Diodoro Sículo o Diodoro de Sicilia, el historiador del siglo I a.C., tomó muy en serio la precisión de la descripción, pero aún así, no podía abstenerse de añadir sus opiniones personales e interpretaciones sobre eventos históricos y personas. En el fragmento que aparece a continuación, Diodoro describe el reino del rey Filipo II de Macedonia (382 – 336 a.C.) centrándose en el papel que desempeñó «la fortuna» o «el destino» en los éxitos del rey.
En la antigua Grecia, las tres Moiras (Cloto, Láquesis y Átropos) que hilaban, medían y cortaban el hilo de la vida humana se consideraban como una fuerza implacable (está escrito que ni siquiera Zeus, el rey de los dioses, podía cambiar el curso que ellas habían determinado). Sin embargo, con el tiempo algunos escritores y pensadores (entre ellos Platón) llegaron a objetar el concepto de que el destino del hombre estaba en las manos de seres etéreos sobre los cuales el individuo no tenía absolutamente ninguna influencia. Diodoro, como escritor griego, modela cuidadosamente el relato que aparece a continuación para refutar la noción de que las Moiras tuvieron algo que ver con la carrera de Filipo, pero por supuesto, no puede evitar el hecho de que Filipo muriera asesinado en el año 336 a.C. y esto, como era la costumbre, él lo atribuye al Hado. El fragmento está entre los primeros en reconocer que los méritos del reinado de Filipo le permitieron a su hijo, Alejandro, convertirse en «Magno»:
Pues [Filipo] reinó sobre los macedonios durante veinticuatro años, y tras servirse de recursos mínimos edificó su propio reino como la mayor de las potencias de Europa y, aunque recibió una Macedonia esclava de los ilirios, la hizo señora de grandes pueblos y ciudades. Además, por su propio valor recibió la hegemonía de toda Grecia al someterse voluntariamente las ciudades, y, tras haber derrotado a los que saquearon el santuario de Delfos y prestar ayuda al oráculo, formó parte del Consejo de los Anfictiones y por su piedad hacia los dioses recibió como premio los votos de los vencidos focenses. Cuando derrotó a los ilirios, peones, tracios, escitas y a todos los pueblos vecinos de ellos, se propuso derribar el reino de los persas y, una vez que transportara fuerzas a Asia, liberar a las ciudades griegas; sin embargo, sorprendido por el destino, dejó tales y tantas fuerzas que su hijo Alejandro no necesitó aliados para la destrucción del dominio persa. Y esto lo hizo no por azar sino por su propia valía. Porque este rey fue sobresaliente en sagacidad militar, valor y grandeza de espíritu.
Diodoro de Sicilia.Biblioteca Histórica, Libro XVI, traducido por J.M. Guzmán Hermida, páginas 163-164/339.[1]
Después del impresionante éxito de las conquistas de Alejandro Magno (en Alejandría, Egipto, él se autodeclaró como dios, después de la batalla de Gaugamela, muchos creían que él lo era realmente), entre los escritores antiguos se volvió costumbre restarle importancia a los factores contribuyentes y optaban por una de dos: o deificar a Alejandro o vilipendiarlo, pero en todo caso, siempre se enfocaban únicamente en el mismísimo Alejandro. Aunque otros escritores hicieron lo mismo, Diodoro estuvo entre los primeros en reconocer que el padre de Alejandro le había dado una gran ventaja y que el reinado exitoso de Filipo tenía todo que ver con su propio carácter e inteligencia y mucho menos que ver con la suerte arbitraria del destino.
*** [1] Diodoro de Sicilia.Biblioteca Histórica, Libros XV-XVII. Traducción y notas de Juan José Torres Esbararranch (Libro XV) y Juan Manuel Guzmán Hermida (Libros XVI-XVII); asesor para la sección griega Carlos García Gual; revisión por Assela Alamillo Sanz. Biblioteca Clásica Gredos. Madrid: Editorial Gredos (2012), Libro XVI, páginas 163-164/339.https://archive.org/details/DiodoroSiculoBibliotecaHistoricaIXXII/Biblioteca%20hist%C3%B3rica.%20Libros%20XV-XVII/. Consultado el 12 de septiembre de 2025.
Edilsa Sofía es una antigua diplomática y educadora, especialmente interesada en las Artes y los asuntos culturales. Además de otros grados, tiene una maestría en traducción literaria.
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 18 enero 2012. El titular de los derechos de autor ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Tenga en cuenta que el contenido vinculado desde esta página puede tener términos de licencia diferentes.