La sultán Razia (Raziyyat-Ud-Dunya Wa Ud-Din, que reinó de 1236 a 1240 d.C.) fue una de las escasas mujeres que gobernaron en el subcontinente indio y la primera, y única, sultán de Delhi. A pesar de los enormes desafíos que enfrentó en una sociedad patriarcal, Razia se distinguió como una líder capaz y valiente. Ocupó una posición de autoridad formidable en uno de los reinos islámicos políticamente más relevantes del norte de la India medieval. Fue su padre, el sultán Shams ud-Din Iltutmish (que reinó de 1210 a 1236), quien la designó heredera debido a su excepcional inteligencia, habilidad administrativa y valentía. De este modo, ascendió al poder en medio de una fuerte oposición por parte de la nobleza, dominada por hombres.
Su vida fue una saga de notable valentía, perspicacia, agudeza intelectual y una determinación inquebrantable frente a una oposición intimidante. Razia fue un símbolo de resiliencia y liderazgo en una época dominada por los hombres, donde las mujeres rara vez ocupaban puestos de poder. La sultán desafió el sistema del purdah, apareciendo en público sin velo y vistiéndose como gobernante, en lugar de limitarse a un papel doméstico o meramente simbólico. Nos encontramos ante una reina que desafió abiertamente las normas de género de su época.
Razia era superior a cualquiera de sus hermanos en términos de liderazgo, valentía y calibre intelectual.
Razia nació en 1205 en Badaun, en el actual estado de Uttar Pradesh (India). Era hija del sultán Iltutmish y de su esposa Turkan Khatun, quien a su vez era hija de Qutb ud-Din Aibak (que reinó de 1206 a 1210). Razia era una experta amazona con gran habilidad para la caza. También recibió formación en el arte de la administración y poseía un intelecto fenomenal. Dado que Iltutmish consideraba incompetentes a sus hijos supervivientes, volcó todo su afecto y atención en Razia. Era superior a cualquiera de sus hermanos en términos de liderazgo, valentía y calibre intelectual. Reconociendo sus capacidades, Iltutmish la designó como su heredera aparente, consciente de que solo ella poseía las cualidades necesarias para gobernar el reino; sin embargo, su ascenso al trono distó mucho de ser sencillo. Su camino hacia la soberanía estuvo plagado de obstáculos, ya que los arraigados prejuicios contra el gobierno de una mujer y las rivalidades entre poderosos nobles hicieron de su acceso al poder una contienda encarnizada. Esto, en última instancia, dio como resultado un reinado que se distinguió como uno de los más extraordinarios de la India medieval.
Adversarios formidables
Los influyentes nobles turcos del reino, conocidos como Turkan-i-Chehalgani o «grupo de los cuarenta», no veían con buenos ojos la perspectiva de una gobernante. Esta élite de oficiales administrativos y militares, de ascendencia turca, había acumulado un poder considerable. Tras la muerte de Iltutmish, lucharon por imponer su control sobre Razia, de espíritu independiente. Conmocionados por el ascenso de una mujer al trono y amenazados por la disminución de su influencia, estos nobles se volcaron vehementemente en su contra. Preferían a su medio hermano mayor, Rukn-ud-Din Firuz Shah, un individuo depravado e incompetente. Firuz Shah era una figura maleable que, además, carecía de cualquier capacidad administrativa. Su madre, Shah Turkan, ostentaba el poder real, pero pronto se hizo impopular debido a sus elevadas ambiciones y a las conspiraciones palaciegas. Razia aprovechó la oportunidad y actuó con decisión, deponiendo a Firuz Shah. Así, se convirtió en la sultán de la India en 1236, como la primera reina musulmana.
Razia no era simple y sencillamente una «sultana», ya que este título se refería a la esposa de un sultán. Ella, en cambio, se negaba a ser una mera figura decorativa. Vistiéndose con atuendos masculinos, Razia se sumergió en la administración diaria del reino. Al nombrar a sus funcionarios, se centró en el mérito de la persona en lugar de en su origen. En consecuencia, una gran parte de la nobleza se volvió en su contra. Los nobles estaban particularmente indignados por el repentino ascenso de Jamal-ud-Din Yaqut (también conocido como Yakut), un esclavo abisinio (etíope). Como superintendente de las caballerizas reales, Yaqut ocupaba un puesto de considerable importancia.
