Revolución iraní

Scarlett Hart
por , traducido por Waldo Reboredo Arroyo
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Demonstration in Tehran (by Institute for Iranian Contemporary Historical Studies, Public Domain)
Manifestaciones en Teherán Institute for Iranian Contemporary Historical Studies (Public Domain)

La Revolución iraní de 1978-1979 constituyó un movimiento social surgido de un amplio y diverso descontento con el gobierno monárquico de Irán. La revolución luchó contra el régimen del sah Mohamed Reza Pahlaví, quien reinó entre 1941 y 1979, y culminó con la liquidación de la dinastía Pahlaví y el establecimiento de la República Islámica de Irán, existente desde 1979 hasta el momento actual.

La Revolución iraní tuvo su origen en los profundos problemas que precedieron a la dinastía Pahlaví (1925-1979). En Irán existía una insatisfacción profunda causada por la falta de democracia, la situación económica, la inmoralidad religiosa de la monarquía y de amplios sectores de la sociedad, así como por la presencia permanente de fuerzas extranjeras. La Revolución constitucional de 1905-1907 se produjo como expresión de este descontento, y para protestar contra el mandato de la dinastía Qajar (1789-1925). El resultado de esta lucha fue el establecimiento de una constitución y de un parlamento representativo elegido por votación, el Majlis. Sin embargo, la persistente proximidad del sah a las fuerzas extranjeras permaneció como factor de impopularidad que a la postre condujo a la desaparición de los Qajar y a la instauración de la dinastía Pahlaví.

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LA DINASTÍA PAHLAVí SE CONVIRTIÓ EN SÍMBOLO DE LA INMORALIDAD OCCIDENTAL Y DEL SACRILEGIO RELIGIOSO.

El nuevo sah, Reza Pahlaví, quien reinó entre 1925 y 1941, impulsó un programa de «modernización» que se mantuvo durante el reinado de su sucesor, el sah Mohamed Reza, a pesar de la fuerte desaprobación de los líderes religiosos. La dinastía Pahlaví, aunque en ocasiones gozó de popularidad, se convirtió en un símbolo de inmoralidad occidental y de sacrilegio religioso. Las protestas pasaron a ser un rasgo normal de la sociedad iraní, y por último, la revolución de 1978-1979 estableció la República Islámica de Irán.

Revolución constitucional

A finales del siglo XIX y comienzos del XX crecía en Irán el descontento entre los intelectuales laicos y el clero chiita contra el gobierno de la dinastía Qajar, el cual, según argumentaban, no ofrecía suficiente resistencia a la injerencia económica y la política extranjera.

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El descontento condujo a la Revolución constitucional de 1905-1907. Los grupos que se oponían al gobierno del sah Mozaffar o-Din, quien reinó entre 1896 y 1907, lideraron protestas y prolongadas huelgas por reclamos económicos en la mayoría de las principales ciudades de Irán. En octubre de 1906 se redactó una constitución que incluía restricciones al poder real e introducía un parlamento constituido por representantes elegidos, denominado Majlis. El Shah falleció el 3 de enero de 1907, cinco días después de la firma de la constitución. Junto con las Leyes Fundamentales Suplementarias aprobadas a principios de 1907, que garantizaban libertad de expresión, de prensa y de asociación, la constitución marcó un hito en la democratización de Irán y sentó el precedente para un levantamiento popular que condujo a una exitosa insurrección política.

Representatives of the First Iranian Parliament
Representantes del primer Parlamento iraní National Library and Archives of the Islamic Republic of Iran, World Digital Library (Public Domain)

A la postre, la dinastía Qajar fue derrocada por el golpe de estado persa de febrero 1921, después de que el oficial del ejército Reza Khan liderara una brigada de cosacos persas para tomar el poder. Reza Khan fue ascendido al trono y se convirtió en el sah Reza Pahlaví, el primero de los monarcas de la dinastía Pahlaví.

