Gyeongju (Kyongju), que antes se conocía como Seorabeol o Saro, fue la capital del reino de Silla en la antigua Corea desde el siglo I hasta el siglo X d.C. Ubicada en el sureste de la península coreana, en su apogeo en el siglo IX. Gyeongju contaba con 1 millón de habitantes y 180.000 casas. Hoy en día, la ciudad todavía conserva algunos restos arqueológicos importantes, incluido el observatorio Cheomseongdae, el templo Bulguksa, la Gruta de Seokguram, varias pagodas y muchos túmulos de las tumbas reales, dentro de las cuales se han encontrado coronas de oro y piezas de joyería espectaculares, lo que justifica plenamente el otro nombre de la capital: Geumseong o «ciudad de oro». Gyeongju ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Situación histórica
El reino de Silla gobernó el sureste de Corea durante el período de los Tres Reinos, del siglo I a.C. hasta el siglo VII d.C. y después toda la península coreana desde 668 hasta 935. La fecha tradicional de la fundación del reino de Silla (que a menudo se conoce como Ko-Silla, «el viejo Silla», para distinguirlo del periodo unificado posterior) es el 57 a.C. según el Samguk Sagi del siglo XII («La documentación histórica de los tres Estados»), pero es poco probable que sea acertada y los historiadores modernos prefieren usar una fecha posterior cuando describen Silla como una entidad política. El reino se creó en un primer momento cuando las tribus jinhan del sureste de Corea formaron una confederación. La figura fundadora tradicional es Hyeokgeose (que reinó de 57 a.C. a 4 d.C.) quien, después de nacer de un huevo escarlata mágico, unificó seis pueblos o clanes y fundó su capital fortificada en Saro en la llanura de Gyeongju, que después se convertiría en Geumseong. La capital, Saro, le dio al reino su primer nombre (también conocido como Seorabeol, que significa «País del Este»), que luego se cambiaría por Silla durante el reinado del rey Beopheung (que reinó de 514-540) cuando se consiguió un mayor grado de centralización.
El palacio real de Gyeongju se encontraba dentro de la fortaleza Wolseong, que se amplió en los siglos VI y VII con un lago artificial conocido como Anap-chi (lago de gansos y patos salvajes) y una colección de aves y animales exóticos. Es probable que la famosa torre del observatorio Cheomseongdae del siglo VII, construida durante el reinado de la reina Seondeok (que reinó de 632-647), fuera la atracción principal de todo un distrito científico; tal era la importancia que se le daba al efecto de los cuerpos celestes sobre los asuntos humanos en la cultura coreana. Gyeongju se convirtió en un centro de cultura, arte y ciencia donde florecerían en particular las matemáticas, la astronomía y la astrología.
Durante el reinado del rey Beopmin (661-681) la ciudad se rediseñó en imitación de las ciudades chinas (específicamente Chang'an) y se dispuso siguiendo un patrón cuadriculado de norte a sur. Según el Samguk yusa del siglo XIII («Recuerdos de los Tres Reinos»), Gyeongju se dividió en 55 distritos y 1.360 barrios residenciales. Con una población de 1 millón de habitantes para el siglo IX, la ciudad ostentaba 178.936 casas además de talleres y templos, 35 fincas privadas y cuatro palacios reales, uno para cada estación del año. Se decía que los miembros de la aristocracia empleaban hasta 3.000 esclavos en sus fincas y sus lujosas fiestas eran infames en todo el reino. Aunque puede que estas cantidades sean exageradas, hay muchos indicios arqueológicos de que la ciudad realmente era grande con amplios mercados, parques y lagos artificiales. Otro signo más de la riqueza y la prosperidad de la ciudad era que muchos de sus edificios tenían tejados de teja, en vez de paja, y estas eran de cerámica.
Gyeongju no solo era la capital política del reino de Silla, sino también su centro religioso. Templos como el extenso complejo Bulguksa del siglo VIII, conocido como el «Templo de la Tierra de Buda», la Gruta de Seokguram que contiene una enorme estatua del Buda, el Hwangnyong («Templo del Dragón Imperial»), el Punhwang («Templo Imperial Fragrante»), innumerables pagodas, y la presencia de la mayoría de las reliquias del budismo significaban que Gyeongju también era un enclave importante de peregrinación para los creyentes. Esto, aunado a la fuerte influencia de los clanes aristocráticos locales, supuso que Gyeongju siguiera sirviendo como capital de la nación incluso cuando el reino de Silla gobernó toda Corea a partir de 668 y a pesar de su localización algo a desmano, en la esquina sureste del país.
