Gestapo

Mark Cartwright
por , traducido por Rosa Baranda
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Gestapo Prison Cells (by B.Hardy - Imperial War Museums, CC BY-NC-SA)
Celdas de una prisión de la Gestapo B.Hardy - Imperial War Museums (CC BY-NC-SA)

La Gestapo era la organización policial secreta de la Alemania nazi. Creada en 1933, la Gestapo llegaría a convertirse en uno de los instrumentos de terror estatal más temidos, cuyos miembros tenían pocas o ninguna limitación legal a sus acciones. La Gestapo arrestó, interrogó, agredió, encarceló y ejecutó a cientos de miles de personas en toda Europa, desde civiles judíos hasta prisioneros de guerra aliados.

Orígenes y cultura

La Gestapo era la organización que formó Hermann Göring (1893-1946) para reemplazar a la policía política prusiana en 1933. El nombre Gestapo, acuñado en 1933 por un secretario, deriva de Geheime Staatspolizei (Geheime STAatsPOlizei), es decir, la policía secreta del Estado. Con Göring todavía como cabeza visible, el primer jefe administrativo de la Gestapo fue Rudolf Diels (1900-1957), un funcionario que era quien dirigía realmente la organización. En 1934, cuando el Estado prusiano se integró plenamente en Alemania, Heinrich Himmler (1900-1945), que era la cabeza de las SS (Schutzstaffel), la organización paramilitar, tomó el relevo de Göring en cuanto a la responsabilidad general de la Gestapo. Las peleas por el poder dentro de la compleja red de organizaciones estatales nazis continuaron cuando, en 1936, Reinhard Heydrich (1904-1942), el diputado de Himmler, introdujo la Gestapo dentro de su organización de seguridad policial más amplia, la Sipo (Sicherheitspolizei). En septiembre de 1939 se creó una nueva organización nazi, la Reichssicherheitshauptamt, la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA). La RSHA incluía la policía criminal o Kriminalpolizei (Kripo), la agencia de inteligencia SD (Sicherheitsdienst), la Gestapo y un departamento de inteligencia extranjera. Con la integración de la RSHA en las SS, Heydrich se convirtió en el tercer nazi más poderoso tras el fürher, Adolf Hitler (1889-1945) y Himmler, el superior inmediato de Heydrich.

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La Gestapo buscaba a aquellos identificados oficialmente como enemigos del Tercer Reich.

De acuerdo con el deseo de Hitler de que todo el mundo se vigilase entre sí, la Gestapo se acabaría convirtiendo en el Departamento IV de las SS y también era parte del Ministerio de Interior del Reich. A medida que fue pasando el tiempo, la distinción entre las funciones de la Gestapo y las SS se fue difuminando y solapando cada vez más, especialmente porque Himmler fue sustituyendo a los antiguos oficiales de policía de la Gestapo con miembros de las SS que le eran leales a él personalmente. El Departamento IV estaba subdividido en más secciones. La Sección IV-A se encargaba de lidiar con comunistas, liberales y saboteadores; también cometía los asesinatos políticos. La Sección IV-B lidiaba con los judíos, los católicos, los protestantes y los masones. El jefe del departamento de la Gestapo a partir de 1939 fue Heinrich Müller (nacido en 1901), un hombre con mucha experiencia en la policía y en vigilancia ciudadana. La sede administrativa de la organización, así como su infame prisión principal se encontraba en el n.º 8 de Prinz Albrechtstrasse, en Berlín.

Heinrich Himmler, 1938
Heinrich Himmler, 1938 Bundesarchiv, Bild 183-R99621 (CC BY-SA)

Hitler le dio a la RSHA tres funciones principales: vigilar y reprimir a los enemigos del nazismo, recopilar información y eliminar a la gente que los nazis identificaban como inferior racialmente. Y La RSHA no tenía limitación legal alguna en ninguna de estas funciones. El objetivo final de Heydrich era conseguir lo que él mismo describió como «una supervisión total y permanente de todo el mundo por parte de la policía» (Stone, 164) y, con la RSHA, sin duda tenía las herramientas necesarias para conseguirlo. Cuando Heydrich fue asesinado por la resistencia checa en mayo de 1942, Ernst Kaltenbrunner (1903-1946) asumió el cargo de jefe permanente de la RSHA.

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La propaganda Nazi garantizaba que todos los ciudadanos tuvieran miedo de la Gestapo, cuyos agentes podían estar en cualquier parte.

