Maglocunus, conocido como Maelgwn Gwynedd en galés (muerto en torno a 547), fue un monarca del siglo VI basado en Gwynedd, en el noroeste de Gales. Su nombre significa «perro principesco» y expandió su influencia hasta llegar a convertirse en uno de los gobernantes destacados de la Gran Bretaña del siglo VI.
Algo inusual para un rey británico de la Alta Edad Media es que existe un relato contemporáneo de su reinado, recogido en De Excidio Britanniae (Sobre la ruina de Gran Bretaña) de Gildas. Gildas (en torno a 500-570) lo presenta como un gobernante violento y tiránico; sin embargo, los escritores posteriores lo presentan por lo general de una manera más neutral o positiva. Maglocunus es la versión de su nombre que ofrece Gildas, y parece que proviene del britano común *Maglo-kunos o «perro principesco». Este nombre evolucionó a Mailcun en galés antiguo y a Maelgwn en el galés medio y moderno; todas estas versiones de su nombre se utilizan en las fuentes históricas y legendarias.
Historia del reinado de Maglocunus
Tras la retirada del ejército romano de la Gran Bretaña romana y el colapso de su autoridad durante el siglo V, la isla había vuelto al control de los líderes nativos británicos que gobernaban reinos pequeños basados en los antiguos distritos gubernamentales romanos, o civitates como se llamaban en latín. Estos reinos pequeños eran vulnerables a las incursiones y las invasiones, en especial de los irlandeses al oeste y los pictos al norte. En un intento por aumentar las defensas, los britanos contrataron a mercenarios sajones a quienes pagaron en tierras y comida, una estrategia calcada del Imperio romano de Occidente.
Como suele ocurrir, esta estrategia acabó en desastre, ya que una disputa sobre un pago hizo que los sajones se rebelaran contra sus antiguos empleadores en torno a 441. Sin embargo, de manera singular entre los habitantes del antiguo Imperio romano, los britanos lograron organizarse contra los invasores antes de que los invadieran por completo. Después hubo alrededor de medio siglo de guerras entre los britanos y los sajones, con muchas victorias en ambos bandos. Aunque los britanos no lograron expulsar a los sajones de Gran Bretaña por completo, mantuvieron el control de la mayor parte de la isla y los sajones se vieron relegados a las partes orientales de la misma. Luego hubo un periodo de relativa paz que duró hasta cerca de 577, y es en esta época en la que se sitúa la carrera de Maglocunus.
Genealogía de Maglocunus
La familia de Maglocunus había sido prominente en Gran Bretaña desde la época romana. Su ancestro Paterno (Padarn en galés) recibió el apodo de Beisrudd o «Capa roja»; las capas escarlatas era una marca de alto rango en el Ejército romano y, por lo tanto, parece ser que Paterno ostentaba algún tipo de mando militar superior. La tradición posterior sitúa a sus descendientes en la región de Gododdin, que más o menos se ajusta a la actual Lothian. Uno de los descendientes de Paterno, llamado Cunedda, se trasladó al norte de Gales y expulsó a los irlandeses que habían ocupado la región. El historiador Nennio del siglo IX data este hecho 146 años antes del reinado de Maglocunus; es decir, en algún momento a finales del siglo IV. Es posible que Cunedda estuviera actuando bajo autoridad imperial para reforzar las defensas de una parte vulnerable de la Gran Bretaña romana.
El relato de Gildas
La mayor parte de la información sobre Maglocunus proviene de De Excidio Britanniae de Gildas. Gildas era un monje que creía que la inmoralidad y maldad británicas provocarían el juicio divino y el desastre en el país. Escribió De Excidio para resaltar el pecado de los gobernantes seculares y religiosos de Gran Bretaña y exhortarlos al arrepentimiento. Como parte de esto, condena a cinco reyes británicos por nombre: Constantino de Dumnonia, Aurelio Canino, Vortiporio, Cuneglaso y Maglocunus, «el último de mi lista y el primero en maldad» (Gildas, De Excidio Britanniae, 33).
Gildas nos dice que Maglocunus era un hombre muy fuerte, tanto físicamente como en la política: «El Rey de todos los reyes... te hizo superior a casi todos los demás reyes de Gran Bretaña, tanto en reino como en la forma de tu estatura» (Gildas, De Excidio Britanniae, 33). Este poder lo había conseguido por medios violentos: cuando todavía era un hombre joven, Maglocunus había derrocado a su propio tío y se había apoderado de su reino; después se dedicó a deponer y matar «a muchos de los tiranos antes mencionados» (Gildas, De Excidio Britanniae, 33), ya fueran los cuatro mencionados antes por nombre o tiranos británicos en general, a quien Gilgas había amonestado anteriormente en conjunto.
