que su madre (Jorð, la tierra) ha muerto y continúa menospreciándolo, afirmando que ni siquiera tiene graneros ni ropa adecuada, por lo que no es un campesino digno, el cual era un rol esencial en la Edad Media. Odín dice que se le asignó la tarea de transportar solo a hombres dignos, y Thor aparentemente no lo es. Thor, en un acto de valentía, ya que aún se encontraba en territorio enemigo, revela su identidad como «el más fuerte entre los dioses» (Hildebrand, 173), mientras que Odín miente y le da su otro nombre, Harbard (Hárbarþr), y presume de que rara vez ocultaría su nombre. La mayor mentira, sin duda. Continúa con el insulto y dice que se escondería y se defendería de personas como Thor.
EL ACTO DE ARROJAR LOS OJOS DE THJAZI Y EL DEDO DEL PIE DE AURVANDIL A LOS CIELOS ES QUIZÁS EL ÚNICO INDICIO DE LA CONTRIBUCIÓN DE THOR AL ORDEN CÓSMICO.
Como era de esperar, Thor se enfada mucho y lo amenaza, a lo que Odín responde que sería difícil, ya que él es su enemigo más feroz desde el gigante Hrungnir. Probablemente Thor encontró esto gracioso, ya que fue él quien le destrozó la cabeza y se pregunta en la estrofa 15: «¿Qué estabas haciendo mientras tanto?» (Hildebrand, 175), una frase recurrente en el poema. Odín se jacta de haber estado en guerras y de seducir muchachas, algo que despierta la curiosidad de Thor, y no solo en esta historia. Parece que Odín era muy encantador, ya que se acostó con nada menos que siete hermanas.
¿De qué podría presumir Thor a continuación? Obviamente, de más gigantes muertos, esta vez de Thjazi. Quien secuestró a la diosa Idunn, guardiana de las manzanas doradas de la juventud. Thor dice que lo mató y convirtió sus ojos en estrellas. Este detalle es paralelo a una historia contada en la Eddaprosaica, la versión de la mitología nórdica compuesta por Snorri Sturluson. Aquí, Thor, tras luchar contra el gigante de piedra Hrungnir, tiene una piedra de afilar clavada en la cabeza. Una bruja llamada Groa canta unos hechizos para aflojarla, y Thor quiere recompensarla. Ella le cuenta que al regresar de Jotunheim, la tierra de los gigantes, mientras llevaba a su marido en una cesta a través de los ríos, a este se le congeló uno de los dedos del pie. Entonces Thor lanzó el dedo al cielo y se convirtió en una estrella, una señal de que pronto estaría en casa. Esto debió formar parte de una referencia más amplia, ahora perdida. En cualquier caso, el nombre del marido de la bruja es Aurvandil, que corresponde al inglés earendel, y significa «amanecer». Este acto de lanzar los ojos de Thjazi y el dedo del pie de Aurvandil al cielo es quizás el único indicio de la contribución de Thor al orden cósmico. Él es más bien quien lo mantiene, no quien lo establece.
Thor considera que matar al secuestrador de Idunn es su hazaña más grande, ya que todos los dioses podían ver el resultado: ya no envejecen. Odín responde contando una misteriosa aventura con varias brujas. Recibió una varita que luego utilizó para robar la mente de su propietario, una hazaña que Thor condena en la estrofa 21, diciendo que «recompensas los buenos regalos con maldad» (Hildebrand, 178). Como podemos ver, el estereotipo popular de Odín como el viejo sabio está muy lejos de su imagen original que es compleja. Además, en la siguiente estrofa declara cínicamente que «el roble debe tener el espacio que le pueda quitar a otro» (Hildebrand, 178). Da así consejos pragmáticos y egocéntricos, como en el resto de los poemas.
Una vez más, Thor menciona su matanza de los gigantes, sin la cual Midgard estaría realmente en peligro o incluso destruido. En la siguiente respuesta de Odín, de nuevo, no hay rastro del anciano sabio: «Provoqué guerras, enfadé a príncipes, nunca traje la paz» (Hildebrand, 179). A continuación, procede a acusar irreverentemente a su hijo de cobardía, lo que nos recuerda otro de los viajes de Thor, cuando se encontró en el guante del gigante Fjalar/Skrýmnir, el cual creía que era una casa.
AL IGUAL QUE ODÍN, ÚTGARDA-LOKI LOGRA BURLAR A THOR, QUIEN PARECE BASTANTE LENTO DE ENTENDIMIENTO Y NO PUEDE COMPRENDER LOS SIGNIFICADOS MÁS PROFUNDOS DE LO QUE SUCEDE A SU ALREDEDOR.
En la Edda prosaica, Thor, en algún momento, viaja con Loki y un esclavo al reino del gigante Útgarda-Loki. Durante el viaje, pasan la noche en un salón que resulta ser el guante de un enorme personaje, Skrýmnir, quien luego se une a ellos durante un tiempo. Después de separarse, el grupo llega al salón de Útgarda-Loki, donde el gigante los desafía a una serie de pruebas. Thor no puede beber todo el cuerno de hidromiel a pesar de dar tres grandes tragos, porque eso realmente es el mar; no puede levantar del suelo al gato del gigante porque este es Jörmungandr, la serpiente que rodea la tierra; y no puede luchar contra una anciana que en realidad es la personificación de la vejez. A la mañana siguiente, Útgarda-Loki admite que él es, en realidad, Skrýmnir y que utilizó hechizos para engañarlo a él y a sus compañeros. Cuando Thor levanta su martillo, el salón del gigante desaparece. Al igual que Odín, consigue burlar a Thor, quien parece ser bastante lento de entendimiento y no es capaz de comprender el significado profundo de lo que ocurre a su alrededor. Thor al final supera estas pruebas, por lo que se enfurece en Hárbarðsljóð por los comentarios de su padre.
