Estrabón de Amasia (en torno a 64 antes de Cristo-24 después de Cristo) fue el autor de Geografía, una obra de 17 libros sobre la geografía del mundo tal como era conocido por los griegos y romanos de la época, que se extendía desde Iberia y Mauria (Mauretania), en el oeste, hasta la India, según los relatos de los compañeros de Alejandro Magno, y desde Etiopía hasta la «Thule más lejana», una isla no identificada al norte de Britania. Estrabón vivió durante los siglos I antes de Cristo y I después de Cristo y, por tanto, fue un observador externo de algunos de los grandes disturbios políticos de su tiempo, entre ellos las guerras civiles de Roma y el establecimiento de Augusto como emperador.

La ciudad natal de Estrabón, Amasia (Amasya, en la actual Turquía), fue la antigua capital de la región del Ponto. Estrabón deja constancia de la estrecha relación de sus antepasados con la familia real del Ponto, incluida su amistad con los reyes Mitrídates Evergetes V y Mitrídates Eupátor VI. Sin embargo, estos antepasados intentaron en varias ocasiones traicionar a Mitrídates a favor de los romanos invasores. Aunque finalmente dejaron de contar con el favor tanto de los líderes pónticos como de los romanos, el cognomen romano de «Estrabón» podría sugerir su adopción en una familia romana o la concesión de la ciudadanía romana en algún momento, ya fuera al propio Estrabón o a un miembro de su familia.

El nombre romano de Estrabón y su aristocrático linaje griego reflejan su posición entre dos mundos: uno helenístico y dominado por monarquías de habla griega, y el otro condicionado por el Imperio romano como una fuerza cada vez más inigualable en el Mediterráneo y más allá. Estas circunstancias también se reflejan en su Geografía, en la que el autor se muestra tanto como un orgulloso heredero de la tradición literaria griega, como dispuesto también a situar a Italia como el nuevo centro cultural y geográfico de un mundo profundamente trastocado.

Estrabón recorrió lugares muy alejados de Amasia a lo largo de su vida. Se formó con diversos filósofos peripatéticos en lugares como Nisa, aunque finalmente optó por seguir la filosofía estoica y se refería al estoicismo como «nuestra escuela» y a su fundador como «nuestro Zenón». De su obra se deduce que pasó parte de su vida adulta tanto en Roma como en Alejandría, además de un viaje río arriba por el Nilo en el séquito de Elio Galo, el prefecto de Egipto que más tarde organizó una expedición a través del mar Rojo frente a las costas de Arabia Felix, la cual fracasó estrepitosamente en sus objetivos de explorar la región y convertir a sus habitantes en aliados o súbditos. Estrabón menciona la magnitud de sus propios viajes:

He viajado hacia el oeste desde Armenia hasta las regiones de Tirrenia, frente a Cerdeña, y hacia el sur desde el mar Euxino hasta las fronteras de Etiopía. Y no se podría encontrar a otra persona entre los escritores de geografía que haya recorrido distancias mucho mayores que las que acabo de mencionar…

(Geografía, 2.5.11)

Por tanto, Estrabón tenía conocimiento personal de muchos de los lugares que describe. En el caso de otros, como Iberia y la India, depende de los relatos de terceros. Estrabón registra cientos de fuentes que utilizó para compilar su Geografía, que van desde la épica homérica hasta Eratóstenes, el geógrafo helenístico y bibliotecario jefe de Alejandría. Su interés por Homero se evidencia tanto en su tendencia a considerar infalible la información geográfica contenida en Homero como en su uso de comentaristas de la geografía homérica, tales como Apolodoro de Atenas, quien analizó los aspectos geográficos del «Catálogo de las naves» de la Ilíada, y Hestiea de Alejandría, una erudita que escribió sobre la topografía de la Ilíada de Homero. La Geografía de Estrabón conserva numerosas citas y paráfrasis de estos autores, aunque a veces puede resultar difícil separar las opiniones y aportes del propio Estrabón de las de las fuentes que menciona.

La Geografía traza un recorrido en el sentido de las agujas del reloj alrededor del Mediterráneo, que comienza y termina en las Columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar). Esto sigue el estilo de las guías de navegación escritas de la época, conocidas como Periploi. A Estrabón le interesaba fundamentalmente el «mundo habitado» (o oikoumenē) según su propia visión, más que la disposición de todo el globo terráqueo, pues consideraba esto último una preocupación demasiado abstracta para una obra que pretendía que fuera práctica y útil para los líderes políticos y militares:

La mayor parte de la geografía sirve a las necesidades políticas: pues el escenario de las actividades de los Estados es la tierra y el mar que habitamos... Además, los más grandes generales son aquellos hombres capaces de dominar la tierra y el mar, y de unificar naciones y ciudades bajo un solo gobierno y administración política. Por tanto, es evidente que la geografía en su conjunto guarda una relación directa con las actividades de los comandantes.

(1.1.16)

El género de la corografía (una descripción escrita de un lugar o región en particular) también resulta pertinente para el proyecto de Estrabón: su obra puede entenderse como una secuencia de corografías que abarcan el mundo conocido.

