La historia del Japón medieval (1185-1603) estuvo marcada por el auge de las clases militares y de figuras como los shogunes y los samuráis, pero también se produjeron muchos otros avances culturales entre medias y durante las numerosas guerras que asolaron el país. En esta recopilación de recursos, analizamos los principales períodos en los que se divide tradicionalmente el Japón medieval y examinamos los avances logrados en la agricultura, el comercio, el arte y la arquitectura. Puede que los samuráis hayan acaparado la imaginación del mundo moderno sobre el Japón de la Edad Media, pero entre las demás contribuciones culturales que han perdurado se cuentan la difusión del budismo zen, las representaciones del teatro noh y el legado imperecedero de la pintura tradicional minimalista con tinta y la ceremonia japonesa del té.

El éxito del shogunato de Kamakura (1192-1333) queda quizás mejor reflejado en su capacidad para resistir su mayor desafío: las invasiones mongolas. El líder mongol Kublai Kan (que reinó en 1260-1294) estaba decidido a expandir su imperio y atacó Japón en 1274 y 1281. Ambas campañas acabaron fracasando debido a la férrea resistencia de los samuráis, a una logística deficiente y a la mala construcción de los barcos mongoles, así como a dos tifones. Los japoneses designarían estas tormentas providenciales «kamikaze» o «vientos divinos», ya que destruyeron las flotas mongolas y salvaron al país.