Grattage es una técnica pictórica del siglo XX estrechamente relacionada con el movimiento surrealista. El término deriva del verbo francés gratter, que significa «raspar» o «rasguñar», y se refiere al método mediante el cual la pintura aplicada sobre una superficie se quita parcialmente, utilizando herramientas puntiagudas u objetos comunes y corrientes, con lo que se revelan las texturas y los colores subyacentes. La superficie resultante expone formas abstractas e impredecibles, donde la casualidad y el control del artista interactúan para producir composiciones complejas y originales.
Origen y desarrollo por Max Ernst
El grattage surgió entre 1926 y 1927 por medio de la obra de Max Ernst (1891-1976), que lo concibió como una extensión pictórica del frottage, una técnica que él había explorado anteriormente con papel, lápiz y superficies texturizadas. En el frottage, las impresiones se obtienen frotando grafito sobre materiales irregulares, mientras que el grattage aplica el mismo principio a la pintura al óleo. Ernst ponía capas de pintura sobre lienzos colocados sobre soportes texturizados (tales como madera veteada, mallas metálicas, superficies ásperas o fragmentos de vidrio) y luego las quitaba parcialmente utilizando espátulas, navajas u otras herramientas. Este proceso producía efectos imprevistos obtenidos por casualidad, que el artista podía ya sea dejar en su forma espontánea o reelaborar en elementos figurativos.
EL GRATTAGE GENERA EFECTOS PICTÓRICOS Y TEXTURIZADOS, LO QUE COMUNICA PROFUNDIDAD Y RITMO.
La técnica está estrechamente alineada con la poética surrealista, fundada sobre el principio de automatismo psíquico y la liberación del inconsciente. El grattage permitió el acceso a imágenes imprevistas, estimulando la imaginación y evocando visiones fantásticas más allá del control racional. Proporcionó un medio de visualizar paisajes internos en los cuales la intuición espontánea y creativa gobernaban la producción de formas.
Características técnicas
Técnicamente, el grattage consiste en quitar la capa superior de pintura para dejar al descubierto los estratos de color subyacentes. La superficie raspada muestra contrastes fuertes de luz y matiz. El efecto final varía dependiendo de las herramientas utilizadas, que pueden incluir espátulas, navajas, escalpelos, cepillos metálicos, esponjas, bloques de metal u objetos comunes y corrientes.
A diferencia del frottage, que produce principalmente marcas gráficas, el grattage genera efectos pictóricos y texturizados, lo que le da profundidad y ritmo a la superficie. Cuando la pintura se quita levemente, las marcas aparecen apagadas y grises; cuando el raspón es más incisivo, los colores subyacentes emergen vívidamente. Ernst solía completar fondos raspados con pinceladas, lo que producía imágenes que oscilaban entre abstracción y figuración fantástica.
Obras de Max Ernst
Varias obras ejemplarizan la centralidad del grattage en la obra de Ernst. En Forest and Dove (Bosque y paloma, 1927), los árboles adoptan formas osificadas que asemejan a un patrón en forma de espina de pescado, mientras que la atmósfera nocturna visionaria contrasta con la figura naíf de una paloma. En Le Grand Amoureux I (El gran amante, 1926), la técnica introduce una variedad estructural parecida al collage, creando contrastes visuales y una sensación de alejamiento. En Montrant à une jeune fille la tête de son père (Mostrándole a una jovencita la cabeza de su padre, 1926-1927), las marcas granulares derivadas del soporte de madera se transforman en una visión perturbadora, lo cual evoca una «pesadilla freudiana».
El propio Ernst reflexionó sobre el método en su ensayo What is Surrealism? (¿Qué es el surrealismo?, 1934), expresando su «alegría en cada metamorfosis exitosa» y resaltando que el grattage le permitía moverse más allá del «paraíso tedioso de las memorias fijas», abriendo el camino a experiencias donde las fronteras entre las realidades internas y externas se fluidificaban.
