El génesis de la civilización maya en Mesoamérica estuvo marcado por una efervescencia en las artes, los inicios de su lenguaje escrito con glifos y una excelente atención al detalle en el ámbito de la planificación urbana. Pero, a pesar de estos tremendos logros, el periodo preclásico maya (en torno a 1000 a.C. – 250 d.C.) sigue siendo un periodo oscuro y distante para muchos. En esta entrevista exclusiva, James Blake Wiener, director de comunicaciones en Ancient History Encyclopedia conversa con el Dr. James Doyle, curador asistente de arte de las Américas Antiguas en el Departamento de Artes de África, Oceanía y las Américas en el Museo Metropolitano de Arte en Nueva York (MET) acerca de los aspectos más curiosos de la civilización maya temprana.
JD: Cuando era pequeño, siempre me interesó el pasado y cómo funcionan las sociedades. Esta curiosidad por la historia global me llevó a estudiar antropología en mi primer año de universidad. El curso introductorio de arqueología lo impartía un arqueólogo guatemalteco que iba a comenzar un proyecto de campo en Holmul el verano siguiente. Estaba buscando voluntarios, así que decidí ir. Algo sobre el arte y la arquitectura de los mayas me cautivó, y pude entenderlo aunque estaba muy alejado de cualquier cosa que hubiera aprendido antes.
Con el tiempo, mi interés desarrolló una pregunta antropológica más amplia de por qué las personas en el pasado, de manera universal, aunque en tiempos y lugares muy diferentes, construyeron grandes cosas. La arquitectura monumental también implica dos fenómenos sociales interrelacionados: la cooperación de grandes grupos de personas y el liderazgo de un individuo o unos pocos. Durante el periodo preclásico, las personas en las tierras bajas mayas construyeron algunas de las edificaciones más grandes de la región, así que me enfoqué en este periodo para mi disertación.
JBW: Durante este mismo periodo, los olmecas (1200–300 a.C.) alcanzaron su apogeo. Su civilización estaba centrada en las ciudades de San Lorenzo, La Venta y la Laguna de los Cerros en los estados modernos de Veracruz y Tabasco, México, localidades cercanas a varios asentamientos mayas antiguos.
¿Cómo afectaron e influyeron posteriormente en las ciudades, los Estados y los reinos mayas del periodo preclásico?
JD: Está bastante claro que alrededor del 1500 a.C., los pueblos olmecas a lo largo de la costa del Golfo estaban importando jadeíta del valle del río Motagua al sur de Guatemala. Es probable que los pueblos de San Lorenzo interactuasen con los mayas de la zona a lo largo de esta ruta de intercambio, pero realmente vemos mucha más evidencia de interacción después de alrededor de 1000 a.C., y especialmente después de 800 a.C. cuando La Venta se convirtió en un centro importante. Durante este periodo tan crucial, las comunidades mayas preclásicas comenzaron a crear arte en cerámica y también trabajaban el jade para convertirlo en hachas celtiformes como las que se ven en La Venta. La interacción de los pueblos a lo largo de la región difundió nuevas ideas y posiblemente inspiró los centros monumentales antiguos en las tierras bajas mayas, como, por ejemplo, el yacimiento recientemente excavado de Ceibal, Guatemala.
Uno de los emparejamientos más destacados que hicimos en la exhibición Reinos de oro: Lujo y legado en las Antiguas Américas fue un grupo de ofrendas funerarias de La Venta, que datan de alrededor del 700 a.C., y un contemporáneo alijo de hachas de jadeíta de Cival, Guatemala, un sitio cerca de la frontera con Belice. Los artistas de ambas comunidades estaban obteniendo y trabajando la jadeíta a través de las mismas rutas comerciales. Por consiguiente, vemos que los pueblos mayas estaban haciendo elecciones ceremoniales muy sofisticadas al mismo tiempo que se hacían los grandes eventos en La Venta. Se sabe que los reyes mayas del periodo Clásico Temprano (en torno a 250-550 d.C.) obtenían objetos heredados de estilo olmeca y los reformaban para usarlos a modo de regalías u ofertas funerarias, por lo que los mayas claramente tenían una idea de la antigüedad e importancia de los objetos olmecas. Gran parte del arte de los mayas preclásicos también comparte mucha iconografía con sus predecesores olmecas, especialmente con la relacionada a la mitología o a la agricultura de maíz.
