Homo heidelbergensis

Emma Groeneveld
por , traducido por Eliana Rua Boiero
publicado el
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Homo Heidelbergensis Reconstruction (by Tim Evanson, CC BY-SA)
Reconstrucción de Homo heidelbergensis Tim Evanson (CC BY-SA)

Homo heidelbergensis es una especie extinta de humano que se ha identificado tanto en África como en el oeste de Eurasia desde hace unos 700.000 años en adelante hasta hace 200.000 años, por lo que encaja cómodamente en el Pleistoceno Medio. Estos homininos, que reciben su nombre por un pedazo de mandíbula hallada cerca de Heidelberg, Alemania, ocupan un lugar intrigante y muy debatido en el lío de la evolución humana; en general, se considera que se desarrollaron de Homo erectus y dieron lugar a Homo sapiens en África y a los neandertales en Europa. Sin embargo, exactamente cómo o por qué ocurrió esto (o incluso si ocurrió) es un tema muy debatido, y lo mismo es válido para la definición precisa de esta especie, por ejemplo, qué fósiles deberían incluirse y cuáles no.

No obstante, según la perspectiva general, se reconoce que Homo heidelbergensis es una especie separada, un poco más inteligente e ingenioso que sus predecesores; asimismo, está asociado con herramientas bastante complejas, lo que nos permite tener un atisbo de estrategias de caza posiblemente bastante osadas que implicaban animales de presa más grandes, lo que a su vez insinúa la presencia potencial de cooperación social.

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Descubrimiento

En 1907, la mina de arena de Grafenrain, en la localidad de Mauer, cerca de Heidelberg, Alemania, se volvió una sensación cuando se descubrió allí una mandíbula robusta de una especie previamente desconocida de humano. Tras darse cuenta de que exhibía tanto características más primitivas como partes que le recordaban rasgos humanos más recientes, Otto Schoetensack la asignó a una especie separada que denominó Homo heidelbergensis al año siguiente. La mandíbula se había datado recientemente a hace alrededor de 600.000 años, fecha que cae dentro del período interglaciar MIS 15 e indica que su dueño no se habría congelado de forma instantánea al llegar a esta región.

Homo Heidelbergensis era una versión algo más fornida que nosotros, notablemente más robusta, pero con un tamaño de cerebro casi parecido al nuestro.

¿Qué aspecto tenían?

Si entráramos en una cueva del Pleistoceno Medio habitada por un grupo promedio de Homo heidelbergensis, probablemente pensaríamos que son versiones algo más fornidas que nosotros, notablemente más robustas, pero con un tamaño de cerebro casi parecido al nuestro (tal vez de 1200 cm3 o más en promedio, el cual es marcadamente más grande que el de Homo erectus).

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Si bien Homo heidelbergensis tenía una cara ancha y bastante robusta, reminiscente de Homo erectus, sus arcos superciliares eran menos pronunciados y su nariz era más vertical, como los nuestros, en lugar de inclinarse hacia delante como los de Homo erectus. Un buen ejemplo de esta mezcla de características es un cráneo hallado en Bodo, Etiopía, datado hace alrededor de 600.000 años, que, de forma razonable, se puede agrupar no solo con otros fósiles de África, como los de Broken Hill en Zambia, los de Elandsfontein en Sudáfrica y los del lago Ndutu en Tanzania, sino también con individuos de Europa, como los de Petralona en Grecia y los de Arago en Francia y, en general, con la mandíbula hallada en Mauer, Alemania.

Cuando el registro fósil del Pleistoceno Medio decida ser un poco más generoso, tal vez podamos visualizar, de forma más directa, el desarrollo propuesto de Homo heidelbergensis en Homo sapiens en África y en los neandertales en Europa. Un ejemplo posible proviene del yacimiento de Boxgrove en Inglaterra, Europa, que normalmente se asigna a Homo heidelbergensis y se cree que tiene unos 500.000 años de antigüedad. La tibia encontrada allí muestra que era más robusto que los especímenes promedio de Homo heidelbergensis e indica proporciones corporales mejor adaptadas al frío, como las de los neandertales posteriores.

