Gerónimo

Joshua J. Mark
por , traducido por Rosa Baranda
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Geronimo, Apache Medicine Man and War Chief (by Ben Wittick, Public Domain)
Gerónimo, hombre medicina y jefe de guerra apache Ben Wittick (Public Domain)

Gerónimo (Goyahkla, en torno a 1829-1909) fue un hombre medicina y jefe de guerra de la tribu Bedonkohe de la nación apache chiricahua, más conocido por su resistencia a los asentamientos de colonos mexicanos y euroamericanos y las fuerzas armadas en territorio apache, así como por haber sido uno de los últimos líderes nativos americanos en rendirse al gobierno de los Estados Unidos.

Durante las guerras apaches (1849-1886), se alió con otros líderes como Cochise (en torno a 1805-1874) y Victorio (en torno a 1825-1880) para atacar a las fuerzas estadounidenses después de que los territorios apaches se convirtieran en parte de los territorios de Estados Unidos tras la intervención estadounidense en México (1846-1848). Entre alrededor de 1850 y 1886, Gerónimo dirigió asaltos contra pueblos, puestos de avanzada y trenes de ganado en el norte de México y el suroeste de los territorios de EE. UU. A menudo golpeaba con bandas relativamente pequeñas de guerreros contra ejércitos superiores y desaparecía en las montañas, de regreso a su tierra natal en la región de las actuales Arizona y Nuevo México.

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Se entregó a las autoridades estadounidenses tres veces, pero, cuando estas no cumplían con los términos de su rendición, se escapaba de la reserva y volvía a lanzar asaltos en los asentamientos. La última vez que lo convencieron de rendirse, la definitiva, fue en 1886 gracias al primer lugarteniente Charles B. Gatewood (1853-1896) a las órdenes del general Nelson A. Miles (1839-1925). No cumplieron ninguno de los términos estipulados por Miles, pero para entonces Gerónimo sintió que estaba demasiado cansado y mayor como para seguir huyendo. La rendición de Gerónimo a Gatewood se cuenta de manera exacta, aunque con cierta licencia poética, en la película hollywoodiense Gerónimo: una leyenda americana (1993).

Gerónimo fue encarcelado en Fort Pickens, Pensacola (Florida) antes de trasladarlo a Fort Sill, Oklahoma. Hacia el final de su vida se convirtió en una sensación en la Feria Mundial de San Luís (1904) y en el desfile inaugural del presidente Theodore Roosevelt (1905), entre otros sitios. Aunque una de las estipulaciones de su rendición era que lo llevaran de vuelta a su hogar en Arizona, estuvo prisionero en otros sitios durante 23 años antes de morir de neumonía en Fort Sill en 1909.

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Nombre y juventud

Puede que adquiriera el nombre de Gerónimo durante sus campañas contra las tropas mexicanas que imploraban a san Jerónimo por su ayuda.

Su nombre apache era Goyahkla («el que bosteza»), y, según algunos estudiosos se labró el nombre de Gerónimo durante las campañas contra las tropas mexicanas, que le pedían ayuda a san Jerónimo. Este Jerónimo puede que sea san Jerónimo Emiliani (1486-1537), patrón de los huérfanos y los niños abandonados, no el más conocido san Jerónimo de Stridon (342-420), traductor de la Biblia a la Vulgata y patrón de los traductores, estudiosos y bibliotecarios.