JBW: Creo que el público general se sorprendería al saber que la era preclásica fue una época de enorme innovación dentro de la civilización maya. Algunos de los ejemplos más tempranos del complejo sistema de escritura maya aparecieron en el siglo III a.C., y fue también en la era preclásica donde los mayas teorizaron por primera vez el concepto del número cero.
James ¿por qué desconocemos tanto acerca de la sofisticación y la complejidad de los mayas preclásicos? Y relacionado con esta misma pregunta, ¿qué otros logros definieron la civilización maya preclásica?
LAS GRANDES CIUDADES CLASICAS ESTÁN CASI SIEMPRE CONSTRUIDAS SOBRE EDIFICIOS Y PLAZAS MAYAS PRECLÁSICAS.
JD: Los grandes descubrimientos sobre los antiguos mayas a finales del siglo XX, incluidas tumbas importantes, desciframientos jeroglíficos y el mapeo de nuevas ciudades, pertenecen principalmente al periodo Clásico. Lo que muchos no saben es que estas grandes ciudades están casi siempre construidas sobre edificios y plazas mayas preclásicas. Es decir, que mucho de lo que se ve en la superficie es construcción clásica o posterior. Se requiere mucho trabajo de excavación para alcanzar los niveles preclásicos, e incluso si eso sucede, tenemos pocas (si es que hay) tumbas reales fácilmente identificables o historias jeroglíficas llamativas que se publicitan. Los textos mayas tempranos no son fáciles de descifrar, y como resultado, la investigación enfocada en el periodo Preclásico no fue tan popular.
Sin embargo, a principios del siglo XXI, varios descubrimientos importantes de la era Preclásica cambiaron de forma contundente la manera de pensar incluso de los especialistas en la civilización maya acerca de esta era anterior al 250 d.C. Además de que el sistema de escritura estaba muy bien desarrollado para ese entonces, grandes pinturas en murales parecían estar mucho más extendidas de lo que se había pensado inicialmente. El yacimiento de San Bartolo, Guatemala, que es de tamaño relativamente modesto en términos preclásicos, tiene la «Capilla Sixtina» de los mayas preclásicos que data del 100 a.C.: narrativas mitológicas en pinturas de colores vivos que la gente enterró cuidadosamente cuando se construyó un edificio más grande. En lugares como El Mirador, que tiene una de las edificaciones antiguas más grandes jamás construidas en las Américas, los artistas del estuco monumental crearon programas iconográficos influyentes. También pudimos reunir una visión mucho más completa del arco de la civilización maya preclásica en sus propios términos en vez de como un precursor del periodo Clásico.
También pudimos ver que las grandes construcciones comenzaron antes del 500 a.C., luego se alcanzaron grandes alturas en el periodo Preclásico Tardío después de aproximadamente 300 a.C., y hubo una variedad de factores que llevaron al abandono de muchos de estos sitios preclásicos después de aproximadamente 200 d.C. Más estudios paleoambientales nos han permitido ver sequías sostenidas y erosión antropogénica en el registro arqueológico para evaluar con mayor precisión los efectos que los humanos de aquel entonces experimentaron en un frágil ecosistema de selva tropical.
JBW: ¿De qué forma podemos describir la cultura material y artística de los mayas preclásicos? ¿Qué nos dice el arte maya preclásico acerca de su cultura y forma de vida?
