El teatro noh (Nō) es un arte escénico japonés que alcanzó gran popularidad a partir del siglo XIV y que aún hoy se sigue representando. Los actores de noh, que en la época medieval eran siempre hombres, se caracterizan por moverse y gesticular de forma muy lenta y altamente estilizada, a la vez que llevan máscaras de diseños específicos que representan a los personajes que interpretan, como jóvenes, mujeres aristocráticas, guerreros y demonios. Con una gran influencia de los rituales religiosos y los temas budistas, las obras suelen tratar sobre dilemas morales y la vida después de la muerte.
El teatro noh, donde nō significa «habilidad» o «talento», tiene su origen en los rituales propios de las antiguas religiones budista y sintoísta, así como en tres formas anteriores de danza y música que se remontan al siglo XII o incluso a épocas mucho más antiguas:
- Dengaku: los ritos y rituales tradicionales que realizaban las compañías en los templos y los campesinos durante época de cosecha..
- Sarugaku: una combinación de danza rápida, recitaciones humorísticas y acrobacias, también interpretada por compañías profesionales..
- Bugaku: las danzas tradicionales con máscaras de la corte imperial japonesa, introducidas desde China.
El bugaku, en particular, ganó popularidad gracias al mecenazgo de los shogunes, los líderes militares de Japón, quienes lo convirtieron en un arte escénico oficial utilizado en ocasiones ceremoniales durante el periodo Edo (1603-1868). El teatro noh evolucionó a partir de esto y floreció especialmente entre la clase guerrera. Este género también se asociaba con las clases altas de la sociedad japonesa. Además, existía una fuerte conexión con el budismo zen, tanto en lo que respecta a los temas de la trama como a la estética; en particular, la idea de las consecuencias kármicas y la impermanencia de la vida.
El escenario de una obra de teatro noh presenta ciertas características estándar. Suele ser cuadrado, mide 6 × 6 metros (20 × 20 pies) y, al igual que los santuarios sintoístas, está construido con madera sagrada de ciprés y tiene un pequeño tejado a dos aguas. Hay pocos decorados, si es que hay alguno, y escasa decoración; puede que no haya más que un poco de arena y un pino (ya sea real o pintado). Los actores también utilizan muy pocos accesorios: tal vez un abanico, una sombrilla, una campana o una carta. La consecuencia de esto es que toda la atención se centra siempre en los actores y sus movimientos. A veces hay un puente que conduce fuera del escenario o simplemente un telón que permite a los actores retirarse para cambiarse de vestuario. Una presencia significativa en el escenario, visible para el público, es la orquesta. Está compuesta por percusionistas, flautistas y un coro, normalmente formado por ocho cantantes.
En la época medieval las mujeres no tenían permitido actuar en el teatro noh, quizá debido a la influencia del budismo, dominado por los hombres, de manera que todos los papeles, tanto masculinos como femeninos, los interpretaban hombres. Puede que otra razón fuera que, aunque los actores profesionales a veces tenían sus propios clubes de admiradores, no gozaban de un estatus social especialmente elevado en la sociedad japonesa.
Los intérpretes principales de una obra de teatro noh llevan máscaras diseñadas para representar ciertos personajes típicos, como mujeres jóvenes, ancianos, guerreros, sacerdotes, espíritus y demonios. Las máscaras tienen incluso sus propios nombres, como la que representa a una mujer joven, la Ko-omote. Hay dos papeles principales en una obra: el protagonista (shite) y el coprotagonista (waki). El coprotagonista puede tener un seguidor o compañero (tsure). Solo estos tres actores llevan máscaras.
Dado que los actores principales rara vez tienen diálogo, otros personajes ocasionales, tales como fantasmas y monjes errantes, suelen añadir comentarios a la acción de la obra para ayudar a explicar el significado de los movimientos altamente estilizados de los actores principales. A veces los actores también recitan fragmentos de poemas japoneses famosos (waka) a modo de pequeños interludios entre escenas dramáticas.
El vestuario, basado originalmente en la indumentaria que se llevaba en la corte imperial medieval, es extremadamente elaborado y puede dividirse en tres categorías:
- kitsuke: prendas interiores,.
- uwagi: prendas exteriores,.
- hakama: pantalones..
Los diseños de estos trajes, en los que predominan el dorado, el rojo y el amarillo, están estrechamente relacionados con el personaje concreto que interpreta el actor, aunque incluso un personaje campesino luce un traje suntuoso en el escenario del noh. Además, los tejidos variaban, ya que había cuatro tipos distintos:
- kara-ori: un brocado de gran riqueza,.
- atsu-ita: confeccionado en seda,.
- nui-haku: con diseños bordados y de pan de oro,.
- suri-haku: en el que solo se utiliza pan de oro para los diseños..