Estrabón observó la geografía como una disciplina compuesta, formada por diversas especialidades. Sus componentes principales eran la geometría y la astronomía, vitales para identificar el tamaño y la posición de los lugares en el globo con respecto a su latitud, establecida a partir de proyecciones como los meridianos y el círculo ártico. Sin embargo, consideraba que la geografía también estaba profundamente entrelazada con la historia: a su juicio, el mundo habitado era importante porque constituía fundamentalmente el escenario de la acción humana. En un pasaje, manifiesta cómo los monumentos de gran importancia, vinculados a relatos significativos, pueden llegar a convertirse casi en un rasgo «natural» de un lugar:

Los distintos lugares presentan diferentes atributos positivos y negativos… algunos debidos a la naturaleza y otros resultantes del diseño humano… De estos últimos atributos , conviene mencionar aquellos que pueden perdurar durante mucho tiempo, o bien aquellos que, aunque no perduren mucho tiempo, poseen una cierta distinción y fama, las cuales, al perdurar hasta épocas posteriores, convierten una obra del hombre —incluso cuando ya no existe— en una especie de atributo natural de un lugar.

(2.5.17)

Estrabón cita con frecuencia a fuentes históricas, como la historia universal de Éforo y la historia del ascenso al poder de Roma de Polibio. El propio Estrabón escribió obras históricas (hoy perdidas) antes de embarcarse en su Geografía: afirma que sus Esbozos históricos (Historika Hypomnemata) pretendían ser una continuación de Polibio (11.9.3), cuya obra concluyó en el año 146 antes de Cristo

Para Estrabón, la historia abarcaba tanto el mito racionalizado como la historia más reciente. Su Geografía incluye breves relatos sobre «grandes hombres», desde Alejandro hasta Pompeyo, pero también sobre mujeres poderosas a lo largo de la historia y hasta su época, incluida su contemporánea Pitodoris, la reina clientelaria del Ponto, Cilicia y Capadocia:

Pero los tibarenos y los caldeos, que se extienden hasta Cólquide, así como Farnacia y Trapezunte, están gobernados por Pitodoris, una mujer sabia y empoderada para supervisar los asuntos de Estado...

(12.3.29)

Estrabón no observó la historia humana de manera aislada respecto del mundo natural. Su estudio de la geografía implicaba la recíproca formación entre la naturaleza y la cultura: su obra muestra curiosidad por los efectos de los factores ambientales sobre las comunidades humanas, así como por el impacto de los seres humanos en sus entornos. Por lo tanto, la etnografía y la historia natural también son parte de la obra, y Estrabón registra una gran riqueza de detalles sobre plantas y animales. En este pasaje, relata cómo las tropas de Alejandro Magno confundieron a un grupo de langures de cola larga con hombres armados en los montes Emodos (probablemente las regiones más occidentales del Himalaya):

Relatan el gran número y el increíble tamaño de los monos de aquel bosque. Esto hizo que, en una ocasión, los macedonios tuvieran la impresión de que se trataba de un ejército, al ver una multitud de ellos de pie en unas colinas descubiertas, formados como en primera línea de batalla. Y es que este animal se asemeja al ser humano en su mentalidad, no menos que el elefante. Se dispusieron a atacarlos, como si fueran enemigos, pero Taxiles, el rey de aquella época, les reveló la verdad, y desistieron.

(15.1.29)

La Geografía ofrece información sobre la historia de la erudición, el estado del conocimiento geográfico en un lugar y un momento cruciales, y los usos culturales a los que se destinaba dicho conocimiento. Constituye asimismo una fuente importante sobre historias de seres humanos y animales en entornos naturales: Estrabón se refiere a esta subdisciplina como «historia terrestre», con la que se refería a las variaciones de plantas y animales a través de la tierra y del mar que, a su juicio, caracterizaban las distintas localidades.

Aunque la Geografía parece haber permanecido inédita durante algún tiempo tras la muerte de Estrabón, hacia el año 24 después de Cristo, aparecen referencias a ella en la obra de Ateneo de Náucratis (siglos II-III después de Cristo). Junto con Claudio Ptolomeo, el geógrafo del siglo II después de Cristo, Estrabón ejerció una gran influencia en las ideas de la literatura geográfica bizantina.

Tanto Estrabón como Ptolomeo fueron también ampliamente consultados en los siglos XV y XVI, y representaban, respectivamente, los modos «histórico» y «matemático» de la geografía. En el siglo XVI se imprimieron muchas ediciones de la Geografía, incluidas las de Aldo Manucio en Venecia, Marcus Hopper en Basilea e Isaac Casaubon en Ginebra. Eruditos que van desde el humanista florentino Francesco Berlinghieri hasta los editores de Estrabón, Hopper y Casaubon, comentaron el beneficio práctico de leer un texto de este tipo, lo cual reflejaba las opiniones del propio Estrabón sobre la utilidad de su Geografía: Estrabón se ajustaba claramente a los ideales humanistas de una vida civil informada y activa, muy extendida en el pensamiento renacentista. Las burocracias europeas de la época también buscaban información actual e histórica para la elaboración de corografías regionales: en particular, los Estados alemanes y suizos que acometían este tipo de proyectos, tomaron la Geografía de Estrabón como modelo sobre cómo llevar a cabo dichos propósitos.