En 2024, Francia celebra el 80 aniversario de la Liberación (1944), y como parte de una serie de conferencias organizadas por la Société archéologique et historique de Beaugency, Catherine Join-Dieterle, doctora en Historia del Arte y Conservadora General del Patrimonio Cultural, ofreció una fascinante charla titulada Fashion in France under the German Occupation (La moda en Francia bajo la ocupación alemana). En esta entrevista exclusiva, la Sra. Join-Dieterle habla más sobre este tema con Babeth Étiève-Cartwright, revelando un tema mucho menos frívolo de lo que parece a primera vista.
BEC: Catherine Join-Dieterle, de parte de la Enciclopedia de Historia Mundial, quisiera agradecerle por aceptar realizar esta entrevista. Cuando pensamos en la ocupación alemana, nos imaginamos cosas que están muy alejadas del mundo de la moda y, pese a ello, la moda, al ser un reflejo de la sociedad, jugó un papel crucial en esos años tan complicados. ¿Podría comenzar dándonos algunos ejemplos de cómo evolucionó la moda en Francia en la década de 1930?
LA MAYORÍA DE LAS MUJERES RECURRIERON A LA COSTURA, A SU PROPIO INGENIO, AL RECICLAJE E INCLUSO AL MERCADO NEGRO.
CJD: Al comenzar la década de 1930, la moda había abandonado el vestido corto que había marcado tanto los locos años veinte. Los vestidos y abrigos ahora llegaban hasta la mitad de la pantorrilla y la figura femenina, que anteriormente había sido suprimida, ahora se enfatizaba. Se usaban vestidos largos y vaporosos por la noche, mientras que los trajes y conjuntos acentuaban la cintura. Sin embargo, a medida que el sonido de las botas se hacía más insistente, algunos diseños se vieron influidos por los uniformes militares, con hombros cuadrados, sombreros inspirados en el shako y el uso de caqui. Pero también hubo una tendencia mucho más optimista, con diseñadores como Elsa Schiaparelli (1890-1973) y Christian Dior (1905-1957) que proponían atuendos mucho más románticos e incluso surrealistas, influidos por artistas como Salvador Dalí (1904-1989). Luego apareció el «sombrero-zapato» y los vestidos largos con mangas vaporosas estaban a la orden del día.
BEC: Entonces, ¿qué sucedió una vez que la ocupación alemana se estableció firmemente? La nueva realidad política tuvo muchas consecuencias dramáticas en la vida del pueblo francés, sin duda. Pero ¿qué hay de la moda?
CJD: La ocupación alemana tuvo muchas repercusiones en la moda en Francia debido a las condiciones impuestas al pueblo francés. Las fuerzas de ocupación decidieron llevarse tres cuartas partes de la producción del país, así que los franceses tuvieron que conformarse con lo que los alemanes quisieran dejarles. Se introdujo el racionamiento, y los franceses se vieron obligados a usar cupones de ración para comprar suministros, incluida la ropa. Por ejemplo, esto era lo que una mujer podía usar en ese momento:
dos vestidos,
dos delantales o blusas,
un impermeable,
dos pares de guantes de invierno,
un abrigo de invierno,
tres blusas,
dos bufandas,
tres pares de ropa interior,
seis pares de medias,
seis pañuelos,
un par de zapatos planos (que debían durar cuatro años).
La mayoría de las mujeres recurrieron a la costura, a su propio ingenio (desmontando jerséis viejos), al reciclaje (créalo o no, esto no es un invento reciente) e incluso al mercado negro. Como ciertos materiales eran extremadamente difíciles de encontrar (el cuero, por ejemplo), la creatividad de los franceses los llevó a usar otros materiales: madera para los zapatos, rayón (una fibra textil hecha de celulosa de madera) para la ropa y tela de paracaídas, que es muy resistente, para hacer camisas de hombre. También se reutilizaron telas guardadas en existencias o áticos (el tartán, que había sido tan popular en épocas pasadas, tuvo un regreso notable), y de hecho, muchos conjuntos estaban hechos de diferentes tipos de telas combinadas de forma elegante.