Gerónimo nació en 1825 cerca de Turkey Creek, cerca del río Gila, en la región que ahora se conoce como Arizona y Nuevo México. Fue el cuarto de ocho hijos y tenía tres hermanos y cuatro hermanas. En su autobiografía, Geronimo: The True Story of America's Most Ferocious Warrior (Gerónimo: la verdadera historia del guerrero más feroz de América, 1906), dictada a S. M. Barrett, Gerónimo describe su juventud:

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Cuando era niño, mi madre me enseñó las leyendas de nuestro pueblo; me enseñó sobre el sol y el cielo, la luna y las estrellas, las nubes y las tormentas. También me enseñó a arrodillarme y rezarle a Usen [Dios] por la fuerza, la salud, la sabiduría y la protección. Nunca rezábamos en contra de nadie, sino que, si teníamos algo en contra de alguien, nosotros mismos nos vengábamos. Nos enseñaron que a Usen no le importan los enfrentamientos mezquinos de los hombres. Mi padre me había hablado a menudo de las acciones valientes de nuestros guerreros, de los placeres de la caza y de la gloria del camino de la guerra. Junto a mis hermanos y hermanas, jugué en casa de mi padre. A veces jugábamos al escondite entre las rocas y los pinos; a veces perdíamos el tiempo a la sombra de los pinos... Cuando tuvimos edad suficiente como para servir de algo, íbamos al campo con nuestros padres. No para jugar, sino para trabajar.

(12)

Después de que su padre muriera por una enfermedad, su madre no volvió a casarse y Gerónimo se ocupó de ella. En 1846, cuando tenía unos 17 años, lo admitieron en el Consejo de Guerreros, lo que quería decir que podía unirse a partidas de guerra y casarse. Se casó con Alope de la tribu nedni-chiricahua y más tarde tendrían tres hijos. Gerónimo se asentó con su familia cerca del tipi de su madre y, tal y como cuenta él, «seguíamos las tradiciones de nuestros ancestros y estábamos felices. Tuvimos tres hijos, hijos que jugaban, perdían el tiempo y al final empezaron a trabajar, como había hecho yo» (Barrett, 25). Sin embargo, esta época feliz de la vida de Gerónimo no duraría demasiado.

La masacre de Kas-Ki-Yeh/Janos y la guerra con los mexicanos

Aunque Gerónimo habla del año 1858 (Barrett, 29) la mayoría de las fuentes coinciden en que probablemente era 1850/1851 cuando la banda Bedonkohe acampó a las afueras de la ciudad mexicana que los apaches conocían como Kas-Ki-Yeh y los mexicanos como Janos. Mientras los hombres apaches estaban en Janos comerciando con los mercaderes locales, una compañía de soldados de Sonora atacó el campamento y mataron a muchos, incluidos la madre de Gerónimo, su esposa y sus tres hijos.

Como los soldados se llevaron todas las armas del campamento, los bedonkohe supervivientes no pudieron vengarse y regresaron a sus hogares. Gerónimo cuenta:

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En pocos días, llegamos a nuestro propio campamento. Estaban las decoraciones que había hecho Alope, y los juguetes de nuestros pequeños. Lo quemé todo, hasta nuestro tipi. También quemé el tipi de mi madre y destruí todas sus propiedades. Nunca más volví a estar a gusto en nuestro hogar tranquilo... Había jurado vengarme de los soldados mexicanos que me habían hecho mal y siempre que me acercaba a la tumba [de mi padre] o veía cualquier cosa que me recordase a mis días felices, me dolía el corazón por querer vengarme de México.

(Barrett, 30)

Después de este acontecimiento, Gerónimo les declaró la guerra a los mexicanos; no al Estado de México sino a los propios mexicanos, soldados, civiles, hombres, mujeres y niños: ninguno se salvaría. Se dice que fue durante estos primeros ataques en las avanzadas mexicanas que oyó a los soldados pedirle ayuda a san Jerónimo. Otras personas interpretaron los gritos como acusaciones de su atacante y el jefe de guerra y hombre medicina apache Goyahkla se convirtió en Gerónimo.

