Sofonisba Anguissola (en torno a 1532-1625) fue una pintora italiana del Renacimiento originaria de Cremona, que alcanzó considerable fama durante su vida por ser la primera mujer artista ampliamente conocida. El rey habsburgo Felipe II de España (reinó de 1556 a 1598), la invitó para que fuera la instructora de pintura y dama de compañía de su tercera esposa, Isabel de Valois (1546-1568).
En 1573, se casó con un noble italiano, Fabrizio Moncada, y se mudó a Paternò, en Sicilia, donde permaneció hasta la muerte de Moncada en 1578. Entonces planeó su regreso a Cremona, pero en 1579 en su travesía de vuelta por el norte de Palermo, se enamoró del capitán de la nave, Orazio Lomellini, y se casaron y vivieron juntos en Génova durante los 35 años siguientes. En 1615, la pareja se mudó a Palermo, donde Sofonisba vivió los siguientes diez años de su vida.
Al ser una especialista en retratos pictóricos, Sofonisba fue famosa por su habilidad pionera de presentar de manera única la representación realista y psicológicamente astuta de sus sujetos.
Juventud y formación inicial
EN SU JUVENTUD, SOFONISBA SE ENFOCÓ PRINCIPALMENTE EN CREAR UNA GRAN VARIEDAD DE AUTORRETRATOS Y REPRESENTACIONES DE LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA.
Sofonisba fue la primera de siete hijos (seis niñas y un varón) de Amilcare Anguissola (1494-1573) y Bianca Ponzoni (en torno a 1515 – en torno a 1600), ambos miembros de la baja nobleza cremonesa. En 1546, Sofonisba y su hermana Elena empezaron a recibir formación artística formal por parte del joven artista emergente cremonés Bernardino Campi (1522-1591). Ellas trabajaron con Campi por unos cuatro años hasta que él se fue de Cremona a Milán, tras lo cual ellas continuaron su educación artística con otro pintor local bien establecido, Bernardino Gatti (1495-1576).
Poco tiempo después, Elena entró en un convento (el supuesto retrato que Sofonisba le hizo como monja suele considerarse como su primera obra sobreviviente), mientras que Sofonisba empezó rápidamente a producir una gama de retratos cautivadores.
Reputación artística creciente
Al tiempo que las habilidades artísticas de Sofonisba se desarrollaban, su padre, Amilcare, empezó a promover agresivamente su reputación enviando sus obras como regalos a gente influyente.
En su juventud, Sofonisba se enfocó principalmente en crear una gran variedad de autorretratos y representaciones de los miembros de la familia. Habiéndose establecido rápidamente como un talento artístico célebre, un número creciente de gente influyente empezó a visitarla en su casa de Cremona para que pintara sus retratos, entre ellos, el famoso ilustrador de manuscritos y miniaturista Giulio Clovio (1498-1578), un amigo de El greco y de Pieter Bruegel el Viejo, y el poeta y grabador Giovanni Battista Caselli.
Promotion
Sofonisba's Chess Game
by Director: Howard Burton
This film offers an illuminating examination of Sofonisba Anguissola’s iconic masterpiece, The Chess Game, as a window into the artist’s full oeuvre while painting a detailed picture of Sofonisba’s journey and the world she lived in to become one of the most accomplished female artists of her time.
Como parte de sus continuos esfuerzos promocionales, Amilcare le envió a Miguel Ángel (1475-1564) uno de los bocetos que Sofonisba había hecho de una niña riendo, que impresionó al maestro lo suficiente para llevarlo a retarla a que dibujara en su lugar a un niño llorando, lo que él sostenía sería mucho más difícil. Por lo general se cree que la respuesta de Sofonisba a este desafío es su dibujo Niño mordido por una langosta, que ahora se encuentra en el Museo Capodimonte en Nápoles.
Probablemente, la obra más extensamente conocida de Sofonisba de este período inicial sea su Juego de ajedrez de 1555, una obra elogiosamente comentada por Giorgio Vasari, que vio la pintura durante su visita a la casa de la familia Anguissola en Cremona a mediados de la década de 1560.
