Civilización, del latín civis (ciudadano) y civitas (ciudad), es un término que se usa para cualquier sociedad que ha desarrollado un sistema de escritura, un gobierno, la producción de excedentes alimentarios, la división del trabajo y la urbanización. Es un término difícil de definir porque no todas las «civilizaciones» cuentan con todas y cada una de las facetas mencionadas. Por tanto, es un término que se suele usar para referirse a una cultura altamente desarrollada.
Las primeras civilizaciones incluyen:
- La civilización del valle del Indo: de en torno a 7000 hasta alrededor de 600 antes de Cristo.
- La civilización sumeria de Mesopotamia: de en torno al 4000-1750 antes de Cristo.
- La civilización egipcia: de en torno a 6000-30 antes de Cristo.
Aunque la civilización de Göbekli Tepe (en torno al 10000 antes de Cristo) y la China a veces se incluyen en esta lista, las anteriores ya estaban bien establecidas para la época de la dinastía Xia prehistórica de China y sus ciudades (en torno a 2070-1600 antes de Cristo), mientras que parece que la gente de Göbekli Tepe era seminómada y se desplazó a otro lugar tras construir este enclave. Otras, tales como la minoica, la micénica y la gandhara, no se formaron hasta después de la dinastía Xia.
Al mismo tiempo, el caso de China recalca la dificultad de definir «civilización», porque ya existían asentamientos permanentes, aunque no ciudades, a lo largo del río Amarillo para el 5000 antes de Cristo Mesopotamia, el emplazamiento del creciente fértil, es famosa por su sobrenombre de la «cuna de la civilización» y por haber sido el lugar de nacimiento de las primeras ciudades, pero esta designación se le adjudicó antes de identificar a la civilización del valle del Indo en 1924-1925 o de descubrir Göbekli Tepe en 1994 (los primeros registros son de 1963).
Aun así, Mesopotamia se sigue considerando el lugar de nacimiento de la civilización, ya que se cree que el pueblo que construyó Göbekli Tepe eran cazadores-recolectores seminómadas, y la civilización del valle del Indo no empezó a construir sus grandes ciudades hasta el periodo Harappa Maduro (alrededor de 2800 antes de Cristo a en torno a 1900 antes de Cristo), mientras que la ciudad de Eridu en Mesopotamia se fundó en torno a 5400 antes de Cristo y las ciudades más antiguas de Egipto datan de alrededor del 4000 antes de Cristo
La construcción de ciudades siempre se ha considerado como un requisito básico para que una cultura se considere una civilización, incluso si no tiene un sistema de escritura, como es el caso de la inca, que también se considera como un atributo civilizador básico.
Las civilizaciones se desarrollaron a partir de cazadores-recolectores que establecieron comunidades semipermanentes y después permanentes tras asentarse en un estilo de vida agrario y empezar a producir excedentes alimentarios. Una abundancia de comida suponía que no todo el mundo tenía que trabajar la tierra para poder comer, así que se estableció la división del trabajo, por la que la gente hacía trabajos diferentes con los que compraba comida. Por ejemplo, los alfareros vendían su cerámica para comprar comida.
La división del trabajo llevó a la producción de artefactos excedentes, que, junto con la comida, se podían ofrecer en el comercio con otras comunidades. Se cree que el comercio a larga distancia llevó al desarrollo de sistemas de escritura para mantener acuerdos comerciales. La forma rudimentaria de gobierno que había funcionado para una comunidad pequeña para entonces se había vuelto muy avanzada y centralizada y normalmente incluía algún tipo de componente religioso, lo que llevó a la construcción de templos y a un corpus literario escrito que trataba sobre los dioses. Todos estos aspectos juntos se reconocen, más o menos, como lo que constituye una civilización.
El concepto de «civilización» como un estado de desarrollo cultural superior al de otros, tal y como se suele usar el término hoy en día, fue desarrollado primeramente por los griegos. El historiador Heródoto (484-425/413 antes de Cristo) hizo la famosa distinción entre los griegos «civilizados» y los no-griegos «bárbaros» en sus Historias, tal y como apunta el erudito Roger Osborne:
La palabra «civilización» se usó por primera vez en el siglo XVIII en Francia, pero la idea occidental de una sociedad civilizada se remonta a la antigua Grecia y Roma. Durante el periodo clásico, los griegos empezaron a verse a sí mismos no solamente como diferentes a otras gentes, sino mejores que ellas.
