John Rackham (fallecido en 1720), también conocido como Jack Rackham o «Calicó Jack» por su preferencia por la ropa de algodón, fue un pirata inglés durante la llamada Edad de Oro de la piratería (1690-1730). Rackham asumió el mando de la tripulación pirata de Charles Vane (fallecido en 1721), y entre sus reclutas se encontraban dos infames mujeres piratas: Anne Bonny y Mary Read. El capitán Rackham fue juzgado por cuatro cargos de piratería, declarado culpable y ejecutado en la horca en Port Royal, Jamaica, en noviembre de 1720.
El intendente de Charles Vane
Desde al menos 1718, Rackham navegó como intendente y segundo al mando del temido pirata inglés Charles Vane, que operaba en el Caribe y junto a las costas orientales de de América del Norte. Antes de esa fecha, no se sabe sobre nada la vida de Rackham. En agosto de 1718, Vane se negó a aceptar el perdón real en las Bahamas y disparó sus cañones contra el navío del gobernador Woodes Rogers (1679-1732), mientras él y Rackham se fugaban del puerto hacia la libertad del mar abierto.
Rackham y Bonny, con una tripulación de menos de veinte hombres, eran piratas modestos en la escala del gran escenario del Caribe.
Vane comandaba una pequeña flota de barcos piratas mientras que Rackham estaba al mando del Kingston, un navío inglés capturado como botín. Vane tenía fama de ser un capitán cruel, conocido por imponer castigos brutales como la pasada por la quilla, y muchos lo acusaban de no repartir el botín de manera justa entre su tripulación. En noviembre de 1718, se negó a atacar una fragata francesa fuertemente armada en el Paso de los Vientos, entre Cuba y La Española. La decisión encendió el descontento entre los hombres que, tras una larga temporada sin haber capturado un botín, ansiaban un buen saqueo y en la primavera de 1719, la tripulación se amotinó. Vane fue destituido por votación después de ser acusado de cobardía, y Rackham ascendió al puesto de capitán. No obstante, es posible que el conflicto no girara en torno a la cobardía, sino a una disputa más mundana: Rackham, al parecer, se negaba a compartir el licor que formaba parte del cargamento del Kingston. Vane fue obligado a partir en otro navío, pero el destino le jugó una última mala pasada: el barco naufragó. Tiempo después fue rescatado de una isla desierta, llevado a prisión y, finalmente, condenado a la horca.
Rackham, Bonny y Read
Mientras tanto, Rackham continuaba con sus propias actividades piratas. Su apodo, «Calicó Jack», se debía a su preferencia por la sencilla ropa de algodón calicó, originario de Calcuta, India, en contraste con las sedas y terciopelos que solían lucir otros capitanes piratas. Su bandera, la temida Jolly Roger era singular: mostraba una calavera blanca sobre fondo negro, bajo la cual se cruzaban dos sables curvos. Su propósito era claro y directo: advertir a las víctimas de que se rindieran sin oponer resistencia.
Rackham fue célebre por tener en su tripulación a una mujer pirata: Anne Bonny (o Bonney) era una mujer irlandesa que había abandonado a su esposo, James Bonny, y conocido a Rackham en el refugio pirata de la isla Providencia, en las Bahamas, hacia mayo de 1719. Se convirtieron en amantes mientras Rackham disfrutaba de un período de descanso en tierra firme tras haber recibido un perdón del gobernador Woodes Rogers. Rackham describía su manera de conquistar el corazón de Bonny como idéntica a la de abordar un navío en altamar: «sin perder tiempo, directo al abordaje, cada cañón en acción, y el premio en mis manos» (Cordingly, 57).
Bonny y Rackham tuvieron un hijo, pero lo abandonaron en Cuba, donde Bonny pasó la última parte de su embarazo.
Rackham regresó a la piratería cuando, junto a Anne, abandonó las Bahamas en agosto de 1719 a bordo del William, un balandro de un solo mástil y doce toneladas que habían capturado en el puerto de New Providence. El William estaba armado con cuatro cañones pesados, dos pequeños cañones giratorios y una generosa provisión de municiones. El 5 de septiembre, el gobernador Rogers emitió una orden de captura contra Rackham.
Calicó Jacky Bonny, con una tripulación de menos de 20 hombres y pocas capturas, eran piratas de medio pelo. No lograron apoderarse de grandes botines y algunas de sus víctimas fueron simples barcos pesqueros. El botín solía consistir en cargamentos de tabaco, cocos, pimienta y azúcar, que luego vendían a comerciantes en los refugios piratas. Eso sí, Rackham y su tripulación no eran conocidos por recurrir a violencia excesiva ni por maltratar a sus prisioneros. Un ejemplo de ello fue el caso de un navío mercante de Madeira, que fue devuelto a su capitán una vez que Rackham se llevó lo que deseaba. En una de sus capturas, sumaron a otra mujer a la tripulación: Mary Read. Tanto Bonny como Read vestían como marineros y combatían con pistolas en mano. La tripulación de Rackham era un grupo insólito de renegados, en una época en la que la presencia femenina a bordo era extremadamente rara. De hecho, muchos capitanes piratas incluían en sus artículos de abordo cláusulas que prohibían expresamente la presencia de mujeres o muchachos, con el fin de evitar disputas por favores sexuales o comportamientos depredadores. Como señala el historiador J. Rogozinski, en el caso de Bonny y Read, «los piratas toleraban a las mujeres porque se ofrecían a todos los miembros de la pequeña tripulación de Rackham» (33).
