Marmita Negra (Mo-ta-vato/Mo'ohtavetoo'o, en torno a 1803-1868) fue un jefe de los cheyenes del sur famoso por ser un «jefe de paz», alguien que quería conseguir una relación pacífica con el gobierno de EE. UU. en contraposición a los jefes de guerra como Nariz Aguileña, un guerrero Cheyene. Aun así, traicionaron a Marmita Negra una y otra vez con sus planes y al final lo mataron en la masacre de Washita de 1868.
Nació en la comunidad cheyene del norte, pero en 1854 se casó con su tercera esposa, Mujer Medicina Desde Ahora, de la banda Wotapio de los cheyenes del sur y se convirtió en uno de sus jefes cuando el padre de ella murió. Llegaría a casarse cuatro veces y tendría diecisiete hijos. En su juventud, sirvió en la sociedad militar de los Elk Horn Scrapers (raspadores de asta de alce), donde luchó contra utes, pawnees y otros indios de las llanuras y estaba reconocido como alguien que «llevaba la pipa de la guerra», un gran líder militar. Con el tiempo le concederían el honor de llevar las cuatro flechas sagradas de los cheyene a la batalla.
Marmita Negra sobrevivió a la masacre de Sand Creek del 29 de noviembre de 1864, pero perdió prestigio frente a los Dog Soldiers (soldados perro), la sociedad militar que lideraba el jefe Toro Alto (1830-1869) en aquel momento, que, al igual que Nariz Aguileña (en torno a 1830-1868), rechazó los esfuerzos diplomáticos con el gobierno de Estados Unidos y abogó por la guerra. No obstante, Marmita Negra continuó buscando la paz con los Estados Unidos durante los siguientes cuatro años hasta que fue asesinado, junto con Mujer Medicina y alrededor de 60-150 personas más en la masacre de Washita /batalla del río Washita el 27 de noviembre de 1868. Hoy en día se lo recuerda como un gran pacificador e idealista que pensaba lo mejor de los demás.
Vida temprana y posición de guerrero
Poco se sabe de la vida de Marmita Negra antes de la década de 1850. Se suele establecer su fecha de nacimiento en 1803, pero a veces aparece como 1807. Era miembro de la banda Suhtai de los cheyenes del norte y su padre se llamaba Halcón Veloz Acostado. Su madre era Mujer Gavilán y tenía tres hermanos. Su padre era un guerrero que le enseñó a montar y disparar. Ya era conocido como un jinete experto antes de cumplir diez años, participó en su primera caza de búfalos a los doce años y luchó en su primera batalla a los 14.
Antes de los 20 años, Marmita Negra era conocido como un gran guerrero, y regularmente dirigía partidas de guerra contra otras naciones indias de las Llanuras, incluidos los utes y los pawnee. Para entonces ya era miembro de la sociedad militar Elk Horn Scrapers cuyos jefes informaban al cuerpo gobernante cheyene del Consejo de los Cuarenta y Cuatro y escuchaban sus consejos, pero, al igual que las otras sociedades militares (incluidos los famosos Dog Soldiers), eran libres de ignorar las decisiones del Consejo y a menudo escogían su propio camino.
En algún momento, se casó con Pequeña Mujer Sabia que, en 1854, lo acompañó en una incursión a México para vengar la muerte de dos cheyenes. En el camino de regreso fueron atacados por una gran banda de utes y Pequeña Mujer Sabia se cayó del caballo. Los utes se la llevaron y nunca se la volvió a ver. Ese mismo año, Marmita Negra se casó con Mujer Medicina Desde Ahora, cuyo padre era un jefe de los cheyenes del sur. Marmita Negra se convirtió en miembro de su familia, dejando atrás a los cheyenes del norte y estableciéndose con su gente en la región actual de Colorado.
Relaciones con los euroamericanos y la guerra de Colorado
Después de la muerte del padre de Mujer Medicina, Marmita Negra fue elegido jefe y se convirtió en miembro del Consejo de los Cuarenta y Cuatro. Para entonces ya había tratado con el gobierno de Estados Unidos mediante el Tratado de Fort Laramie de 1851 y se había familiarizado con los euroamericanos incluso antes, a través de las relaciones en el puesto comercial de Bent's Fork, establecido en 1833. Por lo tanto, Marmita Negra ya tenía buenas relaciones con los comerciantes de pieles blancos, a los que les suministraba pieles de búfalo, entre otras. Su hija adoptiva, Urraca, se acabaría casando con George Bent, el famoso intérprete e historiador anglocheyene e hijo de William Bent, el comerciante de pieles dueño de Bent's Fork.