Cuando Heródoto, que escribió a mediados del siglo V antes de Cristo, se refería a los «bárbaros», realmente era una manera rápida de referirse a la gente no griega; pero para la época de Aristóteles, cien años más tarde, los bárbaros y las naciones bárbaras se podían definir por cierta clase de comportamientos (su manera de tratar a los esclavos, una economía basada en el trueque en vez del dinero) que los griegos civilizados veían con malos ojos. Los bárbaros, a causa de sus hábitos culturales, se habían vuelto pueblos más bajos que los griegos, que se veían a sí mismos, y más tarde los europeos, como el epítome de la civilización. (3)
Esta se volvió la opinión prevalente en occidente y, en algunos círculos académicos y políticos, lo sigue siendo, pero los antropólogos y los académicos ya no entienden «civilización» como un término calificativo que sugiere que una cultura es mejor que otra, sino más bien como uno que define qué es una «cultura madura». En este sentido, como ya se ha dicho, para que una cultura se considere una civilización, debería haber desarrollado:
- un sistema de escritura,.
- un gobierno,.
- un excedente alimentario,.
- la división del trabajo,.
- la urbanización..
De estas cinco características se suele recalcar la urbanización, ya que una «civilización» no puede ser nómada. El establecimiento de ciudades es un aspecto básico de cualquier civilización, porque se entiende que una comunidad sedentaria es el primer paso para el desarrollo de cualquiera de los demás aspectos.
Por eso, cuando se aplica este concepto a la gente de la civilización de Göbekli Tepe, no se la considera como una de las «civilizaciones» más antiguas porque era seminómada. En algún momento hace entre 12000 y 11000 años, una sociedad de cazadores-recolectores preagrícola en la región de la moderna Turquía empezó a formar asentamientos permanentes que después trabajaron juntos para construir la estructura que hoy en día se conoce como Göbekli Tepe, un nombre moderno que significa «colina panzuda» porque se desconoce el nombre original. El propósito de Göbekli Tepe tampoco se conoce, aunque la mayoría de los estudiosos creen que era un templo, así como por qué se enterró y abandonó en la Antigüedad.
Aunque esta sociedad construyó casas permanentes, parece ser que solo fue con el propósito de construir Göbekli Tepe, y que algún tiempo después de acabar la construcción, se marcharon. Sería tarea de otros construir las ciudades que llegarían a definir la «civilización».
Mesopotamia y su Creciente Fértil se conocen como la «cuna de la civilización» porque se entiende como la primera área en desarrollar los aspectos que hoy en día se reconocen como «civilizadores», y estos comenzaron en la región de Sumeria. El término «creciente fértil» fue acuñado por primera vez por el egiptólogo James Henry Breasted en 1916 en su obra Ancient Times: A History of the Early World, (La Antigüedad: una historia del mundo temprano) en la que observa que:
Este creciente fértil es aproximadamente un semicírculo con el lado abierto hacia el sur. El lado occidental queda en la esquina sureste del Mediterráneo, el centro directamente al norte de Arabia, y el lado oriental al norte del golfo Pérsico. (193-194)
Los sumerios, que vivieron en esta región, inventaron o desarrollaron todos los cinco criterios para que una cultura se considere una «civilización» tras el surgimiento de las ciudades además de:
- el concepto del tiempo,.
- el comercio a larga distancia,.
- la domesticación de animales,.
- las matemáticas y la astronomía,.
- las técnicas e innovaciones agrícolas,.
- los rituales religiosos,.
- las prácticas médicas y los textos relacionados,.
- la astrología y el zodiaco,.
- el pensamiento científico y la tecnología..
Durante el Neolítico (en torno al 10000 antes de Cristo), esta región vio el desarrollo de la ganadería y la agricultura, lo que llevó a crear asentamientos permanentes y a establecer un sistema de gobierno rudimentario y una religión.
Estos avances culturales fueron avanzando más durante el periodo calcolítico (Edad del cobre, 5900-3200 antes de Cristo) y el periodo El Obaid (en torno a 6500-4000 antes de Cristo), lo que a su vez dio lugar a las primeras ciudades. El proceso de urbanización se adoptó por completo durante el periodo de Uruk (en torno a 4000-3100 antes de Cristo). La ciudad más antigua que mencionan los propios sumerios es Eridu (en torno a 5400 antes de Cristo), aunque Uruk (en torno a 5000-4500) y Ur (en torno a 4000-3800) puede que de hecho se habitaran antes de una forma u otra basándonos en los indicios arqueológicos. Para la época de la Edad de Bronce temprana (3000-2119 antes de Cristo), Mesopotamia era «la región más densamente urbanizada de la antigüedad» (Bertman, 201) y reconocible como una civilización. El erudito Paul Kriwaczek escribe:
Con la ciudad llegaron el Estado centralizado, la jerarquía social de clases, la división del trabajo, la religión organizada, la construcción monumental, la ingeniería cívica, la escritura, la literatura, la escultura, el arte, la música, la educación, las matemáticas y la ley, por no mencionar una enorme gama de invenciones y descubrimientos, desde cosas tan básicas como los vehículos de ruedas y los barcos hasta el horno del alfarero, la metalurgia y la creación de materiales sintéticos.