No obstante, parece que estas acciones violentas perturbaron la conciencia de Maglocunus, dado que, algún tiempo después de hacerse con el poder, abdicó y se convirtió en monje, lo que causó «gran alegría y placer, tanto en el cielo como en la tierra» (Gildas, De Excidio Britanniae, 34). Es posible que conociera al propio Gildas en aquella época: Gildas conoce la apariencia física impresionante del tirano, lo que puede que indique que se conocían personalmente, y una amistad y posterior distanciamiento explicarían parte de la ira que Gildas parece sentir contra él.
Maglocunus no se quedó demasiado tiempo en el monasterio. Pronto regresó a sus viejas costumbres «como un perro enfermo a su temible vómito» (Gildas, De Excidio Britanniae, 34) y parece que recuperó el control de su reino una vez más. Se casó poco después, antes de cansarse de su nueva esposa y asesinar a su propio sobrino para casarse con la esposa de este.
Otras fuentes
Gildas, que escribió mientras Maglocunus todavía estaba vivo, obviamente no da ningún detalle sobre su muerte. Sin embargo, los Anales de Gales del siglo X nos informan de que «Mailcun rey de Gwynedd» se murió en una «gran peste» en el año 547. Esta fue probablemente la peste de Justiniano (541-542) que golpeó el Imperio bizantino y después se extendió por Europa y Oriente Medio, cobrándose la vida de millones de personas.
Maglocunus también se menciona, con el nombre de «Mailcunus», en Historia Brittonum (Historia de los britanos) de Nennio, del siglo IX. Nennio, que era un monje galés, nos dice que Maglocunus «reinó como un gran rey de los britanos, en la región de Gwynedd» al mismo tiempo que «Talhaern Tataguen era famoso por su poesía y Neirin, Taliesin, Bluchbard y Cian, a quien llaman Guenith Guaut, también eran famosos en la poesía británica» (Nennio, Historia Brittonum, 62). Gracias a Gildas sabemos que a Maglocunus le gustaba oír poemas de alabanza compuestos en su honor, y es posible que algunos, o todos, los poetas mencionados por Nennio fueran recibidos en la corte de Maglocunus.
Otros libros posteriores de registros eclesiásticos, tales como el Libro de Llandaff del siglo XII, mencionan a Maglocunus como benefactor de la Iglesia. Sus donaciones están registradas por todo Gales, lo que indica que su control iba más allá de las fronteras de Gwynedd. También se lo conmemora en un raro ejemplo de epigrafía de la Edad Oscura de Gran Bretaña: una piedra en Nevern, Pembrokeshire, tiene una inscripción en latín y ogham que dice «[este monumento] de Maglocunus hijo de Clutorus».
Fiabilidad de las fuentes
A pesar de que tenemos más fuentes sobre la vida de Maglocunus que de casi cualquier otro gobernante del siglo VI, hay que tener presentes sus limitaciones. Gildas, como contemporáneo y posible conocido del monarca, debería tener la información más fiable, aunque el propósito moralista de su De Excidio Britanniae hace que recalque lo que él considera los aspectos más negativos del gobierno de Maglocunus. No sabemos hasta dónde compartían sus coetáneos su opinión negativa de Maglocunus.
Nennio, que escribió varios siglos después de la muerte de Maglocunus, habría dependido de los registros orales y escritos sobre su vida; como estos registros no se han conservado, no podemos comprobar su exactitud. Nennio no da signo alguno de conocer el relato de Gildas; algunos detalles como que Maglocunus derrocara a su tío, se uniera a un monasterio y después se casase con la esposa de su sobrino, brillan por su ausencia en Historia. Por lo tanto, parece que como mínimo ofrece una confirmación independiente del estatus de Maglocunus de monarca poderoso. La asociación de Maglocunus con Gwynedd se ha cuestionado basándose en que Gwynedd en el siglo VI era un lugar atrasado, mientras que el propio Maglocunus era obviamente una figura poderosa. Sin embargo, es posible conciliar estos dos hechos: Gildas dice que Maglocunus derrocó a muchos otros tiranos, así que es posible que empezara su carrera como gobernante de Gwynedd antes de conquistar los reinos circundantes y se convirtiera en uno de los principales monarcas de Gran Bretaña.
