Cos (Kos) es una isla griega situada en el sureste del mar Egeo, que forma parte del archipiélago del Dodecaneso (las antiguas Espóradas), que prosperó en la Antigüedad gracias a su ubicación en las rutas comerciales entre Egipto, Siria, Chipre y Anatolia. Habitada desde la Edad del Bronce, la isla estuvo bajo el control de una larga lista de potencias a lo largo de los siglos. Uno de los hijos más ilustres de Cos fue el célebre médico Hipócrates, quien fundó una escuela de medicina en la isla en el siglo V antes de Cristo Cos alcanzó su máximo esplendor, tanto político como cultural, en el siglo IV antes de Cristo, tras lo cual se convertiría en una ciudad libre integrada en el Imperio romano.
En la mitología griega, se menciona a Eurípilo como rey de Cos y colaborador del ejército griego que participó en la guerra de Troya descrita en la Ilíada de Homero. La misma obra nos cuenta que Hera desterró a Hércules a la isla cuando este intentaba regresar a casa tras el saqueo de Troya. Los primeros vestigios arqueológicos de asentamientos en Cos confirman una presencia aún más antigua, ya en la Edad del Bronce (tercer milenio antes de Cristo), con el hallazgo de urnas funerarias y objetos metálicos como por ejemplo dagas. Los hallazgos de la Edad del Bronce Medio también demuestran una influencia de la Creta minoica y el contacto con Egipto.
Los primeros asentamientos de gran tamaño, como Serayia (Seraglio), cuentan con murallas defensivas y tumbas de tolos que datan del periodo micénico (1600-1200 antes de Cristo). Si duda, la isla se eligió como una escala útil en las antiguas rutas comerciales del Mediterráneo entre el Levante, Egipto y Anatolia. Cos también era una de las islas más fértiles del Egeo. La cerámica fabricada en Cos se comercializaba con otras islas y se ha hallado en Trianda y Acrotiri, en Thera. Tras el colapso de la civilización micénica a finales de la Edad del Bronce, la isla recibiría la ocupación de los colonos dóricos procedentes de la Grecia continental, probablemente de Epidauro. El cementerio de Serayia, en uso desde alrededor del 1050 antes de Cristo, data de este periodo. Se utilizó por última vez hacia el 750 antes de Cristo, lo que indica que había llegado una nueva influencia cultural.
A partir del periodo Arcaico, la isla quedó bajo el control de diversas potencias: primero Persia, luego Halicarnaso y, por último, Atenas. Las ciudades más importantes de la isla eran Astipalea, Cos Meropis y Halasarna. En el siglo V antes de Cristo, el gran médico Hipócrates nació en la isla, donde fundó una escuela de medicina afamada en todo el mundo griego. A partir de este periodo, la isla también se convirtió en una destacada exportadora de vino y acuñó su propia moneda; quizás el ejemplo más famoso sean los tridrácmas de plata que representan a un lanzador de disco (discóbolo). En la batalla de Salamina, entre las fuerzas griegas y persas, Cos aportó varios barcos a la causa persa, formando parte de una flota insular comandada por Artemisia I de Caria. Según Heródoto, el tirano Cadmo cedió el control del gobierno al pueblo de la isla hacia el año 480 antes de Cristo
Posteriormente, Cos quedó bajo el control de Atenas y se convirtió en miembro tributario de la Liga de Delos. Esto no le ofreció ninguna protección especial a la isla, ya que Cos fue saqueada por el general espartano Astioco en el 412 antes de Cristo, tras aprovecharse del caos provocado por un reciente y devastador terremoto. Según Tucídides, el general ateniense Temístocles respondió construyendo fortificaciones en la isla en 411 antes de Cristo En el año 366 antes de Cristo, todas las ciudades de Cos se unieron para formar una única entidad política. En consecuencia, se fundó una nueva ciudad en la costa noreste, que luego se fortificó, y se construyó un puerto. Mausolo, gobernante de Caria, invadió la isla en la década de 350 antes de Cristo y posteriormente, en 332 antes de Cristo, Anfótero, almirante de Alejandro Magno, tomó posesión del lugar.