LOS BOLSOS SE CONVIRTIERON EN UN ACCESORIO INUSUAL Y FUE ENTONCES CUANDO SURGIERON LOS BOLSILLOS GRANDES, QUE REEMPLAZARON TODO LO DEMÁS.
Desde un punto de vista estilístico, la moda tuvo que encontrar un nuevo camino: los modelos se volvieron utilitarios, estrictos y respondían a la dureza de las condiciones de vida. Por lo tanto, los conjuntos eran cálidos (porque era difícil mantenerse caliente y los inviernos eran particularmente fríos), acolchados con algodón y más innovadores para enfrentar la escasez. Ya que era casi imposible obtener cuero, los bolsos se convirtieron en un accesorio poco común y fue entonces cuando surgieron los bolsillos grandes, que reemplazaron todo lo demás. Estos se podían coser directamente en la prenda o añadirse usando un cinturón separado. También había una necesidad de diseñar ropa que se pudiera usar en cualquier ocasión, así que el traje empezó a imponerse, con una falda más corta y una abertura en el frente para facilitar montar en bicicleta (ya que la gasolina era un lujo, las bicicletas fueron un boom en ese momento).
BEC: ¿Qué hay de los hombres en la moda?
CJD: También había muchas restricciones impuestas a los hombres. En 1942, los trajes y abrigos ya no podían tener fuelles, pliegues en caja o medios cinturones, y los chalecos de doble botonadura y pantalones bombachos quedaron prohibidos. Los pantalones solo podían tener un bolsillo, y los puños de pantalón estaban terminantemente prohibidos. Todo esto para ahorrar tela. Los chicos ya no tenían permitido usar cuellos de marinero y estaban obligados a usar pantalones cortos hasta los 15 años.
BEC: Toda represión acaba por provocar una reacción. ¿Se rebelaron los franceses ante estas reglas? Conociendo el carácter altanero de los franceses, no me puedo imaginar que aceptaran todo esto sin parpadear.
CJD: ¡Definitivamente! ¡Los franceses fueron rápidos en desafiar las reglas! ¿Solo puedes comprar un par de zapatos planos cada cuatro años? ¡Perfecto! ¡Haremos zapatos de madera con suelas de corcho o plataforma! ¿No se pueden encontrar medias en las tiendas? No hay problema, las mujeres podían recurrir a coserse o a teñirse las piernas con aceite de nuez (sin olvidar la delgada línea negra para la costura) ... incluso había kits listos para esto. Los bolsos grandes estaban en teoría prohibidos; aun así, los bolsos de transporte (algunos hechos con los magníficos pañuelos de cachemira que muchos habían heredado) se llevaban cruzados sobre los hombros, muy útiles para transportar los productos comprados en tiendas siempre que llegaran suministros, y si era posible, bolsos de fondo doble, para que documentos u otros mensajes secretos pudieran transportarse de manera segura.
La moda también se convirtió en un medio para burlarse de los ocupantes alemanes, así como un medio de propaganda: los sombreros, aunque prohibidos, surgirían para mantener las cabezas en alto, con patrones de telas en azul, blanco y rojo, con palabras o eslóganes como travail, famille, patrie («trabajo, familia, patria») aquí y allá para completar, botones en forma de gallos galos patrióticos. Y luego estaban los zazous, un término francés que se usaba para describir a aquellos jóvenes que tenían «una pasión desmedida por la música jazz americana y que se hicieron un nombre por su vestimenta excéntrica» (Trésor de la langue française informatisé). De hecho, era un movimiento internacional (se les conocía como «zooters» en Estados Unidos). Los jóvenes usaban pantalones holgados (en respuesta a las restricciones sobre la tela), llevaban el cabello largo en oposición al cabello corto de los militares, y las chicas llevaban un maquillaje excesivo, usaban faldas cortas y peinados voluminosos. No hace falta mencionar que el régimen del mariscal Pétain no aprobaba el comportamiento de estos jóvenes.