Así ataviados con sus máscaras y sus galas, los actores se mueven por el escenario y realizan gestos de forma muy lenta y altamente estilizada al son de la música. Los gestos y movimientos, conocidos como kata, siguen patrones establecidos, de modo que un público conocedor puede determinar su significado. Por ejemplo, girar la cabeza en una nueva dirección puede significar que el personaje ha viajado a un nuevo destino, o dar unos pocos pasos puede indicar que se está emprendiendo un largo viaje. Una peculiaridad es que los actores suelen mantener los talones en el suelo al caminar, lo que da la impresión de que se deslizan por el escenario. Algunos gestos representan las emociones que está sintiendo el personaje en ese momento.
Entre los artistas e innovadores famosos del noh se encuentran dos de sus fundadores: Kan'ami (también conocido como Kanze Kiyotsugu, 1333-1384) y su hijo Zeami Motokiyo (también conocido como Kanze Motokiyo, 1363-1443), que fueron actores, directores y dramaturgos de este género. Zeami, que también escribió numerosos tratados sobre el tema, se preocupaba especialmente por plasmar en la representación una combinación etérea y sobrenatural de belleza, tranquilidad y elegancia, un estado que comparaba con la perfección de «la nieve amontonada en un cuenco de plata». Atsumori o «Las aves del dolor» se considera el gran clásico de Zeami.
La trama de una obra de noh suele girar en torno a historias conocidas de figuras históricas y literarias famosas, en especial enfrentamientos militares trágicos, mientras que el castigo de las fechorías de ciertos personajes en el más allá puede reforzar un fuerte mensaje moral. Al igual que en la ópera occidental, se elaboraban textos escritos para que el público los leyera antes o durante la representación, con el fin de que pudiera seguir mejor la historia. Como se ha mencionado, contienen una mezcla de prosa (kotoba) y poesía (utai), pero lo que más impresionaría al público sería la interpretación física de los actores y su ejecución de los gestos clásicos del noh.
Por lo general, una obra de noh consta de tres secciones principales:
- Introducción (jo): el personaje secundario sale a escena y explica el contexto de la historia. El ritmo es lento..
- Desarrollo (ha): el personaje principal sale a escena y tiene lugar un diálogo entre los dos protagonistas en el que se explican los acontecimientos significativos relacionados con la historia..
- Clímax (kyu): el personaje principal aparece con una máscara diferente que representa su verdadera identidad. Recibe algún tipo de ayuda del personaje secundario y, de este modo, se libera del dilema moral o físico en el que se encontraba..
Existen alrededor de 250 obras clásicas de noh y el público medieval solía ver cinco de ellas en una misma sesión. Por lo general, se seleccionaba una obra de cada una de las siguientes cinco categorías y se representaban en este orden:
- Obras de dioses (kamimono): obras de temática religiosa, normalmente con una deidad como protagonista..
- Obras de guerreros (shuramono): también conocidas como obras de héroes, en las que el protagonista es un guerrero condenado o un personaje masculino, casi siempre una figura de la guerra Gempei (1180-1185)..
- Obras de mujeres (kazuramono): también conocidas como «obras de peluca» u «obras de heroínas», en las que el personaje principal es una mujer aristocrática. Por lo general, en estas obras hay mucha menos acción en comparación con las demás..
- Obras misceláneas (kyjomono y genzaimono): suelen ser obras en las que la trama gira en torno a las emociones de una persona «real», como el amor, los celos o el valor..
- Obras de demonios (kiri no): en las que los personajes son mujeres trastornadas u obsesionadas, demonios y fantasmas..
Además de esta clasificación, las obras también se dividen en las cuatro estaciones y solo se representan en esa época concreta del año.
El teatro noh tuvo un efecto inmediato en la sociedad contemporánea, ya que influyó profundamente en la moda de la aristocracia y los líderes militares de Japón, quienes disfrutaban enormemente luciendo los trajes ricamente bordados que los actores de noh habían hecho famosos. También contribuyó a la creación de un género derivado completamente distinto. Se trata del kabuki, que se desarrolló a partir del género kyōgen («palabras descabelladas»), compuesto por breves actos cómicos o satíricos que se representaban inicialmente durante los intervalos entre los actos de una obra de noh mucho más seria. El kabuki se consolidaría como otra forma teatral muy popular a partir del siglo XVII, gracias a su combinación de bailes animados y música interpretada por actores que vestían trajes similares a la ropa que llevaba la gente común japonesa.
El teatro noh se vio afectado cuando sus principales mecenas, los shogunes, cayeron en 1867, aunque ya llevaba mucho tiempo en declive desde su apogeo en los siglos XV y XVI. Aun así, contra todo pronóstico para un género tan especializado, en el que se requiere un profundo conocimiento por parte del espectador para apreciar lo que está sucediendo, el noh experimentó una especie de resurgimiento en la segunda mitad del siglo XX. Las obras de noh, aunque en su mayoría se representan para un público reducido de entendidos, siguen representándose hoy en día en todas las principales ciudades de Japón.