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Sah Reza Pahlaví

Los objetivos principales de Reza Pahlaví eran fortalecer el gobierno central y «modernizar» Irán mediante el alineamiento político, social y económico con Europa. Parte del programa de «modernización» consistía en limitar el poder de la jerarquía religiosa, lo cual llevó a cabo en diferentes ámbitos. El sah creó un sistema de educación laica que en 1935 incluía el establecimiento de universidades de estilo europeo en Teherán, y permitía la participación de la mujer. Como parte de un activo esfuerzo para limitar el poder de la jerarquía religiosa, Reza codificó leyes mediante las cuales se creaba un cuerpo de derecho secular, prohibió a los clérigos ejercer como jueces, y trasladó las funciones de autenticación de documentos, que se encontraban bajo el poder de los clérigos, a notarios autorizados por el Estado. Más aún, en 1932 se impuso un código de vestimenta europeo y en 1936 se prohibió de manera explícita el uso del velo.

Reza Shah in Persepolis
El sah Reza en Persépolis Unknown Photographer (Public Domain)

Aunque el sah Reza había sido muy popular, su intolerancia a la disidencia política alienó a los intelectuales que deseaban un gobierno más democrático, y a los clérigos chiitas. La policía y el ejército se tornaron cada vez más violentos. La rebelión de la mezquita de Goharshad el 13 de julio de 1935 constituyó un ejemplo del cambio experimentado por el ejército: las tropas violaron la santidad del santuario del imán Reza en Mashhad, y mataron a docenas de fieles que se habían reunido en el lugar para protestar contra el sah.

Reza acabó abdicando el 16 de septiembre de 1941, tras la invasión de Irán por Gran Bretaña y la URSS. Su hijo le sucedió en el trono, y se convirtió en el sah Mohamed Reza Pahlaví.

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Petróleo y Mossadeq

La ocupación de Irán acercó aún más al país a las naciones occidentales desde el punto de vista político, lo cual condujo a un incremento del descontento popular con el gobierno Pahlaví. La incorporación de Irán a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) trajo consigo escasez de alimentos y un grave aumento de la inflación; asimismo, la presencia de tropas extranjeras alimentó la xenofobia y los discursos nacionalistas. Además, el Majlis, que tenía intereses patrimoniales, no pudo mitigar estos problemas de manera efectiva, lo cual condujo a que se incrementara el apoyo al partido comunista Tudeh, que organizaba de forma activa a los trabajadores industriales.

La exportación más rentable de Irán, el petróleo, fue el escenario donde tuvo lugar la injerencia extranjera en el gobierno. A partir de 1944 los gobiernos soviético y estadounidense compitieron en las negociaciones para obtener concesiones petroleras de Irán, lo cual provocó ataques propagandísticos soviéticos e invasiones militares. Las tropas soviéticas por fin se retiraron en mayo de 1946, después de que el gobierno firmara un acuerdo petrolero con la URSS.

EL 15 DE MARZO DE 1951 EL MAJLIS, LIDERADO POR MOHAMED MOSSADEQ, VOTÓ A FAVOR DE NACIONALIZAR LA INDUSTRIA DEL PETRÓLEO.

El año 1948 fue testigo de un aumento del deseo popular iraní de nacionalizar el petróleo, al quedar claro que el gobierno británico ganaba más ingresos a través de la Compañía Petrolera Anglo-Iraní que los que el gobierno iraní obtenía por las regalías. El 15 de marzo de 1951 el Majlis, conducido por el líder del Frente Nacional Mohamed Mossadeq, nombrado con posterioridad Primer Ministro en abril de 1951, votó a favor de nacionalizar la industria petrolera.

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Mossadeq, por su popularidad, su política antioccidental e intransigencia respecto a la nacionalización del petróleo, generó fricciones con el sah. En junio de 1953 fuerzas de los Estados Unidos y el Reino Unido se aliaron en la Operación Ajax para derrocar a Mossadeq. El Shah, en cooperación con la Agencia Central de Inteligencia, CIA, de los Estados Unidos destituyó a Mossadeq, a lo que siguieron cuatro días de disturbios, durante los cuales el sah Mohamed Reza abandonó el país. El 19 de agosto de 1953 unidades armadas fieles al sah, financiadas por Estados Unidos y por el Reino Unido, derrotaron a las fuerzas de Mossadeq. El sah regresó a Irán y Mossadeq fue encarcelado.