La relación de Razia con Yaqut ha sido objeto de considerable debate entre los historiadores. Algunos creen que su asociación se basó en la lealtad mutua, el cuidado y una visión compartida. Otros, sin embargo, la interpretan como una transgresión de las normas sociales. Su cercanía con Yaqut fue considerada inapropiada, lo que desató rumores escandalosos que avivaron aún más la oposición en su contra. Además, el rápido ascenso de un esclavo no turco dentro de la corte real fue una afrenta para muchos. Simbolizaba la inminente amenaza de que el poder pasara a manos de individuos que la élite establecida consideraba indignos, lo que reduciría el poder y el prestigio de la nobleza tradicional.
El reinado de la sultán Razia se caracterizó tanto por su desafío a las convenciones patriarcales predominantes como por los frecuentes levantamientos que amenazaron la estabilidad de su imperio. Demostró un notable criterio administrativo y una gran competencia militar, respondiendo con prontitud a las revueltas instigadas por gobernadores provinciales y nobles influyentes. Dirigió personalmente campañas para reafirmar su control, combinando medidas conciliadoras con una acción militar decisiva para restaurar el orden. Esta habilidad demostró su eficacia como soberana y consolidó su posición como autoridad en un entorno donde el poder estaba monopolizado por los hombres.
Los rumores que rodeaban su relación con Yaqut buscaban empañar su reputación, presentándola como carente de integridad moral e indigna de liderazgo.
Los rumores que rodeaban su relación con Yaqut buscaban empañar su reputación, presentándola como carente de integridad moral e indigna de liderazgo. En una sociedad impregnada de patriarcado y jerarquías rígidas, tales narrativas se emplearon deliberadamente para socavar su autoridad e incitar a la rebelión. En consecuencia, la hostilidad de los nobles culminó en una rebelión abierta, pues algunos mantenían viejas rencillas. Los aristócratas turcos y afganos resentían su autoridad por desafiar su dominio.
Kabir Khan Ayaz, un noble prominente durante el sultanato de Delhi, protestó abiertamente contra la reina. Ayaz era el poderoso gobernador del Punyab e inicialmente no había apoyado el ascenso de Razia al trono. En 1238-1239, Razia marchó contra él; sin embargo, al reconocer sus cualidades de liderazgo y su pericia estratégica en el campo de batalla, Ayaz terminó por aceptar su soberanía, aunque fue trasladado al pequeño feudo de Multán. Otros nobles rebeldes, como Malik Qutb-ud-Din Hasan Ghori y Malik Saif-ud-Din Kuchi, veían el gobierno de Razia como una amenaza a los privilegios que habían disfrutado tradicionalmente, pero al final también se vieron obligados a someterse a su autoridad. No obstante, la reina enfrentó después la traición de antiguos leales que se volvieron contra ella. Tal fue el caso de Ikhtiyar ud-Din Aitigin, a quien Razia había nombrado Amir-i-Hajib (gran chambelán), un cargo de gran influencia en la administración, pero que pronto se mostró hostil y se unió a los nobles rebeldes.
Los rebeldes representaron un desafío significativo para la autoridad de Razia, contribuyendo finalmente a su caída. Se creía ampliamente que Razia y Altunia, el capaz pero muy ambicioso gobernador de Bhatinda, habían sido amigos cercanos desde la infancia. Sin embargo, Altunia sintió una intensa envidia por la estrecha relación de Razia con Yaqut. Decidida a enfrentarlo a él y a los demás rebeldes, Razia marchó contra Altunia en abril de 1240, acompañada por Yaqut. Este último fue asesinado en el campo de batalla, un golpe devastador para Razia, quien ahora se veía privada de su confidente y partidario más leal. La reina fue capturada y encarcelada. Los nobles rebeldes, liderados por Ikhtiyar ud-Din Aitigin, colocaron en el trono de Delhi al hermanastro de Razia, Muiz ud-Din Bahram Shah (que reinó de 1240 a 1242). En medio de las intrigas palaciegas, el nuevo sultán orquestó la eliminación de Aitigin en julio de 1240.