Del mismo modo, los Anales de Gales arece ser independiente de Historia Brittonum. El manuscrito original no fecha ningún acontecimiento recogido: en vez de eso, habla de una secuencia de años, cada uno designado con la palabra «an.» (una abreviación latina para annum, «año»). Para calcular las fechas de los acontecimientos, hay que empezar por un evento del que conozcamos la fecha y luego hacer la cuenta desde ahí. Por desgracia, no todos estos acontecimientos tienen la cantidad correcta de años entre unos y otros. Por lo tanto, dependiendo de qué acontecimiento se tome como punto de partida, la muerte de Maglocunus se puede situar desde 537 hasta 550.
El legado de Maglocunus
Tal y como corresponde a una figura poderosa, Maglocunus perduró en las leyendas galesas mucho después de su muerte. Aparece mencionado en las tríadas galesas medievales: su vaca Brech («moteada») aparentemente era una de las Tres vacas principales de la isla de Gran Bretaña, signifique lo que signifique eso. Maglocunus también juega un papel importante como antagonista de la historia medieval tardía Ystoria Taliesin, la Historia de Taliesin. En este relato, aparece como un monarca rico y poderoso, pero también algo arrogante: encarcela al amigo de Taliesin, Elfin, cuando este afirma tener una mujer más virtuosa y un bardo más hábil que el rey, hasta que Taliesin lo libera usando la magia. Parece que Taliesin y Maglocunus fueron contemporáneos, a juzgar por el relato de Nennio, pero Ystoria Taliesin, al igual que los romances artúricos que circulaban en esa misma época, es fundamentalmente una obra de ficción que se basa en tradiciones históricas de la Gran Bretaña medieval temprana pero no se limita de ningún modo a ellas.
Fuera de Gales, Maglocunus es conocido por su aparición en el relato pseudohistórico de Geoffrey de Monmouth, Historia Regum Britanniae (Historia de los reyes de Gran Bretaña). El relato de Geoffrey sobre Maglocunus (o «Malgo», como lo llama Geoffrey) se basa ampliamente en Gildas, aunque Geoffrey presenta las acciones del monarca de una manera mucho más favorable.
Haciéndose eco de Gildas, describe a Maglocunus como «el más apuesto de todos los líderes de Gran Bretaña». También nos dice que «se esforzó para acabar con los que gobernaban al pueblo con dureza» (Geoffrey de Monmouth, Historia Regum Britanniae, 11.7), aparentemente basándose en el informe de Gildas de que «había expulsado a muchos de los tiranos antes mencionados, tanto de la vida como del reino» (Gildas, De Excidio Britanniae, 33). El único vicio que Geoffrey le atribuye a Maglocunus es el de la sodomía, posiblemente una interpretación demasiado literal de la descripción que hace Gildas de él: «[revolcándose] en un remanso de crímenes negros, como si estuviera empapado del vino que se prensa en la vid de Sodoma» (Gildas, De Excidio Britanniae, 33).
A diferencia de Gildas, para quien Maglocunus no es más que un monarca británico más, aunque poderoso, Geoffrey afirma que Maglocunus «se convirtió en el gobernante de toda la isla» (Geoffrey de Monmouth, Historia Regum Britanniae, 11.7); casi con toda certeza, esto proviene de la concepción anacrónica de Geoffrey de que «Gran Bretaña» (en el sentido de Inglaterra) siempre había estado unificada, en vez de provenir de una tradición medieval temprana genuina. Geoffrey llega incluso a afirmar que la autoridad de Maglocunus iba más allá de la propia Gran Bretaña y abarcaba las otras seis islas vecinas de Irlanda, Islandia, Gotlandia, las Orcadas, Noruega y Dinamarca. No está claro de qué fuente saca esto, pero podemos estar seguros de que ninguna entidad política real del siglo VI gobernó todas estas tierras.
Maglocunus perduró en el recuerdo de sus descendientes, los reyes de Gwynedd, como un miembro temprano importante de su dinastía. Aunque el control de Gwynedd sobre los reinos circundantes no parece que fuera más allá del reinado del propio Maglocunus, sus descendientes gobernaron Gwynedd durante siete siglos después de su muerte, lo que quizás convierte a su familia en la casa real más antigua de la Europa medieval para cuando desapareció. Gwynedd se volvería a convertir en el reino galés más poderoso durante el reinado de Rhodri el Grande (844-878) y fue el último territorio galés en caer frente a los invasores ingleses en 1282. Por lo tanto, durante un periodo de unos 400 años, los descendientes de Maglocunus desempeñaron un papel principal en los asuntos galeses y en el mantenimiento de la independencia del país contra los descendientes de esos mismos anglosajones contra los que sus ancestros habían luchado en el siglo V.