Las guerras apaches y la campaña de Gerónimo

Gerónimo nunca fue un jefe (aunque se suele hablar de él como tal), sino que fue primero un «hombre medicina», que normalmente se entiende como un chamán, un hombre santo que recibía visiones del mundo espiritual, interpretaba sueños y había recibido una «medicina» (poder espiritual) mayor que otros. Se dice que sabía de acontecimientos que ocurrían a millas de distancia, que entendía lo que estaba planeando un adversario y que tenía visiones del futuro. Poco después de las muertes de su familia se convirtió en un jefe de guerra, un guerrero que asume el mando de un grupo de guerreros antes de un conflicto armado, pero nunca fue jefe en el sentido de líder general de su pueblo. El jefe de Gerónimo era Mangas Coloradas (en torno a 1793-1863) quien, con su Concilio de Ancianos, aprobó ir a la guerra. Con eso, nombraron a Gerónimo jefe de guerra del grupo de guerreros que lideraba.

La banda de Gerónimo no le perdonaba la vida a nadie en sus incursiones.

Al principio centró sus ataques solamente en las comunidades y los cuarteles mexicanos, pero después de 1848, cuando las tierras mexicanas se convirtieron oficialmente en territorio de Estados Unidos, también empezó a asaltar los asentamientos, puestos, caravanas, diligencias y trenes de ganado euroamericanos. Al igual que con sus adversarios mexicanos, la banda de Gerónimo no dejó escapar a nadie en sus asaltos a ciudadanos estadounidenses. En 1849, después de que Cochise le declarara la guerra a los Estados Unidos, Gerónimo participó en ataques conjuntos con sus guerreros y seguiría haciéndolo hasta la década de 1860.

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Mangas Coloradas y Cochise habían jurado expulsar a toda la gente blanca del territorio apache pero, para 1863, después de que Mangas Coloradas hubiese resultado herido de nuevo y empezara a cansarse de la guerra, accedió a llevar a cabo negociaciones de paz con oficiales estadounidenses. Mangas Coloradas llegó al campamento del brigada general Joseph R. West bajo una bandera de tregua, pero fue arrestado. Consiguió escapar cortando la tienda, pero lo volvieron a atrapar y lo ejecutaron. Cochise, Victorio y Gerónimo juraron vengarlo y las guerras apaches siguieron adelante con más bajas en ambos bandos.

El gobierno estadounidense estaba interesado en la captura de los tres, pero el nombre y la notoriedad de Gerónimo eran tales que se centró en él específicamente con la Campaña de Gerónimo, una empresa sin esperanzas desde el principio porque Gerónimo atacaba y desbandaba a sus guerreros para luego volver a encontrarse con ellos en un lugar secreto y cambiaba continuamente la localización de los campamentos. Los nativos americanos de todas las naciones y tribus que sabían dónde estaba no lo delataban, e incluso los que no estaban con él tampoco lo traicionaban. Tras un ataque a un tren, y la ejecución de los prisioneros, Gerónimo relató:

En unos pocos días enviaron tropas a buscarnos, pero, como nos habíamos separado, obviamente era imposible encontrar ningún campamento hostil. Mientras nos estaban buscando, muchos de nuestros guerreros (que los soldados americanos creían que eran indios apacibles) hablaban con los oficiales y sus hombres, les aconsejaban sobre dónde podía encontrarse el campamento que buscaban y, mientras buscaban, los observábamos desde nuestros escondites y nos reíamos de su ineptitud.

(Barrett, 71)

El general George R. Crook (1828-1890), encargado de capturar a Gerónimo, hizo oídos sordos de la norma de mandar únicamente a tropas estadounidenses en su búsqueda y utilizó exploradores apaches y navajos. Crook era un veterano de la gran guerra sioux (1876-1877) y había llegado a la conclusión, especialmente después de su experiencia en la batalla del Rosebud (junio de 1876), que lo mejor para luchar contra nativos eran otros nativos. Crook envió dos columnas de tropas estadounidenses, lideradas por exploradores apaches, en busca de Gerónimo y estos consiguieron encontrar sus campamentos, destruir sus suministros, hacerse con sus armas y matar a todo el que encontraron. Con esta actuación por parte de Crook, Gerónimo fue perdiendo más y más de sus hombres y, al final, empezó a perder el apoyo de su gente, que lo abandonó para volver a las reservas.

