Género e identidad en Mulan: Texto y comentario

Joshua J. Mark
por , traducido por Lucero Vasquez Rojas
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La leyenda de Mulan, hoy conocida en todo el mundo gracias a las películas de Disney de 1998 y 2020, cuenta la historia de una joven que se disfraza de hombre para ocupar el lugar de su anciano padre como soldado reclutado por el Ejército y, de ese modo, preservar el honor de su familia.

El éxito de la historia depende de la aceptación, por parte del público, de una protagonista que se viste como un hombre, y la popularidad duradera del relato —documentada desde la dinastía Tang (618-907 d.C.) y, sobre todo, a partir del siglo XVI— podría sugerir que la sociedad china aceptaba ese tipo de comportamiento. Sin embargo, en realidad no era así. Castraban a los eunucos, pero no se vestían como mujeres, y ni siquiera todos ellos gozaban de un gran prestigio social. Los actores, cantantes y bailarines podían vestirse con ropa del sexo opuesto para interpretar un papel, pero esas profesiones, sin duda, no figuraban entre las más respetadas.

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Mulan
Mulan Taipei: National Palace Museum (Public Domain)

La leyenda de Mulan, sin embargo, probablemente compuesta durante el período de la dinastía Wei del Norte (386-535 d.C.), alcanzó tal popularidad que fue revisada y reescrita durante la dinastía Tang, conservada en una recopilación de la dinastía Song (960-1279 d.C.), convertida en una exitosa obra de teatro en el siglo XVI y posteriormente reinterpretada en diversas formas dentro de la literatura china y, más tarde, en el cine hasta la década de 1930. Todo ello ocurrió mucho antes de que la historia alcanzara una audiencia internacional gracias a la película animada de Disney de 1998 o a la reciente adaptación de acción real de la leyenda.

Uno de los aspectos más interesantes de la aceptación de esta leyenda —e incluso de su propia existencia— es entender por qué llegó a ser tan popular en una cultura que no fomentaba los derechos de las mujeres y, mucho menos, la fluidez de género o el uso de ropa del sexo opuesto. Las obras de arte que desafían el orden establecido rara vez consiguen una amplia aceptación antes de que cambie el paradigma cultural. Aun así, la leyenda de Mulan parece haber cautivado al pueblo chino. Es posible que su atractivo radique en la manera en que aborda la cuestión del género al vincular las acciones de Mulan con la virtud tradicional de la piedad filial.

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Mulan no finge ser un hombre ni se une al Ejército por capricho o porque le resulte agradable. Por el contrario, lo hace para salvar a su padre y preservar el honor de su familia. La idea de una mujer fuerte que adopta la identidad de un hombre y realiza actos heroicos habría sido aceptable para una sociedad patriarcal, ya que las acciones de la protagonista contribuían a preservar esa misma sociedad y el paradigma cultural establecido. Desde esta interpretación, la protagonista se sacrifica para proteger a su familia y conservar su honor, y ese acto habría sido considerado no solo aceptable, sino también honorable.

La historia habría superado las reservas que cualquier público pudiera tener respecto a la identidad de género al invitar sutilmente a las personas a reflexionar sobre el papel que podrían estar desempeñando en la vida.

Sin embargo, es igualmente posible —y ambas interpretaciones no son mutuamente excluyentes— que la popularidad de la leyenda se deba a la forma en que juega precisamente con ese paradigma, invirtiendo las normas aceptadas al explorar el significado del género, es decir, cómo la sociedad define a un hombre o a una mujer. Este enfoque habría resultado atractivo para el público porque el mensaje se presentaba a través de una obra de ficción, inicialmente en forma de poema, produciendo un efecto similar al de una comedia satírica en la actualidad.

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Los investigadores Kwa Shiamin y Wilt L. Idema sostienen que la popularidad de la historia radica en lo que sugiere acerca de los roles sociales y en las preguntas que surgen cuando una persona cuestiona el papel que desempeña dentro de la sociedad. Si se acepta su teoría, entonces la historia habría logrado superar las reticencias del público respecto al travestismo o a la identidad de género al invitar sutilmente a las personas a reflexionar sobre el papel que desempeñan en la vida y sobre cuál preferirían asumir en su lugar.

Este mensaje fundamental de la leyenda, establecido por la obra teatral La mujer Mulan del siglo XVI, permitió que la historia se desarrollara plenamente a finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI a través de las películas de Disney sobre Mulan. En ellas, la protagonista reconoce que el género y la identidad personal no son conceptos equivalentes y, además, que una persona no puede definirse a sí misma únicamente a partir de las normas sociales establecidas.