Y para rematarlo, está la enorme colección de nociones e ideas tan fundamentales en nuestra manera de ver el mundo, como el concepto de los números, o el peso, totalmente independientes de los objetos que se cuentan o pesan (el número 10, o un kilo) que hace mucho tiempo que hemos olvidado que tuvieron que descubrirse o inventarse. (20-21)
Los aspectos de la civilización «descubiertos o inventados» por los sumerios han ayudado a definir el término en la actualidad. El orientalista Samuel Noah Kramer, en su La historia empieza en Sumer, enumera 39 primeras ocasiones que se dieron en la región:
- Las primeras escuelas.
- El primer caso de peloteo.
- El primer caso de delincuencia juvenil.
- La primera «guerra de nervios».
- El primer Congreso bicameral.
- El primer historiador.
- El primer caso de reducción de impuestos.
- El primer «Moisés».
- El primer precedente legal.
- La primera farmacopea.
- El primer «almanaque de granjero».
- El primer experimento con la jardinería para dar sombra.
- La primera cosmogonía y cosmología.
- Los primeros ideales morales.
- El primer «Job».
- Los primeros Proverbios.
- Las primeras fábulas de animales.
- Los primeros debates literarios.
- Los primeros paralelismos bíblicos.
- El primer «Noé».
- La primera historia de resurrección.
- El primer «San Jorge».
- El primer caso de préstamo literario.
- La primera edad heroica del hombre.
- La primera canción de amor.
- El primer catálogo bibliotecario.
- La primera edad de oro del hombre.
- La primera sociedad «enferma».
- Los primeros lamentos litúrgicos.
- Los primeros mesías.
- El primer campeón de larga distancia.
- La primera imaginería literaria.
- El primer simbolismo sexual.
- La primera Mater Dolorosa.
- La primera canción de cuna.
- El primer retrato literario.
- Las primeras elegías.
- La primera victoria del trabajo.
- El primer acuario.
Otras invenciones e innovaciones incluyen la rueda, los ladrillos y cerámicas producidos en masa, el mapa, la vela, posiblemente el collar del perro, la cerveza, la pajita (para beber cerveza), los sellos cilíndricos y los sobres, la poesía épica y los géneros literarios.
Tal y como apunta Kriwaczek, la urbanización fomentó el desarrollo rápido de muchos aspectos de la civilización, pero también tenía su lado malo, ya que a medida que las ciudades crecían los recursos naturales se agotaban. Las tierras para la siembra, necesarias no solo para el comercio sino también para alimentar a la población, se fueron desarrollando paulatinamente para la vivienda y la industria. La prosperidad de las ciudades también atrajo la atención de otros que procedieron a atacarlas en campañas militares de conquista.
Ur, considerada la ciudad más grande del mundo de 2030-1980 antes de Cristo cayó frente a Elam en torno a 1750, acabando con ello la civilización sumeria. Sin embargo, mucho antes de que eso llegara a pasar, Ur, al igual que muchas de las ciudades mesopotámicas, había agotado sus recursos y se vio obligada a importar más bienes de otras regiones. A medida que continuaba esta tendencia, la ciudad se volvió insostenible y fue abandonada para el 450 antes de Cristo
La urbanización, que no la civilización, se entiende que se extendió de Mesopotamia a Egipto, pero los egipcios reconocieron el peligro de sobredimensionar sus ciudades. El valor cultural central del antiguo Egipto era el ma'at, el equilibrio o armonía, que estaba ordenado por los dioses y personificado en la diosa Ma'at. Los egipcios creían que su región era la mejor del mundo y que les había sido entregada como un presente por sus dioses, que esperaban que cuidaran de ella. Los mesopotámicos tenían una idea parecida, ya que se consideraban compañeros de trabajo de los dioses para mantener el orden, pero nada en comparación con el ma'at egipcio.
Por tanto, los egipcios se preocuparon más de controlar el tamaño de sus ciudades, y preferían centros urbanos más pequeños, hasta tal punto que los historiadores y los estudiosos hasta finales del siglo XX a menudo concluían que Egipto no tenía ciudades. La civilización egipcia fue capaz de evitar el declive y el abandono de sus ciudades gracias a la especialización de las comunidades urbanas. A diferencia de Mesopotamia, no todas las ciudades egipcias tenían un templo enorme o una industria que requiriese un suministro aparentemente inagotable de recursos naturales. Las ciudades como Karnak y Tebas, Menfis y Per-Ramsés eran centros religiosos, políticos o industriales, pero otras se mantenían a una escala más modesta.