A continuación se produjo un período de represión política, durante el cual Mohamed Reza trató de concentrar el poder en su persona. Los partidos nacionalista y comunista fueron perseguidos, se aplicaron restricciones a los medios de comunicación, la policía secreta, la SAVAK, se reforzó, y las elecciones se controlaron de manera muy minuciosa.

Descontento de los clérigos

La falta de compromiso de la dinastía Pahlaví con el Islam hacía crecer la insatisfacción entre los clérigos chiitas. El proyecto de modernización llevado a cabo desde el reinado del sah Reza enfrentaba constantes críticas de la jerarquía religiosa, sobre todo en lo relativo a la imposición de códigos de vestir europeos y a la prohibición del velo, lo cual se interpretó como un símbolo de la erosión de los valores islámicos tradicionales. En 1944 un clérigo de rango medio, Ruhollah Jomeini, publicó el libro Kashf al-Asrar (Secretos desvelados), que atacaba el proyecto de modernización del sah y sus políticas anticlericales.

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Desde los tiempos de la Revolución constitucional los debates entre religión y laicidad habían constituido una característica habitual del panorama político en Irán. Tras el anuncio de la «Revolución Blanca» del sah Mohamed Reza en enero de 1963, las discusiones de nuevo alcanzaron mayor prominencia con el lanzamiento de un programa de modernización de 6 puntos que incluía reforma agraria, nacionalización de los bosques y pastizales, y la venta de fábricas de propiedad gubernamental a intereses privados. La agenda también proponía el sufragio femenino y otorgaba a los no musulmanes la posibilidad de ocupar cargos públicos, todo lo cual la mayoría de los clérigos chiitas consideraban inaceptable. En junio de 1963 Jomeini, ahora ayatolá, fue arrestado en Qom por causa de un discurso que atacaba a Mohamed Reza y la «Revolución Blanca». Su detención provocó tres días de protestas extendidas por todo el país, las más violentas desde que Mossadeq fuera derrotado diez años atrás, que al final el sah reprimió con severidad.

Shah Mohammad Reza Pahlavi
El sah Mohamed Reza Pahlaví Royal Court of Iran (Public Domain)

En octubre de 1964 el gobierno propuso un proyecto de ley que concedería inmunidad diplomática al personal militar estadounidense que servía en Irán y a sus familias, lo cual permitía a los ciudadanos estadounidenses eludir a los tribunales iraníes. La ley resultó en extremo impopular, sobre todo entre los clérigos que veían a los Estados Unidos como el epítome de la inmoralidad occidental. Jomeini, después de haber sido puesto en libertad tras su arresto domiciliario en abril de 1964, arremetió contra dicha ley ante un numeroso público en Qom. Las grabaciones de su sermón tuvieron una amplia difusión y atrajeron mucha atención hacia el movimiento religioso contrario al sah. Pocos días después del sermón se detuvo de nuevo a Jomeini y se le expatrió a Turquía, desde donde se trasladó a Iraq en octubre de 1965.

El ayatolá continuó publicando declaraciones contra el sah desde el exilio. A fines del decenio de 1960 impartió una serie de conferencias dirigidas a los estudiantes, que más adelante se publicaron y difundieron en forma de libro, con el título Velayat-e Faqih (El gobierno del jurista islámico). En él exponía que la monarquía como forma de gobierno era por completo incompatible con el islam.

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Entretanto, la juventud iraní organizó varios grupos guerrilleros clandestinos para luchar contra el régimen, porque parecía que la oposición legal era ineficaz. El régimen disolvió por la fuerza a la mayoría de los grupos, pero dos de ellos sobrevivieron: los fedayines (Fedayan-e Khalq), de ideología marxista y antiimperialista, y los mujahidines (Mojahedin-e Khalq), que tomaban al islam como base de sus luchas políticas. Ambos grupos emplearon tácticas similares para socavar el régimen del Shah: atacaron estaciones de policía, colocaron bombas en las dependencias estadounidenses, británicas e israelíes, asesinaron oficiales de la seguridad iraní y al personal militar estadounidense.