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Geronimo and His Warriors, 1886
Gerónimo y sus guerreros, 1886 C. S. Fly (Public Domain)

Gerónimo también empezó a perder apoyo a causa de su negativa a rendirse, que muchos apaches empezaron a sentir que se debía más a una terquedad personal y que ya no estaba al servicio del bien común. Gerónimo no estaba de acuerdo y citó muchos ejemplos en los que el gobierno estadounidense había hecho promesas que no tenía intención alguna de cumplir, incluida la ejecución de Mangas Coloradas, que había llegado en son de paz para las negociaciones. Gerónimo comentó:

Después de tantos problemas, los indios estaban de acuerdo en no seguir siendo amistosos con los blancos. No se produjo un enfrentamiento general, sino que se produjo una larga lucha. A veces éramos nosotros los que atacábamos a los blancos, otras veces eran ellos los que nos atacaban. Primero morían unos pocos indios, y luego morían unos pocos soldados. Creo que la matanza estaba igualada en ambos bandos. Los muertos no ascendieron demasiado en estos enfrentamientos, pero esta traición por parte de los soldados había hecho enfadar a los indios y había reavivado los recuerdos de otras ofensas, de manera que nunca volvieron a fiarse de las tropas estadounidenses.

(71)

Con todo, a medida que los exploradores apaches seguían localizando sus campamentos, destruyendo sus suministros y sus armas y matando a cualquiera que se encontrasen, más y más de sus seguidores fueron desertándolo. Al final, Gerónimo accedió a rendirse a Crook, pero, después de que le advirtieran de que Crook no respetaría los términos del acuerdo, huyó y volvió a cruzar la frontera para subir a las montañas. Después sustituyeron por Crook con el general Nelson A. Miles quien, mediante los esfuerzos del primer lugarteniente Charles B. Gatewood, consiguió la rendición de Gerónimo en 1866.

Rendición final y encarcelamiento

Los mismos exploradores apaches que habían ayudado a atraer a Gerónimo, en vez de recibir una recompensa, se vieron desarmados, arrestados y enviados con Gerónimo y su banda a Fort Sam Houston en San Antonio, Texas, y después a Fort Pickens en Pensacola, Florida. Separaron a las mujeres y los niños de los hombres y los enviaron a Fort Marion en St. Augustine, Florida. Todos los exploradores, algunos de los cuales tenían rangos militares en el Ejército estadounidense, se consideraron hostiles en los que no se podía confiar a pesar de que, sin ellos, Gerónimo probablemente habría logrado eludir la captura muchos años más.

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Portrait of Geronimo
Retrato de Gerónimo Edward S. Curtis (Public Domain)

Fort Pickens estaba frente a las costas de Pensacola en la isla de Santa Rosa y los comerciantes locales no tardarían en explotar la presencia del «infame Gerónimo» y su banda de apaches como una atracción turística. Masas de turistas, a veces hasta 400 al día, pagaban por tomar el barco hasta la isla y echarles un vistazo a los apaches en sus celdas o en el patio. Gerónimo y el resto de su banda sacaron el mayor provecho posible, exigiendo regalos de los turistas y cobrando por hacerse fotos. Aun así, la mayor parte del tiempo los prisioneros apaches se veían obligados a realizar trabajos forzados. Gerónimo comentó:

Aquí [en Fort Pickens] me pusieron a serrar troncos. Había otros guerreros apaches conmigo y todos teníamos que trabajar todos los días. Durante casi dos años nos mantuvieron haciendo trabajos forzados en aquel lugar y no vimos a nuestras familias hasta mayo de 1887. Este tratamiento era una violación directa de nuestro tratado [de rendición].