Un cautivador retrato de grupo de tres de las hermanas de la artista (Lucía, Minerva y Europa) y de una sirviente alrededor de un juego de ajedrez en un ambiente al aire libre; la obra combina el fuerte dominio de Sofonisba del arte del retrato con su característica distintiva de la atención al detalle (por medio del elaborado diseño de la ropa de las chicas, de las joyas y del mantel sobre el cual se encuentra el tablero de ajedrez), al tiempo que expone claras influencias leonardescas mediante el uso repetitivo del claroscuro y del fondo azulado del paisaje. Dada su representación única de personajes exclusivamente femeninos que participan en una actividad manifiestamente intelectual, muchos consideran que la pintura es una obra fundadora del arte feminista.
Mientras producía una gama de retratos cautivadores durante esos años iniciales en Cremona, Sofonisba también se ocupó de enseñar arte a sus hermanas menores, Lucía (en torno a 1537-1565), Minerva (en torno a 1543-1564) y Europa (en torno a 1548-1578); se cree que todas ellas se convirtieron en artistas altamente consumadas por mérito propio. Aunque ninguna pintura de Minerva haya sobrevivido, varias obras atribuidas a Europa están actualmente en exposición en las galerías internacionales más importantes. En cambio Lucía, por lo general, goza de una ventaja preeminente al ser considerada la más talentosa de todas las otras hermanas Anguissola; su carrera artística habría podido rivalizar con la de Sofonisba si no hubiera muerto entre los veinte y los treinta años de edad. Giorgio Vasari, cuya visita ya mencionada a la casa de los Anguissola tuvo lugar cuando Lucía ya había muerto, también vio el célebre cuadro de Lucía titulado Retrato de Pietro Manna y más tarde escribió conmovedoramente: «al morir, Lucía dejó de sí misma no menos fama que la de Sofonisba» (texto citado en Gamberini, página 57).
SOFONISBA ADAPTÓ SIGNIFICATIVAMENTE SU ESTILO PARA ADECUARSE A LA TRADICIÓN DOMINANTE DEL RETRATO DE LA CORTE ESPAÑOLA.
Debido a las fuertes semejanzas entre las hijas de Anguissola y a sus técnicas comúnmente adquiridas, con frecuencia hoy es muy difícil para los expertos determinar claramente no solo qué hermana está siendo representada, sino también cuál de ellas creó la obra (con debates acalorados de atribución, particularmente entre Sofonisba y Lucía, que aparecen a través de la literatura sofonisba).
La hermana menor de Sofonisba, Anna Maria (en torno a 1554-1611), también se convirtió en una artista exitosa, pero como ella solo tenía cinco años de edad cuando Sofonisba se fue a España, se presume que ella, en cambio, fue entrenada por sus hermanas mayores, Lucía, Minerva y Europa.
Período español
Aunque Sofonisba nunca fue, como algunas veces se sostiene, una pintora oficial de la Corte de Felipe II, sus habilidades artísticas fueron claramente tenidas en alta estima por todos. Además de sus deberes como dama de compañía y maestra personal de arte de Isabel de Valois, cuyo retrato pintó varias veces, ella también pintó la imagen de figuras claves en la Corte de Felipe II (incluido el propio rey Felipe) y claramente se consideraba que tenía igualdad de condiciones como las de Alonso Sánchez Coello (en torno a 1531 – 1588), el pintor de cámara «de iure» de Felipe II. En un documento conservado, a Coello se le pide que haga no menos de 13 copias de un retrato del hijo de Felipe II, don Carlos (1545-1568), que Sofonisba había pintado el año anterior.
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Cuando estaba en España, Sofonisba adaptó significativamente su estilo para adecuarse a la tradición dominante del retrato de la Corte española, concentrándose principalmente en una sola figura, por regla general parada en pose de cuerpo entero y ya no firmaba su obra. Aunque esto sin duda resultó en una recepción positiva de sus pinturas por toda la Corte de Felipe II, esto también hace que hoy sea particularmente difícil distinguir entre las obras de Sofonisba y aquellas de otros, Coello en particular. Las evaluaciones para la atribución de tales retratos de corte han fluctuado intensamente a través de los años y todavía siguen siendo debatidas activamente.
Muchas de las obras que de acuerdo a la opinión generalizada fueron pintadas por Sofonisba durante este período están actualmente en el Museo del Prado de Madrid, tales como sus retratos de Isabel de Valois sosteniendo una miniatura de Felipe II, de Felipe II y de Ana de Austria. Otras pinturas de Sofonisba ampliamente aceptadas como pertenecientes a su período español incluyen los retratos de la infanta Isabela Clara Eugenia (en la Galleria Sabauda de Turín), de Juana de Austria con una niña (en el Museo Isabella Stewart Gardner de Boston) y de Alessandro Farnese (en la Galería Nacional de Irlanda).
