Tegea era una antigua ciudad-Estado o polis griega situada al sureste de Arcadia, en el Peloponeso. La ciudad participó en asuntos griegos de mayor alcance, como las guerras persas de principios del siglo V antes de Cristo, y fue un valioso aliado de Esparta durante la guerra del Peloponeso a finales del mismo siglo. La ciudad albergaba un importante santuario dedicado a la diosa Atenea Alea, que contaba con un gran templo dórico del siglo IV antes de Cristo
Según la mitología, la ciudad fue fundada por Tegeates (hijo de Licaón, rey de Arcadia) o Aleo (otro rey legendario de Arcadia). Los registros arqueológicos muestran que Tegea fue colonizada por primera vez en el Neolítico y fue un importante yacimiento micénico. De este último periodo se conservan restos de tumbas tolos (en Analipsi) y un dique (lago Takka). Homero menciona Tegea en su Ilíada como una de las polis que suministraron barcos durante la guerra de Troya. Desde el periodo Arcaico, o incluso antes, Tegea fue un importante lugar de culto a la diosa Alea, que tenía sus propios juegos atléticos, los Aleos, y que más tarde se identificó con Atenea.
Cuando los espartanos se volvieron más ambiciosos en el Peloponeso a mediados del siglo VI antes de Cristo, Tegea se vio obligada a convertirse en su aliada. Heródoto describió la exitosa resistencia de Tegea a la expansión espartana a principios del siglo VI antes de Cristo, pero las dos ciudades firmaron un tratado de acuerdo mutuo que sentó las bases de la Liga del Peloponeso (en torno a 550 antes de Cristo - alrededor de 366 antes de Cristo). En el ámbito político griego más amplio, Tegea envió hoplitas para luchar junto a otros estados griegos en las batallas de las Termópilas (480 antes de Cristo) y Platea (479 antes de Cristo) contra el ejército invasor persa de Jerjes. Tras la victoria en esta última, Heródoto nos informa de que los tegeatas se llevaron el magnífico abrevadero de bronce del general persa Mardonio y lo dedicaron en su templo (Historias, 9.70).
En el periodo Clásico, Tegea controlaba un gran territorio, unos 385 km² divididos en nueve demos, que incluían tierras aptas para la agricultura, el pastoreo y una cantera de mármol en Doliana. La ubicación de la ciudad también era una ventaja, ya que se encontraba en las rutas que conducían a Argos y a Esparta. Tegea se extendió hasta abarcar 190 hectáreas y también acuñó su propia moneda. Los restos de una muralla del siglo V antes de Cristo muestran que Tegea estaba rodeada por fortificaciones que incluían cinco puertas y varias torres. La ciudad en sí estaba diseñada en forma de cuadrícula.
En varias ocasiones, intentó liberarse del dominio de su poderosa vecina, Esparta, en particular con una enérgica resistencia, pero finalmente fue derrotada en la batalla de Dipea en 470 antes de Cristo A partir de entonces, Tegea siguió siendo un aliado leal de Esparta, incluso durante la Guerra del Peloponeso (431-404 antes de Cristo). Sin embargo, cuando Tebas derrotó a Esparta en la batalla de Leuctra en el 371 antes de Cristo, Tegea buscó una mayor libertad de acción política en el nuevo mundo griego. La ciudad formó un estado federal arcadio, la Liga Arcadia, junto con su rival local Mantinea, en el 370-369 antes de Cristo, con capital en Megalópolis.
El santuario de Atenea Poliatis se menciona en los escritos del antiguo viajero Pausanias, pero sus restos aún no han sido descubiertos. Es posible que este santuario se encontrara en una pequeña colina al norte de la ciudad propiamente dicha. Sin embargo, sí se conservan restos del santuario de Atenea Alea. Situado fuera de las murallas de la ciudad, el santuario estaba dominado por un templo dórico del siglo IV antes de Cristo dedicado a la diosa. El yacimiento del santuario muestra indicios de culto que se remontan al siglo X antes de Cristo, como lo indica la presencia de ofrendas votivas. Tras la construcción de modestos edificios de bajareque en las primeras etapas del santuario, se construyó un primer templo de piedra en el siglo VII antes de Cristo Esta estructura tenía 6 × 18 columnas, pero fue destruida por un incendio alrededor de 395 antes de Cristo
El templo que lo sustituyó en el siglo IV antes de Cristo fue diseñado por el famoso escultor y arquitecto Escopas de Paros (activo entre 370 y 330 antes de Cristo). El templo se construyó en mármol y presentaba seis columnas en cada fachada y catorce a lo largo de los lados. Medía 47 × 22 metros, lo que lo hacía solo ligeramente más pequeño que el gran templo de Zeus en Olimpia. Tenía un diseño innovador, ya que Escopas integró las columnas interiores en las paredes de la cella y mezcló órdenes: las bases de las columnas en corintio y las partes superiores en jónico. En el interior del templo había una gran estatua de marfil de Atenea Alea y varias estatuas menos importantes, entre ellas las de Asclepio e Higía, lo que indica la reputación del santuario como lugar de curación. Se conservan algunos fragmentos de esculturas decorativas que sugieren que los frontones representaban escenas de la mitología griega, como la batalla entre Aquiles y Telefo y la caza del jabalí de Caldón dirigida por Meleagro. Según la tradición, el templo albergaba la piel de este animal legendario.
La ciudad siguió prosperando durante el periodo Helenístico, como lo demuestran la vida de una de las famosas residentes de Tegea, la poetisa Ánite de Tegea, y los restos de un teatro del siglo II antes de Cristo excavado en el yacimiento. Este teatro sustituyó a otro anterior y fue financiado por Antíoco IV Epífanes en 175 antes de Cristo Hoy en día se pueden ver partes del teatro más antiguo en los cimientos de la iglesia de Panayia, mientras que, sobre la cavea del segundo teatro se construyó una iglesia paleocristiana.
Tegea, junto con muchas otras ciudades griegas, pasó a estar bajo el control de Roma a partir del año 146 antes de Cristo Más tarde, en la época romana, Tegea apoyó a Marco Antonio, pero tras su derrota en la batalla de Accio en el año 31 antes de Cristo, la deslealtad de Tegea hacia Augusto provocó que muchas de las preciadas obras de arte de la ciudad se llevaran a Roma. No tuvo ninguna relevancia especial en los siglos posteriores y fue destruida a manos de los invasores visigodos en 395 después de Cristo La ciudad se recuperó hasta cierto punto y llegó a convertirse en sede episcopal a partir del siglo V después de Cristo, y hoy en día se pueden ver en el yacimiento restos de iglesias y una basílica de ese periodo, con varios mosaicos de gran calidad. Con el tiempo, Tegea se acabó abandonando y quedó cubierta por los sedimentos del río Alfeo (el actual Sarantapotamos).