El poema de Mulan

La historia aparece por primera vez en El poema de Mulan (también conocido como La balada de Mulan), originario del período de la dinastía Wei del Norte. En esta versión más antigua, el rey está formando un ejército para defender el reino de una invasión. Mulan, dedicada a la labor tradicionalmente femenina de tejer, se encuentra angustiada porque ha visto el nombre de su padre en la lista de reclutamiento. Sabe que es demasiado anciano para ir a la guerra y que su hermano es demasiado joven, por lo que decide ocupar su lugar, disfrazándose de su hijo, para preservar el honor de la familia.

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Sin embargo, resulta interesante que el poema no concluya con una reflexión sobre la piedad filial, el honor personal o el nacionalismo, sino que deja claro que la historia trata sobre la igualdad entre hombres y mujeres. A continuación, se presenta la versión realizada por Thomas Yue:

El huso crujía una y otra vez,
junto a la puerta Mulan tejía.
No se oía el sonido del telar,
solo suspiros de tristeza y dolor.

—Dime, muchacha, ¿qué te preocupa?
¿Hay algún recuerdo que te aflija?

—No —respondió Mulan—,
no son mis recuerdos los que me entristecen.
Anoche vi el edicto de reclutamiento.
El Kan está formando un gran ejército.
En los doce registros de reclutamiento
el nombre de mi padre aparece en todos.

Mi padre no tiene un hijo adulto,
ni yo tengo un hermano mayor.
Quiero comprar un caballo y un látigo;
en lugar de mi padre iré a servir.

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Al norte de la ciudad compró el látigo;
al sur, el mejor caballo.
En el mercado del oeste compró el freno y las riendas;
en el del este, la manta y la silla de montar.

Salió de casa a media mañana
y al anochecer llegó al río Amarillo.
Ya no escuchaba las voces de su familia,
solo el estruendo de la corriente.

Al amanecer reanudó el camino;
por la noche llegó al campamento.
Ya no escuchaba las voces de sus seres queridos,
solo los relinchos de los caballos tras la muralla.

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Cabalgó mil millas hacia la guerra;
las montañas quedaban atrás como si volaran.
Resonaban los gongs dorados en el norte;
las armaduras brillaban bajo la fría luz de la luna.

Diez largos años pasaron antes de su regreso,
desde un lugar donde innumerables hombres murieron.
Fue llamada al gran palacio
por Su Majestad.
Recibió doce condecoraciones de honor
y cientos de miles de recompensas.

—¿Qué deseas? —preguntó el Kan—.
Pídelo y será tuyo.

—No deseo un alto cargo.
Solo quisiera un caballo veloz,
si así lo permite Su Majestad,
para regresar pronto a mi hogar.

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Cuando sus padres recibieron la noticia,
fueron a esperarla al puente de la ciudad.
Al saber que Mulan regresaba,
su hermana se puso sus mejores ropas.
Su hermano menor, al enterarse,
preparó un gran banquete.

Mulan abrió la puerta de su habitación
y se sentó en la cama donde antes dormía.
Se quitó su capa de guerra
y volvió a vestir su antiguo vestido.
Frente al espejo se maquilló;
junto a la ventana peinó su cabello.

Luego salió a saludar a sus compañeros,
quienes quedaron completamente asombrados.
Durante doce años habían luchado a su lado
y jamás imaginaron que Mulan era una mujer.

Si tomas un conejo por las orejas,
la hembra entrecierra los ojos y el macho da patadas.
Pero cuando ambos corren uno junto al otro,
¿quién podría distinguir cuál es cuál?

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Versiones posteriores y comentario

La narración del poema se centra en el viaje de Mulan a la guerra, su supervivencia, los honores que recibe y su regreso a casa. Sin embargo, los memorables versos finales no ponen el énfasis en su heroísmo, sino en la forma en que vuelve a ser vista como una mujer simplemente al ponerse ropa femenina y maquillarse. En realidad, Mulan no ha cambiado en absoluto: pasa de ser un soldado heroico a ser nuevamente la hija de su padre sin que exista otra diferencia más que su apariencia. Los soldados que regresan con ella quedan sorprendidos al descubrir que habían luchado a su lado durante años sin sospechar siquiera que fuera una mujer. El poema concluye afirmando claramente que nadie puede distinguir a una liebre hembra de una macho cuando ambas corren una junto a la otra; es decir, cuando a ambas se les permite hacer exactamente lo mismo.

Mulan with a Horse
Mulan con un caballo The Trustees of the British Museum (CC BY-NC-SA)

El poema se reescribió durante la dinastía Tang para reflejar las preocupaciones de aquella época y, posteriormente, la versión original se conservó en la recopilación Obras completas de la Oficina de Música durante la dinastía Song. Lo más probable es que la leyenda se transmitiera inicialmente por tradición oral, pero alcanzó su mayor difusión gracias a la obra teatral La mujer Mulan, escrita por Xu Wei (1521-1593 d.C.), quien desarrolló plenamente la idea presentada en la obra original.