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Homo Heidelbergensis Skull
Cráneo de Homo heidelbergensis Ryan Somma (CC BY-SA)

Estilo de vida

Estos humanos eran cazadores-recolectores: algunos estaban bien adaptados al terreno africano en general más estable y cálido, y otra rama se destacó por ir de una región a otra de Europa siguiendo la expansión y el retroceso de las capas de hielo. Obviamente, estas bandas no habrían compartido las mismas costumbres exactas, pero igual podemos pintar un panorama general con el agregado de algunos toques de color regional.

Parte de este panorama general implica que Homo heidelbergensis volvía a casa tras una cacería fructífera y cocinaba la captura del día sobre un fuego. Las viviendas preferidas eran las cuevas que, durante el Pleistoceno Medio, se volvieron más estructuradas espacialmente y salpicadas de fogones. Aunque se ha observado el uso ocasional de fogones desde al menos hace 1,8 millones de años, la presencia del fuego no fue muy frecuente hasta la época de Homo heidelbergensis. Durante este período, Homo heidelbergensis se acostumbró más al fuego y a su potencial para cocinar; sabemos que, al menos hace unos 400.000 años, los humanos que deambulaban por el Viejo Mundo (incluido el norte más frío, donde era particularmente más útil) claramente utilizaban el fuego de forma habitual.

El fuego ya es una señal de un estilo de vida más avanzado, y esta imagen está respaldada por las herramientas fabricadas y utilizadas por Homo heidelbergensis. Sus conjuntos de herramientas eran más sofisticados que los de Homo erectus y pertenecían, en contraste con los del Achelense inicial, a la industria del Achelense posterior. En general, el Achelense se caracteriza por bifaces grandes como hachas de mano, picos y cuchillas, mientras que las herramientas achelenses posteriores eran más delgadas y simétricas, y tenían lascas más finas.

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Destreza para la caza

Determinados hallazgos parecen sugerir que las herramientas creadas por Homo heidelbergensis les permitieron no solo procesar sus alimentos y trabajar materias primas de forma satisfactoria, sino también volverse cazadores expertos y ascender en la cadena alimenticia. En el yacimiento de Boxgrove en Inglaterra, datado a hace unos 500.000 años, se han hallado bifaces de pedernal delgadas y extensamente lascadas junto con restos de caballos y rinocerontes. Curiosamente, los huesos de los animales exhiben marcas de corte, lo que indica que Homo heidelbergensis parece haberlos matado y descuartizado.

En Schöningen, Alemania, las cosas se volvieron más emocionantes con el descubrimiento de ocho lanzas de madera hábilmente confeccionadas, creadas hace al menos 300.000 años. Los restos de numerosos caballos (muchos con marcas de corte en los huesos) hallados en el mismo horizonte los conectan con Boxgrove y parecen indicar que Homo heidelbergensis cazaba animales grandes de forma sistemática. Esta no es una hazaña sencilla; la fabricación de lanzas muestra una planificación activa, y derribar a estos animales peligrosos habría requerido coordinación y una comunicación sofisticada.

Homo Heidelbergensis Spear
Lanza de Homo heidelbergensis P. Pfarr NLD (CC BY-SA)

Así, el contexto de estas actividades insinúa la existencia de una estructura social que bien podría haber sido más generalizada. Si bien la madera no suele resistir muy bien el paso del tiempo, las herramientas líticas de Homo heidelbergensis muestran una naturaleza avanzada similar en todas sus variedades y, a menos que esta región específica fuera de alguna manera única en su desarrollo, las herramientas de madera podrían haber formado una parte importante de los conjuntos de herramientas prehistóricos de estos individuos. Si ese fue efectivamente el caso, se supone que las implicaciones sociales que se han sugerido para el yacimiento de Schöningen son válidas para toda la especie. Aún es posible que descubramos más evidencia para arrojar luz sobre este asunto.

