Se cree que los casitas se originaron como grupos tribales en los montes Zagros, al noreste de Babilonia. Sus líderes llegaron al poder en Babilonia tras el colapso de la dinastía gobernante del periodo paleobabilónico en 1595 a.C. Los casitas mantendrían el poder durante unos cuatrocientos años (hasta 1155 a.C.).
Hay muy pocos indicios de problemas políticos graves antes del siglo XIII a.C., cuando Asiria, al norte, y Elam, al este, comenzaron a amenazar Babilonia y finalmente pusieron fin al control casita. La cronología de los gobernantes casitas es muy incierta.
Los kudurrus son fuentes de información importantes a la hora de reconstruir la dinastía casita. Otra fuente reveladora son las cartas de Amarna, que incluyen la correspondencia de los reyes babilonios casitas con los faraones egipcios de mediados del siglo XIV a.C. La riqueza y la influencia babilónicas en esta época se reflejan en el uso de la escritura cuneiforme y la lengua babilónica como forma principal de comunicación diplomática.
La dinastía casita renovó muchas de las antiguas ciudades babilónicas y construyó una nueva ciudad llamada Dur Kurigalzu (que lleva el nombre de uno de los reyes casitas) cerca de la actual Bagdad.