(Barrett, 101)

La noticia de que habían separado a Gerónimo y a sus hombres de sus familias desató la presión pública para que los volvieran a reunir en 1887. Reubicaron a las mujeres y a algunos de los niños de Fort Marion a Fort Pickens, pero las autoridades estadounidenses ya se habían llevado a muchos de los niños al colegio Carlisle Indian Industrial School en Carlisle, Pensilvania, para indoctrinarlos y asimilarlos. En 1888, cuando la fiebre amarilla puso en peligro Fort Pickens, trasladaron a los apaches a los barracones Mount Vernon en Mobile, Alabama, donde muchos murieron de tuberculosis.

Después, los supervivientes fueron trasladados a Fort Sill, Oklahoma, a pesar de los términos de rendición de Gerónimo que estipulaban que lo llevarían de vuelta a su patria en Arizona. Según las autoridades militares de los Estados Unidos, era imposible hacerlo porque las autoridades civiles de Arizona querían colgarlo por asesinato. Sin embargo, cuando se estableció en la reserva india de Fort Apache en Arizona en 1891, donde Gerónimo podría haber vivido fuera del alcance de las autoridades, siguió preso en Fort Sill. Y seguiría prisionero del gobierno estadounidense durante 23 años; nunca volvió a ver su patria.

Conclusión

A Gerónimo le permitieron salir de Fort Sill, bajo guardia, para atender varios eventos como atracción turística. Viajó a Nueva York para la Exposición Panamericana de 1901 y la Feria Mundial de San Luis en 1904. Ese mismo año firmó un contrato con Pawnee Bill para sus shows del salvaje oeste y ahí, igual que en Fort Pickens, Gerónimo aprovechó la situación como pudo vendiéndoles botones de su chaqueta a los turistas; luego compraba más botones, los cosía y los volvía a vender como «botones oficiales» de la chaqueta del «jefe indio Gerónimo».

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Geronimo's Grave at Fort Sill, Oklahoma
Tumba de Gerónimo en Fort Sill, Oklahoma Looper5920 (Public Domain)

En 1905 participó en el desfile inaugural del presidente Theodore Roosevelt y, ese mismo año, le concedió una entrevista a S. M. Barrett, que se publicó como su autobiografía en 1906. Pasó gran parte del resto de su vida cuidando de una parcelita en Fort Sill o viajando con guardia a estos eventos. En febrero de 1909 iba de camino a casa tras una noche de alcohol cuando se cayó del caballo, o este lo tiró, y se pasó la noche en el frío suelo. Murió el 17 de febrero de 1909 de neumonía y, aparentemente, sus últimas palabras fueron de arrepentimiento por haberse rendido a las autoridades estadounidenses.

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Preguntas y respuestas

¿Quién fue Gerónimo?

Gerónimo fue un jefe de guerra apache que vivió en torno a 1829-1909 y se convirtió en uno de los guerreros de la resistencia de nativos norteamericanos durante las guerras apaches, libradas para evitar que los Estados Unidos se apoderaran de la patria de los apaches.

¿De dónde viene el nombre de Gerónimo?

El nombre apache de Gerónimo era Goyahkla («el que bosteza»), y se cree que adoptó el nombre de «Gerónimo» de los soldados mexicanos que clamaban a san Jerónimo cuando lo atacaban.

¿Era un jefe apache?

No. Gerónimo nunca fue un jefe apache. Fue un jefe de guerra, es decir, un líder de una banda de guerreros en un enfrentamiento o redada militar específica. También se lo consideraba un hombre medicina que tenía poderes proféticos.

¿Cómo murió Gerónimo?

Gerónimo murió de pneumonía en febrero de 1909 en Fort Sill, Oklahoma, donde estaba prisionero.

Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2025, agosto 08). Gerónimo. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-23956/geronimo/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Gerónimo." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, agosto 08, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-23956/geronimo/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Gerónimo." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 08 ago 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-23956/geronimo/.

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