El propósito de la Gestapo

La Gestapo iba en busca de aquellos que se habían identificado oficialmente como enemigos del Tercer Reich dentro de la Gran Alemania. Entre estos «enemigos» se contaban los judíos tal y como se identificaron de manera vaga en las Leyes de Núremberg de 1935, los romaníes, los masones, los comunistas, los criminales habituales, los homosexuales y gente con problemas físicos o mentales. También tenía como objetivo a la gente que utilizaba su posición para hablar en contra del régimen nazi, tales como sacerdotes o intelectuales, incluidos médicos, funcionarios y profesores. Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial (1939-45) y las fuerzas armadas alemanas avanzaron hacia territorios nuevos, se añadieron más «enemigos» a la lista, tales como prisioneros de guerra, guerrilleros, antiguos miembros del gobierno local y cualquiera que estuviera asociado con la autoridad del régimen anterior en un territorio dado. Una de las funciones de la Gestapo consistía en encontrar a estos «enemigos», muchos de los cuales podían estar sencillamente ocultos entre la población civil.

La gente a la que el Tercer Reich identificaba como enemigos no tenía por qué ser culpable de ningún crimen específico y rara vez contaban con ninguna representación legal o medios para apelar. Dicho de otra manera, cualquier civil considerado una amenaza para el control del régimen nazi podía ser detenido, encarcelado, enviado a los campos de concentración y ejecutado sin tener que dar ninguna razón o explicación. Los que intentaban defender a los inocentes a menudo también acababan apaleados, encarcelados o incluso ejecutados. Si el Estado se molestaba en someter a alguien por un sistema con la mínima apariencia judicial, entonces el Tribunal Popular Nacionalsocialista, el tribunal superior para los crímenes políticos, escuchaba ciertos casos. El Tribunal Popular solo tenía jueces con un sesgo claramente nazi y no había jurados. Los acusados no tenían derecho de apelación. El Tribunal Popular dictó casi 13.000 sentencias de muerte entre 1934 y 1944. Incluso la gente a la que el tribunal declaraba no culpable a menudo se encontraba arrestada de nuevo al poco tiempo por la Gestapo, que la llevaba de todas maneras a un campo de concentración.

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Reinhard Heydrich, 1942
Reinhard Heydrich, 1942 Bundesarchiv, Bild 152-50-10 / Friedrich Franz Bauer (CC BY-SA)

El miedo a la Gestapo

La propaganda Nazi garantizaba que todos los ciudadanos tuvieran miedo de la Gestapo, cuyos agentes podían estar en cualquier parte. Una palabra descuidada en el autobús, no saludar con el saludo nazi de «Heil Hitler» en el trabajo o incluso enviar una carta que criticaba al régimen o incluía opiniones «derrotistas» sobre la guerra y la Gestapo podía enterarse. Otros «crímenes» eran por ejemplo escuchar programas de radio prohibidos o leer literatura de la lista negra. Había muchas normas sobre los judíos después de aprobarse las Leyes de Núremberg. Por ejemplo, los no judíos no podían tener relaciones estrechas con los judíos, no podían escuchar música compuesta por judíos y no podían comprar en tiendas judías. Y los judíos tenían aún más restricciones; algunas normas eran claras, como no poder aparecer en público sin portar la estrella amarilla que los identificaba, pero otras eran mucho más sutiles, como por ejemplo la expectativa de que un judío le diera prioridad a otra persona si se cruzaba con otro peatón no judío y se bajara a la calzada. Y cualquiera podía denunciar tales nimiedades a las autoridades si quería.

Cuando se informaba sobre una persona, su nombre y sus detalles personales aparecían en los archivos de la Gestapo a medida que «Müller fue indexando y codificando por colores a la nación» (Thomas, 38). Si la Gestapo tenía el nombre de alguien en una categoría determinada en sus archivos, esa persona podía enfrentarse a consecuencias desagradables. A veces citaban a la gente a las oficinas locales de la Gestapo para una entrevista y a lo mejor lo único que sufrían era una reprimenda. Otras veces la persona tenía que volver para una observación posterior o los agentes de la Gestapo registraban su casa. Emmy Bonhoeffer recuerda lo que le pasó a su cuñado cuando cayó en manos de la Gestapo tras un comentario que hizo sobre el trato que les dieron a los judíos en el pogromo nazi conocido como Noche de los cristales rotos entre el 9 y el 10 de noviembre de 1938:

Recuerdo que el marido de mi hermana Lena, cuando salió a la mañana siguiente de la noche de los cristales rotos, tomó el tren para ir a su oficina en la ciudad y vio que la sinagoga estaba ardiendo y murmuró, «eso es un insulto a la gente culta, un insulto a la cultura». Bueno, inmediatamente un caballero frente a él se dio la vuelta y le enseñó la insignia del Partido y sacó sus papeles. Trabajaba para la Gestapo y mi cuñado tuvo que enseñarle su documentación, darle su dirección y le ordenaron que fuera a la oficina del Partido a las nueve de la mañana del día siguiente... lo castigaron a organizar y distribuir las tarjetas de racionamiento para la zona al principio de cada mes durante años, hasta el final de la guerra.
(Holmes, 42)

