Locmariaquer es un yacimiento de la Edad de Piedra situado en el noroeste de Francia que se distingue por dos grandes tumbas de piedra y un menhir o piedra vertical enorme de granito. Estas estructuras monumentales, todas construidas a pocos metros las unas de las otras, datan del quinto milenio a.C., erigidas por la comunidad agrícola sedentaria local y se cuentan entre los monumentos neolíticos más impresionantes del mundo.
Gran Menhir
El enorme monolito de piedra ígnea conocido como Gran Menhir era una única piedra de 20 metros de alto y 280 toneladas de peso. Las habilidades de ingeniería necesarias para mover y levantar una piedra de tal tamaño son impresionantes, especialmente porque la fuente más cercana de este tipo de piedra se encuentra a 10 km de distancia. El menhir se colocó cuidadosamente, probablemente usando rampas de tierra, al final de una alineación de 18 piedras entrelazadas en torno a 4500 a.C., que hoy en día se han destruido pero están indicadas en el emplazamiento. Este menhir se habría rematado con una superficie lisa, usando martillos de cuarzo. Otro menhir o estela grande se alzaba cerca del Gran Menhir, y dos piezas de este, identificadas por los relieves de bueyes, se reutilizaron en la tumba cercana de Table-des-Marchands y en la tumba de piedra de la pequeña isla de Gavrinis al otro lado del golfo de Morbihan, a 4 km de distancia. La superficie del Gran Menhir muestra marcas deliberadas de pernos y un agujero en la base de la piedra para mejorar su estabilidad de pie. No obstante, este gigante acabó derrumbándose y se fracturó en cuatro pedazos grandes. No está claro si ocurrió por causas naturales como fuertes vientos, un rayo o un terremoto o si se trata de una rotura deliberada. Lo que está más claro es que la caída probablemente ocurrió unos pocos cientos de años tras erigirse, en algún momento alrededor de 4000 a.C.
Túmulo Er-Grah
El túmulo Er-Grah (o Er Vinglé en el bretón local, que significa «cantera» y apunta al papel del lugar como una fuente de materiales de construcción en una época posterior) se encuentra a pocos metros del Gran Menhir y se construyó probablemente en torno a 4200 a.C. La tumba de una sola persona mide 140 metros de largo y la anchura oscila entre los 16 y los 26 metros. Tiene una forma trapezoidal con una altura relativamente modesta, de 2 metros como máximo. La estructura evolucionó a lo largo del tiempo; empezó en torno a 4500 a.C. como un grupo de túmulos funerarios y zanjas con unas pocas viviendas. Más adelante, se construyó un túmulo rectangular sobre el lugar, que contaba con una losa de piedra enorme como tejado y que sigue siendo parte de la estructura hoy en día. En torno a 4000 a.C., el túmulo se extendió con piedra caliza cubierta con una capa superficial del mismo tipo de piedra. Debido a la acidez del suelo, no se han encontrado restos humanos en la tumba, pero las excavaciones han revelado herramientas de piedra, joyería y un plato de cerámica.
Túmulo Table-des-Marchands
La gran tumba de piedra conocida como Table-des-Marchands se construyó en torno a 4000 a.C. El nombre del monumento, «Table des Marchands» (mesa de los comerciantes), deriva de la enorme losa de piedra incorporada al techo de la cámara interior (un dolmen) que mide 7 × 4 metros y tiene 80 cm de grosor. En realidad, la losa se excavó por primera vez en la época romana y es parte de la piedra cuya otra mitad se utilizó para el túmulo de Gavrinis. El túmulo de piedra de Locmariaquer mide 30 × 25 metros, pero su altura actual es menos de la mitad del original. La tumba de piedra interior y el pasillo de entrada están construidos con piedras lisas verticales, rematadas con losas horizontales y mampostería seca. El pasillo permitía la adición de más enterramientos a lo largo del tiempo. La tumba interior tiene unos impresionantes 2,5 metros de altura y cuenta con una piedra grande y puntiaguda colocada frente a la entrada, que se cree que representa a una divinidad. La gran estela de arenisca está cubierta de grabados lineares en relieve y originalmente se encontraba cerca del Gran Menhir antes de usarse dentro del túmulo. Entre los demás relieves del interior hay ganchos, bueyes y cabezas de hacha.