Las relaciones cordiales de Marmita Negra con los colonos y comerciantes blancos se pusieron a prueba por primera vez con la fiebre del oro de California de 1848, que trajo una afluencia de mineros a través de las tierras de los cheyenes y los sioux. Sus caravanas y su ganado destruyeron gran parte de las praderas, dispersaron a los búfalos y complicaron la situación para Marmita Negra y su gente a la hora de cazar para comer y conseguir pieles para vender. Los pioneros blancos también trajeron cólera y otras enfermedades, que mataron a muchos de los habitantes de las Grandes Llanuras.
Los enfrentamientos entre los colonos blancos, los sioux, los cheyenes, los arapajó, así como entre las diferentes naciones por los recursos, condujeron al Tratado Fort Laramie de 1851 que establecía las fronteras para los territorios de cada nación nativa y reconocía que los Estados Unidos no tenían derecho a estas tierras. Marmita Negra firmó el tratado como representante de los cheyenes del sur, que les aseguraba tierras en los actuales Wyoming, Nebraska y Colorado, al sur del río North Platte.
El gobierno de Estados Unidos nunca respetó realmente el tratado y se acabó rompiendo por completo en 1858 cuando la fiebre del oro de Pike's Peak trajo aún más colonos a la región. Las tensiones entre los cheyenes y los arapajó por un lado y los colonos por el otro finalmente dieron lugar al Tratado de Fort Wise de 1861. De nuevo, Marmita Negra fue uno de los delegados en representación de los cheyenes del sur en la firma el 18 de febrero de 1861. Los Dog Soldiers a las órdenes de Toro Alto se negaron a unirse a los delegados y se mantuvieron en la opinión de que la única respuesta razonable a la agresión del gobierno de EE. UU. era la defensa armada de las tierras cheyenes.
El gobierno de EE. UU., al igual que ocurrió con el de Fort Laramie, nunca respetó el Tratado de Fort Wise, y al final condujo a la guerra de Colorado (1864-1865). Marmita Negra, Toro Alto y Nariz Aguileña, entre otros, dirigieron a los cheyenes aliados con los lakota a las órdenes de jefes de guerra como Cola Moteada (1823-1881). Aunque se suele hablar a menudo de Marmita Negra en relación con la guerra de Colorado, no está claro qué papel desempeñó. Es cierto que los cheyenes del sur tomaron las armas y lucharon en el conflicto y, sin duda, hubo miembros de la banda de Marmita Negra que también lucharon. Sin embargo, el propio Marmita Negra todavía estaba intentando encontrar una manera de vivir en paz con los invasores.
Estaba convencido de que el conflicto armado solo podía acabar mal para su pueblo, así que continuó con sus intentos de negociación. Puede que formara parte de la delegación de paz que se reunió con el presidente Abraham Lincoln en 1863 en la que los jefes recibieron «medallas de la paz» y, según la tradición, Lincoln le entregó a Marmita Negra la bandera estadounidense que más tarde ondearía en el campamento del río Washita, aunque esta afirmación se ha cuestionado. No obstante, incluso si no formó parte de esa embajada, se sabía que estaba trabajando activamente para buscar la paz con estos invasores blancos en sus tierras ancestrales en la época del viaje de la delegación a Washington D.C.
En septiembre de 1864 llegó a un acuerdo con John Evans (1814-1897), gobernador del Territorio de Colorado: él y su pueblo se trasladarían a la Reserva de Sand Creek cerca de Fort Wise (que en aquel entonces se llamaba Fort Lyon). Le prometieron buenas tierras y provisiones regulares del fuerte para ayudar a su gente a instalarse; sin embargo, las provisiones nunca llegaron, ni tampoco ninguno de los demás suministros prometidos.
Masacre de Sand Creek / Batalla de Sand Creek
Los Dog Soldiers de Toro Alto se negaron a reconocer el Tratado de Fort Wise y siguieron atacando las caravanas, los puestos de comercio y los asentamientos. Las autoridades estadounidenses culparon a Marmita Negra, alegando que, de acuerdo con el tratado, se suponía que tenía que controlar a su gente. Este era un error común de los funcionarios estadounidenses en los tratados, porque creían que el jefe de una sola banda de una nación nativa americana tenía poder para controlar el comportamiento de los jefes de otras bandas. El Consejo de los Cuarenta y Cuatro sacaba conclusiones y hacía recomendaciones a los jefes de todas las bandas cheyene, pero no había garantía alguna de que los jefes estuvieran de acuerdo o de que se atuvieran a lo sugerido por el Consejo. Marmita Negra no tenía control sobre Toro Alto, de la misma manera que el gobernador de un estado hoy en día no tiene control alguno sobre las decisiones legislativas del gobernador de otro estado.
