La dinastía II de Egipto (hacia 2890-2670 a.C.) surgió de la agitación que terminó con la primera y estuvo marcada por constantes revueltas (o, al menos, dificultades internas). La causa exacta de estos disturbios civiles no está clara, ya que las fuentes para este período son confusas, e incluso las fechas de los gobernantes son poco confiables. Algunos de los nombres de reyes que da Manetón no están respaldados por ninguna evidencia arqueológica y tal vez sean duplicaciones de gobernantes anteriores bajo otros nombres. Durante la dinastía II, la cultura y la expansión militar siguieron desarrollándose, sobre todo en Nubia, pero muchos de los soberanos parecen haber estado ocupados con guerras entre el Alto y el Bajo Egipto, y es posible que la nación estuviera dividida durante esta época.
Tiempos inciertos
Cualquiera que haya sido la agitación nacional en ese momento, la historia de la dinastía II es difícil de leer. Cuando los académicos, historiadores y arqueólogos escriben sobre el período y realizan afirmaciones sobre los reinados de los faraones y lo que lograron, utilizan términos como «se cree», «posiblemente», «tal vez», «probablemente» y «se piensa». Se cuenta con evidencia física definitiva del reinado de algunos reyes a través de las tumbas, los artefactos y los proyectos de construcción, pero de otros solo existen sus nombres en listas como la cronología de Manetón, en Abidos, y la Lista de Reyes de Turín. Tal vez la lectura más precisa de la dinastía II es que sirvió como puente entre la fundación de un gobierno central en la dinastía I y la consolidación de la cultura egipcia en la dinastía III.
La siguiente lista de gobernantes de la dinastía II está basada en el registro arqueológico con referencia a la Lista de Reyes de Turín y a la cronología de Manetón. No se da ninguna fecha para estos gobernantes porque ninguna se puede verificar.
La dinastía II podría considerarse como un puente entre la fundación de un gobierno central en la dinastía I y la consolidación de la cultura egipcia en la dinastía III.
Hetepsejemuy (nombre griego: Boetos) resolvió el conflicto que terminó con la dinastía I de Egipto y gobernó durante aproximadamente 30 años. Su nombre se ha interpretado que significa «los dos poderosos están en paz» en referencia a las medidas que tomó para acabar con la lucha entre los dos últimos príncipes de la dinastía I. Sin embargo, esta interpretación se ha disputado porque su nombre aparece en la entrada de la tumba del rey Qa'a (el último rey de la dinastía I), quien gobernó antes de la supuesta guerra civil de los príncipes. Aunque los detalles de su época no están claros, parece que Hetepsejemuy gobernó durante un período difícil de disturbios en el país. Si bien logró controlar su reino, no parece haberse dedicado a la expansión del territorio, y sus esfuerzos se concentraron en las dificultades internas. Se desconoce cuáles fueron exactamente estas dificultades, pero parece que estaban relacionadas con un conflicto entre el control del Alto Egipto sobre el Bajo Egipto y la resistencia de esta región.
Raneb (también conocido como Nebra; nombre griego: Kaiekos) era posiblemente el hermano de Hetepsejemuy. Gobernó durante unos 15 años y puede que se hiciera con el poder mediante un golpe (aunque esto es incierto). Es el primer rey egipcio en añadir el nombre del dios sol, Ra, a su nombre, y así vincularse directamente a sí mismo y el título de rey con los dioses (una práctica que continuaría a lo largo de la historia de Egipto y que acabaría definiendo el puesto de gobernante de Egipto). Las imágenes de la diosa Bastet (representada como un gato o una mujer con cabeza de gato) aparecen por primera vez bajo su reinado, y otros ejemplos de iconografía religiosa se volvieron más generalizados, lo que habla de un gobernante más pacífico y productivo que su predecesor. Sin embargo, no hay ninguna certeza sobre este punto, y hay pruebas de que el país siguió sufriendo disturbios sociales y rebeliones.
Nynetjer (nombre griego: Binothris), al igual que sus predecesores, gobernó durante un período difícil en la historia de Egipto, como lo evidencia su división del país en dos reinos separados. Si la causa de esto fue una hambruna (como sugieren algunos académicos), con la que Nynetjer pensó que sería más fácil lidiar mediante la división del país, o la rebelión continua está en debate y no se ha llegado a una respuesta decisiva. Se cree que les otorgó a las mujeres el derecho a gobernar, pero esta afirmación se ha disputado, ya que la evidencia es demasiado imprecisa para interpretarla claramente.
Weneg-Nebty, el siguiente soberano, es objeto de controversia, y la mayoría de los académicos creen que es Raneb o el rey Peribsen posterior.
Senedj (nombre griego: Sethenes) puede ser el mismo que Peribsen, aunque esto se ha puesto en duda. No se sabe nada sobre su reinado.
Peribsen (también conocido como Set-Peribsen) es considerado un gobernante importante por los cambios culturales que tuvieron lugar durante su reinado, así como por su nombre, que sustituyó al dios Horus por su rival, Set. Horus el Joven era el hijo del dios Osiris que derrotó a Set, el hermano (y asesino) de Osiris, para restaurar el equilibrio en Egipto. Se ha sugerido que el hecho de que Peribsen adoptara el nombre de Set es indicativo de un cambio importante de perspectiva en la religión en Egipto en esta época. Sin embargo, dado que el nombre de Peribsen no aparece en ningún documento del Bajo Egipto, también se ha afirmado que gobernó un país dividido y optó por distanciarse del Culto de Horus por razones políticas. También se ha sugerido que Peribsen fue el primer monoteísta (siglos antes que Akenatón), pero esta afirmación se ha desmentido en gran medida, ya que hay pruebas de la creencia en muchos dioses diferentes durante su reinado.
Peribsen reorganizó la burocracia de Egipto e incentivó la alfabetización y la práctica religiosa. La primera frase completa en la historia egipcia data de su reinado y se encontró en su tumba. La frase dice: «El dorado, el de Ombos, unificó y entregó los dos reinos a su hijo, el rey del Alto y el Bajo Egipto, Peribsen». Según el erudito Marc Van de Mieroop, «las inscripciones anteriores, a menudo encontradas en sellos impresos en arcilla, eran secas y no ofrecían mucho más que los nombres y títulos de la gente» (30). Por su parte, la frase encontrada en la tumba de Peribsen establece claramente cómo el dios Set («el de Ombos») legitimó el gobierno de Peribsen. Dado que la frase claramente establece que Peribsen gobernó el Alto y Bajo Egipto, la afirmación de que adoptó a Set como su dios patrón para distanciarse del soberano del Bajo Egipto se ha cuestionado muchas veces.
Jasejemuy (nombre griego: Cheneres) fue el último rey de la dinastía II. Puede haber sido el hijo de Peribsen o un rival que lo venció en la batalla. Poco se sabe sobre su reinado, pero es posible que haya reunido las dos regiones de Egipto bajo un poder central luego de la derrota de Peribsen (según una teoría) o tras ascender al trono como sucesor legítimo. Si se acepta la afirmación de que Peribsen gobernó un Egipto unido, entonces Jasejemuy reforzó ese vínculo. Es conocido por iniciar numerosos proyectos de construcción por todo Egipto, que aún se pueden ver en la actualidad en Hieracómpolis y Abidos. Fue el padre del faraónZoser, el fundador de la dinastía III de Egipto.
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 07 febrero 2016. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.