JD: Los centros mayas preclásicos tienden a ser grandes inversiones en espacios abiertos. Preferían las plazas rectangulares pavimentadas con gruesas capas de estuco de piedra caliza blanca suave, similar a la sensación del fondo de una piscina. Sus edificios solían ser masivos, en lugar de estar delicadamente diseñados, también cubiertos de estuco con una amplia gama de escaleras diferentes y modelados monumentales de estuco. Realmente no se han visto monumentos de pie, por lo que estas obras de estuco y las pinturas murales eran los principales medios de expresión arquitectónica, aunque podemos imaginar que probablemente habrían hecho cosas increíbles en madera que se han descompuesto por completo.
En lo que respecta a la cultura de objetos portables o de mano, tenemos una colección de herramientas hechas de piedra, objetos votivos de jadeíta como las hachas descritas anteriormente, núcleos y cuchillas de obsidiana, conchas marinas y de agua dulce, entre otros. El modo de expresión principal que ha sobrevivido es el arte en cerámica, tanto en vasijas como en figurines. Los figurines antropomórficos y zoomórficos parecen haber sido mucho más populares en el preclásico medio que en el preclásico tardío, por razones que no conocemos.
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Las vasijas de cerámica son generalmente monocromáticas o bicolores, en donde se observa como los artistas cerámicos del preclásico tardío utilizaban técnicas innovadoras de reserva en superficie y realizaban modelados antropomórficos y zoomórficos tridimensionales. Los colores predominantes en el mundo de los mayas preclásicos incluyen el naranja-rojizo, negro grisáceo e incluso colores crema dentro de la gama de marrones, todos creados mediante engobes aplicados antes de la cocción. La simplicidad de las cerámicas del Preclásico es hermosa, pero otra razón por la que este periodo no recibió tanta atención pública es que no incluyen las conocidas escenas policromadas acompañadas de textos jeroglíficos que tienen las cerámicas clásicas.
Las imágenes disponibles de pinturas murales y otras obras de arte nos sugieren que los mayas preclásicos tenían un sofisticado mundo mitológico poblado por deidades y fuerzas naturales personificadas, como montañas animadas, aves de presa y dioses del trueno y el maíz. La mitología del cultivo del maíz estuvo sin duda influida por el pensamiento olmeca, y el dios preclásico del maíz que vemos en los murales de San Bartolo comparte muchos rasgos con las representaciones de deidades olmecas.
JBW: ¿Podrías contarnos un poco sobre el final o el colapso de los mayas preclásicos? ¿no es igual de misterioso que el colapso de los mayas clásicos alrededor del 800 d.C.?
JD: Usualmente uso comillas irónicas para la palabra «colapso» porque, al menos en la versión preclásica, realmente no comprendemos el alcance de lo que ocurrió. En el caso del «colapso» clásico, que generalmente se refiere al cese del sistema político de ciudad-Estado basado en cortes reales gobernadas por reyes divinos autoproclamados, se puede medir mejor en qué momento la gente dejó de vivir en las tierras bajas del sur, dejó de escribir en monumentos, etc. Pero es importante hacer énfasis en que, en ambos casos, de lo que realmente estamos hablando es de migración. La migración en el pasado es algo difícil de medir y está bastante claro que solo algunos de los principales sitios mayas preclásicos se abandonaron en los primeros siglos de nuestra era. Otros, como Tikal, Calakmul y muchos otros, estuvieron habitados de manera continua. Algunos centros, como Lamanai en Belice, estuvieron habitados continuamente desde el periodo preclásico hasta el periodo colonial español.
Pero parece que la migración preclásica estuvo motivada por una variedad de factores, tal y como su contraparte clásica. Las evidencias ambientales muestran una sequía general, así que esto pudo haber tenido un impacto significativo en lugares dependientes de aguas subterráneas si estas se estaban secando. Sumado a esto, el incremento de la actividad humana llevó a la erosión y la acumulación de sedimentos en las fuentes de agua. También vemos que muchos centros preclásicos que se abandonaron en aquella época, como El Palmar, en Guatemala, donde hice la mayor parte de mi investigación, puede que fueran vulnerables políticamente.
