Los fasces eran un ramillete de varas y un hacha que se llevaban como símbolo de la autoridad magisterial y sacerdotal en la antigua Roma. Ocupaban un lugar destacado en importantes ceremonias administrativas y procesiones públicas, como los triunfos. Este símbolo fue adoptado posteriormente por otras culturas para representar el orden y la fuerza a través de la unidad, especialmente por el movimiento fascista de Italia en el siglo XX. Los fasces aún son visibles hoy en día en muchos contextos oficiales como símbolo de los principios republicanos, por ejemplo, en la Cámara de representantes de Estados Unidos y en la portada de los pasaportes de los ciudadanos franceses.
Evolución y forma
El símbolo de los fasces probablemente fue tomado por los romanos de los reyes etruscos, como lo demuestra el hallazgo de una versión en miniatura de hierro en una tumba etrusca del siglo VII a. C. en Vetulonia. Los fasces romanos estaban compuestos por un conjunto de varas (vergae) fabricadas con madera de abedul u olmo. Las varas, de forma redondeada o rectangular, solían tener una longitud de 1,5 metros (5 pies). Las varas se unían con un hacha de un solo filo y un bastón central ligeramente más largo, mediante correas de cuero rojo. El hacha no solo tenía una función ceremonial, sino que también se utilizaba en los primeros años de la República para ejecutar a los condenados a muerte. Por este motivo, cuando se sacaba el hacha del ramillete de varas, significaba que un ciudadano podía presentar un recurso (provocatio) contra una sentencia de pena de muerte.
LAS FASCES SOLÍAN LLEVARSE SOBRE EL HOMBRO IZQUIERDO DE LOS ASISTENTES MAGISTRALES, CONOCIDOS COMO LICTORES, COMO SÍMBOLOS DE LA AUTORIDAD JUDICIAL.
Los fasces solían llevarse sobre el hombro izquierdo de los asistentes magistrales conocidos como lictores, como símbolos de la autoridad judicial. Durante el ejercicio de sus funciones oficiales, los magistrados iban precedidos por los lictores y los fasces, lo que indicaba al público que se acercaba un magistrado y les recordaba su autoridad para arrestar o citar a cualquier persona que considerara oportuno. Si un magistrado se encontraba con otro, los lictores de menor antigüedad bajaban sus fasces en reconocimiento de la mayor importancia que tenía el otro magistrado. Cuando un magistrado fallecía, tenía derecho a que hubiera una representación de los fasces en su tumba. Por el contrario, si un magistrado cometía alguna falta, no solo estaba obligado a dimitir, sino que sus fasces se rompían en una ceremonia para simbolizar su desgracia y pérdida de autoridad.
Ampliación de la función de los fasces
Durante la República, los cónsules (magistrados principales) y, más tarde, los procónsules, también tenían sus propios lictores personales que portaban los fasces. Solo cuando el cónsul se encontraba fuera de Roma, los fasces incluían el elemento del hacha, ya que este pasaba a simbolizar la autoridad militar. Durante el triunfo de un comandante militar romano, los lictores llevaban los fasces en la procesión y los decoraban con hojas de laurel. El emperador también decoraba sus fasces de la misma manera. En el otro extremo de la escala, los magistrados municipales podían tener, según Cicerón, una versión menor, los bacilli, que solo tenían dos varas y no tenían hacha.
Con el tiempo, el uso de los lictores y los fasces se amplió aún más para representar la autoridad de otros funcionarios y cargos religiosos, como los pretores (que estaban en un escalón por debajo de los cónsules), los propretores, la esposa del emperador en su papel de sacerdotisa del culto imperial y las vírgenes vestales. Se desarrolló un sistema de clasificación en el que los cargos más altos tenían derecho a llevar un mayor número de fasces. En la República, los magistri equitum (comandantes de caballería) y los pretores tenían seis, los procónsules y cónsules tenían doce, y los dictadores tenían veinticuatro. En el Principado, los gobernadores senatoriales tenían un número que indicaba su experiencia, los legados imperiales (senadores que también eran comandantes militares) tenían cinco y los emperadores tenían doce, mientras que Augusto quizá tenía veinticuatro fasces cuando se encontraba fuera de Roma.
Profesional en lenguas con estudios literarios. Profesor de castellano, escritor, traductor y entusiasta de la historia. Áreas de interés: literatura, artefactos antiguos, la historia de las religiones, la astrología, la arquitectura, la historia militar y del arte.
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 08 mayo 2016. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.