La mujer disfrutaba de un mayor respeto en Egipto que en la mayoría de las civilizaciones de la Antigüedad. Hubo doctoras, escribas, empresarias e incluso soberanas. Aunque los reyes del antiguo Egipto se entendían como un reflejo del orden natural, dado que el primer monarca fue Osiris, un dios masculino, también hubo varias reinas que dejaron su huella en la historia.