Gestapo Finger-crushing Device
Aparato para aplastar dedos de la Gestapo Imperial War Museums (CC BY-NC-SA)

Para muchos otros civiles, su enfrentamiento con la Gestapo les trajo consecuencias mucho más graves, como palizas con porras de goma o torturas en las que les destrozaban los dedos con un tornillo diseñado especialmente. El diarista judío Victor Klemperer (1881-1960), que sobrevivió al régimen nazi, escribió las notas siguientes en su diario sobre su amigo judío Ernst Kreidl, quien, como muchos otros, sencillamente desapareció un día:

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Viernes 21 de noviembre (1941)
Convocaron a Kreidl padre a la Gestapo antes de ayer por la mañana «para una interrogación»; no volvió. Su mujer acudió allí por la tarde: arrestado, PPD, bajo custodia por motivos políticos. Nadie sabe nada más... Es totalmente inofensivo... Todo el mundo se enfrenta a la amenaza de correr el mismo destino en cualquier momento.

Domingo 23 de noviembre
Kreidl padre sigue arrestado, nadie sabe el motivo. Circunstancia irónica: Se negaba rotundamente a salir a la calle con la estrella judía, vivía en casa desde el 19 de septiembre. El primer paseo que da: la Gestapo le ordena ir para «interrogarlo». Ahí lo detienen.

Domingo 28 de noviembre
Kreidl padre sigue arrestado. Nadie sabe de qué se le acusa. Su esposa no tiene permiso para hablar con él. Un inspector del PPD le dijo: «Ha hablado». El destino de Kreidl... en cualquier momento podría ser el mío.

Martes 23 de diciembre
Ernst Kreidl todavía está dentro; yo ya me he acostumbrado (pero ¿y él?), ya nadie pregunta mucho sobre él.
(Klemperer, 445-53)

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El arma definitiva de la Gestapo contra la población civil consistía en deportarla a los campos de trabajo o de concentración, donde las palizas y las malas condiciones a menudo suponían la muerte más pronto que tarde. A menudo la Gestapo eliminaba a la gente por el simple principio de que en algún momento podían convertirse en enemigos del Estado. Estos arrestos «preventivos» y, de hecho, la mayoría de los arrestos, se basaban en la información que recibían de informantes salidos del público general. A lo mejor recibían una recompensa en efectivo, pero también había otros motivos, tales como la promoción dentro del sistema nazi, un deseo de ver a un rival eliminado o porque sencillamente el informante creía realmente que estaba ayudando al Estado a liberarse de sus enemigos. Un aspecto importante de esto es que los estudios han revelado que entre el 50 y el 80 % de los casos presentados por la Gestapo contra civiles se basaban en información que había conseguido, y que le llevó a sospechar de alguien, gracias a informantes públicos y no por sus propias investigaciones. De hecho, la Gestapo llegó a tener tal cantidad de denuncias ciudadanas que Himmler se vio obligado a hacer saber que quienes hicieran declaraciones maliciosas sin fundamento sufrirían un castigo y serían enviados a los campos de concentración. A continuación, se presenta un ejemplo de un registro de la Gestapo de julio de 1940 de una civil (Maria Kraus) que denuncia a otra (Ilse Totzke):

Ilse Totzke reside en una casa en el jardín de al lado. Me llamó la atención el nombre porque ella tiene apariencia judía... Me gustaría mencionar que la señorita Totzke nunca responde al saludo alemán [Heil Hitler]. He deducido de lo que decía que su actitud es antialemana. Por contra, siempre ha favorecido a Francia y a los judíos. Entre otras cosas, me dijo que el Ejército alemán no estaba tan bien equipado como el francés... De vez en cuando, viene una mujer de unos 36 años y tiene apariencia judía... A mi juicio, la señorita Totzke se comporta de manera sospechosa. Pensé que podía estar involucrada en algún tipo de actividad perjudicial para el Reich alemán.
(Hite, 205)

Gestapo Chief Heinrich Müller
Jefe de la Gestapo Heinrich Müller Unknown Photographer (Public Domain)