A pesar del hecho de que Sofonisba vivió por más de 50 años después de haber dejado España, y de que un gran número de comentaristas contemporáneos o quasicontemporáneos (Gian Paolo Lomazzo, Pedro Pablo di Ribera, Raffaele Soprani, Filippo Baldinucci) sostienen que ella estuvo constantemente activa artísticamente todo ese tiempo, solo hay un puñado de pinturas (casi todas obras religiosas) que le son claramente atribuibles a partir de los años después de su regreso a Italia en 1573 hasta su muerte en 1625. Sin embargo, esta frustrante gran ausencia de información artística clave está levemente compensada por un encuentro particularmente bien documentado en el que tenemos a Sofonisba con el joven Anton van Dyck (1599-1641), que estuvo visitando Palermo en 1624 para pintar el retrato del virrey Emanuel Filiberto de Saboya (1588-1624). Van Dyck registró con gran detalle su encuentro con Sofonisba en su Cuaderno italiano, en el que escribió:
Cuando hice su retrato, me dio varios consejos sobre la incidencia lumínica para que no elevara mucho la intensidad de la luz, de modo que las sombras no debieran acentuar las arrugas de la vejez y otras muchas buenas sugerencias y también me contó episodios de su vida, por lo cual es aparente que ella fue una pintora milagrosa del natural y su mayor tormento fue el de ya no ser capaz de pintar más debido a su vista debilitada, aunque el pulso de su mano todavía estuviera firme y sin temblor.
(citado en Gamberini, página 121)
Su retrato de Sofonisba se encuentra actualmente colgado en la casa señorial de Knole House, en Kent, y se destaca por su ausencia de sombras en la cara de Sofonisba, precisamente como ella lo sugirió. De acuerdo a varias fuentes (esto es, Raffaele Soprani y Filippo Baldinucci), van Dyck, que llegó a convertirse en uno de los más importantes retratistas en la historia del arte, declaró más tarde que aprendió más de su conversación con Sofonisba que de todo el tiempo que pasó estudiando las obras de pintores más famosos.
El legado artístico de Sofonisba es doble. En primer lugar, como una artista sumamente sensible y técnicamente astuta, su estilo único vívido y altamente astuto contribuyó decididamente al proceso de desarrollo del retrato psicológico que culminó en gente como van Dyck y Rembrandt. Segundo, como una pintora de renombre, ella sirvió de inspiración para las generaciones futuras al demostrar tangiblemente que ahora era posible que una mujer alcanzara gran renombre simplemente por medio de su nivel de logros artísticos y culturales. Los ejemplos más destacados de mujeres artistas que con entusiasmo caminaron en sus pasos incluyen a: Irene di Spilembergo (1538-1559), Fede Galizia (en torno a 1578 - 1630), Marietta Robusti (1560-1590), Lavinia Fontana (1552-1614) y Artemisia Gentileschi (1593-1653).
Flavio Caroli, Arnold Mondadori. Sofonisba Anguissola e le sue sorelle (Cat. exp., Cremona-Wien-Washington, 1994-1995) . Leonardo arte
Frederika H. Jacobs. "Woman’s Capacity to Create: The Unusual Case of Sofonisba Anguissola." Renaissance Quarterly, Vol. 47, No. 1 (Spring, 1994), pp. 74–101.
Mary D. Garrard. "“Here’s Looking at Me: Sofonisba Anguissola and the Problem of the Women Artist”." Renaissance Quarterly, Vol. 47, No. 3 (Autumn, 1994), pp. 556–622.
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Edilsa Sofía es una antigua diplomática y educadora, especialmente interesada en las Artes y los asuntos culturales. Además de otros grados, tiene una maestría en traducción literaria.
Howard Burton es el fundador de Ideas Roadshow y también escritor. A lo largo de su trayectoria ha creado más de cien conversaciones grabadas con destacados académicos, además de 65 cortometrajes y siete documentales de larga duración, entre los que destacan «Through The Mirror of Chess» y «Sofonisba’s Chess Game».
Escrito por Howard Burton, publicado el 13 octubre 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.