Altunia, el principal conspirador contra Razia, quedó consternado por estos acontecimientos. Su amargo desengaño llevó a un acercamiento con la reina. Ambos reconocieron la necesidad de una alianza mutuamente beneficiosa. Razia fue liberada de prisión y los dos se comprometieron. Su unión reflejaba una reconciliación estratégica y un esfuerzo calculado para superar a su enemigo común. Mientras Razia aspiraba a recuperar el trono de Delhi, Altunia buscaba asegurar su lugar dentro de la élite del poder. Ahora planeaban reconquistar el trono de Delhi librando una batalla contra el nuevo sultán, Muiz ud-Din Bahram.
Con un ejército formidable, que incluía a las feroces tribus Khokhar del Punyab, así como a Jats y Rajputs, Razia y Altunia avanzaron hacia Delhi en octubre de 1240. Se enfrentaron a las fuerzas de Bahram en la batalla, pero sufrieron una aplastante derrota. Bahram había fortalecido su posición al asegurar el apoyo de los nobles turcos. Derrotados, Razia y Altunia se convirtieron en fugitivos. Los detalles de su muerte siguen siendo inciertos. Algunas versiones sugieren que fueron capturados y ejecutados, mientras que otras indican que cayeron víctimas de salteadores cerca de Kaithal, en Haryana, y fueron asesinados poco después. Más tarde, el cuerpo de Razia fue exhumado de su emplazamiento original en Kaithal y encontró su lugar de descanso cerca de la Puerta Turkman en Delhi. Aun así, su sencilla tumba permanece descuidada, desprovista del diseño arquitectónico y la ornamentación típicamente asociados a los mausoleos reales.
Tras la muerte de Razia, sus sucesores demostraron ser ineficaces y los nobles, conocidos como el Turkan-i-Chahalgani, dominaron la estructura de poder del sultanato de Delhi hasta el reinado del sultán Ghiyasuddin Balban (Ghiyath al-Din Balban, que reinó de 1266 a 1287). A pesar de la brevedad de su reinado, Razia dejó una huella indeleble en la historia de la India medieval. Desde el comienzo de su gobierno, se enfrentó a desafíos formidables, incluido el dominio de poderosos nobles, los prejuicios sociales, un patriarcado arraigado y las intrigas palaciegas; todo ello representó barreras significativas para una gobernanza efectiva. A pesar de las adversidades, Razia demostró ser una gobernante justa y perspicaz. Reconocida por su sabiduría e imparcialidad, exhibió excepcionales cualidades de liderazgo, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia y determinación frente a las limitaciones sociales y políticas.
Razia designaba a sus funcionarios atendiendo al mérito más que al linaje, con lo que subrayaba un liderazgo incluyente. En su papel de dispensadora de justicia no hacía distinciones entre sus súbditos por motivos religiosos. También fue una diplomática hábil, que buscaba revertir las circunstancias adversas mediante la negociación. Valiente y firme, nunca dudó en empuñar las armas frente a sus enemigos. Minhaj-i-Siraj, un notable historiador y autor de Tabaqat-i-Nasiri, sirvió como director de la Madrasa-i-Nasiri en Delhi durante su época. Razia también contribuyó al avance de la educación mediante la construcción de escuelas y bibliotecas. Las monedas acuñadas durante su reinado se referían a ella como el «Pilar de las mujeres», «Comandante de los fieles» y «Reina de las eras».
Su vida y su legado han inspirado numerosas obras literarias, películas y series de televisión. Entre los filmes indios destacados sobre su vida se encuentran Razia Begum (1924) y Razia Sultana (1961). La película biográfica Razia Sultan (1983), dirigida por Kamal Amrohi, contó con las estrellas de Bollywood Hema Malini y Dharmendra en los papeles principales. Además, una telenovela titulada Razia Sultan se emitió en 2015.
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Estudiante de Traducción e Interpretación en el INTER Centro de Estudios Superiores (México), Hugo Fernando Acevedo Belmonte quiere despertar la curiosidad por este campo en un público más amplio.
Patit Paban Mishra, catedrático de Historia (jubilado) de la Universidad de Sambalpur (India) y de la Universidad del Norte de Malasia, está especializado en Historia Universal, con especial referencia a la Historia de Asia Meridional y Sudoriental.
Mishra, Patit Paban. "Sultán Razia: La primera dirigente musulmana de la India." Traducido por Hugo Fernando Acevedo Belmonte. World History Encyclopedia, septiembre 22, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-25032/sultan-razia/.
Escrito por Patit Paban Mishra, publicado el 08 septiembre 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.