BEC: Hasta ahora nos hemos limitado a hablar de la moda diaria, la de las personas corrientes. ¿Qué hay de la alta costura? ¿Podían los diseñadores trabajar en sus ateliers? Y lo que es más, ¿tenían los medios necesarios para hacerlo?
CJD: Desafortunadamente, al iniciar la ocupación, muchas casas de moda tuvieron que cerrar, como Vionnet (1876-1975) y Schiaparelli. Chanel (1883-1971) se trasladó al sur de Francia y luego también cerró. Diseñadores jóvenes que aún no habían abierto sus propias casas, como Pierre Balmain (1914-1982) y Christian Dior, fueron reclutados. No obstante, desde 1941 en adelante, hubo un resurgimiento del trabajo de alta costura, y la excelencia francesa fue percibida por muchos como una forma de resistencia. La alta costura también fue un sector clave de la economía francesa gracias al número de personas involucradas. ¡Francia estaba proporcionando ropa de moda para las bellas damas de todo el mundo! ¡La gente compraba su ropa en París o copiaba los modelos parisinos! Lamentablemente, la escasez y las prohibiciones hacían imposible publicar fotos de modelos en las revistas, así que hubo que recurrir a ilustraciones en revistas como Mode du Jour, Silhouettes y Marie-Claire.
Sin embargo, si hay un nombre que debemos recordar en conexión con la alta costura durante la ocupación alemana, es el de Lucien Lelong (1889-1958), presidente de la Chambre syndicale de la haute couture (Cámara Sindical de Alta Costura), que hizo todo lo que estaba en sus manos para evitar que los alemanes movieran este sector económico hacia Alemania. Al finalizar la guerra, para asegurarse de que Francia recuperara el puesto de honor en el mundo de la moda, Lelong y Robert Ricci (1905-1988, cofundador de la casa de moda Nina Ricci) iniciaron una exposición itinerante de maniquíes en miniatura (70 cm o 27,5 pulgadas de alto) vestidos por los mejores diseñadores. Este «teatro de la moda» recorrería el mundo por un año entero marcando el regreso de los estilistas franceses y demostrando que, gracias al increíble talento de muchos artistas, la alta costura francesa todavía merecía su lugar en la cima de la liga internacional de la moda.
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BEC: Por supuesto, se podría hablar mucho más sobre este tema, incluyendo la infame estrella amarilla impuesta a los judíos franceses, algunos de los diseñadores que hicieron público su apoyo a los ocupantes alemanes y la controvertida postura de Coco Chanel, pero quizás todo esto será el tema de una conversación futura.
Gracias, Sra. Join-Dieterle, por compartir su conocimiento con nuestros lectores. Este es un tema fascinante y le estamos muy agradecidos por darnos la oportunidad de aprender sobre la moda francesa durante la ocupación alemana. De parte de la Enciclopedia de Historia Mundial y nuestros lectores, muchas gracias por su contribución.
Catherine Join-Dieterle tiene un doctorado en Historia del Arte y es Conservadora General del Patrimonio Cultural. Especialista líder en moda, fue jefa del departamento de Objetos de Arte en el Petit Palais desde 1974 hasta 1988 y más tarde fue nombrada directora del Palais Galliera - Museo de la Moda de la Ciudad de París desde 1989 hasta 2010. Ha organizado numerosas exposiciones dedicadas a la moda, incluidas «Robes du soir» (1990), «Givenchy» (1991) y «Marlene Dietrich» (2003), entre muchas otras.
Kathleen A. Mijares es una traductora voluntaria. Cree firmemente que comprender nuestro pasado colectivo nos ayuda a entender el presente y nos guia hacia el futuro, una convicción que la motiva a continuar con su trabajo.
Babeth ha enseñado inglés en el British Council de Milán. Habla con fluidez francés, inglés e italiano y tiene 25 años de experiencia en el campo de la educación. Le encanta viajar y descubrir la historia y el patrimonio de otras culturas.
Escrito por Babeth Étiève-Cartwright, publicado el 02 octubre 2024. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.