La tripulación mixta comandada por Rackham logró eludir temporalmente a las autoridades, saqueando barcos mercantes en aguas de las Bahamas y a lo largo de una extensa ruta que iba desde las Bermudas hasta La Española. Bonny y Rackham tuvieron un hijo, pero lo abandonaron en Cuba, donde Bonny pasó la última parte de su embarazo.
Captura
A finales de octubre o comienzos de noviembre de 1720, mientras su barco se encontraba anclado en el extremo occidental de Jamaica, Rackham se vio sometido a un ataque sorpresa del Tyger, una embarcación tipo esnón de 90 toneladas enviada por el nuevo gobernador de la isla, sir Nicholas Lawes, y comandada por Jonathan Barnet. Los piratas, 18 en total, cortaron el cable del ancla y emprendieron una fuga apresurada, pero fueron alcanzados durante la noche y abordados. John Rackham y el resto de la tripulación se ocultaron bajo cubierta, probablemente todos estaban ebrios tras haber celebrado con unos pescadores locales, y solo Bonny, Read y otro tripulante ofrecieron resistencia contra los hombres de Barnet. A pesar de ello, fueron capturados y trasladados a Spanish Town (entonces llamada Santiagode la Vega), en Jamaica, para ser juzgados. El gobernador Lawes informó del suceso con precisión en una carta enviada a Londres con fecha 13 de noviembre de 1720:
Hace aproximadamente quince días, un balandro comercial de esta isla, bien tripulado y comandado por un sujeto enérgico, Jonathan Barnet, nos prestó un gran servicio. Se encontró con un barco pirata en la parte de sotavento de esta isla, comandado por un tal Rackham, con 18 piratas más, a quienes capturó y que ahora se encuentran encarcelados. (citado en Cordingly, 220)
Rackham se declaró inocente del cargo de piratería, a pesar de la abrumadora evidencia en su contra, que incluía testimonios de víctimas y testigos oculares. Los cargos se referían a cuatro episodios concretos de actos piráticos:
Que «atacaron, enfrentaron y capturaron, de manera deliberada, criminal y hostil, siete determinadas embarcaciones pesqueras», y que agredieron a los pescadores y les robaron tanto el pescado como sus aparejos de pesca.
Que, «en alta mar, a una distancia de unos 14 kilómetros de la isla de La Española… atacaron, dispararon y capturaron dos balandras mercantes», y agredieron a James Dobbin y otros marineros.
Que, en alta mar, a unos 24 kilómetros de la bahía de Port Maria, en la isla de Jamaica, dispararon contra una goleta al mando de Thomas Spenlow y la capturaron, poniendo a Spenlow y a los marineros «temiendo por sus vidas».
Que, a unos cinco kilómetros de la bahía de Dry Harbour, en Jamaica, abordaron un balandro mercante llamado Mary, comandada por Thomas Dillon, y se apoderaron de la nave y su utilería. (Cordingly, 63)
Rackham fue declarado culpable de los cuatro cargos. Al enterarse de que sería ejecutado en la horca, Bonny no mostró compasión alguna; según se cuenta, declaró con frialdad: «Si hubieras peleado como un hombre, no te colgarían como a un perro» (Downie, 193). La ejecución de Rackham tuvo lugar el 18 de noviembre, y como era costumbre con los capitanes piratas más notorios, su cuerpo fue expuesto en una jaula y dejado a la intemperie para pudrirse en una pequeña isla frente al puerto de Port Royal, conocida entonces como Deadman’s Cay («el cayo del hombre muerto», hoy rebautizada como Rackham’s Cay). Este macabro espectáculo servía como advertencia para cualquiera que se sintiera tentado a abrazar la vida delictiva. Bonny y Read fueron juzgadas unos días después; ambas fueron halladas culpables y sentenciadas a la horca por actos de piratería. No obstante, la ejecución de ambas fue aplazada cuando revelaron que estaban embarazadas. Read murió en prisión a causa de una fiebre, mientras que el destino final de Anne Bonny permanece en el misterio.
John Rackham se incluyó, junto a muchos otros piratas, en una biografía dentro de la célebre obra Historia general de los robos y asesinatos de los piratas más notorios, compilada en la década de 1720. El libro fue atribuido en su portada a un tal capitán Charles Johnson, aunque se sospecha que este nombre podría ser un seudónimo de Daniel Defoe (aunque el asunto sigue en debate académico, y no se descarta que Charles Johnson haya sido una figura real, aunque completamente desconocida, experta en piratería).
Dado su historial de escasos botines, Calicó Jack probablemente no habría ocupado más que una nota al pie en los libros de historia de no ser por su relación con Anne Bonny y Mary Read. Sin embargo, un aspecto de la historia de Rackham ha demostrado tener una vigencia duradera: su bandera pirata, la famosa Jolly Roger, que ha sido reutilizada en múltiples contextos desde entonces, de los cuales uno de los más conocidos su adopción como emblema del equipo de fútbol americano Tampa Bay Buccaneers, de la NFL, con sede en Tampa, Florida.
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 21 septiembre 2021. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.