Yax K'uk' Mo' fue el fundador y primer rey de la dinastía que gobernó durante 350 años la ciudad maya de Copán, en la actual Honduras. Con el apelativo formal K'inich Yax K'uk' Mo', indicativo de realeza, su reinado abarcó once años, desde 426 hasta 437 después de Cristo Su nombre se ha traducido como «Primer Quetzal Guacamayo Radiante», «Guacamayo Verde de Ojos de Sol», o incluso como «Sol en la Boca del Pájaro Quetzal». Las múltiples interpretaciones expresadas por estos nombres reflejan las distintas teorías sobre su origen. Se sabe que esta personalidad no era oriunda de Copán; los investigadores suponen que pudo haber sido natural de Teotihuacán, de Tikal, de Caracol, o de alguna otra región. Lo único que se conoce con certeza es que un hombre llamado K'uk Mo' Ajaw apareció en un lugar distante de Copán en 416 después de Cristo, participó en algún tipo de acción militar y llegó al trono en 426 después de Cristo

Los tributos que le ofrecieron los gobernantes posteriores indican que dirigió con acierto y fue muy respetado, mientras los registros arqueológicos demuestran con claridad que Yax K'uk Mo' fue, en esencia, quien dio forma a la ciudad maya de Copán que hoy se conoce. Los monumentos, las estelas y los templos existentes en Copán y en la cercana Quiriguá proporcionan información sobre su vida. De ellos cabe mencionar, entre otros, el famoso Altar Q, encargado por el último rey de Copán, Yax Pasah, que muestra los 16 reyes de esa ciudad a partir del primero, Yax K'uk Mo'; la Estela E de Copán, que describe cómo fue herido o «derribado» en el enfrentamiento militar de 416 después de Cristo; el Templo II de Copán, dedicado a «La casa de Yax K'uk Mo'»; la Piedra Xulpi, un monumento funerario dedicado a Yax K'uk Mo' en 437 después de Cristo; y el monumento de Motmot, una lápida maya de las tierras bajas que exhibe la primera representación conocida del rey.

El nombre K'uk Mo' establece un vínculo entre el rey y la ciudad de Tikal, sobre todo debido a la estatua del Hombre de Tikal, que aunque carece de cabeza, representa a un caudillo y lleva grabado el nombre «K'uk Mo'». Sin embargo, los investigadores discrepan respecto a si la estatua representa al gran rey de Copán o a otro guerrero. El especialista en cultura maya David Stuart ha señalado que la designación «K'uk Mo'» era bastante común en la región. Por otra parte, Yax K'uk Mo' se conocía también como «Señor del Oeste», el único gobernante de Copán que ostentó ese título. Esta designación de carácter honorífico fue utilizada por los reyes de Tikal, y en particular por uno de sus primeros gobernantes, Siyaj K'ak', quien desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de esa ciudad a partir de 378 después de Cristo Según parece, Yax K'uk Mo' emuló las hazañas de Siyaj K'ak' al llegar al poder. No obstante, algunas representaciones de Yax K'uk Mo' lo presentan con vestimentas y adornos teotihuacanos. Sus «gafas» se asocian con el dios de la lluvia Tláloc, venerado en la ciudad de Teotihuacán, lo que igualmente lo vincula con esa región.

Las gafas, que algunos autores han interpretado como prueba de una antigua actividad alienígena durante el surgimiento de la civilización maya por su parecido a unas gafas de piloto, no son un dispositivo para proteger los ojos, sino parte del tocado ceremonial del rey. El título «Ojos de Sol», Kinich, incluido en su nombre, también lo utilizaban los gobernantes de Teotihuacán, quienes llevaban tocados similares con elementos parecidos a gafas dispuestos sobre los ojos. Es posible que este ornamento que cubría la vista representara la separación entre el gobernante y la gente común y se asociara con la mirada penetrante de los dioses, vinculada con el sol. No obstante, David Stuart rechaza a Teotihuacán como lugar de origen, y afirma que el nombre Yax K'uk Mo' hace referencia a aves nativas del sur de Mesoamérica, no a las de la región circundante a Teotihuacán. Stuart escribe:

En resumen, las primeras expresiones artísticas dinásticas y las inscripciones permiten concluir que K'inich Yax K'uk Mo' era un rey maya, con importantes contactos y vínculos con el extranjero (239).

Stuart también señala que el monumento de Motmot es una creación de exclusivo origen maya, y que es la representación más antigua de Yax K'uk Mo', en la que se muestra con vestimenta maya. Concluye que era «un señor maya imbuido por completo de las tradiciones de Teotihuacán» (193).

