Lesbos, una isla griega situada en el Egeo oriental, contó con varias ciudades-Estado prósperas que florecieron desde la Edad del Bronce hasta la época bizantina. Tras pasar por numerosas alternancias entre la independencia y el dominio persa y griego, a menudo Lesbos fue víctima de su ubicación geográfica en los confines del mundo griego. La isla era famosa en la Antigüedad por su vino y su cultura, y a lo largo de los siglos dio a conocer a muchos personajes ilustres, entre los que destacan la poetisa Safo, el estadista Pítaco y el filósofo Teofrasto.
Según la mitología griega, la isla fue el lugar de nacimiento del héroe Lesbos. La isla aparece en la historia de la guerra de Troya de la Ilíada de Homero, en particular cuando Agamenón, entre otras cosas, le ofrece a Aquiles siete mujeres de Lesbos expertas en artesanía con el fin de persuadir al héroe para que se reincorpore al conflicto. Agamenón debía de conocer la admiración que sentía el gran guerrero por las mujeres de Lesbos, ya que Aquiles se había traído a una como compañera durante la guerra, Diomede, hija de Forbante. El rey también menciona de pasada que Aquiles había conquistado la isla, presumiblemente de camino a Troya, y que entonces formaba parte del Imperio troyano del rey Príamo.
Odiseo hace una breve parada en esta isla en la Odisea de Homero y el hijo del héroe, Telémaco, relata dos veces cómo su padre luchó con éxito contra Filomeleides, el rey de Lesbos al que le encantaba desafiar a todos los que llegaban a una pelea en la que la muerte era dura recompensa para el perdedor.
Por último, según algunas versiones, la cabeza de Orfeo, el gran intérprete de la lira, apareció en las costas de Lesbos después de que el pobre joven fuera destrozado por un grupo de ménades enloquecidas. Allí, las musas la enterraron y construyeron un santuario donde los pájaros cantaban de tal manera que recordaban su fabuloso talento perdido. Se dice que la lira de Orfeo, que también había sido destrozada por las ménades, llegó igualmente a la isla donde fue descubierta por un pescador que se la entregó al famoso músico y poeta del siglo VII antes de Cristo Terpandro.
Lesbos en la Edad del Bronce
La isla de Lesbos está situada en el noreste del mar Egeo, frente a la costa occidental de Turquía, y es la tercera isla más grande de Grecia, con una superficie de unos 1.630 km² (629 millas cuadradas). Habitada desde el Neolítico, la isla prosperó en la Edad del Bronce, pero, al estar a solo 10 km (6 millas) de la costa turca, su cultura era más próxima a la de Anatolia que a la de la civilización micénica de la Grecia continental. En aquella época, el asentamiento más importante era Thermí, en la costa, que recibía su nombre de sus aguas termales. A finales de la Edad del Bronce (siglo X antes de Cristo), se produjo una importante ola de inmigración a Lesbos desde la Grecia continental, probablemente desde la región de Tesalia, y a partir de entonces el dialecto eólico se extendió por toda la isla. Se mantuvo una cultura distintiva que mezclaba prácticas griegas, anatolias e indígenas. Entre los elementos únicos se encontraba la producción de cerámica bucchero gris. La isla prosperó en gran medida gracias a la producción y exportación de aceitunas, aceite de oliva y vino, como lo demuestran los hallazgos de ánforas lesbias en todo el mundo griego.
Lesbos griega
En el periodo arcaico, la dinastía pentelida dominó la isla por medio de tiranos, pero, según Aristóteles (384-322 antes de Cristo), fueron expulsados por un grupo de aristócratas alrededor del año 630 antes de Cristo La isla podía mantener una fuerza naval que le permitió controlar zonas de Anatolia (Asia Menor) al este y Tracia al norte. Entre las principales ciudades-Estado que salpicaban la isla se encontraban Antisa, Ereso, Metimna, Pirra y la polis más poderosa de todas, Mitilene, que era similar en tamaño a Atenas en su apogeo. Las ruinas de fortificaciones y torres de vigilancia rurales, tal vez para proteger las minas de minerales, sugieren que a veces se producían enfrentamientos militares entre las ciudades, mientras que la presencia de muelles artificiales en varias localidades ilustra la fuerza naval y comercial de la isla. Se construyeron importantes templos religiosos en Klopedi en el campo dedicados a Apolo y en Mesa. Mitilene tenía un templo dedicado a Deméter y Koré, mientras que en Metimna había un santuario dedicado a Dioniso, lo que quizá no sea una coincidencia dada la reputación de la ciudad por su buen vino. Otro vínculo con la cultura anatolia era la veneración de Cibeles, la diosa madre, en varias ciudades.