Hoy en día se sigue debatiendo si Mesopotamia influyó sobre la civilización egipcia o si fue al contrario, o si se desarrollaron independientemente la una de la otra. También es posible que ambas se vieran influidas por otra civilización del Levante que a menudo se pasa por alto. La ciudad palestina de Jericó está reconocida como la más antigua del mundo y se remonta al 9000 antes de Cristo Cuenta con las primeras murallas de protección, un aspecto de la urbanización que no se ve en Mesopotamia hasta alrededor del 4100 antes de Cristo y en Egipto hasta mucho más tarde.
También es posible que el desarrollo de ambas culturas se viera influido por la civilización del valle del Indo, que había establecido el comercio tanto con Egipto como con Mesopotamia para principios del periodo Harappa temprano (alrededor de 5500-2800 antes de Cristo). Es difícil establecer la influencia que pudieron tener estos pueblos sobre otras civilizaciones, ya que su sistema de escritura, la escritura del Indo, todavía no se ha descifrado. La civilización del valle del Indo ejemplifica otro aspecto comúnmente relacionado con las «primeras civilizaciones»: el desarrollo de asentamientos permanentes junto a ríos, tal y como se ve en Mesopotamia con el Tigris y el Éufrates, en Egipto con el Nilo y en China con el río Amarillo.
Este paradigma también se aplica a cualquier civilización independientemente de cuándo o dónde se desarrollara, ya que las civilizaciones olmeca (cerca de 1200 a 400 antes de Cristo) y maya (en torno a 1500 antes de Cristo hasta en torno a 950 después de Cristo) de Mesoamérica y el Imperio inca (cerca de 1425-1532) todas parece que surgieron cerca del agua dulce. Esto no es sorprendente ya que el agua es una necesidad básica para la vida humana y los cazadores-recolectores prehistóricos gravitaban hacia las fuentes de agua.
Los incas presentan un reto interesante a la hora de definir «civilización», ya que nunca desarrollaron un sistema de escritura pero sin duda alguna fueron una civilización. Lo mismo ocurre con los constructores de túmulos de Norteamérica durante el periodo arcaico (en torno a 8000-1000 antes de Cristo), que no tenían ningún sistema de escritura y cuyas ciudades no parecen ajustarse a la definición estándar de «ciudad», ya que eran más bien pueblos grandes rodeados por las viviendas de la clase trabajadora y, a veces, por una muralla de protección.
No hay pruebas de que los norteamericanos de Watson Brake (en torno a 3500 antes de Cristo) o Poverty Point (alrededor de 1700-1100 antes de Cristo) o Moundville (cerca de 1100 a 1450) tuvieran ningún tipo de sistema de escritura, pero todos ellos formaban parte de la civilización reconocida de Norteamérica. Cahokia (en torno a 600 a alrededor de 1350) fue la mayor ciudad precolombina de Norteamérica, con un comercio establecido en todo el continente, un Gobierno central, un excedente de alimentos y una división del trabajo, pero sin sistema de escritura. A pesar de eso, al igual que los incas los pueblos indígenas de América del norte están reconocidos como una civilización.
«Civilización» es un término que sigue teniendo una definición vaga, y el concepto occidental moderno de este término es sorprendentemente reciente. Hasta mediados del siglo XIX nadie sabía siquiera que Sumeria había existido a excepción de una mención en la Biblia. Los jeroglíficos egipcios y el cuneiforme de Mesopotamia no se descifraron hasta las décadas de 1820 y 1850 respectivamente, y la ciudad de Harappa de la civilización del valle del Indo no se descubrió hasta 1829, e incluso entonces se quedó sin explorar hasta 1924-1925. Antes de estos avances, los estudiosos occidentales consideraban a Grecia como la «cuna de la civilización», cuya cultura había sido adaptada y desarrollada por Roma, pero en realidad Grecia y Roma habían llegado tarde al desarrollo de la civilización.
Muchas civilizaciones no fueron reconocidas durante el siglo XX, tales como el reino africano de Zimbabue, cuya capital, Gran Zimbabue (en torno a 1100 a 1550), hoy en día se entiende como una obra maestra arquitectónica. Los reinos de África occidental, incluido el yoruba con su capital en Ife (fundada en torno a 500) también se ignoraron ya que no se adaptaban a la definición de «civilización» prevalente en la época.
A medida que se ha ido descubriendo más información, y se han rechazado las narrativas nacionalistas y raciales después de mucho tiempo, la definición de «civilización» ha cambiado y se ha vuelto mucho más inclusiva. Las cinco características básicas para definir civilización hoy en día con toda seguridad se modificarán y revisarán en los próximos 100 años, tal y como ya se han cuestionado antes y se siguen cuestionando ahora.