Sus contactos con Teotihuacán, su experiencia militar y la probable capacidad política que exhibió desde temprano le permitieron expandir el poder y el prestigio de la ciudad de Copán hasta tal punto que puede decirse que refundó la ciudad.

La ciudad de Tikal se encontraba en la cúspide de su poder en los tiempos en que Yax K'uk Mo' hizo su aparición en Copán. La historiadora Maria Longhena escribe: «Una serie de factores, entre los cuales se incluyen la posición estratégica de Tikal en el área cultural maya y su desarrollo histórico, según registran sus monumentos, han llevado en épocas recientes a los epigrafistas Nikolai Grube y Simon Martin a formular la teoría según la cual Tikal y Calakmul ejercían de manera conjunta una posición dominante sobre otras ciudades-Estado mayas del Período Clásico» (243). La importancia de Tikal ha conducido a los estudiosos a suponer que Yax K'uk Mo' recibió el apoyo del régimen de dicha ciudad para lograr su ascenso en Copán, o que su accesión al poder resultó de un golpe de estado iniciado por Tikal, cuyo primer intento se realizó en 416 después de Cristo y se consumó en 426 después de Cristo Los reyes de Copán fundaron la vecina ciudad de Quiriguá antes del arribo de Yax K'uk Mo' y estuvo subordinada a la ciudad madre durante la mayor parte de su historia.

Una inscripción en la parte superior del Altar Q de Copán describe cómo su fundador, entonces conocido como K'uk Mo' Ajaw, viajó desde muy lejos y el 5 de septiembre de 426 después de Cristo:

Se dice que «tomó K'awiil», en el sentido que empuñó un cetro en forma de deidad con pies de serpiente, lo cual marcó una transición a la condición de realeza. Tres días después, ahora con su nombre real completo, K'inich Yax K'uk Mo', acudió a la wi te' naah, que se puede traducir como «Casa Raíz», una estructura vinculada a la fundación de dinastías, asociada de manera muy estrecha con el centro de México. Se sabe que en esta ocasión al menos otro señor de la región, el rey de Quiriguá, accedió. La ubicación no se especifica, pero su distancia a Copán queda implícita en los 152 días que transcurren antes de que el fundador haga su «llegada aquí», a Ox Witik, el topónimo principal de Copán. (Martin y Grube, 192)

Se interpreta que esta inscripción significa que Yax K'uk Mo' recibió su designación, o el poder, de Tikal, al relacionarse con los 152 días que duró el viaje; que se dirigió primero a Quiriguá para instalar en esa ciudad un gobernante leal a su causa y que después llegó, o marchó al frente de un ejército, a Copán. A su arribo, habría encontrado una ciudad pequeña pero de impresionante construcción, ubicada en un fértil valle cerca del río Copán. Durante los once años de su reinado se emprendieron grandes proyectos de construcción que expandieron la ciudad con grandiosos templos y pirámides al estilo de los de Tikal y Teotihuacán.

El 11 de diciembre de 435 después de Cristo, Yax K'uk Mo' presidió los festejos del final del noveno baktún junto a su hijo, K'inich Popol Hol. Un baktún es un período de unos 394 años, equivalente a 20 ciclos katún que suman 144.000 días. Los antiguos mayas conmemoraban el comienzo y el final de este período con importantes celebraciones, costumbre que en la actualidad mantienen sus descendientes. No ha sido posible precisar si Yax K'uk Mo' se había retirado en esa época y su hijo había asumido el poder, o si ambos gobernaban en forma conjunta, pero según parece, padre e hijo realizaban rituales de igual importancia en este festival. K'inich Popol Hol encargó la creación de la Piedra Xulpi, un monumento funerario fechado el 30 de noviembre de 437 después de Cristo, en honor a su padre, razón por la cual la muerte de Yax K'uk Mo' se ha fechado en ese año, si bien su deceso pudo haber ocurrido con anterioridad a la fecha inscrita en la piedra. Un aspecto significativo de esta pieza es que vincula de manera personal a Yax K'uk Mo' con Siyaj K'ak', el caudillo de Tikal, quien también había arribado de manera «misteriosa» a aquella ciudad en 378 después de Cristo, e iniciado los proyectos de construcción y expansión que contribuyeron a la prosperidad de Tikal.