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El lugar de Homo heidelbergensis en la evolución

Como a veces puede ser difícil agrupar con seguridad fósiles ambiguos (los cuales abundan) en una especie como Homo erectus, Homo heidelbergensis o los neandertales, los investigadores han ideado todo tipo de escenarios para describir el lugar de Homo heidelbergensis en la evolución. A veces se elimina totalmente a Homo heidelbergensis a favor de una definición más amplia de Homo erectus; otras, se considera a Homo heidelbergensis como un linaje exclusivamente europeo que dio lugar a los neandertales; y al tipo de fósiles más resistente asociado con Homo heidelbergensis parece estar costándole alcanzar algún tipo de consenso.

Hace alrededor de 700.000 años, Homo heidelbergensis se desarrolló a partir de Homo erectus.

Sin embargo, hasta ahora el escenario con mayor respaldo de la evidencia anatómica y genética, cuyas líneas generales (aunque no siempre los detalles) son favorecidas por la mayoría de la gente, es el siguiente. Hace alrededor de 700.000 años (y tal vez antes, hace 780.000 años), Homo heidelbergensis se había desarrollado a partir de Homo erectus. En África, fueron parte de una transición gradual en mosaico hacia el Homo sapiens más antiguo hace unos 200.000 años. Los hallazgos en yacimientos como Omo Kibish en Etiopía, Irhoud en Marruecos y Herto en la región del Awash medio parece demostrar esto.

Las poblaciones de Homo heidelbergensis también se diseminaron por el oeste de Eurasia y aparecieron al norte de los macizos principales de Europa en algún momento después de hace 700.000 años. Claramente se adaptaron bien al entorno desafiante, y las condiciones frías los llevaron a evolucionar las características faciales especializadas y la complexión más fornida de los neandertales, a los cuales dieron lugar y que exhiben rasgos claros y reconocibles desde hace aproximadamente 200.000 años en adelante. Claro que, al ser este un proceso gradual, la cronología propuesta es tema de mucha discusión.

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Sin embargo, hay otro grupo que también se deriva de Homo heidelbergensis. En 2008, se halló un hueso de dedo humano en la cueva de Denisova, en el macizo de Altái, en Siberia, que resultó pertenecer a una especie separada denominada denisovanos. La evidencia genética reveló que son una especie hermana de los neandertales, y estos dos grupos divergieron en algún momento después de que los linajes de Homo heidelbergensis que condujeron a Homo sapiens, así como a los neandertales, y los denisovanos se hubieran dividido.

Stringer Graph-model of Homo Evolution
Modelo gráfico de Stringer sobre la evolución de Homo Chris Stringer (CC BY-SA)

Esta nueva adición deja aún más clara la complejidad de las historias evolutivas del Pleistoceno. Otro ejemplo confuso son los fósiles del yacimiento de Sima de los Huesos en España. Estos fósiles, generalmente agrupados en Homo heidelbergensis, tienen al menos 430.000 años (y tal vez hasta 530.000 años) y ya exhiben algunas características del tipo neandertal, lo que inicia el debate sobre si no deberían considerarse protoneandertales: Homo heidelbergensis en camino a terminar convirtiéndose en neandertales. Curiosamente, en 2014 se recuperó ADN mitocondrial de uno de los fósiles de Sima que demostró que estaba estrechamente relacionado con el linaje que condujo a los denisovanos, un grupo hermano de los neandertales. Está claro que el Pleistoceno fue testigo de una historia compleja de la evolución humana.

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Sobre el traductor

Eliana Rua Boiero
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.

Sobre el autor

Emma Groeneveld
Emma estudió Historia e Historia de la Antigüedad. Durante su maestría, se centró en Heródoto, así como en la jugosa política de las cortes antiguas, pero más recientemente ha estado inmersa en todo lo relacionado a la prehistoria.

Cita este trabajo

Estilo APA

Groeneveld, E. (2025, agosto 30). Homo heidelbergensis. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-15837/homo-heidelbergensis/

Estilo Chicago

Groeneveld, Emma. "Homo heidelbergensis." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, agosto 30, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-15837/homo-heidelbergensis/.

Estilo MLA

Groeneveld, Emma. "Homo heidelbergensis." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 30 ago 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-15837/homo-heidelbergensis/.

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