El grattage se difundió rápidamente entre los artistas surrealistas e influyó posteriormente sobre otros movimientos. Joan Miró (1893–1983) lo utilizó en obras tales como El oro del azur, donde se obtuvieron pinceladas azules circulares al raspar la pintura. Para Miró, el gesto se parecía a un rasguño primordial, simbolizando el origen mismo de la creación.
La técnica también fue adoptada por el movimiento de posguerra conocido como «arte informal» o informalismo. Hans Hartung (1904-1989) desarrolló un lenguaje gestual basado en rasguños decisivos amplios e incisiones, ambos ejecutados con herramientas modificadas, rodillos y puntas metálicas, creando un lenguaje visual que transformaba el lienzo en un campo de energía dinámica. Jean Dubuffet (1901-1985) y otros artistas del informalismo utilizaron esta técnica para rebelarse contra las formas tradicionales, enfatizando los gestos espontáneos y la materialidad.
EN LA OBRA DE GUIDA, EL GRATTAGE SE COMBINA CON TÉCNICAS IMPERMEABILIZANTES A BASE DE RESINAS.
Durante la década de 1940 y 1950, el grattage se convirtió en un símbolo del deseo de trascender las formas predeterminadas, reemplazándolas con la inmediatez de la marca y de la acción. La práctica no significaba la falta de forma, sino más bien la experimentación continua, el error y la metamorfosis, conforme a la noción del arte como un proceso abierto en vez de ser un producto fijo.
Interpretaciones contemporáneas
El grattage continúa siendo relevante más allá del siglo XX, con artistas contemporáneos que han recuperado y adaptado la técnica a las sensibilidades y a los materiales modernos. Los profesionales contemporáneos incluyen al artista italiano Giovanni Guida (nacido en 1992), que ha desarrollado un lenguaje pictórico que pone hincapié en los gestos dinámicos y en el peso expresivo de la marca. En su obra, el grattage se combina con técnicas impermeabilizantes a base de resinas, que aíslan las capas de color y evitan la mezcla inoportuna, lo que permite quitar la pintura con precisión y realzar el brillo del pigmento.
En los «grattages» de Guida, las hendiduras profundas revelan colores vivos, poniendo de relieve los contrastes y la tensión entre el gesto y la materialidad. Emplea herramientas tradicionales y objetos comunes y corrientes, transformando la pintura en una superficie rasgada y fragmentada. Las composiciones resultantes armonizan la abstracción y la figuración, logrando un equilibrio distintivo.
Más allá de sus aspectos técnicos, el grattage representa un momento crucial en la pintura del siglo XX. Su invención abordó la necesidad surrealista de liberar la imaginación y de abrazar la casualidad como un instrumento creativo, al mismo tiempo que allanó el camino para la exploración del gesto, de la materialidad y del trazado de marcas en los movimientos posteriores. El grattage influyó sobre el surrealismo, la abstracción, el arte informal y sobre las prácticas contemporáneas, demostrando el potencial imperecedero de textura y proceso como herramientas de expresión.
Hoy en día, el grattage también se utiliza en contextos educativos y experimentales, estimulando la creatividad, aumentando la sensibilidad a la percepción material y alentando el descubrimiento de imágenes latentes. Su naturaleza dual (equilibrada entre control e impredecibilidad) hace que el grattage sea un método efectivo para explorar la relación entre el artista, el gesto y la superficie de la pintura.
Edilsa Sofía es una antigua diplomática y educadora, especialmente interesada en las Artes y los asuntos culturales. Además de otros grados, tiene una maestría en traducción literaria.
Mario Bove (nacido en Nápoles el 19 de mayo de 1951) es un académico y educador italiano. En 1982 se graduó con un título en Literatura Moderna e Historia del Arte otorgado por el Departamento de Humanidades y Filosofía de la Universidad de Cassino y de Lacio Meridional (UNICAS).
Escrito por Mario Bove, publicado el 03 septiembre 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.