Este mapa ilustra la campaña de Guillermo, duque de Normandía, durante su invasión de Inglaterra en 1066, un esfuerzo político y bélico decisivo que cambió el curso de la historia británica. Guillermo afirmaba que Eduardo el Confesor (que reinó de 1042-1066) le había prometido la corona inglesa, así que se dispuso a reclamar su herencia tras la muerte de Eduardo y el acceso al trono de Haroldo Godwinson.

Tras un retraso a causa del mal tiempo, el ejército de Guillermo llegó a las costas de Sussex a finales de septiembre de 1066. El 14 de octubre se enfrentó a las fuerzas de Haroldo en la batalla de Hastings, donde Haroldo murió y sus tropas se dispersaron. Después, Guillermo atravesó Kent arrasando las áreas que se le resistieron y utilizando una combinación de fuerza y diplomacia para debilitar a la oposición. A pesar de la resistencia inicial en torno a Londres, un cambio de táctica y la llegada de refuerzos le permitieron rodear la ciudad. Para finales de octubre, había logrado tomar la capital y fue reconocido rey. Guillermo fue coronado rey de Inglaterra el día de Navidad de 1066 en la abadía de Westminster y mantendría la corona hasta 1087. Esta ceremonia marcó el comienzo del gobierno normando y una transformación profunda del Gobierno, el idioma y la sociedad inglesas.