Algunas de las ciudades de Lesbos siguieron sufriendo internamente las rivalidades entre tiranos y clanes aristocráticos. Mitilene tuvo como tirano electo (aisymnetes) a Pítaco (en torno a 650-570 antes de Cristo), considerado uno de los siete sabios de la antigua Grecia. Pítaco, según Aristóteles, fue el responsable de instaurar un nuevo código legal, ya que el sabio declaraba que las leyes eran la mejor protección que podía tener una ciudad. Una de las leyes más famosas de Pítaco era que el castigo por cualquier delito debía duplicarse si el culpable estaba ebrio en el momento de cometerlo.
Otra figura famosa de Lesbos fue la poetisa Safo (en torno a 620-570 antes de Cristo), cuyas habilidades le valieron el título de «la décima musa». El hecho de que muchos de los poemas conservados de Safo de Lesbos parezcan tratar sobre el amor entre mujeres o niñas llevó, en la época posclásica, a que se utilizara el término «lesbiana» para referirse a las mujeres homosexuales. Sin embargo, los propios griegos nunca utilizaron ese término con ese significado y, en cualquier caso, el lesbianismo estaba lejos de ser exclusivo de la isla, aunque fuera un tema poco frecuente en el arte griego y contara con la desaprobación de pensadores posteriores como Platón (en torno a 428 - en torno a 347 antes de Cristo).
A mediados del siglo VI antes de Cristo, los persas tomaron el control de Lesbos, pero tras las guerras médicas de principios del siglo V antes de Cristo, la isla volvió a ser una isla griega independiente y se convirtió en miembro fundador de la Liga de Delos. La Liga se formó como una asociación de ayuda mutua en caso de que algún estado griego fuera atacado de nuevo por los persas, pero acabó degenerando en el Imperio ateniense después de que Atenas, su Estado miembro más poderoso, se hiciera con el tesoro de la Liga y obligara a los miembros a pagar sus cuotas (en dinero o barcos). Mitilene se rebeló contra esto en el 428 antes de Cristo, pero Atenas trató brutalmente a la isla y la convirtió en una colonia o clerucía (excepto Metimna, que se había mantenido leal). Una figura famosa de Lesbos del siglo V antes de Cristo fue el historiador Helánico de Mitilene (en torno a 480-395 antes de Cristo), un prolífico recopilador de mitos, etnologías e historia local, pero, por desgracia tan solo se han conservado fragmentos de su obra.
A mediados del siglo IV antes de Cristo, Persia volvió a controlar la isla con tiranías establecidas en Mitilene, Metimna y Ereso. En el siglo siguiente, el mundo griego recuperó la isla gracias a la llegada de Alejandro Magno (356-323 antes de Cristo). Tras un periodo en el que las ciudades de la isla estuvieron gobernadas por tiranos macedonios, muchas desarrollaron una forma de democracia cuando Lesbos pasó a formar parte del reino ptolemaico del que fuera el gran imperio de Alejandro. Un insular célebre de este periodo fue el filósofo y botánico Teofrasto (en torno a 371 - en torno a 287 antes de Cristo), sucesor de Aristóteles como director del Liceo de Atenas. Alrededor del 231 antes de Cristo, Pirra fue destruida por un terremoto.
Lesbos romana
En 168 antes de Cristo, los romanos dejaron su huella en la isla al destruir Antisa y en 84 antes de Cristo el general y político romano Lúculo (118 - en torno a 57 antes de Cristo) conquistó toda la isla. Mitilene fue saqueada en el 79 antes de Cristo después de que la ciudad apoyara a Mitrídates VI (120-63 antes de Cristo), rey del Ponto, contra Roma. Pompeyo el Grande (106-48 antes de Cristo) trató mejor a la isla y la volvió a independizar, tal vez debido a su amistad con el famoso historiador Teófanes de Mitilene.
Lesbos, que se estableció como una parte discreta del Imperio Romano cuando atrajo a muchos turistas romanos ricos, pasó a tener mayor protagonismo como centro del cristianismo primitivo. En la época bizantina, Lesbos contaba con muchas basílicas cristianas de gran tamaño y dos obispos destacados en Mitilene y Metimna, entre ellos el famoso historiador y obispo Zacarías de Mitilene (nacido alrededor del 465 después de Cristo). Lesbos, a pesar de algunas breves disputas políticas, siguió siendo un rincón tranquilo del Imperio bizantino hasta que cayó en manos de los otomanos en 1462 después de Cristo
Hoy en día, quedan pocos restos sustanciales que recuerden la importancia de la isla en la antigüedad, salvo algunos cimientos de templos y santuarios, un acueducto del siglo II/III después de Cristo cerca de Mitilene y, dispersas aquí y allá, ruinas de edificios romanos como teatros, basílicas y villas privadas. Una obra de arte destacada que ha sobrevivido desde el apogeo de la isla es una figura completa de Artemisa. Realizada en mármol por un escultor romano del siglo III después de Cristo como copia de una original helenística, la estatua se encuentra ahora en el Museo Arqueológico de Estambul.