Los Dog Soldiers no formaban parte del campamento de Sand Creek y Marmita Negra estaba cumpliendo plenamente con el acuerdo que había hecho con Evans, pero, en la mañana del 29 de noviembre de 1864, el coronel John Chivington (1821-1894) dirigió a la 3.ª Caballería de Colorado en un ataque al pueblo en el que masacró al menos a 150 personas, la mayor parte mujeres y niños. Al igual que ocurrió con muchas otras masacres de nativos americanos, dijeron que el enfrentamiento había sido una «batalla» y la aclamaron como una «gran victoria» hasta que salieron a la luz los relatos de los oficiales estadounidenses y otros presentes (incluido George Bent) que se habían negado a seguir las órdenes de Chivington de atacar un poblado de gente que estaba en general desarmada. Chivington se vio obligado a renunciar a su comisión, pero no se tomaron otras medidas en su contra.
Marmita Negra y su esposa escaparon del campamento y huyeron con otros supervivientes. La masacre trastocó la estructura gubernamental cheyene, ya que ocho miembros del Consejo de los Cuarenta y Cuatro habían sido asesinados. Además, también demostró que Toro Alto tenía razón cuando le había dicho a Marmita Negra que no se fiara de las autoridades blancas, así que los Dog Soldiers se convirtieron en la potencia dominante y su posición bélica no hizo sino intensificarse. El propio Marmita Negra empezó a dudar de la efectividad de su esfuerzo por mantener las negociaciones de paz, y declaró:
Aunque me han tratado mal, no pierdo la esperanza. No tengo dos corazones… Mi vergüenza es tan grande como la tierra… Una vez pensé que yo era el único hombre que perseveraba en la amistad con el hombre blanco, pero, como han venido y se han llevado nuestras cabañas, nuestros caballos y todo lo demás, me resulta difícil seguir creyendo a los hombres blancos. (Nozedar, 47)
Sin embargo, entre 1865 y 1868, Marmita Negra continuó sus esfuerzos para encontrar una manera de vivir en paz con los colonos blancos. Pero la masacre de Sand Creek había socavado su autoridad y ahora había más cheyenes de acuerdo con guerreros como Nariz Aguileña y Toro Alto, que continuaron atacando las caravanas, los asentamientos y las casas y granjas particulares. Sus acciones contribuyeron a la campaña militar estadounidense conocida como «Guerra de Hancock» dirigida por el mayor general Winfield Scott Hancock (1824-1886) durante la cual quemaron un pueblo cheyene en Pawnee Fork el 19 de abril de 1867. Todos los cheyenes escaparon, pero perdieron sus hogares, sus posesiones personales, la ropa y la comida. Aun así, Marmita Negra se negó a darse por vencido y volvió a entablar negociaciones con las autoridades estadounidenses; en octubre de 1867 firmó el Tratado de Medicine Lodge.
Masacre de Washita/Batalla del río Washita
El Tratado de Medicine Lodge no logró nada más que generar una seri de demandas presentadas por las diferentes naciones contra el gobierno estadounidense por fraude. Las bandas de cheyenes, sioux, kiowas, arapajó y comanches que estaban luchando activamente con los Estados Unidos no estaban presentes y nunca firmaron el tratado, así que no estaban obligadas a cumplirlo. La guerra de Nube Roja (1866-1868) estaba lejos de terminar en 1867 y ninguno de los grandes guerreros sioux, como Nube Roja (1822-1909), Caballo Loco (en torno a 1840-1877) o Toro Sentado (en torno a 1837-1890), les prestaron atención alguna a los procedimientos. Aunque siete jefes de los cheyenes del sur, incluido Marmita Negra, firmaron el tratado, estos hombres ya estaban comprometidos con la paz. Los Dog Soldiers y otras sociedades militares cheyenes no firmaron, por lo que los jefes de guerra como Nariz Aguileña y Toro Alto continuaron igual que antes.
Los cargos de fraude tenían que ver con el propósito declarado por el tratado de abordar las quejas de los indios de las llanuras y las injusticias sufridas y su efecto real de limitar e incluso reducir el tamaño de las reservas, que separó a muchas naciones de sus zonas de caza tradicionales. El general Philip Sheridan (1831-1888), que no estaba interesado en absoluto en las quejas de los nativos americanos, lanzó una campaña contra los cheyenes y le dio al teniente coronel George Armstrong Custer (1839-1876) libertad total para hacer lo que quisiera para someter a las bandas hostiles de las Grandes Llanuras.
