Teníamos cuatro días de puente. Es decir… ¡Que yo no tenía que ir ni a la clínica ni al hospital! Me dije: «Hace mucho que no visitas Babilonia». Conduje unas once horas seguidas. Y allí estaba por fin. Fui a la casa de mi tío, que queda a casi un cuarto de hora de la antigua ciudad de Babilonia. La ciudad antigua se encuentra dentro de la actual ciudad de Hilla, la capital de la gobernación de Babilonia, en Irak, a unos 83 kilómetros al sur de Bagdad, la capital de este país.
Tras la invasión que encabezaron los Estados Unidos en 2003, los Ejércitos estadounidense y polaco establecieron una base militar dentro de la ciudad antigua. ¡Sabe Dios las cosas que pasaron mientras estuvieron ahí! Un informe del Museo Británico reconoce la gran magnitud de los daños que esta ocupación militar le causó al yacimiento. En 2009, el gobierno local de Babilonia abrió la ciudad al público.
Era un día muy soleado y caluroso de mediados de julio, con unas temperaturas que sobrepasaban los 55 °C (131 °F). ¡Tuve que llevarme ocho botellas de agua fría!
Después de pasar por la garita y de hacer el control de seguridad, me vi ante una réplica de la puerta de Ishtar, la cual señala la entrada a la antigua ciudad de Babilonia. Allí no había nadie: los empleados estaban durmiendo. Mi primo y yo atravesamos el enorme patio donde se encuentra el Museo de Nabucodonosor. Durante la invasión de Irak que encabezaron los Estados Unidos en 2003, unos delincuentes de la zona saquearon este museo, que lleva cerrado desde entonces.
Luego, me dirigí a la vía procesional. Es una calle larga que está dividida en tres tramos. El primero y el tercero se encuentran rodeados de unas vallas que impiden que entre la gente. ¡Los azulejos originales siguen en su sitio! El antiguo presidente Saddam Hussein ordenó la reconstrucción y la restauración de la antigua ciudad de Babilonia durante la década de 1980, pero algunos de los muros, cimientos y edificios acabaron sepultados y reemplazados por otros modernos.
El templo de Ninmah se encuentra en el lado derecho de la vía procesional. Cuando entré en él, descubrí que algunas de las paredes y tejados estaban en muy mal estado y que no se han realizado labores recientes de restauración.
Después, volví a la vía procesional. Un equipo de arqueólogos estaba excavando una parte de los cimientos del segundo tramo de la calle y ¡descubrió el relieve de un sirrush (una criatura de cuatro patas de la mitología babilonia)! Al final de la vía, giré a la izquierda y ¡me encontré la estatua del León de Babilonia! «Lleva ahí en pie sobre ese hombre, noche y día, bajo la lluvia y el sol, desde hace 2.600 años», me dije con un temor reverencial. El pedestal y la zona circundante se están restaurando. La estatua en sí la dejaron tal cual, no la han tocado.
Las ruinas del palacio norte de Nabucodonosor II están al lado. Estas ruinas no se tocaron durante los trabajos de la década de 1980. La muralla interior de la ciudad de Babilonia, ubicada justo detrás de este palacio, parece que está a punto de desplomarse. La muralla da al palacio sur de Nabucodonosor II; en la época de Saddam Hussein, este palacio se reconstruyó por completo y sus muros, habitaciones y cimientos más antiguos quedaron totalmente sepultados bajo este palacio moderno.
Saqué más de 900 fotos y quería más, pero ¡qué le vamos a hacer!
Aunque tanto la ciudad como lo que hay en ella se sometieron a una restauración integral, en la que se usaron ladrillos modernos, el perfume de su historia y el poder del rey Nabucodonosor II siguen ahí: ¡yo lo sentí! Mi primo se aburría y la persona que nos acompañaba tenía hambre y modorra; yo había sacado más de 900 fotos y quería más, pero ¡qué le vamos a hacer!
Me lo pasé muy bien viendo los ladrillos con inscripciones y detectando los perfumes de la antigua muralla. «Nabucodonosor II, alguien que había vivido aquí, cambió el curso de la historia», me dije. Saddam Hussein intentó revivir Babilonia y retratarse a sí mismo como el nuevo Nabucodonosor (una política propagandística que pretendía asustar a un país vecino de una forma muy hostil). En cambio, reconfiguró la ciudad y ¡destruyó lo que había hecho Nabucodonosor II!
Soy una traductora autónoma del inglés e italiano al español especializada en los campos del turismo y la historia. A mis yayos y sus relatos del pasado les debo mi pasión por esta última.
Profesor asociado de neurología y amante de la cuna de la civilización, Mesopotamia. Estoy muy interesado en la historia y siempre trato de tomar fotografías de lugares arqueológicos y artefactos en los museos, tanto en Iraq como alrededor del mundo.
Escrito por Osama Shukir Muhammed Amin, publicado el 21 enero 2019. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.