Thor menciona su éxito en la batalla e insulta a Odín llamándole, probablemente, lo peor que se le podía llamar a un hombre en el mundo vikingo: ragr, o «afeminado». El «padre de todos», por el contrario, intenta destacar su virilidad mencionando una aventura con una bella dama, lo que llama la atención de Thor. A Odín le hubiera gustado que él estuviera allí para sujetarla, pero dice que no sabe si hubiera podido confiar en él. Sin embargo, el acto en sí mismo no plantea ningún dilema moral.
Después de que Thor mencione una vez más sus habilidades para matar gigantes, Harbard/Barbagrís lo difama: «Lo que has ganado es la vergüenza, Thor, porque mataste a mujeres» (Hildebrand, 182). Sin embargo, en realidad no eran mujeres, sino más bien monstruos lobos o esposas de berserkers (guerreros frenéticos), según las palabras de Thor. En un extraño giro de los acontecimientos, Odín se jacta de haber acudido con un ejército cerca de Asgard para enrojecer su famosa lanza, desafiando así a los propios dioses, pero se desconoce a qué expedición se refiere.
Sin embargo, en un aparente intento de soborno, le ofrece a Thor un brazalete para que no le haga caso, lo que le lleva a responder enfadado que nunca había oído un discurso tan insolente. Odín alude entonces a sus habilidades como nigromante, y admite que las aprendió de los muertos. Luego le dice a Thor que vaya a pelear con el amante de su esposa en casa en lugar de amenazarlo con el martillo: «Nunca pensé que Asathor sería detenido en su viaje por un barquero» (Hildebrand, 186). Al igual que Odín, Thor recibe varios nombres en los poemas, Asathor significa simplemente el Thor de los dioses, el divino Thor. Por eso Odín le niega el paso a Asgard. Sin embargo, le da algunas indicaciones sobre cómo llegar a casa, y Thor se alegra de librarse de todas sus burlas. Como era de esperarse, el dios disfrazado no se despide de él, sino que le dice: «¡Vete a donde te lleve todo lo malo!»
Significado de la historia
En este juego de ingenio, Odín sale claramente victorioso, ya que Thor no es capaz de obligar a Barbagrís a llevarlo al otro lado del fiordo. Al igual que en otras fuentes nórdicas, como la SagaVölsunga, aunque se le puede considerar astuto, ingenioso y sabio, Odín también es pragmático, egoísta, arrogante e incluso cruel. En esta legendaria saga del siglo XIII d. C. sobre el clan de los Völsung, al que pertenece el héroe Sigurd/Siegfried, el que mata dragones, Odín rompe la espada de Sigmund (el padre de Sigurd), lo que le hará caer ante sus enemigos. Lo hace a pesar de que fue él quien le ofreció la espada a Sigmund. Odín no está impulsado en modo alguno por una fuerza moral o una bondad inherente; sería muy extraño pensar en los dioses nórdicos en esos términos.
A diferencia del más popular Thor, que protege el mundo, las características de Odín se ajustan más a las de los reyes y nobles. En el Hárbarðsljóð, Thor es el más bondadoso, y Odín es el cambiante y astuto, lo que también se puede ver en las cosas que se dicen el uno al otro. Odín no solo tiene habilidades guerreras, sino que también utiliza su magia para someter a las personas a su voluntad. La superioridad intelectual de Odín sobre su hijo también es evidente en otros poemas, como el Grímnismál y el Vafþrudnismál de la Edda poética.
En el primero, Odín, que se hace llamar «el enmascarado» (Grimnir), llega a la corte del rey Geirröd, quien lo arroja al fuego tras escuchar hablar de sus habilidades mágicas. Después de que el hijo del rey le ofrece una bebida, Grimnir comienza a tener una serie de visiones sobre las moradas de los dioses, la vida en el Valhalla y los diferentes elementos de la naturaleza. También enumera una serie de nombres con los que se le conoce, seguido de la revelación de que él es Odín. El rey Geirröd se apresura a liberarlo del fuego, pero cae sobre su espada, momento en el que Odín desaparece.
En el segundo, Odín visita al más sabio de los gigantes, Vafþrúðnir, y mantienen un largo diálogo en el que se plantean preguntas de carácter mitológico. Tras responder correctamente cuatro preguntas, Odín le formula al gigante 18 preguntas difíciles, de las que solo responde a 17. Esto se debe a que la última revela la verdadera identidad de Odín: le pregunta qué dijo el dios en el funeral de su hijo Baldr. Aunque la historia del funeral de Baldr no incluye el mensaje de Odín, el motivo se utiliza para indicar su amplio conocimiento. Él sabe todo lo que se puede llegar a saber.El poema de Barbagrís, al igual que estos otros dos poemas, se centra en la idea del poder mental y verbal de Odín para ganar sus batallas. Thor, por su parte, representa la fuerza material y física.
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Profesional en lenguas con estudios literarios. Profesor de castellano, escritor, traductor y entusiasta de la historia. Áreas de interés: literatura, artefactos antiguos, la historia de las religiones, la astrología, la arquitectura, la historia militar y del arte.
Una mente curiosa y abierta, fascinada por el pasado. Historiadora con un gran interés por los mitos nórdicos y la era vikinga, además de profesora de historia y de idiomas. Oriunda de Bucarest (Rumanía), actualmente reside en Sajonia (Alemania).
Escrito por Irina-Maria Manea, publicado el 02 marzo 2021. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.