Disturbios y agitación política

Hacia 1976 la economía iraní atravesaba dificultades. Tras la crisis de la OPEP el sah había tratado de emplear los aumentados ingresos petroleros para expandir la industria y la infraestructura iraníes más allá de las posibilidades de sus recursos humanos e institucionales, lo cual provocó desórdenes económicos y sociales generalizados. Como parte del amplio programa de modernización, el gobierno utilizó el incremento de los fondos para nacionalizar las escuelas secundarias privadas y los colegios comunitarios, reducir los impuestos sobre la renta, y poner en marcha un ambicioso plan de seguridad social. Sin embargo, estos programas no combatieron la inflación de manera efectiva, ni tampoco el aumento desmesurado de los precios de la vivienda.

MIENTRAS que LAS CLASES MEDIAS Y LAICAS FUERON LOS PRINCIPALES PARTICIPANTES EN LAS PROTESTAS DE 1977, LAS DE LA PRIMERA MITAD DE 1978 estuvieron DIRIGIDAS POR FIGURAS RELIGIOSAS.

Para 1978 había más de 60.000 extranjeros en Irán, de los cuales 45.000 eran estadounidenses, lo cual reforzaba la percepción popular de que el programa de modernización del sah erosionaba el carácter iraní del país, así como los valores y la identidad islámica. La represión política aumentó en respuesta al creciente disenso popular y al establecimiento de un Estado unipartidista, lo cual alienó aún más a las clases educadas. A partir de 1977 las organizaciones de derechos humanos comenzaron a centrar su atención en los abusos contra los derechos individuales en Irán, cuestión que el presidente estadounidense Carter incorporó en su política exterior como cuestión a combatir. La respuesta del sah consistió en liberar a los prisioneros políticos y anunciar nuevos resguardos legales para los ciudadanos. El Frente Nacional, el Movimiento por la Libertad de Irán y otros grupos, aprovecharon la renovada libertad política para comenzar una vez más a actuar y a organizarse.

Si bien las clases medias y laicas fueron los principales participantes en las protestas de 1977, las de la primera mitad de 1978 estuvieron dirigidas por personalidades religiosas, y atrajeron el apoyo de grupos más tradicionales, así como de las clases trabajadoras urbanas. Los manifestantes recurrían con mayor frecuencia al empleo de la violencia calculada, y atacaban los aspectos más objetables del régimen. Entre estos se encontraban los clubes nocturnos y cines, considerados un símbolo de la corrupción moral y la influencia occidental. De igual modo, los bancos representaban la explotación económica y las estaciones de policía simbolizaban la violencia del régimen Pahlaví.

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Los eslóganes y carteles contrarios al sah pasaron a utilizar a Jomeini como la personificación de la revolución y a proponerlo como líder de un Estado islámico ideal. Desde el exilio Jomeini continuaba incitando a realizar más demostraciones y advertía contra cualquier compromiso con el régimen. En agosto de 1978 más de 400 personas fallecieron debido a un incendio ocasionado por estudiantes de orientación religiosa en un cine de nombre Rex. La popularidad del gobierno decayó aún más como consecuencia de la exitosa difusión del rumor de que el incendio había sido obra de la policía secreta, y no de estudiantes de inclinaciones religiosas.

La revolución

El 4 de septiembre de 1978, al concluir el Ramadán, comenzaron a extenderse por todo Irán las manifestaciones antigubernamentales con un tono cada vez más radical. El gobierno declaró la ley marcial en Teherán y otras 11 ciudades. El 8 de setiembre se produjo una masacre en la plaza Jaleh, en Teherán, por causa de los disparos realizados por los soldados de Mohamed Reza sobre una muchedumbre de 20.000 manifestantes que apoyaban a Jomeini. La cifra oficial de muertos proporcionada por el gobierno osciló entre 84 y 122, aunque el número exacto aún se discute y se considera probable que fuera mayor. En Irán se conoció ese día como «Viernes Negro» y provocó el aumento del descontento con el gobierno.

Demonstration of 8 September 1978
Manisfestaciones del 8 de septiembre de 1978 Islamic Revolution Document Center (Public Domain)

Tras la expulsión de Jomeini de Iraq en 1978, el ayatolá se trasladó a Francia, lo que proporcionó a su movimiento de oposición una mayor exposición en los medios de comunicación globales. Además, la mayor calidad de las comunicaciones telefónicas le permitió mejorar la coordinación entre los movimientos de oposición.