He escrito extensamente sobre esto en Architecture and the Origins of Preclassic Maya Politics (Arquitectura y los orígenes de la política Maya Preclásica), y argumento que El Palmar y otros centros se fundaron en lugares abiertos e indefendibles y los asentamientos posteriores del clásico temprano en el área tienden a estar en escarpes u otros lugares que permitieran una mayor vigilancia del paisaje. Considerando la cercanía de El Palmar a Tikal, que claramente se convirtió en una dinastía muy poderosa en el preclásico tardío, es posible que las reclamaciones competitivas por las tierras también llevaran a ciertas poblaciones a dejar su tierra natal en ese momento.
JBW: James, tengo curiosidad por saber cómo deberíamos caracterizar el legado de los mayas preclásicos dentro de la región Mesoamericana en un sentido más amplio. ¿Cuál es el legado indeleble de esta era para los mayas actuales y otros pueblos indígenas en Centroamérica?
JD: Me gusta pensar que los mayas del preclásico demostraron un talento excepcional, ya que fueron las primeras personas en construir asentamientos sustanciales y sostenibles en las tierras bajas mayas. Ten en cuenta que, aunque no hemos hecho más que echarle un vistazo a la superficie de la civilización preclásica, ¡esta es una tradición cultural que perduró por más de 1.200 años! Participaban en las redes de intercambio que conectaban culturas a través de Mesoamérica. Desarrollaron técnicas agrícolas que incluían maíz, frijoles, calabaza y otros cultivos tropicales. Innovaron en técnicas de arquitectura que perdurarían hasta el periodo clásico. Desarrollaron bellas tradiciones de artes plásticas y pinturas que posteriormente influyeron enormemente en los artistas clásicos posteriores. En última instancia, los mayas de la actualidad y el público en general pueden apreciar las civilizaciones mayas preclásicas como uno de los grandes estudios globales sobre sociedades exitosas y prósperas.
JBW: Para finalizar, ¿qué consejo les puedes dar a los aspirantes a mesoamericanistas y futuros antropólogos interesados en las Américas?
JD: ¡Por favor, estudien el arte y la arqueología de la antigua América! Hay docenas de culturas emocionantes que tienen información inestimable esperando ser descubierta por toda la América moderna. Hay programas arqueológicos fantásticos en la mayoría de estos países y tenemos a muy buenos colegas en Latinoamérica haciendo investigaciones increíbles. Mi propia investigación se ha beneficiado en gran medida y sigue beneficiándose de una colaboración profunda y sostenida con académicos en países donde florecieron los mayas y otras civilizaciones en el pasado. El estudio de las civilizaciones antiguas construye nuestro conocimiento sobre cómo se defendieron los distintos pueblos en mundos impredecibles y puede informarnos sobre cómo podríamos mejorar nuestra sociedad actual.
JBW: James, muchas gracias por tu tiempo y consideración.
El Dr. James Doyle es el curador asistente de arte de las Américas Antiguas en el Museo Metropolitano de Arte en Nueva York (MET). Es el autor de numerosos artículos sobre el arte y la arqueología americana antigua y forma parte del equipo de curadores de varias exhibiciones como Reinos de Oro: Lujo y legado en las Antiguas Américas, y Pozo Ardiente: los mayas y el mar mítico. Su libro sobre los mayas preclásicos, Arquitectura y los orígenes del Preclásico: Política maya, fue publicado por Cambridge University Press en 2017. James recibió su maestría y su doctorado en Antropología de la Universidad de Brown.
Kathleen A. Mijares es una traductora voluntaria. Cree firmemente que comprender nuestro pasado colectivo nos ayuda a entender el presente y nos guia hacia el futuro, una convicción que la motiva a continuar con su trabajo.
James es un escritor y antiguo profesor de Historia. Tiene una maestría en Historia Mundial con un interés particular en el intercambio intercultural y la historia mundial. Es cofundador de World History Encyclopedia y anteriormente fue su director de comunicaciones.
Escrito por James Blake Wiener, publicado el 13 marzo 2019. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.