El Tratado de Medicine Lodge había trasladado a la banda de Marmita Negra a un campamento en el río Washita en el «Territorio Indio» (la actual Oklahoma). Al igual que muchos otros pueblos nativos que habían cumplido con las demandas del gobierno de Estados Unidos, los cheyenes del sur liderados por Marmita Negra estaban tratando de sobrevivir en un territorio desconocido e inhóspito y dependían en gran medida de las provisiones del fuerte local. Como se encontraban dentro de los límites del Territorio Indio, no tenían ningún motivo para temer un ataque del Ejército estadounidense. Marmita Negra ondeó la bandera estadounidense sobre su campamento y también tenía una bandera blanca de tregua, que ordenó que se izara inmediatamente en cuanto vieran acercarse a cualquier soldado estadounidense.
El plan para atacar a los «hostiles» ideado por Sheridan y Custer consistía en rastrearlos, localizar sus campamentos de invierno y destruirlos, capturar a las mujeres y los niños y ahorcar a los guerreros. El 26 de noviembre de 1868, Custer se topó con un rastro que sus exploradores osage interpretaron como perteneciente a una partida de guerra. Las marcas del suelo tan solo indicaban caballos y hombres, no mujeres y perros, lo que habría sugerido una partida de caza. Custer siguió el rastro hasta el campamento de Marmita Negra. No se sabe quién dejó el rastro realmente, pero si se trataba de una partida de guerra, podría haber sido cualquiera de las muchas que estaban activas en ese momento, ya fueran cheyenes, kiowas u otros.
Custer había formado parte de la campaña de Hancock y estaba presente en Pawnee Fork cuando, aun con el poblado rodeado, los cheyenes habían logrado escapar. Para asegurarse de que no se repitiera la situación bajo su mando, Custer organizó las tropas en silencio antes del amanecer, rodeó el pueblo por completo y luego ordenó el ataque. Según algunos testigos presenciales, tanto la bandera estadounidense como la bandera blanca de tregua estaban izadas; según otros, solo ondeaba la bandera estadounidense ya que no había nadie despierto para izar la bandera blanca. Fuera como fuese, al igual que en Sand Creek, había pocos guerreros en el campamento y la mayoría de ellos estaban desarmados a la llegada de los soldados, de manera que Custer terminó masacrando mujeres, niños y ancianos junto con los pocos hombres que había en el campamento.
Marmita Negra y Mujer Medicina recibieron disparos en la espalda y murieron cuando intentaban cruzar el Washita. Se dice que Mujer Medicina había regañado a su marido la noche anterior por no trasladar el campamento más adelante para estar más cerca de los demás junto al río y así estar más seguros, y al final resultó tener razón. Los estadounidenses sufrieron 21 bajas; las bajas de los cheyenes se estiman entre 60 y 150.
Conclusión
Para cuando ocurrió la masacre de Washita, Nariz Aguileña estaba muerto, asesinado en septiembre de 1868 en la batalla de Beecher Island. Toro Alto continuaría la lucha hasta su muerte en la batalla de Summit Springs el 11 de julio de 1869. La población cheyene se redujo aún más durante y después de la gran guerra sioux (1876-1877). Los cheyenes del norte siguieron resistiéndose en 1878 liderados por los jefes Estrella Matutina (Cuchillo Romo, en torno a 1810-1883) y Lobo Pequeño (en torno a 1820-1904), pero para entonces la fuerza cheyene ya estaba básicamente quebrada.
La iniciativa de paz de Marmita Negra fracasó solo porque estaba tratando con un gobierno que no tenía ningún interés en reconocer sus derechos y por lo tanto no se podía esperar que lo trataran de manera justa. Después de cada uno de los tratados rotos, parece que creía que lo había engañado esa asamblea de representantes blancos, sin darse cuenta de que esta actuaba en interés de los que la habían enviado. Incluso después de la traición en Sand Creek, donde Mujer Medicina recibió nueve disparos pero logró sobrevivir, todavía creía en la bondad y decencia básicas de los funcionarios estadounidenses con los que se veía obligado a tratar.
Hoy en día sigue siendo una de las personalidades más admirables de la historia estadounidense del siglo XIX por su negativa a abandonar sus esfuerzos por vivir en paz con los euroamericanos, a pesar de todas las pruebas que le indicaban lo contrario. Como guerrero, sabía cómo luchar y ganar, pero en vez de eso optó por seguir el camino de la paz, a pesar de que ese camino lo acabó conduciendo a su propia muerte a manos de aquellos en los que creyó hasta el final que mantendrían su palabra.