En septiembre de 1978 los trabajadores del sector público y de la industria petrolera comenzaron una huelga en gran escala, en la que exigían mejores salarios y condiciones laborales. Los reclamos se convirtieron en un llamado al cambio político a medida que el movimiento combinaba su impulso con el de otras manifestaciones contrarias al sah. Con la llegada de noviembre, la carencia de combustible, de transporte y de materias primas produjo la paralización de casi todas las actividades de la industria privada. El sah, al reconocer que se debilitaba su control sobre la sociedad iraní, cerró las escuelas y universidades, suspendió la prensa y prohibió las reuniones de 4 o más personas en Teherán. Intentó lograr la paz mediante la liberación de más de 1.000 presos políticos, entre ellos el ayatolá Hosain Ali Montazeri, colaborador de Jomeini. Sin embargo, estas concesiones no tuvieron el efecto deseado. Jomeini calificó de inútiles las promesas y llamó a la continuación de las protestas. Las huelgas se reanudaron, y condujeron al cierre total del gobierno.

El 10 y el 11 de diciembre cientos de miles de personas de todo el país marcharon contra el régimen y se produjeron violentos encuentros entre los manifestantes y las tropas del sah. En consecuencia, el sah inició conversaciones con el líder del Frente Nacional, Shapur Bajtiar, quien acordó formar un gobierno bajo la dinastía Pahlaví, con la condición de que Mohamed Reza abandonara el país. El 3 de enero de 1979 el Majlis votó a favor de que Bajtiar creara un gobierno, cuyo nuevo gabinete presentó el 6 de enero al sah. El 16 de enero Mohamed Reza huyó de Irán, y al conocerse la noticia se produjeron grandes celebraciones en todo el país.

El gobierno de Bajtiar

De inmediato el primer ministro Bajtiar intentó distanciar su gabinete del régimen del sah mediante la eliminación de las restricciones de prensa, la liberación de los restantes prisioneros políticos y la promesa de disolver la SAVAK. Aunque este gobierno de compromiso obtuvo el apoyo de los clérigos moderados, la mayoría de los manifestantes dirigidos por Jomeini y por ideologías de izquierda mantuvieron su determinación de acabar con la monarquía. El Frente Nacional expulsó a Bajtiar del partido por haber capitulado ante el régimen Pahlaví, y Jomeini declaró que su gobierno era ilegal. El 29 de enero Jomeini convocó a un «referendo callejero» sobre la monarquía que condujo a demostraciones masivas de más de un millón de personas en Teherán.

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Por último, el 1 de febrero Jomeini regresó a Irán, donde se le ofreció una extática bienvenida. En el discurso que pronunció el día siguiente, nombró a Mehdí Bazargán primer ministro del gobierno provisional. La lealtad a Bajtiar de las fuerzas armadas menguó durante las siguientes jornadas, y el 8 y 9 de febrero la fuerza aérea declaró su adhesión a Jomeini. A continuación se abrió el arsenal de la base aérea y se distribuyeron armas a la muchedumbre. El 11 de febrero los mandos militares de alto rango anunciaron la «neutralidad» de las fuerzas armadas, que en esencia equivalía a retirar el apoyo al gobierno. Hacia el final de la tarde Bajtiar se había escondido, y la capital se encontraba en manos de los rebeldes: la dinastía Pahlaví había colapsado.

El resultado: Bazargán y el gobierno provisional

Por proclamación de Jomeini, en febrero de 1979 Bazargán pasó a ser el primer primer ministro del régimen revolucionario. Sin embargo, el país continuaba inflamado por el sentimiento revolucionario, lo que significaba que el gobierno tenía poco control sobre la sociedad y sobre su propia burocracia. A partir de la creación de cientos de comités revolucionarios semiindependientes durante el período de la revolución, la efectividad de la autoridad central había dejado de existir.