La obra, dividida en dos actos, comienza con un monólogo de Mulan en el que se presenta el contexto y el conflicto principal: el bandido Piel de Leopardo ha iniciado una rebelión y su padre, demasiado anciano para servir, ha sido reclutado para defender el reino de Wei del Norte. Para preservar el honor de la familia y salvar a su padre, Mulan decide ocupar su lugar. Compra todo lo necesario para equiparse y, en una escena decisiva, se desata los pies vendados para completar su transformación de mujer a hombre. La práctica del vendado de pies comenzó en el siglo X, durante los primeros años de la dinastía Song, por lo que su aparición en una obra ambientada en el período Wei del Norte constituye un anacronismo. Sin embargo, para el público de la época de Xu Wei, los pies vendados eran un símbolo ampliamente reconocido de la feminidad.

Mulan tranquiliza al público asegurando que no hay motivo de preocupación porque, gracias a una «receta secreta familiar», podrá devolver a sus pies su pequeño tamaño y su forma femenina una vez que termine su servicio en el ejército. A continuación, demuestra su destreza con diversas armas, evidenciando que su transformación está completa. Después recibe la bendición de su familia y parte hacia la guerra.

La obra es aún más explícita que el poema: el género no importa siempre que la persona sea capaz de hacer lo que debe hacerse.

En el segundo acto, Mulan sirve en el ejército bajo el nombre de Hua Hu, dirige la incursión en la que capturan al bandido Piel de Leopardo y es recompensada con un ascenso. La envían de regreso a casa junto con dos compañeros (quienes, durante el viaje, comentan lo extraño que les parece no haber visto nunca a su amigo usar el baño). Cuando estos elogian su valentía, Mulan resta importancia a sus propios logros. Al llegar a su casa, entra en su habitación, se quita el uniforme, se maquilla y vuelve a ponerse uno de sus antiguos vestidos.

Entonces revela a sus compañeros que es una mujer, quienes quedan profundamente asombrados. También les hace saber a sus padres que sigue siendo virgen mientras les muestra las insignias y recompensas que obtuvo como soldado. Poco después aparece el hijo del vecino, un respetado funcionario del gobierno, y se revela que los padres de ambos habían acordado su matrimonio. La boda se celebra y la obra concluye con Mulan cantando una canción que hace alusión a los versos finales de El poema de Mulan:

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Fui mujer hasta los diecisiete años;
fui hombre durante doce años más.
Pasé ante miles de miradas.
¿Quién de ellos pudo distinguir un gallo de una gallina?
Solo ahora creo que la diferencia entre hombre
y mujer no puede percibirse con los ojos.
¿Quién fue realmente quien ocupó la Cima de la Montaña Negra?
La joven Mulan fue a la guerra por su padre.
Los asuntos del mundo son un verdadero desorden;
confundir a muchachos y muchachas es lo que esta obra hace mejor. (Shiamin e Idema, xix)

La obra es aún más clara que el poema en cuanto a la enseñanza de la historia: el género no importa siempre que el individuo sea capaz de hacer lo que debe hacerse. El atractivo de la leyenda reside en su exploración de la identidad personal. Lo que define a una persona es el conocimiento y la aceptación de sí misma, expresados a través de sus acciones, de su desempeño y de su capacidad para reconocer lo que debe hacerse y hacerlo bien, y no los paradigmas sociales, que solo pueden regular y limitar al individuo. Shiamin e Idema comentan:

La mujer Mulan aborda las cuestiones de género de una manera mucho más compleja que El poema de Mulan. La obra presenta claramente un caso de interpretación de un papel, una interpretación que resulta crucial para Mulan tanto en el ámbito familiar como en el nacional. Sin embargo, el personaje que lleva a cabo esa interpretación resta por completo importancia a sus propias acciones. Mulan utiliza el vestuario y la forma de hablar como estrategias para construir una identidad, pone en duda la creencia de que la vista puede considerarse una fuente confiable de verdad y deja al público frente a un dilema al reflexionar sobre toda la representación. Si las acciones realizadas en las escenas de batalla hubieran sido como si las hubiese llevado a cabo otra persona, ¿a quién deberíamos dirigir nuestro reconocimiento? Del mismo modo, al presenciar una obra de teatro, ¿qué constituye realmente nuestra experiencia de lo que ocurre sobre el escenario? ¿El hecho de actuar invalida todas las acciones realizadas bajo un disfraz? La mujer Mulan sugiere que las cuestiones de género o de lealtad no son las consideraciones fundamentales. Más bien, la obra plantea interrogantes más profundos sobre la manera en que nos definimos como personas en términos generales: ¿acaso no estamos todos simplemente interpretando un papel? Y, si es así, ¿cómo logramos conservar nuestro «verdadero» yo?" (xix-xx).