En el año 2000 un grupo de arqueólogos que trabajaba en Copán descubrió la tumba de un antiguo rey que en la actualidad la mayoría de los investigadores reconocen como K'inich Yax K'uk Mo'. La posición central que ocupa la tumba en la ciudad y los objetos personales enterrados con el cuerpo sugieren con fuerza que los restos pertenecen al primer gran rey de Copán. Sin embargo, según señala el historiador Geoffrey E. Braswell, resulta aún más significativa la correspondencia precisa de estos artículos con la representación de Yax K'uk Mo' en el Altar Q: «el individuo que se encuentra en la tumba Hunal sufrió una severa fractura del antebrazo derecho, que concuerda con la representación de la figura guerrera de K'inich Yax K'uk Mo' en el Altar Q, donde se muestra con un pequeño escudo que protege a su antebrazo derecho». El análisis de los isótopos de estroncio presentes en los dientes del esqueleto reveló que no era originario de Copán, sino que había pasado su juventud al sur de la ciudad, en la cuenca de Petén, y que solo había vivido en la zona de la ciudad durante los últimos años de su vida. Otro argumento que respalda la identificación del esqueleto de la tumba de Hunal como Yax K'uk Mo' es la tumba colindante de la llamada «Dama de rojo». Se supone que Yax K'uk Mo' legitimó su gobierno en Copán mediante un matrimonio con una mujer de la nobleza de la ciudad. Un cuidadoso análisis del esqueleto de la «Dama de rojo» revela que esta nació en la región de Copán. Su rica vestimenta la identifica como miembro de la realeza, mientras que la proximidad de su tumba a la del rey sugiere un estrecho vínculo familiar.

La Piedra Xulpi y la Tumba de Hunal, al considerarse de conjunto con el Altar Q y el resto de las inscripciones de Copán, como las de la muy erosionada Escalinata Jeroglífica, parecen respaldar la interpretación de que Yax K'uk Mo' era un caudillo de Tikal que procuró emular la trayectoria del antiguo héroe Siyaj K'ak' y transformó Copán en una metrópolis que esperaba reflejara la grandeza de la poderosa Tikal. Yax K'uk Mo' alcanzó su objetivo y estableció las bases de una dinastía que a lo largo de 350 años se concentró en el desarrollo del arte, la cultura, el comercio y la expansión por medios militares, así como en la realización de magníficos proyectos de construcción. La representación del Altar Q honra a los 16 reyes de Copán, a quienes considera iguales por la continuidad de sus esfuerzos y por sus logros en el mejoramiento de la vida de los habitantes de la ciudad. Todos parecen haber seguido las políticas y mantenido la visión de Yax K'uk Mo' relativas a la ciudad; además, cada uno cuidó y perfeccionó los esfuerzos de su predecesor. Las excavaciones realizadas en Copán en 1988 descubrieron una cripta contigua al Altar Q que contenía los restos de 15 jaguares sacrificados en 775 por el último rey de la dinastía, Yax Pasah, en honor a sus 15 predecesores. Esto, junto con las aportaciones de cada soberano a los registros históricos, ilustra la visión de cooperación y desarrollo de los gobernantes de Copán, quienes honraban a su predecesor mediante el proseguimiento de sus ideales y políticas, en lugar de intentar superarlos.

En 738, el rey de Quiriguá capturó y decapitó al decimotercer rey de Copán, Uaxaclajuun Ubaah K'awill. Longhena señala: «Esto marca un momento dramático para el prestigio político y militar de la ciudad de Copán, que en aquella época disfrutaba de un período de particular esplendidez y debía haber sido una de las ciudades mayas más importantes y populosas» (252). Para entonces, Quiriguá ya se había liberado de su condición de vasallo y desplegaba una enérgica competencia con Copán por la primacía. Al parecer, la población de Copán aumentaba de manera progresiva; además, las obras de arte de este período muestran más conflictos militares que las de otras etapas. Durante esta etapa continuaron los grandes proyectos de construcción, pero en 763 el decimosexto gobernante de Copán, Yax Pasah, ascendió al trono e impulsó un nuevo estilo artístico. Su reinado se caracteriza por edificios más modestos y un énfasis en la historia de la ciudad.

Bajo el reinado de Yax Pasah se reconstruyó la Escalinata Jeroglífica, erigida por primera vez en 710 para relatar la historia de la ciudad, y se creó el Altar Q. La atención prestada a ambos monumentos, así como las siguientes obras de arte jeroglíficas encargadas durante el reinado de Yax Pasah, reflejan el interés de registrar la gloria del pasado en tiempos de un presente incierto. El gobierno de Yax Pasah fue el último de la dinastía fundada por Yax K'uk Mo'. Después de él, Ukit Took, último gobernante conocido de Copal, dejó tras sí un altar inacabado y una total ausencia de renovaciones y mejoras a las estructuras de la ciudad. La población de Copán disminuyó a medida que los recursos se volvían cada vez más escasos. La sobreexplotación de la tierra y el crecimiento de la población por encima de la capacidad de abastecimiento de agua provocaron un éxodo constante de la ciudad y un pronunciado declive de su prestigio. La celebración del katún de 810 se realizó en Quiriguá, no en Copán, y para 830 la ciudad ya se había abandonado.