Con la caída del Reino Unificado de Silla en las primeras décadas del siglo X, la península coreana se dividió de nuevo en los Tres Reinos Tardíos. Gung Ye (muerto en 918), el líder tiránico del reino tardío de Goguryeo (Koguryo), declaró que Gyeongju debería convertirse en la «Ciudad de la Destrucción». La ciudad sufrió el mismo destino en 927 cuando fue saqueada por el rey Gyeon Hwon (867-936) del reino tardío de Baekje y el rey Gyeongae de Silla fue ejecutado.
Aunque la ciudad nunca recuperó su antigua gloria, siguió siendo la sede (pongwan) de los clanes aristocráticos de Gyeongju y, durante un tiempo, fue nombrada la capital oriental del reino de Goryeo (Koryo) que gobernaría Corea de 918 a 1392. La arquitectura de la ciudad sufrió nuevos golpes durante las invasiones mongolas del siglo XIII, en las que la famosa pagoda de madera de nueve pisos del templo de Hwangyongsa fue destruida, y de nuevo durante la ocupación japonesa a finales del siglo XVI, cuando el templo de Bulguksa fue arrasado.
Arquitectura
Tumbas
Hoy en día hay muchas tumbas de túmulo en Gyeongju que datan del período de Silla, la mayoría de las cuales aún no se han excavado. Las tumbas típicas de Silla del periodo de los Tres Reinos estaban compuestas de una cámara de madera dispuesta en un hoyo de tierra que después se cubría con una pila de piedras y un túmulo de tierra. Para que la tumba fuese impermeable, se aplicaban capas de arcilla entre las piedras. Muchas tumbas contenían varios enterramientos, en ocasiones hasta diez individuos. La ausencia de una entrada ha supuesto que haya muchas más tumbas de Silla que se han conservado intactas en comparación con las de los otros dos reinos, y por eso nos han proporcionado tesoros que van desde coronas de oro hasta joyería de jade. La más grande de estas tumbas, que realmente consta de dos túmulos y contiene un rey y una reina, es la tumba de Hwangnam Taechong. Data de los siglos V-VII y mide 80 × 120 metros, con montículos de 22 y 23 metros de alto.
Cheomseongdae
Entre las estructuras más famosas de la Antigüedad en Gyeongju está el observatorio Cheomseongdae de mediados del siglo VII. Se construyó durante el reinado de la reina Seondeok como parte de un complejo más grande dedicado a la ciencia y la astronomía en la ciudad. Con 9 metros de altura y compuesto de 365 bloques de granito en 27 capas, funcionaba como un reloj de sol, pero también cuenta con una ventana orientada al sur que captaba los rayos de sol sobre el suelo del interior cada equinoccio. Puede que en un principio también hubiera una esfera armilar en la cima de la torre. Es el observatorio más antiguo que se conserva de Asia oriental y figura como el nº 31 en la lista oficial de los Tesoros Nacionales de Corea.
Templo Bulguksa
El Templo Bulguksa («Templo de la Tierra del Buda») se construyó en el siglo VIII en las laderas boscosas del monte Tohamsan. Tradicionalmente, se considera que el arquitecto principal de Bulguksa fue Gim Daeseong (700-774), el ministro principal o chungsi del Reino Unificado de Silla. Tal y como sugiere el nombre, se diseñó para representar la tierra de Buda, es decir, el paraíso. El complejo cuenta con un lago de lotos y varios puentes además de los tres salones principales; era tan grande y se construyó con unas consideraciones matemáticas y geográficas tan precisas que llevó casi 40 años completarlo: la fecha tradicional del comienzo es 751 y de finalización 790.
Aunque los edificios originales de madera son reconstrucciones de los que se quemaron en el incendio, el complejo conserva dos pagodas originales de piedra: la Dabotap («Pagoda de los Tesoros Abundantes») y la Seokgatap («Pagoda que no arroja sombra»), que tradicionalmente data de 751. Las excavaciones en torno a la segunda pagoda en 1966 sacaron a la luz un sarira (un ataúd relicario) que contenía el documento impreso en bloques de madera más antiguo del mundo, una copia del sutra Dharani.
Gruta de Seokguram
Cerca del templo de Bulguksa, ubicada en las laderas superiores al sureste del monte Tohamsan está la Gruta de Seokguram. Esta cueva-templo budista se construyó como una gruta artificial entre 751 y 774. De nuevo, el arquitecto fue Gim Daeseong. La cámara circular interior tiene un techo abovedado y una estatua de granito blanco del buda Sakyamuni, que mide 3,45 metros de alto. Las paredes de la cueva están decoradas con 41 esculturas dispuestas en nichos. Seokguram figura en el nº 24 de la lista estatal oficial de los Tesoros Nacionales de Corea y, junto con el templo de Bulguksa, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
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