La respuesta parecería encontrarse en las acciones: una persona es lo que hace. Sin embargo, Mulan es capaz de desempeñar el papel de soldado y, al regresar a casa, dejar esa identidad atrás. Puede retomar su vida anterior porque sabe quién es realmente. Es capaz de asumir la identidad del soldado Hua Hu sin olvidar nunca su verdadera identidad y, al volver a ponerse el maquillaje y su antiguo vestido, retoma su vida exactamente donde la había dejado. No importa la ropa que vista ni el género que adopte, porque tiene plena conciencia de quién es.

Lady Mulan
Dama Mulan The Trustees of the British Museum (CC BY-NC-SA)

El conocimiento innato de la propia identidad es lo que la preserva; las acciones que una persona realiza en la vida no son más que una expresión de esa identidad. La leyenda de Mulan demuestra que las reglas, normas y prohibiciones artificiales basadas en el género son claramente irrelevantes —cuando no absurdas e incluso peligrosas—, ya que muestra cómo una joven, a quien se le prohíbe servir en el Ejército por ser mujer, se ve obligada a hacerse pasar por hombre para poder salvar a su país.

Conclusión

La obra de Xu Wei situó la leyenda de Mulan en el panorama de la era moderna, y a partir de ella surgieron otras versiones de la historia entre los siglos XVII y XX. La versión más popular del siglo XVII, El romance histórico de los Sui y los Tang, sigue la misma trama básica, pero concluye con el suicidio de Mulan antes que convertirse en otra concubina del harén del rey. La obra del siglo XIX, El relato completo de la extraordinaria Mulan, desarrolla con mayor profundidad el personaje, pero llega a la misma conclusión. En ambos casos, se destaca que, a pesar de los grandes logros de Mulan, ella sigue siendo una mujer considerada como un objeto y obligada a someterse al dominio de los hombres.

El personaje de Mulan recuperó su autonomía en el siglo XX gracias a la ópera Mu Lan Joins the Army (Mulan se une al Ejército), escrita en 1903 (aunque nunca llegó a ponerse en escena), y a la película Mulan Joins the Army de 1939, la cual enfatiza su superioridad frente a hombres débiles, superficiales o cobardes, incapaces de servir a su país tan eficazmente como una mujer. Estas obras, especialmente la segunda, sustituyen el tema de la identidad personal por el nacionalismo. En particular, la película de 1939 constituye más una obra de propaganda que una creación artística, ya que busca avergonzar a los hombres para incitarlos a servir con mayor entrega a su país bajo la amenaza implícita de ser considerados inferiores a una mujer.

La película animada de Disney Mulan (1998) devolvió a la heroína su condición de individuo autónomo que dirige su propio destino, tal como había sido presentada por última vez en la obra de Xu Wei. Esta Mulan se niega a ser definida por los estándares de cualquier otra persona. Al comienzo de esta versión de la leyenda, no está segura de lo que debe hacer ni de si es capaz de lograrlo. Sin embargo, al comprometerse con su decisión de salvar a su padre y servir a su país, se convierte en la persona que necesita ser y hace aquello que debe hacerse.

La película Mulan (2020) profundiza y amplía este mismo tema al presentar a una heroína que comprende que la identidad personal se define tanto por la valoración que una persona tiene de sí misma como por la manera en que expresa esa identidad ante los demás, y que no depende de la opinión de otras personas ni del género al que pertenezca. Este punto de vista resulta completamente aceptable en el siglo XXI, pero no lo era en la antigua China. Por ello, la popularidad inicial de Mulan debe atribuirse a su énfasis en la identidad individual, más que en la identidad colectiva: la idea de que una persona puede hacer mucho más que desempeñar el papel que la sociedad le ha asignado, incluso si reconoce los valores que han determinado ese papel.

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Mark, J. J. (2026, julio 16). Género e identidad en Mulan: Texto y comentario. (L. V. Rojas, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1597/genero-e-identidad-en-mulan-texto-y-comentario/

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Mark, Joshua J.. "Género e identidad en Mulan: Texto y comentario." Traducido por Lucero Vasquez Rojas. World History Encyclopedia, julio 16, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1597/genero-e-identidad-en-mulan-texto-y-comentario/.

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Mark, Joshua J.. "Género e identidad en Mulan: Texto y comentario." Traducido por Lucero Vasquez Rojas. World History Encyclopedia, 16 jul 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1597/genero-e-identidad-en-mulan-texto-y-comentario/.

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