La Gestapo era una organización relativamente pequeña dentro de la maquinaria estatal nazi que llegó a un poco más de 31.000 miembros al final de la Segunda Guerra Mundial, por lo que sin duda necesitaba ayuda externa para lograr sus objetivos. Como contaba con un número reducido de agentes, algunos historiadores modernos han señalado que la Gestapo no podría haber funcionado sin cierto grado de cooperación de la población general. A pesar de eso, la percepción de los ciudadanos de que la Gestapo estaba en todas partes, algo de lo que muchos dieron fe tras la guerra, fue un triunfo de la propaganda nazi. Los agentes de la Gestapo con sus clásicos abrigos largos de cuero negro, que algunos ciertamente llevaban, en realidad no estaban en todas partes, pero la atmósfera de tiranía era tal que la mayoría de la gente empezó a pensar que la Gestapo era omnipresente y que, incluso si no te estaba observando ningún agente de la Gestapo, estaba claro que los demás ciudadanos sí.

Los horrores del final

A medida que la Segunda Guerra Mundial se alargaba y la furia de Hitler contra sus enemigos se hacía más feroz, los miembros de la Gestapo participaron en operaciones secretas como las Einsatzgruppen, los escuadrones de fusilamiento que ejecutaron a cientos de miles de víctimas inocentes por toda la Europa ocupada. También estaba muy involucrada en la solución final, es decir, el transporte y exterminio masivo de judíos en campos de exterminios diseñados expresamente con tal propósito como Auschwitz y Dachau.

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La Gestapo también ejecutaba con frecuencia a los prisioneros de guerra. Según el testimonio dado durante los juicios de Núremberg, se dictaron órdenes de ejecutar a cualquier funcionario judío o comunista entre los prisioneros de guerra capturados durante la campaña contra la URSS. Los prisioneros de guerra de origen asiático a menudo recibían el mismo trato. La Gestapo también fue la responsable de la infame ejecución de 50 prisioneros de guerra aliados que, mediante una hazaña conocida generalmente como la «Gran evasión», habían excavado un túnel para escaparse de Stalag Luft III a Polonia occidental en marzo de 1944.

Hitler & Stauffenberg at the Wolf's Lair
Hitler y Stauffenberg en la Guarida del Lobo Bundesarchiv, Bild 146-1984-079-02 (CC BY-SA)

La Gestapo también aceleró la marcha tras el complot de 1944 para asesinar a Hitler, que tan solo logró herir al führer. La Gestapo tenía mucha práctica en hacer salir a los enemigos de dentro de las propias organizaciones nazis, empezando por la noche de los cuchillos largos de junio de 1934, la purga de la organización paramilitar de las SA. Tras el intento fallido de asesinato en 1944, a la Gestapo le dieron rienda suelta para dar caza a los conspiradores ya que Hitler estaba decidido a vengarse de cualquiera que hubiese participado remotamente. La Gestapo nombró al grupo responsable de la trama la Schwarze Kapelle («orquesta negra»), y arrestó no solo a los conspiradores sino también a sus hijos, cualquiera que pudiera haber estado relacionado con los conspiradores, pero probablemente no lo estaba y a cualquier otra persona que simplemente no le gustaba. Arrestaron a miles de personas que después fueron ejecutadas o enviadas a los campos de concentración.

La organización de la Gestapo colapsó a la vez que la propia Alemania al final de la Segunda Guerra Mundial, aunque siguió arrestando sospechosos políticos hasta los últimos días del conflicto. En los juicios de Núremberg de posguerra, cuyo objetivo era llevar a los criminales de guerra nazis ante la justicia, la Gestapo fue condenada oficialmente como una organización criminal. Kaltenbrunner, el jefe de la RSHA, fue declarado culpable de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y ahorcado en octubre 1946. Müller fue declarado muerto en mayo de 1945, pero su cuerpo nunca se identificó positivamente, un destino que compartió con innumerables víctimas del instrumento del terror más brutal de los nazis.

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Preguntas y respuestas

¿Qué significa el nombre Gestapo?

El nombre Gestapo es una abreviación de Geheime Staatspolizei, es decir, la Policía secreta estatal. La palabra en sí se forma a partir de las sílabas iniciales: GEheime STAatsPOlizei y lo creó un secretario de la organización en 1933.

¿Cuál era la función de la Gestapo nazi?

El papel de la Gestapo nazi consistía en vigilar, arrestar, interrogar y castigar mediante encarcelamiento a ejecución a cualquiera considerado un enemigo de la Alemania nazi. Entre los enemigos contaban a judíos, homosexuales, comunistas y críticos del régimen nazi.

Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2025, September 05). Gestapo. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/ES/1-23844/gestapo/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Gestapo." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, September 05, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/ES/1-23844/gestapo/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Gestapo." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 05 Sep 2025, https://www.worldhistory.org/trans/ES/1-23844/gestapo/.

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