Tras la muerte de Alejandro y una vez acabadas las guerras de los Sucesores, Cos recuperó su independencia, estableció un gobierno democrático y una constitución, y se convirtió en aliada de la dinastía ptolemaica con sede en Alejandría. Cos exportaba vino, aceite de oliva y seda a ciudades de todo el Egeo y el mar Negro. Sus duraderos vínculos comerciales y culturales con Egipto quedan ilustrados por el hecho de que Ptolomeo II naciera en la isla y de que Cleopatra II enviara su tesoro a Cos hacia el año 102 antes de Cristo Este periodo de actividad cultural se plasmó en figuras como el influyente poeta y erudito de Cos Filitas (nacido hacia el año 340 antes de Cristo) y su contemporáneo, el poeta Herodas. En el año 242 antes de Cristo, los juegos de la isla celebrados en honor a Asclepio recibieron el estatus de panhelénicos, al igual que los de otros lugares sagrados como Delfos y Olimpia. Los registros describen la llegada de atletas procedentes de más de 50 ciudades diferentes para participar, y esas eran solo las listas de ganadores.
Cuando Roma comenzó a expandir su imperio a partir del siglo II antes de Cristo, Cos se convirtió en una ciudad libre (civitas libera). Con la caída de la República romana, Cos pasó a formar parte de la provincia de Asia. El emperador Claudio le concedió a Cos la immunitas (inmunidad frente a los impuestos o los decretos imperiales) y la isla volvió a ser una ciudad libre en el siglo I después de Cristo En la Antigüedad tardía la isla volvería a tener un simple un estatus tributario.
La isla cuenta hoy en día con importantes restos arqueológicos de todos los periodos de su historia. Entre ellos se encuentran el ágora y el gimnasio de la época clásica y, de la época helenística, se pueden ver un templo y un altar dedicados a Dioniso. El periodo romano de Cos está representado por termas, un gimnasio, casas, villas, en muchas de las cuales se conservan los mosaicos, y una basílica paleocristiana. Los restos más significativos, con diferencia, son los del gran complejo del Asclepeion que le dio fama a la isla en la Antigüedad.
El Asclepeion está situado a cuatro kilómetros a las afueras de la ciudad y data de los siglos IV al II antes de Cristo Se construyó sobre un emplazamiento más antiguo consagrado a Apolo Ciparisio (en referencia a los bosques de cipreses de la zona), quien era, por supuesto, el padre de Asclepio, el dios griego de la medicina. Inicialmente, el emplazamiento solo contaba con un modesto altar, pero se fue ampliando con el paso de los años: primero se construyó un pequeño templo jónico dedicado a Asclepio y, posteriormente, bajo los auspicios del rey Eumenes II de Pérgamo en el siglo II antes de Cristo, se erigió un gran templo dórico dedicado a Asclepio que imitaba el diseño de su templo en Epidauro.
El complejo acabó extendiéndose sobre tres terrazas distintas, aunque conectadas entre sí, para cumplir mejor su función como lugar donde los visitantes de todo el Egeo podían buscar remedios para la salud. Las instalaciones incluían letrinas y baños (siglo I después de Cristo), templos, una biblioteca, fuentes y estoas (edificios abiertos con columnatas), así como elementos comunes a los recintos sagrados, como puertas monumentales (propileos), exedras (una zona de asientos curvada) y salas para pacientes y sacerdotes. En el siglo II después de Cristo, los romanos construyeron un gran templo dedicado a Apolo, cuyas columnas reconstruidas se han vuelto a erigir en la actualidad. En el siglo III después de Cristo se añadieron al yacimiento otros baños termales, que siguieron en funcionamiento hasta el siglo V después de Cristo Después, en el siglo VI después de Cristo se construyó una iglesia cristiana en el lugar que ocupaba el templo pagano, y en la Edad Media los Caballeros de San Juan reutilizaron muchos bloques de mampostería para su castillo. El yacimiento fue redescubierto y excavado a principios del siglo XX después de Cristo, primero por un equipo de arqueólogos alemanes y después por uno italiano.