Ayatollah Khomeini
El ayatolá Jomeini Sharok Hatami (Public Domain)

Jomeini consideró que no estaba vinculado al gobierno; proclamaba sus propias políticas, nombró representantes del gobierno y estableció nuevas instituciones sin contar con Bazargán. El primer ministro pasó a compartir el poder con el Consejo Revolucionario, una institución que Jomeini había establecido en enero de 1979. Se establecieron nuevos tribunales revolucionarios para juzgar y sancionar a los que habían colaborado con los regímenes anteriores. A partir de ese momento las ejecuciones de militares y de oficiales de la policía, de agentes de la SAVAK, ministros del gabinete y diputados Majlis pasaron a ser cotidianas. Las implacables actividades de los tribunales resultaron muy controvertidas y el 14 de marzo Bazargán insistió en suspender las actividades de los tribunales revolucionarios. Sin embargo, el 5 de abril el Consejo Revolucionario reinstauró los tribunales. Más de 550 personas se habían ejecutado hasta noviembre de 1979, fecha en que Bazargán al fin dimitió.

En su intento de islamizar a Irán, Jomeini creó varias instituciones para lograr este objetivo, entre las cuales incluyó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, una fuerza militar leal a los líderes del clero que creció con rapidez. Bazargán había perdido casi todo el poder. El 30 y 31 de marzo de 1979 se llevó a cabo un referéndum nacional para determinar el sistema político del país tras el final de la monarquía. Sin embargo, el voto no fue secreto, y en la boleta de votación solo aparecía un sistema político: la República Islámica. El 1 de abril Jomeini promulgó la fundación de la República Islámica de Irán. Con posterioridad se reescribió la constitución para sentar las bases del dominio del clero y otorgar a Jomeini la autoridad suprema en calidad de faqih, líder de la revolución y heredero del manto del Profeta.

Jomeini, los predicadores populistas, y los partidos de izquierda avivaron las llamas del sentimiento antiestadounidense, ya entonces muy extendido. En octubre de 1979 el antiguo sah, Mohamed Reza Pahlaví, fue admitido en los Estados Unidos para recibir tratamiento médico, lo cual preocupó a la República Islámica, que temía que su enfermedad se utilizara para asegurar el apoyo estadounidense a un golpe de Estado contra la revolución. Tras la reunión celebrada en Argelia entre Bazargán y el asesor de seguridad nacional del presidente de los Estados Unidos, Carter, cientos de miles de personas participaron en protestas en Teherán, durante las cuales varios estudiantes «de la línea del Imán» ocuparon la embajada de Estados Unidos y tomaron como rehenes a 52 diplomáticos de ese país. Dos días después del inicio de las protestas, el 6 de noviembre de 1979, Bazargán dimitió de su cargo. El Consejo Revolucionario asumió las funciones del primer ministro, pendiente de la celebración de comicios presidenciales y de elecciones al Majli. La crisis de los rehenes iraní duró 444 días y supuso la ruptura total de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.

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Preguntas y respuestas

¿En qué consistió la Revolución iraní?

La Revolución iraní consistió en una movilización social e insurrección política que condujo a la caída de la dinastía Pahlaví (1925-1979) y al establecimiento de la República Islámica de Irán.

¿Cuáles fueron las causas de la Revolución iraní?

La dinastía Pahlaví había sido en extremo impopular desde varias décadas anteriores a la revolución, sobre todo entre los iraníes religiosos y de izquierda. La dinastía Pahlaví priorizó proyectos de «modernización» que resultaron en la persecución de prácticas religiosas tradicionales y en el alineamiento político de Irán con los Estados Unidos.

Bibliografía

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Sobre el traductor

Waldo Reboredo Arroyo
Interesado en el estudio de las migraciones, costumbres, las artes y religiones de distintas culturas; descubrimientos geográficos y científicos. Vive en La Habana. En la actualidad traduce y edita libros y artículos para la web.

Sobre el autor

Scarlett Hart
Scarlett se ha graduado recientemente de Ciencias Políticas, Sociales y Humanas con un interés especial en género, colonialismo y la historia moderna de Oriente Medio.

Cita este trabajo

Estilo APA

Hart, S. (2025, agosto 05). Revolución iraní. (W. R. Arroyo, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-23980/revolucion-irani/

Estilo Chicago

Hart, Scarlett. "Revolución iraní." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia, agosto 05, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-23980/revolucion-irani/.

Estilo MLA

Hart, Scarlett. "Revolución iraní." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia, 05 ago 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-23980/revolucion-irani/.

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